ABUSE TRACKER

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June 2, 2019

Medio argentino revela que sacerdote acusado de abusos sexuales en EE.UU. realiza misas en Chile

LA PLATA (ARGENTINA)
24horas.cl [Santiago, Chile]

June 2, 2019

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Una investigación de La Nación indica que el cura argentino Roberto Barco trabaja actualmente en la Iglesia de María Inmaculada, en Cochamó. 

Una investigación publicada por el medio argentino La Nación reveló este domingo 2 de junio la historia de un sacerdote trasandino acusado de abusos sexuales en Estados Unidos que actualmente daría misa en nuestro país.

Se trata del cura Roberto Barco, quien fue incluido en un listado de sacerdotes acusados de haber cometido abusos, documento publicado por la diócesis de San Bernardino, Estados Unidos.

El párroco llegó a la Iglesia de María Inmaculada de Cochamó en 2018 y, de acuerdo a lo informado por la Conferencia Episcopal chilena a La Nación, la Iglesia chilena no habría recibido información de las acusaciones que pesan sobre él.

Jamás en mi vida tuve una conducta inapropiada con niños a los que tanto amo!!!“, escribió por Whatsapp el sacerdote cuando un periodista de ese medio le preguntó al respecto.

El cura está encargado de la misa de la mañana del domingo y durante la semana visitaba a los fieles para entregar sacramentos.

En su caso los abusos se habrían perpetrado entre 2009 y 2011 en la parroquia de San Salvador de Colton, indica La Nación,. La denuncia fue presentada en 2016.

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Sacerdote sancionado por abuso a menores en EEUU celebra misas en el sur de Chile

LA PLATA (ARGENTINA)
Cooperativa [Santiago, Chile]

June 2, 2019

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El párroco es el actual administrador parroquial de la Iglesia de María Inmaculada de Cochamó.

Roberto Barco fue destituido de la diócesis de San Bernardino, sin embargo, la diócesis de Chascomús rechazó las acusaciones.

El sacerdote argentino Roberto Barco, quien fue acusado y sancionado por presuntos abusos sexuales contra menores en Estados Unidos, es el actual administrador parroquial de la Iglesia de María Inmaculada de Cochamó, localidad ubicada a 100 kilómetros de Puerto Montt.

Según señaló La Nación de Argentina, el párroco fue denunciado el 2016 por abusos cometidos entre 2009 y 2011 cuando estaba en la parroquia San Salvador de Colton. Tras esta denuncia, la diócesis realizó la denuncia a la policía y Barco fue destituido.

El matutino revela que Barco fue “excluido para siempre de cualquier ministerio en la diócesis de San Bernardino (California)“, y que el sacerdote volvió a su diócesis argentina de origen, Chascomús.

A pesar de haber sido destituido, eso no evita que pueda ejercer cargos en otra diócesis, debido a que los traslados evitan que los informes de denuncias trasciendan, por lo que quedan a la deriva.

Rechazaron las acusaciones

A pesar de la resolución de la diócesis de San Bernardino, en Chascomús rechazaron los cargos y aseguraron que la denuncia fue elevada a la Congregación para laDoctrina de la Fe, organismo que dio por cerrada la causa por una supesta “ausencia de delito“.

El medio argentino obtuvo declaraciones del sacerdote Roberto Barco, quien aseguró que jamás en “su vida tuvo una conducta inapropiada con niños a los que tanto amo“.

Además el párroco mostró sus deseos de “regresar a Los Ángeles (EEUU), aunque es difícil. Para Dios nada es imposible. Sería justo que me aceptaran nuevamente para seguir trabajando allí“.

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Sacerdote celebra misas en el sur de Chile pese a haber sido sancionado por abusos sexuales

LA PLATA (ARGENTINA)
CNN Chile [Santiago de Chile, Chile]

June 2, 2019

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Roberto Barco fue destituido de la diócesis de San Bernardino en California, Estados Unidos. Sin embargo, es el actual administrador parroquial de la Iglesia de María Inmaculada en Cochamó, en la Región de Los Lagos.

Ignoró y prosiguió. El sacerdote argentino, Roberto Barco, fue acusado por presuntos abusos sexuales contra menores en California, Estados Unidos, entre los años 2009 y 2011 cuando estaba en la parroquia San Salvador de ColtonHoy es administrador parroquial de la Iglesia de María Inmaculada de Cochamó, un pueblo que bordea el fiordo de los confines de Petrohue, a 100 kilómetros de Puerto Montt. Dicho cargo, lo asumió el 5 de mayo de 2018.

La denuncia que le pesa al sacerdote, se hizo efectiva cinco años después de ser expulsado de la diócesis estadounidense, un 25 de abril de 2016. Pese a su remoción, hecha el mismo día de la acusación,los informes de delación trascienden si uno de los acusados decide ejercer cargos en otra diócesis, pues, el haber sido destituido no lo impide. Barco sacó provecho de eso.

“Excluido para siempre de cualquier ministerio en la diócesis de San Bernardino”, dice el informe, y agrega que el sacerdote regresó a su diócesis de origen, Chascomús, en Argentina, informa La Nación. 

No es el único, pero si uno de los pocos entre hartos

La lista de presuntos abusadores, o bien, de acusados de hacerlo, fue difundida por el obispo Gerald R. Barnes, la que dio a conocer a los “clérigos acusados convincentemente de abuso sexual a menores”, que incluía a 34 sacerdotes acusados de dicho cargo a lo largo de 40 años. Entre ellos, Roberto Barco de 65 años.  

A ese informe, después se añadirían otros nombres que sumarían 54 sacerdotes acusados en toda la arquidiócesis norteamericana, según ratificó el propio arzobispo de Los Ángeles, José H. Gómez, dos meses después de que se diera a conocer la lista.

Una de las pocas revelaciones complejas que destapan a hartos.

En el caso de Barco, es uno de los pocos que ejerce después de una acusación de ese tenor, pero uno de los hartos que le pesa una imputación ya prácticamente común en el mundo clerical. 

Pese a la resolución de la sede californiana de San Bernardino, en Argentina lo desmienten. En la diócesis de Chascomús rechazan los cargos en contra de el sacerdote y aseguran que la denuncia fue elevada a la Congregación para la Doctrina de la Fe. Dicho organismo dio por cerrada la causa por una supuesta “ausencia de delito“.

En conversación con el medio argentino, el sacerdote, tras ser ubicado en una carretera luego de insistentes mensajes de WhatsApp, única forma por la que puede ser contactado, afirmó que jamás en “su vida tuvo una conducta inapropiada con niños a los que tanto amo“.

“Para Dios nada es imposible”, acotó ante sus deseos de volver a la arquidiócesis de Los Ángeles. Sería justo que me aceptaran nuevamente para seguir trabajando allí“.

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May 26, 2019

UCASAL suspendió al cura José Aguilera acusado de abuso sexual

SALTA (ARGENTINA)
Wayback Machine Internet Archive [San Francisco CA]

May 26, 2019

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El sacerdote fue detenido e imputado la semana pasada. Se habría comunicado con las víctimas para exigirles que levanten la denuncia.

La Universidad Católica de Salta tomó una drástica decisión y suspendió al sacerdote José Aguilera, quien se encuentra detenido y acusado de abuso sexual gravemente ultrajante hacia dos hombres, cuando estos eran menores de edad. Los vejámenes habrían ocurrido en Campo Santo.

Efectivos de la Policía de la Provincia  lo detuvieron el jueves pasado, para evitar ser expuesto por los pasillos de Ciudad Judicial, lo sacaron a través de oficinas internas.

Allí fue  imputado por abuso sexual gravemente ultrajante. Con una actitud desafiante y asistido por dos abogados negó los hechos y pidió el beneficio de la prisión domiciliaria, medida que le fue denegada luego de que la fiscal María Luján Sodero anuncie que el sacerdote se comunicó con las familias de las víctimas exigiendo que levanten la denuncia. Es por ello que se considera que podría perjudicar gravemente la investigación.

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May 22, 2019

Se conocieron detalles del horror que padeció una víctima del Instituto Próvolo de La Plata

LA PLATA (ARGENTINA)
Clarín [Buenos Aires, Argentina]

May 22, 2019

By FABIÁN DEBESA

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Los revela la investigación de la fiscal, que pidió la prisión preventiva para un excelador.

Con el avance de la investigación de abusos contra chicos sordos en el instituto Próvolo de La Plata, asoman detalles escalofriantes de los vejámenes presuntamente cometidos por los responsables de ese centro educativo.

Relatos de situaciones de esclavitud, torturas y violaciones reiteradas contra un alumno de diez años figuran en el pedido de prisión preventiva para el profesor de Informática José Angel Britez, quien fue detenido el 29 de abril en Misiones. Este hombre era un celador que en los 90 estuvo en La Plata y trabajó en el establecimiento especializado en niños con hipoacusia, ubicado en 25 y 47, en el barrio La Loma de La Plata.

En el subsuelo de la iglesia que está a dos cuadras del Próvolo aún permanece un riel, entre dos paredes, que usaban los sacerdotes y los auxiliares para “castigar” al estudiante que estaba pupilo en el centro. El testimonio de esa víctima, expuesto hace tiempo ante la fiscal Cecilia Corfield, forma parte central del pedido de prisión contra el excelador.

La fiscalía obtuvo el aporte de un hombre que hace más de 25 años estuvo en este lugar y hace unos meses acompañó a Corfield para un reconocimiento de los sitios que describió en su testimonio. Es un adulto que ahora vive en el Chaco y que estuvo en el Próvolo entre 1989 y 1993.

Por supuesto, la mirada no está puesta sólo en el celador. Los curas Nicolás Corradi —preso en Mendoza por hechos parecidos— y el sacerdote Eliseo Primati —que permanece en un geriátrico de Verona, Italia, donde el Instituto Próvolo tiene su sede central— están procesados con pedido de detención por las revelaciones que se conocieron en la capital bonaerense.

Corfield quiere que Corradi sea trasladado para una indagatoria. Este religioso condujo el Próvolo de La Plata entre 1970 y 1997. La fiscal además planteó ante Cancillería el inicio de un proceso de extradición para que también se presente Primati, de 83 años.

La investigación judicial concluye que “Corradi, Primati y dos religiosas aun no identificadas, pero conocidas como Leticia y Juana, redujeron a la servidumbre [al chico], explotándolo a través de la limpieza del lugar, lavado de ropa de los internos, mantenimiento del jardín del lugar, pintura de las paredes del edificio, arado de la huerta, limpieza de los escalones de rodillas, entre otros trabajos que lo obligaban hacer mediante violencia física o psicológica so pena de prohibirle el acceso a los alimentos y privarlo de su libertad ambulatoria“, escribió Corfield.

La descripción de la Fiscalía aporta que el chico internado era víctima de abusos por parte de Primati, Corradi y Britez, en su habitación. “Entraban a su cama y lo sometían mediante penetración de los dedos en el ano”, se lee en el escrito. Una negativa o un conato de rebelión representaba mayores agresiones.

Según pudo reconstruir la investigadora, como forma de castigo, el chico era trasladado al subsuelo del edificio que está debajo de la cocina y lo obligaban a pararse en un cajón par atarlo de manos en un riel usado para el transporte de los alimentos. Al menor lo dejaban “colgado” durante extensos períodos de tiempo como “penitencia por su mal comportamiento”.

El pedido de prisión preventiva contra Britez fue elevado a la jueza de Garantías, Marcela Garmendia. La acusación es: abuso sexual agravado por la condición de guardador, abuso sexual con acceso carnal reiterado y corrupción de menores.

La fiscalía especializada en abusos y violencia de género a cargo de Corfield inició este proceso a fines de 2016, luego de que se conociera que los sacerdotes Corradi y Horacio Corbacho, detenidos en Mendoza acusados de abusar sexualmente de varios hipoacúsicos del Instituto Próvolo de esa provincia, también habían trabajado en el Próvolo de La Plata.

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May 3, 2019

Víctimas de abusos sexuales reclaman al Papa Francisco “tolerancia cero” con los curas argentinos

BUENOS AIRES (ARGENTINA)
Perfil.com [Buenos Aires, Argentina]

May 3, 2019

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Diversas organizaciones se preguntan cómo el pontífice piensa luchar contra la pederastia en la iglesia si no lo hace en su propio país. “La mayor batalla para la tolerancia cero ocurre en Argentina”, alegan.

Organizaciones que denuncian abusos sexuales cometidos por sacerdotesreclamaron el jueves 2 de mayo que el Papa Francisco haga efectiva en Argentina la “tolerancia cero” que prometió contra esos delitos al considerar que todavía está pendiente en su propio país, donde se denuncian cada año más casos. Del reclamo participaron la organización argentina Iglesia Sin Abusos y las internacionales Ending Clergy Abuse y BishopAccountability.org, que consideraron que el pontífice argentino debe venir a su país Argentina para garantizar que la Iglesia Católica aplique medidas contra esos delitos y no proteja a los seminaristas, curas y obispos que los cometen.

“Si el papa no puede terminar con los abusos y el encubrimiento en Argentina, no será capaz de hacerlo en ningún otro lugar. Aquí es donde tiene más poder, influencia, es simbólicamente el país más importante en la lucha contra el abuso en el mundo”, dijo a Peter Isely, miembro fundador de Ending Clergy Abuse (ECA). Anne Barrett Doyle, codirectora de Bishopaccountability.org, dijo por su parte que mientras en otros países se han detectado miles de casos de abusos, en Argentina casi no se observan “investigaciones penales ni litigación” al respecto. “La mayor batalla para la tolerancia cero ocurre en Argentina”, Isely, quien también fue víctima de abuso sexual en la iglesia.

El Concordato firmado entre Argentina y Vaticano en 1966 reconoce la jurisdicción especial para la Iglesia Católica, y se lo invoca para que los casos sean dirimidos por la justicia eclesiástica y eludir los tribunales.

Los manifestantes congregados ante el Hogar Sacerdotal Monseñor Mariano Espinosa, en el barrio de Flores, desplegaron varios carteles exigiendo al Papa “tolerancia cero” en el marco de una campaña que iniciaron para luchas contra la protección de la que, a su entender, gozan los abusadores en el país. La campaña se desarrolla dos meses después de la histórica cumbre realizada en el Vaticano -en la que Francisco promulgó nuevas normas para contrastar este mal que aqueja a la Iglesia en numerosos países– y de forma simultánea con una reunión de obispos argentinos con el papa en Roma.

El líder de la iglesia católica reconoció el problema de los abusos sexuales a menores, a los que calificó de “monstruosidad”, y se comprometió a combatirlos “con la máxima seriedad”. “En febrero el Papa declaró abierta una guerra contra los abusos. Llamó a los curas abusadores lobos sanguinarios. ¿Pero, qué pasa en su propio país?”, reprochó el líder de Eca. “Lamentablemente no ha estado del lado de las víctimas. Tiene que venir aquí y hacer realidad la tolerancia cero y anular el Concordato en caso de abusos sexuales porque la Iglesia lo utiliza para obstruir la justicia”, agregó.

El Concordato firmado entre Argentina y la Santa Sede en 1966 reconoce la jurisdicción especial para la Iglesia Católica, y se lo invoca para que los casos sean dirimidos por la justicia eclesiástica y eludir los tribunales. Es por eso que no existe un registro oficial de denuncias judiciales sobre abusos cometidas por integrantes del clero. En una investigación publicada en 2017, la agencia AP hizo una lista de 66 sacerdotes, monjas y otros religiosos argentinos que, desde 2001, fueron acusados de abusar presuntamente de docenas de personas, la mayoría niños. La cifra se obtuvo a partir de testimonios de las víctimas, documentos judiciales y eclesiásticos y noticias de medios locales corroborados con la base de datos de BishopAccountability.org. En varios casos no hubo investigaciones canónicas ni judiciales.

Un centenar de curas y monjas tiene denuncias por abusos y pederastia en Argentina, pero solo cuatro o cinco fueron separados de la Iglesia, según una recopilación de BishopAccountability.

Julieta Añazco, fundadora de Iglesia Sin Abusos, reclamó la derogación de un concordato de 1966 entre el Estado argentino y la Santa Sede por el cual las autoridades eclesiásticas “mantienen en secreto sus investigaciones” internas sobre abusos y no permiten el acceso de las víctimas a sus propias denuncias. Sin la vigencia de ese concordato, dijo, los obispos “tendrían la obligación de brindar información sobre estos delitos”.

“Pedimos a las autoridades eclesiales que entreguen a las monjas y sacerdotes que han sido denunciados por abuso sexual”, agregó la mujer, quien años atrás denunció haber sido abusada por el sacerdote Héctor Ricardo Giménez en su niñez. Según afirmó, la Iglesia protegió al religioso trasladándolo a diversos destinos dentro del país. “Pedimos a la Iglesia que deje de encubrir, que los entreguen a la justicia” dijo Julieta Añasco.

Acusan al Papa Francisco de encubrir abuso sexual de menores

Barret Boyle, quien también se manifestó, mostró fotos de obispos argentinos acusados de encubridores. Sostuvo además que cuando Jorge Bergoglio era cardenal primado de Buenos Aires “no podía no estar al tanto” de lo que pasaba. “En sus 14 años de arzobispo de Buenos Aires solo envió dos alegatos al Vaticano con respecto a abusos sexuales en su diócesis”, sostuvo. Otro de los que participaron en el reclamo, Gabriel Ferrini, denunció que en 2002, cuando tenía 14 años, fue abusado sexualmente por el cura Rubén Pardo. Días más tarde, Pardo admitió la violación, según su víctima, pero no fue separado de la Iglesia. “Nos intentamos acercar a Bergoglio, primero con una carta mía. Mi mamá fue echada por ‘patovicas’ de Bergoglio que no quiso recibirla”, dijo.

Durante el encuentro con la prensa, Bishopaccountability.org nombró a los arzobispos de varias localidades argentinas que deberían ser investigados por supuesto encubrimiento de curas abusadores como los de La Plata, Catamarca, Salta y Paraná, entre otros. “En Argentina el reclamo de las víctimas de abusos sexuales en manos de religiosos ha ido en aumento y en los últimos tiempos la justicia ha dictado condenas de cárcel ejemplares a varios sacerdotes, pero los denunciantes se quejan de que muchos de éstos nos son despojados de su estado clerical y siguen en contacto con potenciales víctimas”, indica AP. 

