Resumen: El caso del sacerdote abusador Juan Manuel Riojas Martínez

PIEDRAS NEGRAS (MEXICO)
BishopAccountability.org [Waltham MA]

July 11, 2023

En marzo y abril de 2017, dos exalumnos del seminario menor diocesano de Piedras Negras presentaron sendas denuncias penales en las que acusaban al exrector del seminario, Juan Manuel Riojas Martínez, de haber abusado sexualmente de ellos cuando eran menores de edad. Según un artículo publicado en SinEmbargo en mayo de 2017, las dos víctimas también presentaron denuncias contra el obispo de Piedras Negras, Alonso Gerardo Garza Treviño, acusándolo de encubrir, proteger y actuar en complicidad con el abusador.

Resumen de los acontecimientos: En diciembre de 2016, un adolescente le escribió al obispo Garza Treviño, describiendo haber sido violado en repetidas ocasiones por el rector del seminario menor de Piedras Negras, Juan Manuel Riojas Martínez, conocido como el padre Meño. Roberto Javier Calzada Tamez fue abusado sexualmente por Riojas entre marzo y julio de 2015, cuando el joven contaba con 15 años. Javier Calzada le solicitó al obispo que denunciara los abusos a las autoridades civiles y religiosas.

A los pocos días de recibir la carta, el obispo Garza se reunió con la víctima y le hizo jurar ante Dios que todo lo que había afirmado era cierto. El obispo prometió resolver «esta situación». Instó a la víctima a olvidar lo ocurrido y le pidió que, a lo sumo, contara a sus padres solo una parte de los incidentes. Le aseguró que el sacerdote recibiría asistencia psicológica y que no volvería a acercarse a él ni a su familia.

En enero de 2017, el obispo Garza le manifestó a la víctima que se había reunido con Riojas, quien había admitido el abuso y solicitaba que el menor lo perdonara. Ese mismo mes, los padres de la víctima exigieron al obispo que se aplicara una sanción al sacerdote. Según Javier Calzada, el obispo afirmó que estaba dispuesto a hacerlo, pero quería esperar a que pasara la colecta de donativos del seminario, a realizarse el mes siguiente y estimada en medio millón de pesos, por temor a que el conocimiento público del caso pudiera perjudicar la recaudación.

Según ciertas declaraciones, el obispo habría remitido el caso al Vaticano a finales de enero de 2017, asegurando que había tomado medidas preventivas contra Riojas, entre ellas la suspensión del ejercicio del ministerio sacerdotal. Sin embargo, esto contradice otros informes que indican que en febrero de 2017 el obispo trasladó a Riojas al Santuario de Guadalupe, donde se convirtió en vicario y ofició misas, bodas, bautizos y otras ceremonias.

A principios de marzo de 2017, cuenta Javier Calzada, un funcionario diocesano le pidió que firmara una carta redactada en primera persona. Como informó Proceso, la carta exoneraba al obispo del delito de encubrimiento, diciendo en parte: «Expreso que no es mi voluntad que el Sr. Obispo Alonso Gerardo Garza Treviño sea acusado de no actuar en el orden civil, en lo referente al caso de mi persona. Lo exculpo totalmente de que no proceda él ante la autoridad civil, pues sé que él nunca aceptaría complicidad en una situación así». La víctima se negó a firmar la carta.

El 24 de marzo de 2017, la víctima presentó una denuncia penal contra Riojas. Poco después, el obispo Garza Treviño emitió un comunicado en el que defendió su respuesta a las acusaciones: «El hecho real es este: Recibí una denuncia contra un sacerdote, por conducta inadecuada. Cumpliendo con mi obligación, he enviado a la Santa Sede la información debida para que se realice el debido proceso, y también he notificado a la autoridad civil sobre esa misma denuncia, para que investigue y actúe conforme a la ley».

Tras la detención del sacerdote, una segunda víctima, Ignacio Martínez Pacheco, declaró que Riojas le había obligado a practicarle sexo oral al menos en dos ocasiones en 2002 en el seminario menor de Piedras Negras. Pacheco manifestó que había denunciado los abusos al obispo Garza poco después de que este se convirtiera en obispo en 2003. Según el relato de la víctima, Garza le habría dicho al menor que resolverían el asunto en privado y que no le contara lo ocurrido ni a sus padres ni a la prensa. Poco después, Pacheco abandonó el seminario, explicando que fue expulsado. El obispo Garza nombró posteriormente a Riojas rector del seminario.

En agosto de 2017, Riojas fue detenido y acusado formalmente de violar a Javier Calzada. El sacerdote había estado prófugo por cinco meses.

El juicio contra el sacerdote se inició en enero de 2018 y en septiembre de 2018 fue declarado culpable de los delitos de violación calificada cometida por un ministro de culto y de violación calificada en grado de tentativa. Inmediatamente después de su condena, el obispo Garza anunció que Riojas había sido retirado del estado clerical. El 5 de octubre de 2018, Riojas fue condenado a 15 años de prisión.

En abril de 2019, un juzgado penal de Coahuila revocó la sentencia de Riojas, alegando irregularidades durante su juicio oral. Poco después, en mayo de 2019, el Tribunal Oral de Piedras Negras redujo la pena de prisión a 13 años, manteniendo la condena. El sacerdote presentó una nueva apelación, pero en enero de 2020 la Sala Colegiada Penal del Tribunal Superior de Justicia del estado de Coahuila ratificó la sentencia.

En diciembre de 2020, el obispo Garza declaró que la diócesis había acordado pagar a Javier Calzada más de tres millones de pesos por el papel de la Iglesia en los abusos de los que fue víctima por parte de Riojas. Esta medida representa un hito en la crisis de los abusos sexuales que involucra al clero mexicano: muy pocas víctimas han recibido una indemnización de la Iglesia.

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