Pecados de sacerdote opacan la visita del Papa Benedicto XVI a México

Víctima exige a la Iglesia Católica mexicana que reconozca los abusos sexuales 

Jesús Romero Colín quiere una entrevista con Benedicto XVI.  Si consigue la audiencia, no será para contarle que cuando tenía 10 años era monaguillo, tampoco para explicarle que alguna vez quiso ser sacerdote, ni para confesarle que perdió la fe y que ya no cree en Dios.  Quiere hablar con el Sumo Pontífice para decirle que fue abusado sexualmente por un cura y que se trata de una de las tantas víctimas mexicanas que claman y exigen justicia. 

El caso Romero Colín se conoció por primera vez en 2007 cuando la periodista y escritora, Sanjuana Martínez, publicó el libro ‘Manto Púrpura y prueba de fe: la red de cardenales obispos’.  La obra denuncia las violaciones cometidas por el presbítero Carlos López Valdez, quien recién cuatro años más tarde fue sancionado por la Congregación para la Doctrina de la Fe, el ex…