“Los que acusan a la Iglesia son amigos, primos o familiares del diablo”, dijo el Papa Francisco

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Víctimas argentinas de abusos en la Iglesia piden tolerancia cero e intervención del papa Francisco

QUILMES (ARGENTINA)
France 24 [Paris, France]

May 3, 2019

By Natalio Cosoy

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Organizaciones de sobrevivientes argentinos de abusos sexuales en el clero se manifestaron en la ciudad de Buenos Aires para pedir tolerancia cero y exigir al Papa que visite su país para llevarla a la práctica. 

Frente a la entrada del Hogar Sacerdotal Monseñor Mariano A. Espinosa de la ciudad de Buenos Aires se reunieron una decena de víctimas y miembros de organizaciones de sobrevivientes de abusos en la Iglesia para reclamar una más firme intervención de la cúpula de esa institución en esos casos.

El lugar de la protesta no fue elegido al azar. Allí fue que la Iglesia envió al sacerdote Rubén Pardo, luego de que fuera denunciado por Gabriel Ferrini y su madre. Gabriel tenía 14 años cuando Pardo, que era vecino de su hogar familiar, intentó abusar de él.

“Fue donde lo escondieron, aparentemente –lo trasladaron, mejor dicho– cuando surgió mi denuncia, para no tenerlo al lado de mi casa, a una vicaría, que estaba confesando menores en una escuela primaria”, dijo a France 24 en Español Ferrini, quien dice que para él es importante prevenir que ocurran nuevos casos de abuso, que haya más víctimas.

Pardo murió, pero el caso de Ferrini avanzó en la Justicia y consiguió un fallo favorable y una indemnización por encubrimiento.

Reclamos

Además de tolerancia cero con los abusadores y que el Papa visite Argentina para llevarla a la práctica, los manifestantes que se reunieron frente al Hogar Sacerdotal pidieron que la Iglesia libere sus archivos secretos de abusos y solicitaron el cambio del Concordato de 1966 entre Argentina y la Santa Sede para que se faciliten los procesos contra los abusadores y llamaron a las víctimas argentinas a que denuncien.

También señalaron a cinco obispos que, dicen, deben ser investigados por ocultar activamente o no haber actuado ante casos de abusos.

Entre las organizaciones que participaron del acto del jueves estaban las argentinas Iglesia Sin Abuso y Adultxs por los Derechos de la Infancia y las estadounidenses Ending Clergy Abuse y Bishopaccountability.com. Esta última hace un seguimiento pormenorizado de los casos de abuso en la Iglesia a nivel global.

Cifras poco realistas

Su codirectora, Anne Barrett Doyle, le dijo a France 24 que las cifras de Argentina no dan cuenta del real alcance del problema en el país sudamericano: “Sabemos que en un país tan grande como Argentina debería haber muchos cientos de curas acusados, si hubiera total apertura, pero solo sabemos de 100 curas acusados de abuso sexual identificados públicamente”.

Por eso es que los sobrevivientes insisten en mayor acción por parte de la Iglesia, para que sea la propia institución la que tome la iniciativa y que se llegue a juzgar a los responsables no dependa de las denuncias de las víctimas.

Un pedido que, Julieta Añazco, de Iglesia sin Abuso le hace directamente al papa Francisco: “Que entregue a la Justicia a los sacerdotes y obispos que encubrieron a los sacerdotes y monjas que nosotros estamos denunciando”.

Las víctimas han tenido dificultad en ser escuchadas y que sus palabras tengan respuesta desde el Vaticano. Habrá que ver si esta vez logran convencer al Papa de volver a su país, adonde no ha regresado desde que se convirtió en la cabeza de la Iglesia Católica en 2013.

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May 2, 2019

Separaron a un cura que fue denunciado por abusar de un menor: “Uno está rodeado de varones y necesita cariño”

SAN RAFAEL (ARGENTINA)
Infobae [Buenos Aires, Argentina]

May 2, 2019

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El Obispado de San Rafael le quitó el cargo de sacerdote no por la denuncia de abuso de menores sino por otros tres delitos canónicos 

El Obispado de San Rafael, provincia de Mendoza, le quitó el cargo de sacerdote a Fernando Yáñez quien fue recientemente absuelto de las acusaciones de abuso sexual a un menor de edad“Uno está rodeado de varones y necesita cariño”, se le escucha decir al presbítero en un audio que habría sido grabado a escondidas por dos personas que trabajaban en el instituto que dirigía. Sin embargo, la decisión de la Iglesia no es por esta denuncia sino por otros delitos canónicos.

Mediante un decreto firmado por el obispo de San Rafael, monseñor Eduardo María Taussig, Yáñez fue dimitido del estado clerical tras constatarse las acusaciones de “desobediencia pertinaz; ejercicio ilegítimo de una función sacerdotal; suscitar públicamente aversión y odio contra la Sede Apostólica o al obispo”. Es la máxima pena que impone la ley penal canónica, fuera de la excomunión.

En el comunicado del Obispado de San Rafael se informa que tras un extenso proceso penal administrativo, que incluyó intensas investigaciones, consultas a las máximas autoridades de la Iglesia en materia penal canónica, se resolvió la dimisión del estado clerical de Yáñez, por lo que no podrá realizar ningún acto ministerial, ni usar vestimenta eclesiástica, ni reclamar para sí ningún privilegio que el derecho disponga a los clérigos.

“Lamentablemente, en un momento de su ministerio tomó una actitud de abierta rebeldía a la autoridad de la Iglesia, en la que ha permanecido en forma contumaz, a pesar de los numerosísimos esfuerzos por hacerlo deponer su actitud y volver a la recta disciplina eclesial. Esta actitud constituye un delito, que se opone a su condición de sacerdote. El escándalo suscitado por sus acciones y palabras, requiere de una sanción congrua”, concluye el comunicado.

Con respecto a las denuncias de abuso sexual, la Iglesia investigó el caso por el “delito contra el sexto mandamiento (no cometer actos impuros) con menores”, sin embargo en concordancia con la absolución dictada por la Justicia “no se han encontrado pruebas, ni testimonios fidedignos del mismo, por lo que no se expide al respecto”, expresó el Obispado.

“Lamentablemente, en un momento de su ministerio tomó una actitud de abierta rebeldía a la autoridad de la Iglesia, en la que ha permanecido en forma contumaz, a pesar de los numerosísimos esfuerzos por hacerlo deponer su actitud y volver a la recta disciplina eclesial. Esta actitud constituye un delito, que se opone a su condición de sacerdote. El escándalo suscitado por sus acciones y palabras, requiere de una sanción congrua”, concluye el comunicado.

Con respecto a las denuncias de abuso sexual, la Iglesia investigó el caso por el “delito contra el sexto mandamiento (no cometer actos impuros) con menores”, sin embargo en concordancia con la absolución dictada por la Justicia “no se han encontrado pruebas, ni testimonios fidedignos del mismo, por lo que no se expide al respecto”, expresó el Obispado.

El caso

En 2014, la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia (DINAF) radicó dos denuncias por presuntos abusos sexuales ocurridos en el hogar San Luis Gonzaga donde se lo identificó a Fernando Yáñez como el autor de las violaciones de un joven de 17 años y otro de 18. El mayor desistió de la acción penal contra el cura, pero sí se lo imputó por el delito contra el menor de edad.

En medio de la investigación se filtraron audios, que habrían sido grabados a escondidas, donde dos jóvenes interactúan aparentemente con el sacerdote sobre las denuncias.“Uno está rodeado de varones; antes del seminario me encamé mil veces. Pero ahora aquí uno los quiere y se desborda ese sentimiento. Puede ser que me haya dado vuelta, he llegado a una situación que no doy más, la tentación es más grande. Necesito cariño, yo no puedo más, necesito cariño de alguien y lo busco en un hombre”, se escucha decir a quien sería Yáñez.

Sin embargo, el viernes 26 de abril fue absuelto ya que faltaba la declaración de la aparente víctima. El joven, que al momento de la denuncia tenía 17 años, tras brindar su versión del hecho en el inicio del expediente no ha sido localizado por la justicia en los últimos 4 años. Su presencia en el juicio era clave para ratificar su declaración.

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May 1, 2019

Sergio Bueno asume en la parroquia San Roque, en reemplazo de Tulio Mattiussi

SAN NICOLáS DE LOS ARROYOS (ARGENTINA)
Wayback Machine Internet Archive [San Francisco CA]

May 1, 2019

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Eeste fin de semana el obispo, monseñor Hugo Santiago, pondrá en funciones al nuevo párroco, Sergio Bueno, quien está al frente de la comunidad religiosa de la parroquia de Río Tala, desde donde asistía a los feligreses de Bajo Tala y La Tosquera. Sampedrino, de 40 años, tiene su familia en la ciudad, donde cursó la escuela primaria y secundaria, antes de ordenarse sacerdote. Ahora le toca estar al frente de la parroquia que coordinaba Tulio Mattiussi, detenido tras habe sido acusado de abuso sexual infantil.

La comunidad de la parroquia San Roque dio a conocer que este sábado a las 19.00 el Obispo Monseñor Hugo Santiago pondrá en funciones al sacerdote Sergio Ariel Bueno, que comenzará su tarea religiosa al frente del lugar.

El padre Sergio es cura párroco de Río Tala y atendía a las comunidades religiosas de Bajo Tala y La Tosquera, donde está emplazada la capilla San José Obrero. Entre quienes conocen el universo religioso local aseguran que tiene un perfil “descontracturado” y que es “muy carismático”.

Sampedrino, de 40 años, cursó la primaria en la escuela 1 y la secundaria en el Instituto Nuestra Señora del Socorro. Durante su adolescencia fue monaguillo y coordinó grupos de monaguillos hasta que decidió ordenarse como sacerdote.

Bueno seguirá en Río Tala y en San Roque sólo tendrá a su cargo las cuestiones pastorales, es decir que no tendrá actividades relacionadas con las actividades del jardín Belén o con la comisión que trabaja en la construcción de una escuela primaria.

Sergio Bueno llega a San Roque para reemplazar al sacerdote Tulio Mattiussi, detenido en diciembre de pasado, luego de que en 2017 fuera involucrado en una causa que investiga denuncias de  abuso sexual a menores de edad, presuntamente cometidos en el jardín Belén.

Mattiussi permanece detenido con prisión preventiva en San Nicolás, al igual que el portero Anselmo Ojeda, quien también está procesado en la causa que instruye el fiscal Hernán Granda y en cuyo marco se procura establecer si en la institución de nivel inicial hubo situaciones que pueden ser consideradas abuso sexual, o no, de acuerdo a lo que dice el Código Penal.

La denuncia penal, fue presentada en la Fiscalía N° 10 de la Dra. Sandra Bicetti. Desde entonces, se ejecutaron los pasos judiciales habituales ante una denuncia fuera de la jurisdicción de las fiscalías descentralizadas: que el Fiscal General remita a la que estaba en turno en San Pedro al momento de la denuncia, que habría sido presentada el 17 de noviembre. 

Luego los fiscales de nuestra ciudad se excusaron y por esa razón hoy las investigaciones están en manos del fiscal Hernan Granda de la ciudad de Baradero. El pasado 4 de diciembre cuando el Juez Ricardo Prati dispuso confirmar la prisión preventiva para ambos imputados por la comisión de los delitos de “abuso sexual con acceso carnal agravado por la guarda”, carátula del expediente que una vez terminada la instrucción se elevará a juicio oral.

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April 30, 2019

Expulsan del estado clerical a sacerdote acusado de abuso en Argentina

SAN RAFAEL (ARGENTINA)
ACI Prensa [Lima, Peru]

April 30, 2019

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El Obispado de San Rafael (Argentina) informó este 30 de abril que el sacerdote Fernando Miguel Yáñez fue dimitido del estado clerical tras ser hallado culpable de tres delitos canónicos.

Si bien esta misma jornada fue absuelto por la justicia civil del delito de abuso sexual a menores de edad, Yáñez fue condenado canónicamente por desobediencia pertinaz; ejercicio ilegítimo de una función sacerdotal; suscitar públicamente aversión y odio contra la Sede Apostólica o al obispo.

A través de un comunicado, el Obispado de San Rafael informó que la sentencia, fruto de un “largo proceso penal administrativo”, es con “efecto inmediato” por un decreto emitido con fecha 29 de abril de 2019.

“La resolución de esta causa se ha hecho pública recién ahora, pues se prefirió esperar a la resolución del juicio civil que se le seguía”, explica el mensaje.

Con esta sentencia, el obispado afirmó que “Fernando Miguel Yáñez no podrá realizar ningún acto ministerial, ni usar vestimenta eclesiástica, ni reclamar para sí ningún privilegio que el derecho disponga a los clérigos”.

Explicó que el exsacerdote “cumplió en sus primeros años de ministerio, una tarea como pastor de los fieles en la Parroquia de Monte Comán, atendiendo a los más necesitados y postergados”.

“Lamentablemente, en un momento de su ministerio tomó una actitud de abierta rebeldía a la autoridad de la Iglesia, en la que ha permanecido en forma contumaz, a pesar de los numerosísimos esfuerzos por hacerlo deponer su actitud y volver a la recta disciplina eclesial”, señala el comunicado.

Según explicó el Obispado de San Rafael, “esta actitud constituye un delito, que se opone a su condición de sacerdote”, por lo que “el escándalo suscitado por sus acciones y palabras, requiere de una sanción congrua”.

“Los beneficios que la comunidad ha recibido del sacerdote Yáñez nos impulsan a elevar oraciones y súplicas por su conversión y enmienda”, sostiene.

En cuanto a la denuncia por abuso sexual contra un menor de edad, de la cual Yáñez salió absuelto por resolución de la justicia civil, el Obispado de San Rafael indicó que “no se han encontrado pruebas, ni testimonios fidedignos del mismo, por lo que no se expide al respecto”.

Absuelto por la justicia civil

La resolución del Obispado de San Rafael se dio a conocer el mismo día en que el Tribunal Penal de la misma ciudad absolviera a Fernando Yáñez del delito de “abuso sexual simple agravado” por hechos supuestamente perpetrados en 2013 cuando estaba a cargo del hogar San Luis Gonzaga.

En 2014 la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia de la Provincia de Mendoza (que mantiene económicamente el hogar) denunció al P. Yáñez a partir de una acusación de un joven de 17 años que dijo que el presbítero lo había manoseado a él y a otro interno.

En 2016 se difundió un audio donde dos internos del hogar recriminaban al sacerdote por realizar tocaciones a dos chicos mientras dormían y se escucha a Yáñez decir que “uno está rodeado de varones y necesita cariño”, frase que lo llevó a un proceso judicial, inhibición y embargó por 20 mil pesos argentinos (cerca de 500 dólares).

El juicio, que comenzó el jueves 25 de abril de 2019 y concluyó al día siguiente, estuvo a cargo del Tribunal Penal Colegiado de San Rafael, presidido por el juez Rodolfo Luque.

“El principal elemento de prueba era la declaración de la víctima. Una víctima que hace cuatro años que no puede ser encontrada y se avizoraba que no iba a poder comparecer al debate”, explicó el fiscal Javier Giarolli, representante del Ministerio Público.

Agregó que “el juzgado arbitró todos los medios a su alcance para encontrarlo, incluso a través de Búsqueda de Personas. Se indagó si estaba muerto, si salió del país, si estaba privado de la libertad en la provincia u otro lado”.

Ante esta situación, indicó el fiscal, “se quedó sin sustento la acusación porque todo el resto de la prueba eran indicios que corroboraban la declaración de la víctima”.

Tras la resolución, el abogado del P. Yañez, Carlos Reig, dijo al diario Los Andes que “acá no había ninguna certeza y la única era la desvinculación del padre de los hechos que se le atribuían, por eso el fiscal se abstuvo de acusar con muy buen criterio”.

Por su parte, el joven señalado por el denunciante como otra de las víctimas sí se presentó en el juicio para respaldar al sacerdote. “Es injusto lo que le están haciendo”, afirmó a FM Vos San Rafael.

Finalmente, el P. Yáñez señaló que “creo que es muy significativo que esto que empezó un miércoles Santo de la Cuaresma del año 2014 y Jesús me ha permitido vivir este calvario durante cinco años y ahora me devuelve la vida en este viernes de pascuas de resurrección”.

“Solamente quiero decir que perdono de corazón a todos los que me acusaron falsamente”, expresó el sacerdote absuelto.

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April 27, 2019

Absolvieron al sacerdote Yáñez: “Perdono a los que me acusaron falsamente”

SAN RAFAEL (ARGENTINA)
Los Andes Diario [Mendoza, Argentina]

April 27, 2019

By Gonzalo Villatoro

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El cura estaba acusado de haber abusado sexualmente de dos jóvenes en Monte Comán. El fiscal no mantuvo la acusación.

Al cabo de cinco años, la causa por abuso sexual contra el sacerdote Fernando Yáñez llegó a su fin. El juez Rodolfo Luque absolvió al cura de los cargos que le endilgaban luego de que la fiscalía, al igual que la querella, desistiera de mantener la acusación.

Al cabo de cinco años, la causa por abuso sexual contra el sacerdote Fernando Yáñez llegó a su fin. El juez Rodolfo Luque absolvió al cura de los cargos que le endilgaban luego de que la fiscalía, al igual que la querella, desistiera de mantener la acusación.

El sacerdote de 67 años lloró afuera del palacio de tribunales y, entre las pocas palabras que pronunció luego de escuchar la sentencia, dijo: “Es muy significativo que esto empezó un Miércoles Santo y Jesús indignamente me permitió vivir este calvario durante cinco años y me devuelve la vida en un viernes de Pascua de Resurrección”.

Después hizo una pausa, respiró hondo y agregó: “Perdono de corazón a todos los que me acusaron falsamente”.

La acusación contra el cura de Monte Comán terminó por caer porque el denunciante nunca apareció para corroborar sus dichos iniciales.

“El principal elemento de prueba era la declaración de la víctima. Una víctima que hace cuatro años que no puede ser encontrada y se avizoraba que no iba a poder comparecer al debate. El juzgado arbitró todos los medios a su alcance para encontrarlo, incluso a través de Búsqueda de Personas. Se indagó si estaba muerto, si salió del país, si estaba privado de la libertad en la provincia u otro lado. Quedó sin sustento la acusación porque el resto de la prueba eran indicios que corroboraban la declaración de la víctima“, afirmó el fiscal Giaroli.

La causa por abuso sexual simple gravado por ser el responsable de la guarda y ser ministro de culto se remonta a diciembre de 2013 cuando el padre Yáñez estaba al frente del hogar San Luis Gonzaga en el distrito sanrafaelino, pero fue iniciada formalmente en la Justicia en los primeros meses de 2014.https://5b6ff730d2ff40aed0c71420825c1f9e.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.html

Entonces la Dinaf denunció al cura a partir de la declaración de un joven de 17 años que dijo que lo había manoseado a él y un compañero.

“Acá no había ninguna certeza y la única era la desvinculación del padre de los hechos que le atribuían. Por eso el fiscal se abstuvo de acusar, con muy buen criterio”, sostuvo Carlos Reig, abogado defensor del sacerdote.

El que sí se presentó en el juicio y declaró fue el joven que había sido señalado por el denunciante como otra de las víctimas del cura. Lejos de acusarlo, salió en su defensa. “Es injusto lo que le están haciendo. Él ha tenido muchos problemas con el hogar y por eso le hicieron esto”, afirmó el joven en declaraciones a FM Vos de San Rafael.

Antes de partir de tribunales, el padre Yáñez no olvidó la suspensión impuesta por el obispo de la diócesis sureña, monseñor Eduardo María Taussig, y entre críticas, solicitó que quede sin efecto. “Espero que el señor obispo después de haberme calumniado tenga la cristiana caridad de devolverme el ejercicio público y privado de mi sacerdocio”, lanzó.

Audio adulterado 

La acusación contra Yáñez quedó trunca pero no la investigación paralela que se abrió por un audio que recorrió el país en el que se escuchaba al sacerdote decir: “Uno está rodeado de varones y necesita cariño”. El episodio es de 2016 y el padre siempre sostuvo que estaba editado.

El fiscal Javier Giaroli aseguró que continuará con esa causa ya que “el audio tan citado ha sido manipulado y editado suprimiéndole partes que podría haber llegado a ser tergiversado en su verdadero contenido“. Pidió reabrir una causa por extorsión donde la víctima es el cura.

Desde la defensa se mostraron conformes con la decisión ya que “la parte que habría sido editada o borrada era donde él decía que no había hecho nada, que estaba rodeado de jóvenes y necesitaba cariño. Sacaron donde él decía: yo necesito cariño no sexo”.

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April 25, 2019

“Aguilera con prisión domiciliaria pone en riesgo la investigación”

(ARGENTINA)
El Tribuno Salta [Salta, Argentina]

April 25, 2019

By Silvia Noviasky

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La fiscal que investiga al sacerdote por abuso sexual, cuestionó que ya no esté arrestado. Aseguró que es un “beneficio” al que acceden los religiosos y no otros detenidos.

La fiscal penal 2 de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, María Luján Sodero Calvet, se refirió ayer por la mañana a la investigación que realiza por las denuncias de abuso en contra del sacerdote José Carlos Aguilera. Aseguró que su arresto domiciliario pone en riesgo la investigación. Si bien destacó que el religioso hace uso de un derecho, aseguró que este “beneficio” no se otorga a otros detenidos que están acusados por el mismo delito. Para prevenir una posible interferencia en la investigación, Sodero solicitó que se monitoree al sacerdote, que actualmente tiene arresto domiciliario sin tobillera electrónica y con control “ambulatorio”.

En los últimos días, el juez de la sala IV del Tribunal de Impugnación, Adolfo Figueroa, concedió el arresto domiciliario al sacerdote, que fue denunciado por dos personas por abuso sexual y permanecía detenido en la Alcaidía. De esta manera, fue el tercer sacerdote que accedió al beneficio de una prisión preventiva en su domicilio.

La jueza de Garantías 8, Claudia Puertas, dictó prisión domiciliaria con monitoreo para el cura Emilio Lamas, también denunciado por abuso sexual. El juez Luis Felix Costas, en tanto, le otorgó el arresto domiciliario sin monitoreo al sacerdote Agustín Rosa Torino.

El juez Figueroa dictó el arresto domiciliario, en contra de la solicitud de la fiscalía, que pedía que se mantuviera la prisión preventiva. La medida también distó de lo requerido por el juez de Garantías 5, Hugo Héctor Martínez. “En su momento el juzgado de Garantías había dispuesto que este arresto domiciliario sea con el sistema de monitoreo electrónico Uadme (Unidad de Arresto Domiciliario por Monitoreo Electrónico). A eso se lo dejó sin efecto y el Tribunal de Impugnación dispuso una mera consigna policial del tipo ambulatoria”, explicó Sodero.

La fiscalía “insistirá” en el monitoreo con tobillera electrónica. “Es el único mecanismo de control verdaderamente eficiente con el que contamos y consideramos que es idóneo y apto para este tipo de situaciones donde hay una persona privada de su libertad pero con una suerte de situación de beneficio, podríamos decir”, señaló la magistrada.

Desde el organismo que lleva adelante la investigación, llamaron la atención sobre el trato diferencial que tuvo este caso en comparación con otros. “En todos los casos de abuso sexual, con esta gravedad, nosotros instamos la prisión preventiva, y en casi, no voy a decir la totalidad pero en la gran mayoría de los casos, la prisión preventiva procede”, resaltó Sodero.

La fiscal recalcó que Aguilera está acusado de un delito grave y que está prevista para los próximos días la audiencia de imputación. “Hablamos de abuso sexual gravemente ultrajante y agravado. En consecuencia, así como procede la prisión preventiva en cualquier otra circunstancia igual, no vemos razón alguna que amerite una diferencia en esta situación”, advirtió.

En el mismo sentido, la magistrada destacó que actualmente hay personas detenidas en Alcaidía con problemas de salud graves que “no han conseguido arresto domiciliario”

Consultada sobre cuáles serían los perjuicios que puede acarrear para la causa judicial el arresto domiciliario sin monitoreo del sacerdote, Sodero fue tajante y dijo que pone en riesgo la etapa investigativa que lleva adelante. Por ese motivo, indicó, se opuso a la medida.

Su negativa se basó en comunicaciones que el imputado tuvo con la parte denunciante antes de que lo detuvieran. “Pedí la prisión preventiva para evitar toda posibilidad de contacto, porque el contacto ya ha existido, previo y en los albores a la denuncia, un contacto que a mi entender no era apropiado en estas instancias porque implicaba la posibilidad de que se tratara de influir o influenciar en testigos o damnificados porque tenemos una persona que tiene ascendencia”, resaltó.

La magistrada recordó que Aguilera usó una herramienta jurídica pero destacó que, al otorgarle el arresto domiciliario, se le ordenó no mantener contacto con ninguna persona involucrada en la causa. Resaltó que es su obligación tomar los recaudos para que evitar el contacto.

“Sabemos que los medios de comunicación son sumamente bastos, hay muchas posibilidades de establecer contactos por muchas vías. Las redes sociales son inmanejables, y eso es lo que tratamos de evitar”, expresó.

Rechazo a la nulidad y prescripción

Ayer la Justicia rechazó la nulidad del caso y la prescripción de la causa. La defensa del sacerdote, a cargo del abogado Juan Casabella, había solicitado la prescripción por un lado y, por otro, la nulidad del caso. Este último pedido se justificó en la edad jubilatoria del juez de Garantías 5, Hugo Martínez. Según el abogado, el artículo 156 de la Constitución de Salta manda que “la inamovilidad cesa en el momento en que el magistrado pueda obtener la jubilación, en caso contrario se necesita un nuevo nombramiento de parte del Poder Ejecutivo”.

“Es absolutamente improcedente. Hoy (por ayer) se rechazó el planteo de nulidad y de excepción por falta de jurisdicción. Todos conocemos cuál es el trámite necesario para acceder a la jubilación, es un trámite complejo, también sabemos en qué momento cesa la actividad jurisdiccional, que no ha cedido ahora”, aseveró la fiscal.

El sacerdote se negó a someterse a careos con las víctimas y a pericias psicológicas y psiquiátricas. Las estrategias de la defensa, recalcó Sodero, son válidas, pero levantan sospechas. La fiscal resaltó que los dos denunciantes se pusieron a disposición para las pericias y para el careo. Se refirió a lo “dificultoso que es en este delito, para una persona que viene como víctima, someterse al careo”, y agregó que Aguilera “hizo uso de su derecho, pero es un dato objetivo”.

María Luján Sodero informó que el sacerdote presentó pericias psicológicas y psiquiátricas realizadas por dos profesionales particulares. La fiscalía citó a la psicóloga y a la psiquiatra autoras de esos informes para entrevistarlas y que ratifiquen lo que evaluaron pero no aportaron datos.

“Cuando se presentaron, no se las relevó del secreto profesional. A pesar de haber sido una prueba aportada por la defensa, no presentaron testimonio”, advirtió la fiscal penal.

Pedidos a la Iglesia

Luján Sodero, fiscal a cargo de la causa contra el sacerdote Carlos Aguilera, acusado de abuso sexual, advirtió que su pedido de información al Arzobispado de Salta tuvo una respuesta negativa. El requerimiento, al igual que en el caso Lamas, se derivó a Roma, a la Congregación para la Doctrina de la Fe. “Con la autorización de ese organismo nos darían la documentación”, indicó la magistrada. 
Se señala que habría cinco denuncias contra el cura en el fuero eclesiástico. “Quiero lograr la compulsa de esas actuaciones y la verificación de quienes están interviniendo desde la sede eclesiástica para poder tomar contacto con esas autoridades”, explicó. 

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El Arzobispado desoye a la Justicia en el caso de abuso del padre Aguilera

(ARGENTINA)
Nuevo Diario de Salta  [Salta, Argentina]

April 25, 2019

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El arzobispado lejos de colaborar con la actuación de la justicia, desoyó el pedido de la fiscal María Luján Sodero Calvet de entregar la documentación sobre los hechos denunciados en contra del sacerdote José Carlos Aguilera.

La fiscal penal 2 de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, en el marco de la investigación que lleva adelante por dos denuncias de abuso sexual en contra de José Carlos Aguilera, informó que el Arzobispado de Salta no hizo lugar a la solicitud que realizara oportunamente de remisión de documentación vinculada a la investigación por denuncias en contra del sacerdote que se lleva adelante en el fuero eclesiástico. En respuesta, se indicó que debe solicitarla a la Santa Sede.

Más adelante entendió la fiscal que la documentación solicitada es de suma importancia y va en relación de la “tolerancia cero” contra los curas abusadores establecida por el Papa Francisco. En tanto, se va avanzando en la causa tomando testimoniales, de acuerdo a las propuestas de las partes y peritando los teléfonos celulares, que aportaron valiosa información a la investigación.

Destacó también los resultados obtenidos de la inspección ocular que se realizó en la iglesia y casa parroquial de Campo Santo, donde se obtuvieron mayores detalles del lugar donde habrían ocurrido los hechos denunciados.

En prisión domiciliaria 

Respecto a la situación de Aguilera, Sodero Calvet señaló que permanece detenido bajo la modalidad domiciliaria, beneficio que le fue otorgado por el juez Adolfo Figueroa de la Sala IV del Tribunal de Impugnación.

Sorprende la actitud del arzobispado al señalar que la documentación solicitada pertenece a la Santa Sede, cuando en Mar del Plata por un situación similar, se puso a disposición de la investigación todo lo pedido.

Se sabe que Aguilera está atravesando un juicio eclesial por mandato de la Congregación para la Doctrina de la Fe de la Santa Sede, según informó a través de un comunicado con la firma del presbítero Loyola Pinto.

El comunicado, sostiene: “En este contexto, hasta que no se llegue a una sentencia definitiva rige estrictamente la presunción de inocencia”.

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April 24, 2019

Caso Aguilera: la Iglesia no brindó la documentación solicitada

(ARGENTINA)
La Gaceta [Tucumán, Argentina]

April 24, 2019

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La fiscalía había requerido al Arzobispado información sobre el excapellán de la Universidad Católica.

En el marco de la causa que investiga dos denuncias de abuso sexual en contra del sacerdote José Carlos Aguilera, el Arzobispado de Salta no brindó la documentación solicitada por la fiscal.

María Luján Sodero Calvet, en el marco de la investigación que lleva adelante por dos denuncias de abuso sexual en contra de José Carlos Aguilera, informó que el Arzobispado de Salta no hizo lugar a la solicitud que realizara oportunamente de remisión de documentación vinculada a la investigación por denuncias en contra del sacerdote que se lleva adelante en el fuero eclesiástico. En respuesta, se indicó que debe solicitarla a la Santa Sede.

La fiscal sostiene la pertinencia del cumplimiento de la medida solicitada y citó la directriz de “tolerancia cero” contra los curas abusadores establecida por el Papa Francisco.

Que la iglesia se niegue a entregar esa documentación es importante: el intendente Mario Cuenca declaró ante la justicia que 20 años atrás, cuando ya era jefe comunal, se decía en el pueblo de Campo Santo que Aguilera abusaba de menores de edad y por eso él, como jefe comunal, se reunió con el entonces arzobispo para que tome cartas en el asunto. Es decir que el arzobispado debe contar con información sobre el tema.

Por otra parte, ayer Aguilera quedó con prisión domiciliaria, mientras la Fiscalía continúa con la recepción de testimonios propuestos de las partes y la inspección ocular de teléfonos celulares, que aportaron valiosa información a la investigación.

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April 23, 2019

Abusos en el Próvolo de La Plata: pedirán la extradición de un sacerdote que vive en Italia

LA PLATA (ARGENTINA)
Infobae [Buenos Aires, Argentina]

April 23, 2019

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Eliseo José Pirmati tiene 82 años y está alojado en un asilo del país europeo. La Justicia también ordenó arrestar a un empleado del establecimiento

La justicia penal de La Plata ordenó este martes la detención de dos sacerdotes y un empleado del Instituto Próvolo en el marco de la causa que investiga presuntos abusos sexuales de eclesiásticos a hipoacúsicos en ese establecimiento.

Son los sacerdotes Nicolás Corradi y Eliseo José Pirmati y un hombre que no era religioso pero trabajaba en el instituto ubicado en las calles 47 y 25 de la capital bonaerense.

Corradi ya está detenido en Mendoza, por delitos similares cometidos en el instituto de esa provincia mientras que Pirmati, de 82 años de edad, se encuentra alojado en un asilo en Italia, por lo que se pedirá su extradición en los próximos días. En tanto, las autoridades policiales se aprestaban a detener en las próximas horas al hombre que allí trabajaba.

El magistrado dio por probado que “existieron abusos en Próvolo La Plata” y destacó que Nicolás Corradi “fue la máxima autoridad del instituto desde 1970 a 1997” y que los abusos constatados se cometían el sábado “día en que disminuía el número de alumnos internados y sólo quedaban los que no tenían familia”.

La Justicia ordenó la detención de Corradi bajo el cargo de abuso sexual simple agravado por su condición de ministro del culto católico y encargado de la guarda por el grave daño en la salud de la víctima y reiterado cuando menos en tres hechos; y abuso sexual con acceso carnal agravado reiterado por lo menos en cinco hechos en su calidad de partícipe necesario”.

Al empleado que trabajaba en el Próvolo en contacto con las víctimas, se le imputaron los delitos de “abuso sexual simple agravado por su condición de guardador o educador; abuso sexual con acceso carnal en cinco hechos y corrupción de menores”.

Además, se ordenó la detención de Pirmati por abuso sexual simple agravado por su condición de ministro de culto religioso, en tres hechos al menos; exhibiciones obscenas y promoción de facilitación de la corrupción de menores agravada.

Las detenciones fueron pedidas por la fiscal Cecilia Corfield, que investiga los presuntos abusos sexuales sufridos en el establecimiento platense y consentidas por el juez de Garantía de La Plata Jorge Moya Panisello, en virtud de “la pena en expectativa de los delitos y por las características de los hechos en torno a la edad de las víctimas y la extrema, sistemática e inusitada violencia desplegada para su comisión que nada la distingue de la aplicación de tormentos e imposición de torturas”.

Asimismo se tuvo en cuenta “la pluralidad de intervinientes que refleja un particular disvalor de acción”, sostuvo el juez en su resolución..

En otros tramos de su escrito, el magistrado destacó: “A la fecha de los delitos no sólo eran menores de edad sino incapaces en razón de su condición de sordomudos, lo que los convertía en niños indefensos, algunos de ellos sin familia contenedora”.

La fiscalía inició la investigación a fines de 2016, luego de que se conociera que los sacerdotes Corradi y Horacio Corbacho, detenidos en Mendoza acusados de abusar sexualmente de varios hipoacúsicos del Instituto Próvolo de esa provincia, también habían trabajado en el Próvolo de La Plata.

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Sacerdote católico acusado de abuso sexual acepta castigo para evitar juicio en Argentina

SAN ISIDRO (ARGENTINA)
CNN [Atlanta GA]

April 23, 2019

By Emilia Delfino

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Un nuevo caso de presunto abuso sexual golpea a la Iglesia católica en Argentina con el caso de tres catequistas que denunciaron al cura Mario Koessler. Un sacerdote aceptó una pena acordada con la Fiscalía para evitar ir a juicio. Además, las denunciantes lograron el apartamiento del clérigo. Aquí el testimonio de una de ellas, quien tenía 71 años al momento del ataque.

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April 18, 2019

El cura Aramayo cumplió la pena y volverá a dar misas

SALTA (ARGENTINA)
FM Profesional 89.9  [Salta, Argentina]

April 18, 2019

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Luego de ser castigado por la Iglesia Católica por una denuncia de abuso sexual, el religioso podría volver a ejercer el sacerdocio. La medida quedó firme hasta marzo pasado, por lo que el cura quedó habilitado para volver a la actividad religiosa.

Hace dos años el Tribunal Eclesiástico, conjuntamente a la decisión de la Congregación para la Doctrina de la Fe desde la Santa Sede, sentenció al sacerdote Néstor Aramayo a la pena de dos años de suspensión del ministerio del sacerdocio y la docencia por una denuncia de abuso sexual. La medida quedó firme hasta marzo pasado, por lo que el cura quedó habilitado para volver a la actividad religiosa.

Aramayo se hizo reconocido por su obra en la parroquia María Reina del barrio El Tribuno, que incluyó, entre otras cosas, festivales a beneficio de la construcción de la escuela. Luego de la pena impuesta, el religioso continuó colaborando con la parroquia pero no de manera oficial, ya que la pena eclesiástica le prohibía ejercer la docencia.

Actualmente da clases una vez a la semana en el seminario mayor Pedro Ortiz de Zarate de Jujuy y continúa residiendo en Salta.

El juez vicario del Tribunal Eclesiástico, el sacerdote Loyola Pinto y de Sancristóval, indicó que Aramayo aún no regresó a la actividad y que las clases que da hace un tiempo en el seminario jujeño no rompen con la pena impuesta porque solo “tenía prohibido el ejercicio público de los sacramentos”. Consultado sobre el destino que se la dará a Aramayo con la pena cumplida, el juez indicó que es el arzobispo Mario Cargnello quien deberá tomar esa decisión.

El juicio eclesiástico contra el sacerdote se inició en 2014, luego de varias dilataciones y apelaciones. En marzo de 2017, finalmente, la pena quedó firme, avalada por la Congregación para la Doctrina de la Fe, órgano radicado en el Vaticano.

La denuncia que desencadenó en la suspensión del ministerio del reconocido sacerdote de zona sur lo acusó de tocamientos y acoso que se habrían mantenido durante 4 años hacia una entonces adolescente. La mujer, que prefirió mantener su identidad bajo reserva, relató que los hechos denunciados sucedieron desde que tenía 14 años y se mantuvieron hasta los 18, cuando terminó de cursar el secundario.

Aramayo era docente del colegio privado al que ella asistía, y fue su confesor. “En una confesión me largué a llorar, él me agarró la mano y yo lo dejé. Por mucho tiempo pensé que haberlo dejado que me toque fue haberlo provocado”, recordó la denunciante sobre el primer episodio al que luego le siguieron otros más graves durante sus años en aquel colegio.

“Se hacía el que me estaba retando en la formación, pero no me retaba, me decía cosas obscenas. Cuando estaba a lo lejos me hacía gestos con la boca”, contó. La joven comenzó a temerle a su confesor y trataba de evitarlo, pero las situaciones llegaron hasta un empujón a una cama. “No quería quedarme sola con él, mis amigas que ya sabían me acompañaban al baño”, señaló.

Fuente de la Información: El Tribuno

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El cura Aramayo cumplió la pena que le impusieron

SALTA (ARGENTINA)
El Tribuno Salta [Salta, Argentina]

April 18, 2019

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Luego de ser castigado por la Iglesia Católica por una denuncia de abuso sexual, el religioso podría volver a ejercer el sacerdocio.

Hace dos años el Tribunal Eclesiástico, conjuntamente a la decisión de la Congregación para la Doctrina de la Fe desde la Santa Sede, sentenció al sacerdote Néstor Aramayo a la pena de dos años de suspensión del ministerio del sacerdocio y la docencia por una denuncia de abuso sexual. La medida quedó firme hasta marzo pasado, por lo que el cura quedó habilitado para volver a la actividad religiosa.

Aramayo se hizo reconocido por su obra en la parroquia María Reina del barrio El Tribuno, que incluyó, entre otras cosas, festivales a beneficio de la construcción de la escuela. Luego de la pena impuesta, el religioso continuó colaborando con la parroquia pero no de manera oficial, ya que la pena eclesiástica le prohibía ejercer la docencia. Actualmente da clases una vez a la semana en el seminario mayor Pedro Ortiz de Zarate de Jujuy y continúa residiendo en Salta.

El juez vicario del Tribunal Eclesiástico, el sacerdote Loyola Pinto y de Sancristóval, indicó que Aramayo aún no regresó a la actividad y que las clases que da hace un tiempo Aramayo en el seminario jujeño no rompen con la pena impuesta porque solo “tenía prohibido el ejercicio público de los sacramentos”. Consultado sobre el destino que se la dará a Aramayo con la pena cumplida, el juez indicó que es el arzobispo Mario Cargnello quien deberá tomar esa decisión.

“Como católica que soy, pido que la Iglesia tenga el criterio y la lucidez de preservar a los niños y adolescentes de sacerdotes como Aramayo, que ensucian la labor sacerdotal de un cura”, indicó la víctima del sacerdote, que lo denunció ante la Iglesia por tocamientos y abusos que habría sufrido durante su adolescencia.

Si se tiene en cuenta lo afirmado por la cabeza de la Iglesia local, quien en una entrevista con este medio admitió que el juicio “pudo haber sido benévolo”, Aramayo sería destinado a tareas que eviten el contacto con adolescentes y niños. “A él no se le suspendió el ejercicio, pero no significa que pasados los dos años yo le voy a volver a dar la parroquia y el colegio. Con las denuncias que tiene no puedo, sería suicida”, afirmó Cargnello en diciembre. El Tri buno intentó sin éxito comunicarse con el Arzobispado local.

El juicio eclesiástico contra el sacerdote se inició en 2014, luego de varias dilataciones y apelaciones. En marzo de 2017, finalmente, la pena quedó firme, avalada por la Congregación para la Doctrina de la Fe, órgano radicado en el Vaticano.

La denuncia que desencadenó en la suspensión del ministerio del reconocido sacerdote de zona sur lo acusó de tocamientos y acoso que se habrían mantenido durante 4 años hacia una entonces adolescente. La mujer, que prefirió mantener su identidad bajo reserva, relató que los hechos denunciados sucedieron desde que tenía 14 años y se mantuvieron hasta los 18, cuando terminó de cursar el secundario.

Aramayo era docente del colegio privado al que ella asistía, y fue su confesor. “En una confesión me largué a llorar, él me agarró la mano y yo lo dejé. Por mucho tiempo pensé que haberlo dejado que me toque fue haberlo provocado”, recordó la denunciante sobre el primer episodio al que luego le siguieron otros más graves durante sus años en aquel colegio.

“Se hacía el que me estaba retando en la formación, pero no me retaba, me decía cosas obscenas. Cuando estaba a lo lejos me hacía gestos con la boca”, contó. La joven comenzó a temerle a su confesor y trataba de evitarlo, pero las situaciones llegaron hasta un empujón a una cama. “No quería quedarme sola con él, mis amigas que ya sabían me acompañaban al baño”, señaló.

Dramático relato

La mujer que denunció al cura Aramayo hizo un dramático relató de lo sucedido. Asustada pero también enojada, le pidió explicaciones a su confesor sobre sus tratos, las respuestas, contó, transitaban en tonos agresivos: “Porque sos puta”, le respondió luego de admitirle que estaba “enamorado” de ella, pero en seguida le pedía perdón. “Después volvía a hacer las mismas cosas”, recordó.
Luego de graduarse la mujer se trasladó a otra provincia para cursar sus estudios universitarios. Pero al regresar a Salta se cruzó con el sacerdote en la calle y fue entonces que se enteró que estaba al frente de una parroquia y un colegio, por lo que decidió denunciarlo, para “evitar que hiciera lo mismo con otras personas”. 
 

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April 17, 2019

Un cura se declaró culpable por el abuso sexual a tres catequistas

SAN ISIDRO (ARGENTINA)
Télam Agencia Nacional de Noticias  [Buenos Aires, Argentina]

April 17, 2019

By Unknown

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Fue en un juicio abreviado, donde se le fijó a Mario Koessler, de 63 años, una pena de tres años en suspenso.

El cura Mario Koessler, imputado por abuso sexual agravado a tres mujeres catequistas de 75, 63 y 40 años por hechos ocurridos entre 2014 y 2015 en la Parroquia San José, del municipio bonaerense de San Isidro, se declaró culpable en un juicio abreviado que le fijó una pena de tres años en suspenso.

“El juicio oral que iba a comenzar el lunes 22 de abril en el Tribunal Oral Criminal 2 se suspendió por un acuerdo de juicio abreviado al que llegaron la Fiscalía y la defensa, que fijó a Koessler 3 años de pena en suspenso”, dijo hoy a Télam Andrés Bonicalzzi, abogado de las víctimas.

El letrado había citado para el proceso unos treinta testigos, entre los cuales estaba el presidente de la Confederación Episcopal Argentina (CEA), monseñor Oscar Ojea, quien se desempeñaba como obispo de la diócesis de San Isidro cuando ocurrieron los abusos.

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April 15, 2019

Moya: la Justicia probó el encubrimiento de la Iglesia

PARANá (ARGENTINA)
Entre Ríos Ahora [Entre Ríos, Argentina]

April 15, 2019

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l viernes 5 de abril de 2019, la Justicia dio a conocer el adelanto de sentencia en la causa por corrupción de menores y abuso sexual que se le siguió al cura Marcelino Ricardo Moya, y anunció una fortísima condena: 17 años de cárcel.

Dos datos clave contiene la sentencia: se apoyó fuertemente en el testimonio de las víctimas, cuyos relatos dieron por cierto los jueces, y reprochó el grosero encubrimiento que llevaron adelante los sucesivos jefes de la Iglesia de Paraná en los últimos años: Estanislao Karlic -de 1983 a 2003-, Mario Maulión -que ejerció 2003 a 2010– y Juan Alberto Puiggari -que sucedió a Maulión y sigue actualmente-, que aún sabiendo de los hechos no los denunciaron en la Justicia.

No fue a prisión de inmediato Moya: seguirá libre hasta que ese pronunciamiento judicial quede firme.

Pero el pronunciamiento constituye un gran avance: es el tercer cura condenado por pederastia, después de Juan Diego Escobar Gaviria y Justo José Ilarraz, estos dos con condenas a 25 años de prisión.

¿Por qué el cura Marcelino Ricardo Moya fue condenado a 17 años de cárcel?

El Tribunal de Juicio y Apelaciones de Concepción del Uruguay dio a conocer este lunes los fundamentos de la condena, firmada en forma unánime por los jueces María Evangelina Bruzzo, Melisa Ríos y Fabián López Mora.

La jueza Bruzzo coincidió en su voto con el planteo de los fiscales Mauro Quirolo y Juan Manuel Pereyra y los querellantes Florencio Montiel y Juan Cosso en que «la actividad ilícita cuya comisión se le atribuye al imputado constituye sin resquicio a duda alguna y de manera evidente, un grave atentado a los derechos humanos de las víctimas», Pablo Huck y Ernesto Frutos.

«Que dicha conclusión -planteó la magistrada en su voto- se sustenta con meridiana claridad si tenemos en cuenta la calidad de sacerdote que ostenta Moya al tiempo de los hechos, desempeñándose como Vicario Parroquial de Santa Rosa de Lima, Villaguay -desde el 08/03/1993- y Capellán del Regimiento de Ejército Cnel. Brandsen, Villaguay-desde el 08/03/1993- (…) y pertenecía al culto católico apostólico romano -sostenido actualmente por el Estado Argentino, art. 2 de la C.N.- a la vez que se desempeñaba como catequista en el Instituto La Inmaculada desde el 1 de marzo de 1993 hasta el 21 de abril de 1997 donde se desempeñó como profesor (…) e intervenía activamente en Acción Católica, circunstancias éstas que lo colocaban en una especial posición de autoridad, poder, prestigio y preeminencia ante sus víctimas y la comunidad toda (…) para realizar diversas actividades en Acción Católica, en el programa de radio y participaba en la vida pública de la ciudad, siendo considerado, al decir de testigo Amalia Ángela de las Mercedes Pérez, nada menos que ´el Papa´ de Villaguay».

Y agrega: «Tampoco puede soslayarse que los hechos abusivos consistentes en delitos contra la integridad sexual, tuvieron por víctimas de entre 13 y 14 años, durante el lapso temporal intimado -años 1993/1995- encontrándose ambos en plena etapa de desarrollo psico-físico y de formación de su personalidad».

Lo que no hizo la Iglesia

La magistrada entiende el tiempo que les llevó a las víctimas realizar la denuncia. Y concluye que «situaciones de este tenor no son rápidamente develadas, siendo ello habitual ya que hay sentimientos que se generan en los niños cuando el abuso viene de un adulto, ubicado en una situación de autoridad, que hacen que no puede entender cabalmente que ese adulto en quien confía, traicione esa confianza. El silencio es esperable porque además los sentimientos de culpa de los niños abusados hacen que se silencien por no comprender esa situación».

Después se detiene en el testimonio del exsacerdote José Carlos Wendler, quien testimonió en el juicio a Moya, y que fue quien puso al corriente de lo que sucedía con los abusos de Moya a las máximas autoridades de la Iglesia que, sin embargo, nada hicieron.

Al transcribir el testimonio de Wendler, la jueza recuerda que el excura contó que «cuando empezó el tema de Ilarraz, un grupo de curas denunciaron a otros ante el obispo y fueron acusados de estar en una cacería de brujas por Monseñor Puiggari. Querían que la iglesia liderara una actitud firme en estos casos, desde lo jurídico y lo canónico, pero lo que vieron en los Obispos fue minimizar y ocultar, despreciando a la justicia civil. Entiende que Monseñor Puiggari sostiene que no recibió su nota, cuando actuaba con todo conocimiento de ella y que diga que no tenía la carta no lo puede creer, tan violento fue que ahora se encuentra fuera de la iglesia. En cuanto a las notas que le entregó a Monseñor Maulión, luego se las entregó a Fiscalía y a Monseñor Puiggari, aunque presentadas por el testigo no sabe qué trámite siguieron».

Para la Justicia, los dichos de Wendler «adquieren adecuada corroboración en los legajos personal y administrativo remitidos por la Iglesia Católica y adjuntadas en plenario como prueba documental».

Y otra vez, como ya lo dijo el juez Alejandro Cánepa en el caso del cura Justo José Ilarraz, la Justicia habla de encubrimiento de la Iglesia.

«Efectivamente, surge de una atenta lectura de los mismos (los informes de la Iglesia) que las máximas autoridades eclesiásticas de la provincia no podían desconocer los serios inconvenientes por los que transitaba la función sacerdotal de Moya -nota fechada 16/07/1998 suscripta por Norberto E. Martina, obispo castrense, a Monseñor Estanislao Esteban Karlic, Arzobispo en aquel entonces de Paraná, dando cuenta de haber conversado con el Sr. Cura Párroco, Pbro. Silverio Cena, como así también con su Vicario parroquial, Pbro. José Carlos Wendler, sobre el P. Marcelino Moya, expresando que las observaciones eran atendibles, aunque le parecía (sorprendentemente a mi entender) que no llegaban a constituir un problema de índole moral serio- de lo que se infiere no solamente la nula importancia que la Iglesia le adjudicó al tema, sino también el completo ocultamiento de lo trasmitido por Wendler, a punto tal que en el intercambio epistolar entre Karlic y Martina ni siquiera se menciona una vez la palabra ´abuso´ o lo sucedido con Moya en Villaguay».

Reseña lo ocurrido con la investigación canónica que ordenó el arzobispo de Paraná, Juan Alberto Puiggari, en 2015 sobre Moya y que según la propia Iglesia informó a la Justicia en febrero de 2019 no pudo avanzar «por no contar con la colaboración de los denunciantes».

La magistrada en su voto sostiene al respecto: «De lo antes expuesto se colige en forma terminante que difícilmente las víctimas tenían motivos para creer en una investigación seria y profunda por parte de una autoridad que no dio crédito a lo oportunamente puesto en conocimiento por uno de sus sacerdotes, surgiendo de la declaración del párroco Cena una negativa en relación a cualquier conducta sospechosa por parte de Moya, cuando el mismo, conforme lo relatado por José Carlos Wendler conocía lo sucedido, desconociendo también llamativamente que en algunas ocasiones dormían chicos en la casa parroquial y el propio Cena ocupaba la habitación contigua a la del imputado (…). Menos aún, que sean los máximos representantes del culto católico los que pongan en conocimiento de la jurisdicción tales repudiables comportamientos ya que, según las propias palabras de Wendler, existía absoluta desconfianza hacia el proceder de los tribunales y su aptitud para dilucidar estos hechos».

El juez López Moras comparte el criterio de Bruzzo en rechazar la vía de la prescripción y abunda en sus cuestionamientos hacia la Iglesia. «Considero que tal como lo precisara la Dra. Bruzzo, la situación puntual en el presente caso está dada por la manifiesta vulnerabilidad de las víctimas, situación ésta cabalmente medida en el contexto histórico-social en que acontecieron los hechos, especialmente en lo que hace al rol del sujeto activo y a la magnitud e importancia de la Institución de la que formaba o de la que aún forma parte. Ello en cuanto a que de acuerdo a lo especialmente señalado por los profesionales de Psiquiatría y Psicología que atendieron a cada una de las víctimas, las mismas no tuvieron oportunidad de efectivo acceso a la Justicia hasta que siendo ya adultos lograron superar sus profundos traumas y desconfianzas y efectivizar las correspondientes denuncias».

Y apunta: «Cabe especificar una vez más que no se trata aquí de ´cualquier´ niño abusado, que habiendo transcurrido el tiempo de prescripción efectúa la denuncia cuando pudo haberla presentado después de cumplida la mayoría de edad, en el plazo de la ley. En la especie surge un claro ´quid pluris´ conferido por la manifiesta preeminencia jerárquica del Organismo del cual el imputado era un miembro especialmente referente para esa comunidad y para los menores que allí se encontraban. A poco que se observen las noticias, no solo de nuestro país, sino a nivel mundial, podrá notarse como la referida Institución ha tratado de encubrir o proteger, al menos hasta hace poco tiempo, a los responsables de este tipo de actos».

Respecto de los abusos del cura Moya, la jueza Bruzzo señala que Moya «ejecutó las conductas abusivas antes detalladas, haciendo valer sobre la inocencia de un niño-adolescente todo el poder, el reconocimiento público y el prestigio de los que gozaba para satisfacer sus más bajos instintos en perjuicio de una víctima que no poseía los recursos emocionales ni intelectuales para entender lo que estaba pasando y poner en palabras lo traumático de tales vivencias».

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April 11, 2019

#CasoLamas: volverán a pedir que la Iglesia revele sus investigaciones

SALTA (ARGENTINA)
FM Profesional 89.9  [Salta, Argentina]

April 11, 2019

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11/04/2019. La defensa de dos víctimas de abusos sexuales, quienes denunciaron penalmente al cura Emilio Lamas, volverá a pedir las investigaciones internas de la Iglesia Católica.

El abogado de Juan Carlos García y Carla Morales, Luis Segovia, confirmó que volverá a pedir las pruebas, los documentos, las grabaciones y otros datos recolectados por la Iglesia Católica en sus investigaciones internas.

Segovia recordó que Emilio Raimundo Lamas tiene una condena en la Iglesia Católica por cuatro casos de abusos sexuales, dos de ellos son sus clientes y los otros dos, se tratan de víctimas que no quisieron hacer la denuncia penal en la Justicia.

Recordemos que Lamas, fue imputado por abuso sexual y notificado por la Congregación para la Doctrina de la Fe que será juzgado en segunda instancia, y mientras dure el proceso, se le suspendió la pérdida del estado clerical.

El letrado sostuvo que la Iglesia terminará entregando los documentos por voluntad por propia o por una medida de coerción.

Al volver al pasado y referirse al caso de García, afirmó que en el juicio hay testigos de esa época que aseguraron tener prohibido denunciar estos hechos por miedo a la Iglesia y a los sacerdotes.

“Todavía hay muchos casos que están en secreto”, aseguró Segovia.

Por otro lado, el abogado especializado en el tema, expresó que el error es creer que los sacerdotes son personas distintas por sobre el resto y le sorprende que todavía la Justicia salteña les tiene una profunda reverencia.

Por su parte, la periodista de El Tribuno y especialista en casos de abuso sexual en la Iglesia de Salta, Silvia Noviasky, citó el derecho constitucional de 1966, cuando Argentina firma un acuerdo con la Santa Sede para explicar el caso Lamas.

Noviasky recordó que dicho acuerdo quedó en una “zona gris” de la Constitución Argentina, porque luego en la reforma de 1994, “no se animaron a tocarlo mucho”.

La periodista planteó que por ese concordato la Iglesia realiza sus juicios eclesiásticos amparándose bajo secreto pontificio, es decir, que puede negarse a entregar los documentos a la Justicia argentina.

En esta línea, aseveró que esto sucedió con el cura Lamas cuando el fiscal Sergio Federico Obeid pidió allanar el Arzobispado, el cual habría sido el primero en el país por casos de abusos, y la jueza Claudia Puertas da a lugar al concordato.

Sin embargo, Noviasky citó a uno de los doctores que participó en las bases del acuerdo, porque en su momento afirmó que este no es válido para utilizar en delitos aclarando: “si hay delito, no hay secreto”.

Volviendo al caso Lamas, la especialista precisó que la Iglesia Católica mandó a la justicia salteña a pedir las investigaciones a Roma.

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April 10, 2019

Cuestionan interpretación tendenciosa de un recurso en un caso de abusos en Mendoza

MENDOZA (ARGENTINA)
AICA - Agencia Informativa Católica Argentina [Buenos Aires, Argentina]

April 10, 2019

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El arzobispado de Mendoza cuestionó que algunos medios hayan hecho una interpretación tendenciosa de un pedido de prórroga de jurisdicción al Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica, en un caso de presuntos abusos perpetrados por dos sacerdotes que tramita en la justicia penal de Estado y la justicia penal canónica. Explica por qué se apeló a ese recurso y califica de “nada más erróneo” que se lo haya considerado una forma de “ocultar o sacar de foco” la investigación.

El arzobispado de Mendoza cuestiona que algunos medios hayan hecho una interpretación tendenciosa de un pedido de prórroga de jurisdicción al Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica, en un caso de abusos perpetrado por dos sacerdotes que tramita en la justicia penal de Estado y la justicia penal canónica.

“Una tendenciosa interpretación de dicho texto, manifestada en títulos agraviantes y conceptos falaces de algunos periodistas, busca mostrar la intención de provocar una dilación, retraso o postergación en la actuación canónica”, expresa en un comunicado titulado “Una vez más, nuestra verdad”.

“Canónicamente, pedir la prórroga de jurisdicción es solicitar la intervención de otro tribunal, de manera que se ponga al abrigo de una mirada escéptica la labor de un tribunal local, evitando con ello que se cuestione la objetividad e imparcialidad del mismo”, explicita.

Tras reprochar a los medios que hayan dicho que “la solicitud del arzobispado tenía por fin ?ocultar o sacar de foco? los presuntos abusos cometidos”, sostiene: “Nada más erróneo”.

“El decreto pide justamente la actuación del sistema público de justicia en la Iglesia, quedando además la sede local mendocina a disposición del solicitado tribunal, y garantizándose al denunciante y al acusado la publicidad del procedimiento y sus posibilidades de conocimiento y actuación”, fundamenta.

“Evitar la judicialización de las causas canónicas no es sustraerse de la necesaria e imprescindible intervención de la justicia penal del Estado sino preservar la autonomía de la actuación de la justicia penal canónica en el cumplimiento de su misión”, aclara, y completa: “La judicialización a evitar no se refiere a la de los hechos objeto de la investigación, sino a la de las actuaciones del proceso canónico”.

Texto del comunicado
Nos resulta imprescindible volver a manifestar la verdad sobre nuestra actuación en la acusación sustanciada contra dos sacerdotes en la justicia penal del Estado y la justicia penal canónica. De la documentación canónica entregada a pedido de la Unidad Fiscal Valle de Uco, el pasado 27 de diciembre, distintos medios reproducen un pedido de prórroga de jurisdicción al Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica, máximo Tribunal de la Santa Sede en estos temas, el 17 de agosto de 2018.

Una tendenciosa interpretación de dicho texto, manifestada en títulos agraviantes y conceptos falaces de algunos periodistas, busca mostrar la intención de provocar una dilación, retraso o postergación en la actuación canónica. Canónicamente, pedir la prórroga de jurisdicción es solicitar la intervención de otro tribunal, de manera que se ponga al abrigo de una mirada escéptica la labor de un tribunal local, evitando con ello que se cuestione la objetividad e imparcialidad del mismo. A tal fin, con la investigación canónica realizada, a pocos días de asumir su función, el nuevo arzobispo decretó el inicio del juicio penal y pidió la intervención de un tribunal eclesiástico de otra jurisdicción.

Asimismo, se ha dicho que la solicitud del arzobispado tenía por fin “ocultar o sacar de foco” los presuntos abusos cometidos. Nada más erróneo. El decreto pide justamente la actuación del sistema público de justicia en la Iglesia, quedando además la sede local mendocina a disposición del solicitado tribunal, y garantizándose al denunciante y al acusado la publicidad del procedimiento y sus posibilidades de conocimiento y actuación.

Una vez más comprobamos que se prefieren las conclusiones injuriosas a un previo, correcto y completo chequeo de la información. Esta forma de ejercer el periodismo, renuncia de este modo a oportunas y completas explicaciones, que bien hubieran dado cuenta de los términos y las motivaciones del pedido de prórroga de jurisdicción que según se advierte en nuestro escrito, ni oculta ni dilata nada. Lamentamos que medios tan prestigiosos como Clarín y La Nación, prioricen la inmediatez sobre la verdad.

Evitar la judicialización de las causas canónicas no es sustraerse de la necesaria e imprescindible intervención de la justicia penal del Estado sino preservar la autonomía de la actuación de la justicia penal canónica en el cumplimiento de su misión. En resonantes causas canónicas, como es de público conocimiento, esto último ha sido impedido por la persistente intervención obstruccionista de algún abogado que desconoce el derecho canónico y sólo pretende maliciosamente su lisa y llana derogación. Por lo tanto, la judicialización a evitar no se refiere a la de los hechos objeto de la investigación, sino a la de las actuaciones del proceso canónico. Los hechos, objeto de la denuncia, bien pueden ser judicializados en la sede penal estatal, y la Iglesia nada tiene que objetar a ello. Más aún, siempre alienta, acompaña y deja en la más absoluta libertad a los denunciantes para que lo hagan, si así lo desean. Lo lamentable y peligroso, es cuando, avasallando el Concordato del Estado y la Iglesia (1966) y el derecho humano a la libertad religiosa, se pretende vulnerar las normas y procedimientos canónicos.

Sin prejuzgar sobre los hechos que motivan la actuación de la justicia penal del Estado y la justicia penal canónica, habiendo aportado en ambos casos toda la información de la que disponíamos, esperamos el completo esclarecimiento de cuanto se investiga.

Informes: www.arquimendoza.org.ar.

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April 9, 2019

Habló el joven de Mendoza que habría sido abusado por dos monjes en el Monasterio del Cristo Orante

MENDOZA (ARGENTINA)
La Nación [Argentina]

April 9, 2019

By Alejandro Horvat

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“Estoy decepcionado de la Iglesia, no de Dios”, admite Nicolás Bustos Norton

“Marcelo Mazzitelli, actual arzobispo auxiliar, me dijo que era momento de que pasara a otra cosa, que esta no podía ser mi vida. En la Iglesia tratan de callarte cuando se trata de estos temas”, denuncia Nicolás Bustos Norton, víctima de los abusos sexuales en el Monasterio del Cristo Orante, en Tupungato, Mendoza. Nicolás tiene 27 años, y accedió a contar su historia por primera vez para LA NACION. Relata lo que sufrió entre los 17 y los 24 años, cuando vivía en el monasterio junto a los monjes Diego Roqué Moreno y Oscar Portillo, los acusados.

En octubre de 2018, Nicolás hizo la denuncia penal. Según fuentes judiciales, ambos acusados están con prisión preventiva domiciliaria. Portillo está imputado por abuso sexual simple y Roqué Moreno, por abuso sexual con acceso carnal. “Creo que sigo vivo porque quiero justicia, quiero que esto se sepa y no pase más”, concluye Nicolás.

Al ser consultado por LA NACION, Marcelo De Benedectis, vocero del Arzobispado de Mendoza, no dio mayores explicaciones sobre el proceso que llevó adelante la Iglesia: “La investigación se tramita en el Tribunal Interdiocesano de Buenos Aires, se cerró preventivamente el monasterio y se entregó la información solicitada por la Justicia estatal. Durante este tiempo, no daremos más declaraciones públicas sobre el caso”.

El monasterio está ubicado entre el Valle de Uco y la Cordillera de los Andes. El lugar, que ahora está cerrado por orden del Arzobispado de Mendoza, era un espacio para el rezo y la reflexión, y además funcionaba como una atracción turística que recibía a miles de visitantes todos los años.

Antes de ingresar en el monasterio, Nicolás vivía en la capital mendocina, y a 14 kilómetros del Instituto Próvolo de Luján de Cuyo, donde sucedió el caso que precede al suyo. Este era un colegio religioso pupilo por el que hay denuncias en la Justicia por supuestos abusos y torturas de chicos hipoacúsicos. Por esa causa hay 14 denunciantes, 12 acusados y ya un condenado a 10 años de prisión. “Ese fue un caso que marcó un antes y un después. Creo que, en parte, gracias a este antecedente, la Justicia actuó de manera muy eficiente cuando yo fui a denunciar”, dice Nicolás.

Nicolás entró a ese monasterio en 2009, cuando terminó el secundario. Su proyecto era dedicarse a Dios. “Para mí, esa era la vida más perfecta -cuenta Nicolás-. Hoy estoy decepcionado de la Iglesia, no de Dios”.

En un principio, el trato cotidiano y los primeros abusos habrían sido por parte de Roqué: “Enseguida trató de generar una relación. Me manipulaba, controlaba todo lo que hacía. A mí me gustaba otro monasterio, que está en Córdoba, y Roqué me decía que el Cristo Orante era el único lugar en el que podía estar. Yo tenía 17 años y me dejó en claro que no había otro lugar para mí. Eso es lo que la Iglesia llama abuso de conciencia. Sin violencia física logró hacerme sentir que yo no existía y hasta me puso en contra de mi familia. Me tenía totalmente manipulado”.

Un tiempo antes de que Nicolás ingresara en el monasterio, Roqué lo pasaba a buscar cuando iba a hacer compras a la capital con el argumento de hablar acerca de cuestiones relacionadas con la vida monástica: “En esos viajes intentó tocarme y hasta me quiso dar un beso. La situación fue empeorando paulatinamente”.

Oscar Portillo era el que dirigía el monasterio. Según relata Nicolás, él se encargaba de las sesiones de cuatro horas diarias de abuso de conciencia: “Me hablaba durante horas todos los días. Me decía que lo tenía que dejar entrar en mi corazón y que si no lo hacía no iba a poder sanar las partes de mi corazón que estaban podridas”. Los abusos por parte de Portillo habrían comenzado cuando el monje se obsesionó con la idea de que Nicolás se había enamorado de él: “Empezó con el planteo de que si alguna vez me había fijado en un hombre, y yo le dije que no. Entonces me empezó a decir que yo estaba enamorado de él y luego de eso hubo cuatro o cinco episodios de abusos sexuales”.

En el monasterio, Nicolás llevaba adelante casi la totalidad de las tareas. Hacía jardinería, trabajaba en la cocina, se encargaba del pulido de algunas imágenes, de la limpieza, de preparar las misas, de la fábrica de chocolates y alfajores. Hasta que enfermó en 2015: “Un médico me vio y me mandó directamente a mi casa, estaba muy mal de salud”. A los pocos días le contó a su padre lo que había pasado con Portillo e hicieron la denuncia en sede canónica, cuando el obispo de Mendoza era Carlos María Franzini, que murió en diciembre de 2017.

“Denuncié solo a Portillo. Pensaba que él era el malo y Roqué, el bueno. Tardé más tiempo en poder ir a denunciar a Roqué. Me di cuenta de que él también abusó de mí gracias a mi actual pareja, Guadalupe. Ella me ayudó mucho a desbloquearme”, dice Nicolás.

Como primera medida, Franzini le comunicó que iba a trasladar a Portillo a San Luis, algo que efectivamente sucedió, pero estuvo en esa provincia durante un mes y luego volvió al monasterio. La segunda promesa fue cerrar el lugar, clausura que se concretó recién en 2019.

Una noche, en marzo de 2018, se enteró por Facebook de que dos chicos iban a ingresar en el Cristo Orante: “Pensé que les podía pasar lo mismo que a mí”. Entonces decidió ir nuevamente al arzobispado y le dijo al obispo auxiliar, Mazzitelli, que quería denunciar, esta vez, a Roqué.

Ahí comenzó un proceso desgastante vinculado con la investigación canónica: “Un tiempo después, tuve que ir a ratificar mi denuncia. Los notarios leían el informe y me preguntaban frase por frase si ratificaba mis dichos. Estuve más de cuatro horas ratificando cada parte del texto. Fue muy desgastante y evidente el manejo de la Iglesia. La consigna es bajar la cortina y no hablar más”, acusa.

Carlos Lombardi, director de la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual Eclesiástico en la Argentina y representante legal de Nicolás, opina que los procesos canónicos de la Iglesia vulneran los derechos humanos y van en contra de las garantías del debido proceso.Alejandro Horvat

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Pidieron la prisión preventiva para el cura José Aguilera

(ARGENTINA)
El Tribuno Salta [Salta, Argentina]

April 9, 2019

By Unknown

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Para la fiscal de la causa, en las denuncias por abuso sexual existen sobrados elementos que comprometen al sacerdote.

El sacerdote José Carlos Aguilera está cada vez más comprometido en el proceso que se le sigue por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante. Ayer, la fiscal penal N§ 2 de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, María Luján Sodero Calvet, solicitó la prisión preventiva del religioso. Lo hizo ante el Juzgado de Garantías 5, a cargo de Héctor Hugo Martínez.

La funcionaria fundamentó el planteo “en la actitud, evidentemente, reticente del imputado en lo que se refiere a la dilucidación de los hechos que son investigados”. Sodero Calvet también aludió los testimonios recibidos por parte de los dos denunciantes y de las personas que conocían los abusos que habrían sufrido las víctimas, hace alrededor de 20 años, cuando Aguilera estaba al frente de la parroquia del pueblo de Campo Santo, en el departamento General Gemes.

La representante del Ministerio Público indicó que con las pruebas reunidas hasta aquí, cuenta con los elementos suficientes para pedir que el sacerdote continúe privado de su libertad. En ese sentido, refirió que está a la espera la remisión de la documentación requerida oportunamente al Arzobispado de Salta sobre el juicio eclesiástico al que está siendo sometido el cura Aguilera por tres casos de abuso gravemente ultrajantes. Se trata de un proceso paralelo al que realiza la Justicia provincial.

En los fundamentos del requerimiento efectuado al juez Martínez, la fiscal Sodero Calvet asegura que los testimonios recibidos son de “absoluta coherencia entre sí”, mostrando todos ellos “el conocimiento que las personas allegadas a los denunciantes tenían acerca de la existencia de estos sucesos por haber recibido en momentos varios el relato coincidente de estos hechos por parte de ambos denunciantes”.

Además, hace referencia a la actitud reticente del cura a colaborar con el trámite de la causa. Como prueba de ello remarca que Aguilera se ha negado a un careo con los denunciantes y a la realización de las pericias psicológicas y psiquiátricas por parte del equipo técnico del Poder Judicial. Dijo que tras presentar pericias particulares, “el religioso no relevó del secreto profesional a los profesionales que las realizaron, con lo cual la diligencia probatoria se ha visto frustrada”.

Finalmente, consigna que la documentación solicitada a las autoridades eclesiástica “aún no ha sido cursada, ni se ha comunicado ni respondido nada al respecto”.

A juicio de la fiscal, “es necesario garantizar el éxito de esta medida, la cual podría verse afectada por alguna injerencia que pudiera intentar el imputado dada su cercanía y su vinculación con los miembros de esa sede”.

Inspección ocular

Dentro de las distintas medidas probatorias solicitadas por la fiscal Sodero Calvet, se informó que el viernes pasado se realizó en Campo Santo una inspección ocular en la casa parroquial y el templo donde se habrían llevado a cabo los hechos de los que se acusa a Aguilera. Indicó que esta diligencia no contó con la presencia de la defensa técnica del imputado, pese a haber sido notificada en tiempo y forma.

Sodero Calvet explicó que aún restan recibir numerosos testimonios solicitados por las partes, además de las pericias psicológicas y psiquiátricas a ambos denunciantes.

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Expulsan a otro sacerdote de la Iglesia por abusos sexuales

MAR DEL PLATA (ARGENTINA)
Diario El Día de La Plata [La Plata, Argentina]

April 9, 2019

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Expulsan a otro sacerdote de la Iglesia por abusos sexuales

Un sacerdote fue ayer expulsado de la Iglesia; otro fue condenado a 25

años de prisión y un tercero es fuertemente sospechado. Y en todos

los casos, está presente el abuso sexual de menores.

Ayer, el obispo de la Diócesis de Mar del Plata, Gabriel Mestre, informó que se

resolvió expulsar al sacerdote José Luis Serre (59), de la parroquia Nuestra

Señora de Lourdes de la ciudad de Necochea, tras ser acusado de haber abusado

sexualmente de un menor en el año 2017, y excluirlo de forma definitiva y total

del estado clerical.

Como medida disciplinaria, se lo apartó “con prohibición inmediata del ejercicio

público del ministerio sacerdotal y el contacto con menores de edad”.

“En línea con el pensamiento del papa Francisco queremos manifestar nuestra

enérgica condena a esta serie de conductas despreciables por parte de ministros

de la Iglesia, y seguiremos buscando un camino de acompañamiento posible con

el menor y la familia en fidelidad con el evangelio de Jesucristo”, expresó el

obispo Mestre.

“El caso es investigado en sede judicial con la plena cooperación del Obispado de

Mar del Plata. Condenamos este tipo de conductas despreciables por parte de

ministros de la Iglesia. Desde nuestro lugar hemos propiciado el encuentro, la

escucha y la cercanía con el menor abusado y su familia, con la que estamos

colaborando en la denuncia penal ante la Justicia Argentina. Y a ésta se remitió la

totalidad de las actuaciones que sobre el caso se reunieron en la sede eclesial para

que se haga justicia”, explicó Mestre.

Por último, el prelado dijo que “con profundo dolor por este aberrante hecho

queremos renovar el compromiso de continuar trabajando en la prevención para

garantizar la protección de los menores y adultos en situación de vulnerabilidad”.

El ahora ex sacerdote Serre llevaba 30 años como cura, y el hecho denunciado

ocurrió durante el 2017 en la ciudad de Necochea, aunque el obispo evitó brindar

datos que pudieran llevar a identificar al menor y los hechos, mientras que la

denuncia ya está radicada en sede judicial y se investiga al sacerdote apartado.

Sin embargo, el dato más escandaloso es que Serre fue reemplazado en la

parroquia de Necochea por el sacerdote Félix Alejandro Martínez, otro sacerdote

fuertemente sospechado, quien al momento de incorporarse a esa parroquia

contaba con al menos nueve denuncias por abuso sexual infantil.

LA CONDENA A ILARRAZ

Mientras tanto, también ayer, la Sala I de la Cámara de Casación Penal de Entre

Ríos rechazó el recurso de casación y confirmó la sentencia dictada el 21 de mayo

de 2018 que condenó al cura Justo Ilarraz a 25 años de prisión efectiva por abuso

y corrupción de niños y adolescentes de entre 10 y 14 años.

El fallo confirmó, de este modo, la sentencia dictada por la Sala Segunda de la

Cámara Primera en lo Criminal de Paraná, que ya había condenado a Ilarraz por

considerarlo responsable del delito de promoción a la corrupción de menores

agravada por ser encargado de la educación -en cinco hechos- y del delito de

abuso deshonesto agravado por ser encargado de la educación.

Asimismo, la decisión del tribunal mantuvo la prisión domiciliaria con tobillera

electrónica hasta que la condena quede firme, ya que la defensa realizó otras

instancias de reserva de impugnación extraordinaria ante el Superior Tribunal de

Justicia y ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Cabe destacar que Ilarraz cumple su prisión preventiva bajo la modalidad de

arresto domiciliario con tobillera electrónica en un departamento ubicado a

menos de 10 metros de una escuela secundaria y de una agencia de viajes de

egresados y quinceañeras, y que los abusos fueron perpetrados mientras Ilarraz

se desempeñaba como preceptor en el Seminario Arquidiocesano Nuestra Señora

del Cenáculo de Paraná, entre 1985 y 1993.

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Tras la expulsión de un sacerdote, la Iglesia de Mar del Plata evalúa crear una oficina para recibir denuncias de abusos

MAR DEL PLATA (ARGENTINA)
Infobae [Buenos Aires, Argentina]

April 9, 2019

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El anuncio fue realizado por el obispo Gabriel Mestre, después de que el cura José Luis Serré fuera apartado de su rol sacerdotal

Con la aprobación del papa Francisco, la Iglesia expulsó al sacerdote José Luis Serré por una denuncia de abuso sexual a un menor en 2017 en la ciudad de Necochea. Ahora, la diócesis de Mar del Plata avanza con la creación de una oficina para recibir denuncias por delitos sexuales, a partir de la cual se brindará apoyo psicológico y emocional a la víctimas.

Así lo anunció el obispo a cargo de esa congregación, Monseñor Gabriel Mestre, en una conferencia de prensa realizada ayer en la costera ciudad del municipio de General Pueyrredón. “Desde el Obispado tenemos las puertas abiertas para cualquier persona que quiera plantear cualquier tema”, afirmó al hacer unos comentarios sobre el caso Serré.

El religioso planteó que sus decisiones están en sintonía con las definiciones del Papa Francisco abordadas en la última cumbre del Vaticano, convocada a fines de febrero, donde hubo testimonios de personas que denunciaron haber sido abusadas por autoridades de la Iglesia Católica.

Lo que nos pide el Papa Francisco es claridad, transparencia, verdad, justicia y un camino de prevención para que nunca más vuelva a ocurrir”, sostuvo Mestre.

En esa clave, el obispo de Mar del Plata anunció que evalúa “formar una oficina” para recibir denuncias de abuso sexual y aclaró que la misma contaría “con asesoramiento legal y psicológico para acompañar algún caso que necesite acompañamiento particular”.

Aunque Gabriel Mestre no dio mayores precisiones sobre esta oficina, destacó la intención firme de avanzar a partir de las directivas que emanaron desde la Santa Sede en torno a las denuncias de delitos sexuales.

Los hechos que involucran a Serré ocurrieron durante el 2017, fuera de la ciudad de Mar del Plata, y fueron denunciados por los padres de la víctima en enero del año pasado. En ese momento, el cura tenía alrededor de 30 años ejerciendo la labor pastoral.

El último cargo de Serre dentro de la Iglesia Católica fue como párroco de Nuestra Señora de Lourdes en Necochea, hasta que en enero de 2018 pidió licencia por motivos médicos.

Serre se ordenó como sacerdote el 19 de diciembre de 1991 de las manos de monseñor Arancedo. En 2007 fue nombrado párroco por quien fuera el obispo Juan Alberto Puiggari, actual arzobispo de Paraná.

Según anunció Gabriel Mestre, el caso es investigado en sede judicial con cooperación del Obispado de Mar del Plata y el religioso fue apartado de sus funciones sacerdotales. También se le prohibió el contacto con menores de edad.

Condenamos este tipo de conductas despreciables por parte de ministros de la Iglesia“, afirmó el obispo.

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Denuncian que la Iglesia de Mendoza intentó ocultar un escándalo de abusos

MENDOZA (ARGENTINA)
La Nación [Argentina]

April 9, 2019

By Mariana García

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Se conoció una carta del arzobispo Colombo a la Signatura Apostólica, en el Vaticano; pedía prorrogar el juicio canónico a dos monjes y trasladar las acciones civiles a San Juan

En una clara contradicción con la prédica de apertura y acompañamiento a las víctimas impulsada por el papa Francisco durante una reunión celebrada a fines de febrero pasado en el Vaticano, el Arzobispado de Mendoza intentó detener y ocultar una investigación de abusos sexuales que habrían sido cometidos por dos monjes contra un estudiante de uno de sus monasterios.

La maniobra de ocultamiento queda clara a partir de la difusión de una carta del 17 de agosto de 2018 firmada por el arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo. La carta se refiere a la investigación en curso por los abusos en el Monasterio Cristo Orante, en Mendoza.

En la carta a la Signatura Apostólica en el Vaticano, el máximo órgano judicial de la Iglesia Católica, Colombo pidió trasladar a San Juan la investigación y prorrogar el juicio canónico contra dos monjes mendocinos acusados de abuso sexual. El objetivo, explica, es “evitar la judicialización” del caso y el strepitum fori (el escándalo), ya que entonces, agosto pasado, su diócesis estaba en el centro de la tormenta por otro suceso, el del Instituto Próvolo. La carta pide que se tenga en cuenta que uno de los dos acusados, el director del Monasterio Cristo Orante, Diego Roqué Moreno, tiene “un alta imagen y consideración personal y espiritual”.

A fines de febrero de este año, en una reunión sin precedente, el Papa convocó a los obispos del mundo para acordar un protocolo de acción ante los abusos. Una vez más, Francisco insistió ante la jerarquía de la Iglesia en que es un deber apoyar a las víctimas: “La Iglesia no ahorrará esfuerzos en hacer todo lo necesario para entregar a la Justicia a quien haya cometido tales delitos y no tratará de encubrir ni subestimar ningún caso”.

Escándalo

El escándalo mendocino estalló a fines del año pasado, cuando Nicolás Bustos Norton, que tiene 27 años, decidió presentarse ante la Justicia para denunciar las violaciones que habría sufrido desde los 17 hasta los 24 años por parte de los monjes Roqué Moreno y Oscar Portillo. Estaba insatisfecho con la respuesta que le habían dado cuando denunció los hechos en la Iglesia. En la Justicia ordinaria, en cambio, no hubo demoras: Portillo y Roqué están procesados y con prisión preventiva domiciliaria por los delitos de “abuso sexual simple, agravado por ser figura de autoridad y por abuso sexual con acceso carnal y en tentativa”.

En un reportaje con LA NACION, Bustos Norton contó que, luego de denunciar a Roqué, el arzobispo auxiliar, Marcelo Mazzitelli, le dijo que era momento de que bajara la persiana y pasara a otra cosa.

“Sin violencia física, Roqué logró hacerme sentir que yo no existía y hasta me puso en contra de mi familia. Me tenía totalmente manipulado”, contó.

La primera reunión en el arzobispado fue en 2015, cuando estaba a cargo de monseñor Carlos María Franzini. Sin respuestas, regresó en marzo de 2018 para iniciar una denuncia formal. Pero cuatro meses después de esa presentación el nuevo arzobispo, Marcelo Colombo, pidió a la Santa Sede que la investigación fuera aplazada.

“Atento a que se trata de un sacerdote perteneciente a una asociación pública de fieles que ha sido oportunamente erigida por la autoridad arquidiocesana y trabaja bajo su égida y alta dirección”, argumentó el arzobispo en la carta dirigida al cardenal Dominique Mamberti.

Todavía faltaban varios meses para que se hiciera público lo que ocurría en el monasterio. En parte, su pedido fue atendido: la investigación se trasladó a Buenos Aires, según informó el arzobispado en un comunicado.

Sede judicial y canónica

Consultados por LA NACION, fuentes del arzobispado de Mendoza solo dijeron que todo lo relacionado con los sucesos del Cristo Orante están en sede judicial tanto civil como canónica, y que han colaborado “con total disponibilidad con la Justicia para llevar adelante la investigación correspondiente”. Según el diario mendocino El Sol, fuentes de la diócesis dijeron que la carta de Colombo intentaba garantizar la imparcialidad del juicio canónico.

El monasterio -cerrado a raíz de las denuncias- es uno de los más reconocidos del país. Está ubicado en un lugar de encanto, en Gualtallary, al pie de la Cordillera de los Andes, en el Valle de Uco. Construido con una arquitectura bizantina, depende del arzobispado y, además de la actividad habitual, los monjes se dedicaban a la producción de vino y chocolates. En el Cristo Orante los seminaristas vivían pupilos.

Cuando Bustos Norton presentó la denuncia formal en el arzobispado, Mendoza ya se había convertido en una de las diócesis con más escándalos tras la investigación por abusos de niños sordos en el Instituto Próvolo, una megacausa con derivaciones en Verona, Italia, y La Plata. Por esa razón, argumentó Colombo en su carta al Vaticano, no era una buena idea seguir sumando más denuncias.

“El clima hostil y negativo que rodea el ejercicio de la labor judicial canónica en la Arquidiócesis de Mendoza por la trascendencia mediática y social que ha tenido y tiene la causa judicial penal ante los tribunales ordinarios estatales, por el caso del instituto Antonio Próvolo” (centro educativo para hipoacúsicos que se encontraba bajo la dirección de los sacerdotes de esa congregación), fue su explicación para poner “bajo su consideración” la “conveniencia y oportunidad” de “conceder una prórroga” en el juicio.

Colombo pidió al Vaticano la prórroga para “evitar, conforme a los antecedentes que existen en la Arquidiócesis de Mendoza y con resultados negativos para la misma, la posible judicialización, en sede estatal, de las acusaciones de nuestro tribunal. Acciones estas que, a pesar de ser contrarias al concordato firmado por el Estado argentino con la Santa Sede, suelen prosperar en el ámbito de la Justicia ordinaria local”. Y agrega que un strepitum fori, un escándalo jurídico, afectaría a una “obra querida y valorada por numerosos fieles”.

El pedido de Colombo va a contramarcha de la guía de actuación en “los delitos cometidos por clérigos y religiosos” que la Conferencia Episcopal presentó en agosto de 2015. Allí, se define que el abuso sexual de menores es un “grave pecado” y un “grave delito tanto para el ordenamiento jurídico canónico como para el Código Penal Argentino”. Y pide a las autoridades eclesiásticas acompañar a las víctimas en sus denuncias ante la Justicia ordinaria.Mariana García

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April 8, 2019

Expulsan a un cura acusado de abuso sexual y hay polémica por su reemplazante

MAR DEL PLATA (ARGENTINA)
Clarín [Buenos Aires, Argentina]

April 8, 2019

By GUILLERMO VILLARREAL

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El párroco José Luis Serre está imputado por el ataque a un menor. Quien lo sucederá fue señalado por un grupo de padres por el mismo delito. 

La Iglesia de Mar del Plata expulsó en forma definitiva al cura que tenía a cargo una parroquia en Necochea tras recibir una denuncia de abuso sexual. El caso, que está en poder de la Justicia, investiga al párroco José Luis Serre, de 59 años, por el abuso de un menor de edad. 

Serre se desempeñaba en la parroquia Nuestra Señora de Lourdes de Necochea y por disposición de la Diócesis de Mar del Plata “quedó excluido en forma definitiva y total del estado clerical”, luego de la conclusión del proceso canónico iniciado a partir de una denuncia por abuso sexual de un chico.

La expulsión de Serre la reveló el obispo de Mar del Plata, Gabriel Mestre, este lunes por la mañana durante una conferencia de prensa. Contó que cuando recibió la denuncia de parte de la familia de la víctima, a mediados de 2017 y pocos meses después de haber asumido en Nuestra señora de Lourdes, le impuso a Serre medidas disciplinarias. Le prohibió de forma inmediata el ejercicio público del ministerio sacerdotal y el contacto con menores de edad.  

Tras la denuncia, el relevo de Serre también trajo polémica. Es que el obispado nombró en su reemplazo al cura Alejandro Martínez, que en 2002 había sido mencionado en una investigación por abuso sexuales, contra menores también, en el Colegio Nuestra Señora del Camino, de Mar del Plata.

Mediante un comunicado, que ahora ratificó, el Obispado señaló que “el padre Alejandro no posee ningún antecedente ni constan denuncias fundadas de abuso u otras faltas morales” y que “fue involucrado injustamente, junto a otros miembros del Colegio Nuestra Señora del Camino, en denuncias de algunos padres de la institución. Martínez no fue procesado, ni siquiera fue indagado, por ausencia total de pruebas que lo posibilitaran”.

Sugiere el obispado consultar el fallo del Tribunal Criminal 1 de Mar del Plata, que lo despegó de los hechos denunciados, y los fallos de Casación y de la Corte Suprema, que confirmaron la resolución de primera instancia.   

“En línea con el pensamiento del papa Francisco queremos manifestar nuestra enérgica condena a esta serie de conductas despreciables por parte de ministros de la Iglesia”, dijo el obispo. “Seguiremos buscando un camino de acompañamiento posible con el menor y la familia en fidelidad con el evangelio de Jesucristo”, sostuvo. 

Desde un primer momento, el obispado marplatense colaboró con la Justicia, explicó Mestre. “Desde nuestro lugar hemos propiciado el encuentro, la escucha y la cercanía con el menor abusado y su familia, con la que estamos colaborando en la denuncia penal ante la Justicia Argentina. Y a ésta se remitió la totalidad de las actuaciones que sobre el caso se reunieron en la sede eclesial para que se haga justicia”, dijo en la conferencia.

Por último, el prelado dijo que “con profundo dolor por este aberrante hecho queremos renovar el compromiso de continuar trabajando en la prevención para garantizar la protección de los menores y adultos en situación de vulnerabilidad”.

El ex sacerdote Serre proviene de una familia propietaria de una imprenta y llevaba 30 años en el sacerdocio. Se había ordenado como sacerdote en diciembre de 1991 y en 2007 fue nombrado párroco por el obispo Juan Alberto Puiggari. Además de Necochea, estuvo en parroquias de La Dulce, Juan N. Fernandez, en el mismo distrito, y de Mar del Plata, donde fue párroco en Jesús Obrero. 

El obispo fue cauteloso a la hora de hablar del caso por el que se investiga al cura para no exponer a la víctima, un menor de edad. El caso está en sede judicial. Recordó que en esos días, mientras la Santa Sede resolvía la situación, le exigió la renuncia a Serre, lo que hizo meses después, aunque aduciendo la necesidad de “una licencia médica”.

Mar del Plata. Corresponsalía.

DD

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Escándalo en la Iglesia: un sacerdote desplazado y otro en la mira por abuso sexual

MAR DEL PLATA (ARGENTINA)
Infocielo [La Plata, Argentina]

April 8, 2019

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La Iglesia de Mar del Plata expulsó oficialmente al sacerdote José Luis Serre, luego de que se comprobara denuncias por abuso sexual en su contra. Sin embargo, en Necochea, su reemplazante es otro sacerdote denunciado por los mismos cargos.

Un escándalo salpica nuevamente a la Iglesia. Esta mañana, el Obispo de Mar del Plata, Gabriel Mestre, anunció públicamente que el sacerdote José Luis Serre fue apartado de la Iglesia Católica por tener una denuncia por abuso sexual.  

Serre ya había sido apartado de sus funciones en la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes de Necochea, y ahora fue oficial su expulsión por una denuncia que tenía demasiado peso. Así, el obispo informó en una conferencia de prensa que Serre quedó “excluido en forma definitiva y total del estado clerical luego de la conclusión del proceso canónico iniciado a partir de una denuncia por abuso sexual de un menor de edad”.

Sin embargo, el dato más escandaloso es que Serre fue reemplazado por el sacerdote Félix Alejandro Martínez, quien al momento de incorporarse en la Parroquia de Necochea, contaba con al menos nueve denuncias por abuso sexual infantil.

Según Télam, el sacerdote fue denunciado en 2002 junto al profesor de Educación Física Fernando Melo Pachecho por el abuso sexual de los menores de edad (de entre cuatro y cinco años) que asistían al jardín de Infantes de la Escuela Nuestra Señora del Camino, de Mar del Plata.

José Luis Serre, el cura desplazado por abuso sexual. 

Según los propios padres de las víctimas, Martínez contaba con denuncias desde 1996 y la Iglesia optó por trasladarlo de Parroquia en Parroquia, hasta que la causa perdiera efecto. Ahora, con el caso de Serre, son dos los curas denunciados por abuso sexual que convivieron en la comunidad de Necochea.

Alejandro Martínez, el cura que reemplazó al ahora desplazado Serre. También con denuncias en su contra. 

Según el relato del obispo Mestre, la Iglesia impidió desde un primer momento las funciones del sacerdote Serre, a quien se le exigió la renuncia mientras la “Santa Sede resolvía su situación”.

“En línea con el pensamiento del papa Francisco queremos manifestar nuestra enérgica condena a este tipo de conductas despreciables por parte de ministros de la Iglesia. Seguiremos buscando un camino de acompañamiento posible para el menor y su familia en fidelidad al evangelio de Jesucristo”, leyeron de un comunicado, esta mañana.

Lo cierto, es que al igual que con el sacerdote Martínez, los casos de abusos se multiplicaron durante el tiempo en que la Iglesia y la justicia, decidieron mirar para otro lado.

QUIÉN ES SERRE

José Luis Serre nació en Necochea el 23 de febrero de 1960, proveniente de una familia dueña de una imprenta. Según los datos que aportó el diario La Capital, el hombre se ordenó como sacerdote el 19 de diciembre de 1991 y en 2007 fue nombrado párroco por el obispo Juan Alberto Puggiari.

Estudió en el seminario Mayor “San José” de la ciudad de La Plata. También fue administrador parroquial y estuvo en las iglesias de Santa Teresita del Niño Jesús y Nuestra Señora de Lourdes en Necochea y Nuestra Señora de Luján de La Dulce y Sagrado Corazón de Jesús de Juan N. Fernández. También fue párroco en Jesús Obrero, en Mar del Plata.

Se desempeñó como párroco de Nuestra Señora de Lourdes en Necochea hasta mediados de enero de 2018, y presentó su renuncia por “licencia médica”.

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SACERDOTE DENUNCIADO POR ABUSO SEXUAL DE UN MENOR QUEDÓ EXCLUIDO EN FORMA DEFINITIVA Y TOTAL DEL ESTADO CLERICAL

MAR DEL PLATA (ARGENTINA)
Wayback Machine Internet Archive [San Francisco CA]

April 8, 2019

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SACERDOTE DENUNCIADO POR ABUSO SEXUAL DE UN MENOR QUEDÓ EXCLUIDO EN FORMA DEFINITIVA Y TOTAL DEL ESTADO CLERICAL

El ex sacerdote José Luis Serre quedó excluido en forma definitiva y total del estado clerical, luego de la conclusión del proceso canónico iniciado a partir de una denuncia por abuso sexual de un menor de edad. El caso es investigado en sede judicial con la plena cooperación del Obispado de Mar del Plata.

Al recibir la denuncia, el obispo diocesano, Mons. Gabriel Mestre, impuso a Serre medidas disciplinarias consistentes en: la prohibición inmediata del ejercicio público del ministerio sacerdotal y el contacto con menores de edad, al tiempo que le exigió la renuncia como párroco mientras la Santa Sede resolvía su situación.

El Obispo propició el encuentro, la escucha y la cercanía con el menor abusado y su familia, con la que colaboró en la denuncia penal ante la Justicia argentina. A ésta se remitió la totalidad de las actuaciones que sobre el caso se reunieron en la sede eclesial para que se haga justicia.

En línea con el pensamiento del papa Francisco queremos manifestar nuestra enérgica condena a este tipo de conductas despreciables por parte de ministros de la Iglesia. Seguiremos buscando un camino de acompañamiento posible para el menor y su familia en fidelidad al evangelio de Jesucristo.

Con profundo dolor por este aberrante hecho queremos renovar el compromiso de continuar trabajando en la prevención para garantizar la protección de los menores y adultos en situación de vulnerabilidad.

Mar del Plata, lunes 8 de abril de 2019

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Un cura denunciado por abuso sexual en Mar del Plata fue apartado de la Iglesia

MAR DEL PLATA (ARGENTINA)
Infobae [Buenos Aires, Argentina]

April 8, 2019

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La decisión de expulsar al sacerdote fue tomada en octubre del año pasado, con el aval del papa Francisco

Con el aval del papa Francisco, la Iglesia apartó a un cura denunciado por abusar sexualmente de un menor en 2017 en la ciudad bonaerense de Necochea.

El Obispado de Mar del Plata emitió un comunicado para informar que el sacerdote José Luis Serre “quedó excluido de forma total y definitiva del estado clerical” luego de la conclusión del “proceso canónico” iniciado a raíz de la denuncia del menor.

En este sentido, el Obispo de la Diócesis costera Monseñor Gabriel Mestre exigió la renuncia al acusado, a quien prohibió continuar auspiciando misas y mantener cualquier contacto con menores de edad.

En línea con el pensamiento del papa Francisco queremos manifestar nuestra enérgica condena a este tipo de conductas despreciables por parte de ministros de la iglesia”, rezó el comunicado.

En tanto, apuntó que el caso es investigado por la Justicia con “la plena colaboración del Obispado”.

Mestre indicó que los hechos ocurrieron durante el 2017, fuera de la ciudad de Mar del Plata, y fueron denunciados por los padres de la víctima en enero del año pasado. En ese momento, Serre tenía alrededor de 30 años en el sacerdocio.

El último cargo que tuvo Serre dentro de  la Iglesia Católica fue como párroco de Nuestra Señora de Lourdes en Necochea, hasta que en enero de 2018 pidió licencia por motivos médicos.

Serre se ordenó como sacerdote el 19 de diciembre de 1991 de las manos de monseñor Arancedo. En 2007 fue nombrado párroco por quien fuera el obispo Juan Alberto Puiggari, actual arzobispo de Paraná.

Condena en Entre Ríos

El viernes pasado, en Entre Ríos, la Justicia condenó al cura Marcelino Ricardo Moya a 17 años de prisión por los delitos de “promoción de la corrupción agravada y abuso sexual simple agravado” por hechos ocurridos en Villaguay entre 1992 y 1997.

El “cura payador”, como se conocía al sacerdote, fue denunciado a finales de junio de 2015 por las dos víctimas, que eran monaguillos en la parroquia del acusado.

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El reemplazo del cura Serre, envuelto en otra polémica por abuso

MAR DEL PLATA (ARGENTINA)
EL MARPLATENSE [Mar del Plata, Argentina]

April 8, 2019

By Redacción

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El párroco que fue recientemente apartado por la Iglesia por un caso de violación contra un menor fue sustituido por el sacerdote marplatense Alejandro Félix Martínez, quien tiene 13 denuncias en su contra por estar acusado de abusar a chicos de entre 3 y 5 años.

La salida del cura José Luis Serre de Necochea, quien recientemente fue apartado de la Iglesia por un caso de abuso sexual infantil, no pasó desapercibida en la vecina localidad sino que, por el contrario, fue motivo de un importante revuelo por el nombre de su reemplazo: el marplatense Félix Alejandro Martínez, quien finalmente fue absuelto por la Justicia tras ser involucrado en 13 denuncias por presuntas violaciones a menores de entre 3 y 5 años.

Semanas atrás, en la misa en la que debía celebrarse la asunción del nuevo cura en la parroquia “Nuestra Señora de Lourdes” se gestó una manifestación en las puertas del templo religioso para repudiar la llegada del hombre de 58 años oriundo de la ciudad. “NO QUEREMOS PEDÓFILOS EN NECOCHEA ni en QUEQUÉN. Es de suma importancia que estemos todxs repudiando tanto este encubrimiento de la institución católica, como así también la complicidad del poder judicial”, habían expresado los manifestantes en redes sociales para lanzar la convocatoria a la protesta.

Martínez había sido nombrado al frente de la parroquia necochense por el Obispo de Mar del Plata, Monseñor Gabriel Mestre, a mediados de diciembre, a través de la Circular de Cancillería de la Iglesia 029/2017, para reemplazar a José Luis Serre.

Este lunes, en conferencia de prensa, el mismo Obispo fue el encargado de revelar la exclusión “definitiva” de Serre de la Iglesia a partir de una denuncia de abuso en esa parroquia“Es una situación que nos da vergüenza”, reconoció.

Sin embargo, Martínez, el hombre elegido para continuar con su labor en Necochea, también arrastraba otros antecedentes: se lo denunció en trece hechos de violación junto al profesor de educación física Fernando Melo Pacheco. Todo los casos encuentran como lugar común las instalaciones de la escuela “Nuestra señora del Camino” que está en Mar del Plata.

Los familiares de menores de entre 3 y 5 años relataron que los abusos empezaron en 1996 y siguieron hasta 2002. La causa comenzó cuando los chicos contaron lo que les hacía el clérigo aunque la Justicia nunca lo citó a declarar, pese a haber estado a cargo del establecimiento.

LA POSTURA DEL OBISPADO

Desde el Obispado de Mar del Plata, sin embargo, fueron contundentes y respaldaron a Martínez en su traslado a Necochea, después de que se desatara la polémica. En un comunicado, afirmaron que el sacedorte “no posee ningún antecedente ni constan denuncias fundadas de abuso u otras faltas morales”.

“El Padre fue involucrado injustamente junto a otros miembros del Colegio Nuestra Señora del Camino de Mar del Plata en denuncias inverosímiles de algunos padres de la institución”, consideraron, y aclararon: “El Padre Martínez no fue procesado, ni siquiera fue indagado, por ausencia total de pruebas que lo posibilitaran”.

En este sentido, la Iglesia instó a “consultar” la sentencia de marzo de 2006 que resolvió el Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de Mar del Plata en el debate donde se juzgó al profesor Pacheco, en la cual los jueces absolvieron al cura y “decidieron, por unanimidad, que era materialmente imposible que los hechos denunciados hubieran ocurrido”. Este dictamen, a su vez, fue confirmado posteriormente por el Tribunal de Casación de la Provincia de Buenos Aires y por la Suprema Corte de Justicia, en 2014.

“El Padre Alejandro se ha desempeñado durante 31 años con entrega generosa y dedicada en diversas parroquias de la diócesis contando con el afecto sincero cada comunidad encomendada a su cuidado pastoral”, concluyeron desde el Obispado de Mestre.

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José Luis Serre, el sacerdote denunciado por abuso sexual infantil

MAR DEL PLATA (ARGENTINA)
Diario La Capital [Buenos Aires, Argentina]

April 8, 2019

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Tiene 59 años y desde 1991 era sacerdote. Su último cargo fue en la parroquia Nuestra Señora de Lourdes en Necochea y en enero de 2018 había pedido licencia médica.

El sacerdote José Luis Serre fue excluido de la Iglesia Católica tras haber sido denunciado por haber abusado sexualmente de un nene.

El último cargo que tuvo Serre dentro del a Iglesia Católica fue como párroco de Nuestra Señora de Lourdes en Necochea, hasta que en enero de 2018 pidió licencia por motivos médicos.

José Luis Serre nació en Necochea el 23 de febrero de 1960, integrante de una familia tradicional de esa localidad dueña de una imprenta. Se ordenó como sacerdote el 19 de diciembre de 1991 de las manos de monseñor Arancedo. En 2007 fue nombrado párroco por quien fuera el obispo Juan Alberto Puiggari -actual arzobispo de Paraná-.

Serre inició su actividad pastoral luego de estudiar en el seminario Mayor “San José” de la ciudad de La Plata, como vicario parroquial (colaborador del párroco); pasó por Santa María del Carmen en Necochea y en Mar del Plata estuvo en las iglesias San Cayetano y San Pío X.

Serre también fue administrador parroquial y estuvo en las iglesias de Santa Teresita del Niño Jesús y Nuestra Señora de Lourdes en Necochea y Nuestra Señora de Luján de La Dulce y Sagrado Corazón de Jesús de Juan N. Fernández. También fue párroco en  Jesús Obrero y sacerdote del colegio Nuestra Señora del Carmen de Mar del Plata.

Se desempeñó como párroco de Nuestra Señora de Lourdes en Necochea  hasta mediados de enero de 2018, y presentó su renuncia por licencia médica.

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April 5, 2019

Condenaron a 17 años de prisión al “cura payador” por abuso de menores en Entre Ríos

PARANá (ARGENTINA)
La Voz [Córdoba, Argentina]

April 5, 2019

By Agencia Télam

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  • Se trata del religioso Marcelino Moya.
  • Los abusos ocurrieron en Villaguay entre 1992 y 1997.
  • Permanecerá en libertad hasta que quede firme la condena.
  • Con el caso de Moya, ya son tres los juicios por abusos por parte de la Iglesia Católica en Entre Ríos.

El sacerdote Marcelino Moya fue condenado este viernes a 17 años de prisión por “corrupción agravada de menores y abuso sexual simple agravado” por hechos ocurridos en Villaguay entre 1992 y 1997 pero seguirá en libertad hasta que quede firme la sentencia del Tribunal de Juicio y Apelaciones de la ciudad entrerriana de Concepción del Uruguay.


Tras conocerse el fallo, Pablo Huck, uno de los denunciantes y víctima del Moya, dijo a periodistas dentro del Tribunal que fue “un mensaje de la Justicia de que si estos delitos se denuncian, habrá condena. Se demostró que Moya es culpable y que todo Villaguay fue víctima de él”.

Durante el juicio, Huck, de 40 años, expresó que fue abusado al menos dos veces por semana y durante casi dos años en la habitación de Moya, en el primer piso de la parroquia de Villaguay, y cuando lo acompañaba en viajes para realizar tareas religiosas.

“Algunos pudimos hacer la denuncia y conseguir condena, espero que con este mensaje más víctimas puedan salir de la oscuridad y el silencio para sumarse a poner en voz todo esto”, agregó.

Huck sostuvo que el fallo “fue contundente porque tres personas con la preparación y capacidad de un juez vieron que Moya es culpable”, en referencia a los magistrados María Evangelina Bruzzo, Fabián López Moras y Melisa Ríos, que integraron el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Concepción del Uruguay.

Moya solo presenció la primera de las dos audiencias en que declararon las víctimas y tampoco se presentó hoy.

“Hubiese estado bueno que de la cara para dar sustento a su declaración, pero como no es inocente no le dio para estar acá”, agregó Huck, quien dijo que hora se tomará “una suerte de vacaciones en algún lado del espíritu porque esto fue muy pesado y agitado”.

El juicio “no fue un detalle, es un mensaje de la Justicia de que si estos delitos se denuncian, habrá condena”, completó.

22 años

Los fiscales y la querella habían solicitado 22 años de cárcel efectiva y prisión preventiva por peligro de fuga pero el Tribunal la denegó.

Más denuncias

Ernesto Frutos, de 38 años, fue el otro denunciante contra Moya, a quien el sacerdote intentó abusar en su habitación pero el hombre, por entonces adolescente, logró empujarlo, escapar y nunca más volvió a una iglesia.

“Es sanador que haya terminado esto pero el final feliz hubiese sido que no haya pasado nada”, consideró sobre la sentencia e invitó “a mucha gente que pasó por lo mismo y está callada, que no sabe qué hacer” a realizar la denuncia porque, remarcó, “es la única manera de superar este tipo de cosas”.

“Yo tuve que sacarlo y llevarlo a la Justicia, uno no gana nada con el silencio y tiene que denunciar porque si no se lo va a comer por dentro”, añadió en diálogo con los medios.

Sobre la ausencia de Moya durante la lectura de la sentencia, Frutos evaluó que “su conciencia debe estar pesando toneladas por todo lo que hizo” y pidió “que la conciencia lo carcoma como corresponde”.

Sobre el juicio

El juicio oral pero no público comenzó el jueves 21 de marzo y durante dos audiencias declararon las dos víctimas denunciantes, y 17 testigos.

Moya fue denunciado a finales de junio de 2015 por las dos víctimas, que contaron los abusos sexuales que había cometido el sacerdote cuando ellos tenían entre 12 y 15 años y eran monaguillos.

El religioso se desempeñó en esos años en la parroquia Santa Rosa de Lima de Villaguay, pero también fue profesor en el colegio La Inmaculada, capellán en una unidad del Ejército y conducía un programa de radio.

La iglesia apartó a Moya de su función y abrió una investigación eclesiástica a cargo del sacerdote abogado Silvio Fariña Vaccarezza, el mismo que investigó a Justo José Ilarraz, condenado a 25 años de prisión por abusar de menores.

Antecedentes

Este es el tercer juicio por abusos a un integrante de la Iglesia Católica en Entre Ríos, luego de que Ilarraz fuese condenado en mayo de 2018, al igual que el cura colombiano Juan Diego Escobar Gaviria, en septiembre de 2017.

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April 4, 2019

Mario Koessler imputado por abuso sexual agravado

SAN ISIDRO (ARGENTINA)
Wayback Machine Internet Archive [San Francisco CA]

April 4, 2019

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El cura, de 63 años, fue sentenciado por somter sexualmente a tres mujeres catequistas de 75, 63 y 40 años durente el 2014 y 2015 en la Parroquia San José, del municipio bonaerense de San Isidro. Se declaró culpable en un juicio abreviado que le fijó una pena de tres años en suspenso.

“El juicio oral que iba a comenzar el lunes 22 de abril en el Tribunal Oral Criminal 2 se suspendió por un acuerdo de juicio abreviado al que llegaron la Fiscalía y la defensa, que fijó a Koessler 3 años de pena en suspenso”, dijo Andrés Bonicalzzi, abogado de las víctimas.

El letrado había citado para el proceso unos treinta testigos, entre los cuales estaba el presidente de la Confederación Episcopal Argentina (CEA), monseñor Oscar Ojea, quien se desempeñaba como obispo de la diócesis de San Isidro cuando ocurrieron los abusos.

En la lista de testigos figuraban también padres de alumnos de catequesis que el 24 de septiembre de 2016 se reunieron en la Parroquia San José con Ojea, quién les reveló que Koessler había reconocido los abusos y pedido ayuda psiquiátrica y les anunció que dejaría la iglesia para vivir en el asilo Marin de San Isidro, indicaron a Télam fuentes vinculadas a la investigación.

Unos días antes, el 20 de septiembre, el titular de la CEA lo había separado del cargo y prohibido dar misas en público.

“Yo sabía que no iba a ir a prisión. Me da tranquilidad que haya reconocido su culpa. Pero yo no quiero saber más nada con la Iglesia, no fui más. Esto me afectó mi fe”, contó hoy a Télam Nora Bustamante, una de las víctimas, de 75 años, quien fue catequista desde los 18.

Nora fue la primera de las tres que habló de los abusos. Denunció que en febrero de 2015 durante una reunión en la Parroquia San José, ubicada en Diego Palma y Garibaldi, a la que Koessler la citó para ofrecerle coordinar la catequesis de los niños, el cura la atacó.

“Me levanto para saludarlo y se me acerca para darme un beso. Yo tenía los brazos pegados al cuerpo. Peso 52 kilos y él pesaba 120. De repente me aprieta, me trinca, me mete la lengua en la boca y me la pasa por toda la cara. Pone su pierna en mi entrepierna, acerca la cara a mi oído y empieza a jadear. Quedé petrificada”, le había dicho a Télam Nora a finales de 2017 cuando dio a conocer el caso.

Nidia Brittos, otra de las víctimas, relató haber vivido una situación similar en agosto de 2015 cuando visitó al cura para pedirle conforto espiritual después de enterarse que una persona de su entorno familiar había sufrido un abuso, lo que le hizo revivir su propia historia de abusos en su Paraguay natal.

“Me fui al despacho y le conté lo que me pasaba. ‘Es una estadística. El hombre tiene sus instintos’, me dijo y me invitó a confesarme. Me sentí enfurecida y me levanté para irme pero me agarró por la fuerza y me apretó. Puso la cara cerca de la mía y empezó a jadear. Lo empujé y salí. Para mí fue un abusador más”, había relatado a Télam Nidia, que entonces era catequista del grupo de padres de la parroquia los sábados.

La tercera víctima fue Alicia González, quién denunció haber sufrido un ataque de características similares a finales de 2014, pero guardó el secreto hasta que en febrero de 2015 Nora le contó lo que le había ocurrido.

“Te creo porque a mí me pasó”, le respondió Alicia, aunque ambas demoraron varios meses más para comenzar a narrar los abusos a sus hijos, familiares y allegados, y fue cuando se les unió Nidia.

Las tres catequistas presentaron el 29 de septiembre de 2016 la denuncia ante la Fiscalía de Violencia de Género de San Isidro, a cargo de Laura Zyseskind, que abrió una investigación penal, y meses después dieron su testimonio para la apertura de un juicio canónico contra Koessler.

El juicio abreviado se utilizó en otro caso emblemático de abuso eclesiástico en San Isidro, con la condena en 2011 a José Antonio Mercau a 14 años de prisión por abuso y sometimiento sexual agravado de cinco chicos de entre 11 y 15 años que estaban a su cuidado en un hogar de Tigre, aunque el ex cura hoy goza de libertad.

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Intendente de Campo Santo declaró en la justicia sobre la conducta sexual del capellán de la Universidad Católica

(ARGENTINA)
Cuarto [Salta, Argentina]

April 4, 2019

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En la causa del sacerdote José Aguilera, la justicia tomó declaración a Mario Cuenca quien ratificó lo que alguna vez denunció ante el arzobispo de Salta, Julio Blanchoud: “le dije sobre la situación sexual del padre y pegó un salto”, manifestó.

Mario Cuenca declaró el lunes pasado frente a la fiscal María Luján Sodero en el marco de la investigación que vinculan al sacerdote con denuncias por abuso sexual gravemente ultrajante contra dos hombres. Cuenca, quien también es el presidente del Foro de Intendentes de Salta, se refirió a cuándo José Aguilera desempeñaba su función religiosa en Campo Santo.

En diálogo con InformateSalta dijo sin tapujos: “Aguilera hablaba mucho de la moral, pero resulta que el más grande informal era él”. Explicó además que desconoce si las víctimas que lo denunciaron son de Campo Santo. “Yo espero que la gente se anime a hablar”, sostuvo.

Aseguró que su mala relación con el sacerdote devino en reuniones con quien era en ese entonces el Arzobispo de Salta, Moisés Julio Blanchoud, “le dije sobre la situación sexual del padre y pegó un salto, me dijo que iba a hablar con él, pero no sé si eso ocurrió”. Cuenca volvió a insistir en que todos en el pueblo comentaban “situaciones sexuales del cura, pero a mí lo que más me sorprendía era la cantidad de jóvenes de afuera que visitaban la iglesia en Campo Santo”. “Espero que se investigue a fondo y si hay más víctimas que denuncien”.

“En estos momentos el sacerdote que recibe todo el apoyo de la Pastoral Salta, se encuentra alojado en la Alcaidía Judicial, esperando la resolución del Tribunal de Impugnación a su pedido de prisión domiciliaria, medida que le fue rechazada por el juez de Garantías 5”, precisó el portal mencionado.

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April 3, 2019

La fiscal que investiga a un sacerdote por abuso sexual pidió documentación al Arzobispado de Salta

SALTA (ARGENTINA)
Grupo La Provincia [Buenos Aires, Argentina]

April 3, 2019

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La fiscal penal 2 de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual (UDIS), Luján Sodero, pidió al Arzobispado de Salta la documentación vinculada a la investigación eclesiástica que se desarrolla al sacerdote José Carlos Aguilera, acusado de abuso sexual.

La fiscal precisó hoy esta información, a la vez que detalló que, entre los testigos citados en el marco de la causa judicial, se destaca el intendente de la localidad salteña de Campo Santo, Mario Cuenca, por las declaraciones públicas que realizó sobre el caso.

Estas medidas de Sodero fueron resueltas en el marco de la investigación que lleva adelante por dos denuncias de abuso sexual en contra de Aguilera, cuando estaba a cargo de la parroquia de Campo Santo, a 63 kilómetros de la capital salteña.

En este sentido, la fiscal adelantó que le solicitó al Arzobispado de Salta, Mario Cargnello, la remisión de documentación vinculada a la investigación por denuncias en contra de Aguilera -que era profesor de la Universidad Católica y párroco en el barrio Santa Lucía, de la capital salteña-, que se lleva adelante en el fuero eclesiástico.

La semana pasada, Sodero fue confirmada por el juez de Garantías 5 de Salta, Héctor Martínez, a cargo de la investigación del caso, tras resolver una recusación planteada por la defensa.

Aguilera permanece detenido desde hace casi dos semanas, en la Alcaidía General de la ciudad de Salta, imputado por abuso sexual gravemente ultrajante por las circunstancias de su realización, agravado por ser ministro de culto, en perjuicio de uno de los denunciantes, y por delitos similares en perjuicio del otro.

En tanto, el recurso de apelación presentado por los abogados del sacerdote, en contra de la resolución que ordena mantener la detención del imputado, fue elevado al Tribunal de Impugnación para su resolución.

El acusado se negó a realizar las pericias psicológicas y psiquiátricas solicitadas por la fiscal y se abstendrá de participar de la audiencia de careo con los denunciantes.

Los denunciantes solicitaron reserva de identidad, mientras que, en febrero pasado, el vicario judicial de la Arquidiócesis de Salta, Loyola Pinto, informó a través de un comunicado que Aguilera comenzó a ser sometido a un proceso canónico, luego de ser denunciado por supuestos hechos de abuso sexual que “podrían haberse desarrollado hace mucho tiempo”.

Aguilera se suma así a la lista de sacerdotes denunciados por el delito de abuso sexual en Salta, entre los que se encuentran Emilio Lamas y Agustín Rosas, ambos con causas en la justicia, además de Nicolás Parma, Néstor Aramayo, Abel Balbi y el ex obispo de Orán, Gustavo Zanchetta. (Télam)

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March 29, 2019

Aguilera se negó a un careo y a realizarse pericias tras ser denunciado por abuso sexual

(ARGENTINA)
Informate Salta [Salta, Argentina]

March 29, 2019

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La Fiscalía solicitó la realización de pericias psicológicas y psiquiátricas y una audiencia de careo con los denunciantes, a lo que el sacerdote no accedió. Hoy a las 8.30 se realizará la audiencia en el Juzgado de Garantías 5 para resolver la recusación a la fiscal.

A pesar del pedido de recusación por parte de la defensa del sacerdote José Carlos Aguilera, la fiscal penal 2 de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, María Luján Sodero Calvet, continúa la investigación por las denuncias de abuso sexual, indicó Fiscales Penales

Sodero solicitó el cumplimiento de distintas medidas probatorias, entre las que se cuenta la realización de una pericia psicológica y una psiquiátrica al acusado por parte del Poder Judicial de Salta, a lo que el religioso se negó.

También se fijó fecha para una audiencia de careo entre el acusado y los denunciantes y a través de su defensa técnica, informó que se abstendrá de participar.

En tanto, hoy a las 8.30 se realizará en el Juzgado de Garantías 5, a cargo de Héctor Hugo Martínez, donde se resolverá el pedido de recusación realizado a la fiscal Sodero Calvet, quien no aceptó la misma al considerar que no existe causa para apartarse de la investigación.

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March 28, 2019

Quién es Eduardo Lorenzo, el confesor de Grassi acusado de abuso sexual

LA PLATA (ARGENTINA)
TN Todo Noticias [Buenos Aires, Argentina]

March 28, 2019

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Es capellán mayor del Servicio Penitenciario Bonaerense y participó en el movimiento de Scouts. También ofició en la pastoral de rugby y trabajó en colegios católicos. Se desempeña como párroco en Gonnet. Es carismático y seductor, y le gusta rodearse de menores varones.

El cura cuya causa por abuso sexual fue reabierta por la justicia bonaerense cuando su abogado había pedido su sobreseimiento cumplirá tres décadas en el sacerdocio. Los 25 los celebró en una misa en la parroquia Inmaculada Madre de Dios, donde se produjeron los hechos de los que se lo acusa. En esa oportunidad, estuvo presente el entonces arzobispo de La Plata, Monseñor Héctor Aguer.

El confesor del cura Grassi y capellán del Servicio Penitenciario fue acusado de abuso sexual

Hijo de un militar, Lorenzo creció en Palermo Viejo, fue al colegio San Francisco de Sales, fue socio del Club Ciudad de Buenos Aires e hizo el servicio militar en el Parque Pereyra Iraola.

En una entrevista concedida al diario El Día, Lorenzo dijo que la experiencia le había parecido “espantosa” y que no entendía por qué se les hacía “aplaudir cardos” a los conscriptos para maltratarlos .

Aseguró que abandonó un noviazgo de nueve años con una chica de Chivilcoy llamada Marilú para ingresar al seminario. “El día que nos separamos se nos rompió el corazón a los dos, pero yo ya había decidido entrar al seminario y ella lo comprendió”. Aseguró que nada lo hacía “más feliz” que ser cura, para lo que estudió en el Seminario Mayor de la Plata.

Lorenzo, de 58 años fue ordenado en 1989 por monseñor Antonio Quarracino. Su curriculum vitae es nutrido. Fue vicario de Nuestra Señora de la Victoria y de la Parroquia María Auxiliadora de Berisso, representante legal del Colegio Parroquial Fray Justo Santa María de Oro, párroco de San José Obrero de Berisso, de San Benito en Olmos, de Nuestra Señora de Lourdes, de San Benjamín en Los Hornos, y actualmente de la Inmaculada Madre de Dios en Gonnet. 

Además, fue capellán de la Unidad 1 en Lisandro Olmos, de los Institutos de Formación Penitenciaria. Actualmente es capellán general del Servicio Penitenciario de la Provincia de Buenos Aires. Fue miembro del Consejo Presbiteral Arquidiocesano de la Diócesis de La Plata, capellán del Cementerio de Berisso, capellán Regional Scout de Argentina, capellán regional de la Asociación Guías Argentinas, asesor de la Pastoral de Juventud, y delegado episcopal para la Juventud.

Los que lo conocen, dicen que es campechano y carismático. Le gusta andar a caballo, comer asado, jugar al fútbol y viajar. Repite que su vocación de ayudar al prójimo se fortaleció cuando, todavía adolescente, iba a las villas de emergencia de Gregorio de Laferrere y de Morón y alaba la renovación eclesiástica pregonada por el Papa Francisco. 

Un “gremio” que da el ejemplo

En el 2013, cuando Julio César Grassi llegó a la cárcel de Campana, el capellán Lorenzo hizo duras declaraciones. “Una persona que es culpable de lo que se lo acusa a Grassi es un enfermo, un perverso”, dijo. “No se puede ser ciudadano del cielo y ser prófugo del mundo. Así como intentamos cumplir las leyes de Dios, (los sacerdotes) también tenemos la obligación de cumplir las leyes de los hombres, porque Dios habita entre los hombres”, sostuvo.

Explicó, además, cuánto sufría por la detención de Grassi: “Siempre me duele cuando hay gente detenida, pero cuando es un sacerdote un poco más, porque soy cura, por la Iglesia y sobre todo por esta primavera que se llama Francisco. Si bien se lo acompaña como a cualquier hermano, no voy a negar que en lo personal se me mueve todo. Tendríamos que ser un gremio que da el ejemplo, pero la fragilidad humana es así: nada de lo humano nos es ajeno”.

También se refirió a la posibilidad de transformación de los seres humanos: “Soy un convecido de que las personas pueden cambiar. Sin esa convicción no podría realizar mi tarea. Que alguien esté preso no significa que haya que excluirlo y que no haya que darle otra oportunidad”.

Las declaraciones de Lorenzo fueron publicadas en Página 12 cinco años después de que un chico que había estado en situación de calle y que vivía dentro de un hogar dependiente de su parroquia lo denunció por abusar sexualmente de él y de otros compañeros. Según relata el joven, los abusos tenían lugar durante fiestas y reuniones donde reinaba el “descontrol” con sexo y alcohol en la casa parroquial de Gonnet y en una quinta alquilada por el sacerdote en Villa Elisa. La víctima, que en ese momento él tenía 15 años, denuncia que el cura quiso comprar su silencio y lo amenazó de muerte si revelaba lo ocurrido.

La denuncia canónica contra Lorenzo, presentada en el 2008, no avanzó y la penal fue archivada en solo cuatro meses, en plena feria judicial del 2009. Pasaron diez años, y hace horas la justicia bonaerense decidió reabrir la investigación.

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Piden apartar a la fiscal que investiga al cura Aguilera

SALTO (ARGENTINA)
El Tribuno Salta [Salta, Argentina]

March 28, 2019

By Silvia Noviasky

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Según la defensa del imputado, un testigo fue empleado de la misma fiscalía.El abogado Juan Casabella pidió, además, que se tipifique el delito con una ley vieja.

La defensa del cura José Carlos Aguilera recusó ayer a la fiscal penal Luján Sodero, a cargo de la causa. El abogado del sacerdote acusado de abuso sexual, Juan Casabella, pidió que la funcionaria sea apartada de la investigación que lleva a cabo, por cercanía con la familia de uno de los denunciantes que impulsó la detención del reconocido sacerdote y porque uno de los testigos trabajó como empleado de esa fiscalía.

Por otro lado, también apeló la detención del religioso cuestionando la tipificación del delito. Se solicitó que la acusación por abuso sexual simple y gravemente ultrajante se modifiquen por los delitos que contemplaba el código procesal vigente al momento del supuesto delito, hace más de 20 años. Es decir, por violación o abuso deshonesto. Esas dos figuras sancionaban el delito con una menor pena. La estrategia apunta a que el sacerdote sea investigado con esta figura para que pueda acceder a la libertad.

Aguilera fue denunciado hace una semana por dos personas que testificaron bajo identidad reservada. Ambos denunciantes afirmaron haber sido adolescentes al momento de los hechos relatados, que habrían sucedido en la parroquia de Campo Santo, de la que habrían sido colaboradores. Uno de ellos aseguró haber sido tocado en sus partes íntimas por el sacerdote y haber logrado evitar que el cura llegara más lejos con sus intenciones. El otro denunciante indicó en su testimonio que también fue tocado por Aguilera, aunque en este caso lo acusó por hechos que exceden los tocamientos. Luego de estas denuncias la fiscal Sodero, a cargo de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual 2, solicitó el allanamiento de la parroquia de Santa Lucía, a cargo de Aguilera, y la detención del sacerdote.

“La fiscal es muy amiga de la familia de una de las víctimas. La fiscal no conoce al denunciante pero sí a la familia”, aseguró el abogado defensor Juan Casabella. Según el letrado, el primo de uno de los denunciantes, además de ser parte de la causa como testigo, trabajó como auxiliar de la fiscal, lo que pondría en duda la imparcialidad de Sodero para llevar adelante el caso. La recusación deberá ser resuelta por la misma fiscal. “Seguramente rechazará el pedido. Veremos cómo seguimos después de eso”, manifestó Casabella.

Por la recusación presentada contra Sodero, la audiencia que debía realizarse ayer para resolver el pedido de prescripción de la causa y la inmediata libertad del sacerdote quedó suspendida. Antes de resolver estos dos aspectos se deberá decidir si la fiscal continuará frente al caso.

Prescripción

Sin embargo, el religioso, a través de su abogado, insistió con la prescripción de la denuncia, y apeló la detención del sacerdote cuestionando la tipificación del delito. Aseguran que el delito debería ser juzgado bajo el Código Procesal que estaba vigente al momento de los hechos denunciados, que habrían sucedido hace más de 20 años. “Es un hecho de más de 21 años, lo califican con el código actual de abuso de gravemente ultrajante, pero no corresponde, porque si es más de 20 años es con el código anterior, donde había violación o abuso deshonesto, que tiene una pena mucho más leve”, explicó Casabella. El abogado interpreta que el delito está “recontra prescrito”, ya sea que se aplique el código nuevo o viejo: “Con el código nuevo le podrían aplicar el máximo de la prescripción, que son 12 años. Igual estaría prescrito. Y si conciben la prescripción desde la mayoría de edad, pasaron 16, 17 años”, agregó.

El letrado advirtió además que los denunciantes no estuvieron impedidos de realizar la denuncia antes, por lo que sería un aspecto que reforzaría la prescripción: “No dicen que hayan tenido ningún impedimento para denunciar, sino que afirman que en su caso no fue una situación muy grave, que denunciaron para que no le vaya a pasar a nadie y la gente esté prevenida. Ellos mismos dicen que su caso no es grave”, manifestó Casabella.

La estrategia de la defensa se basa en que si juzgan a Aguilera bajo el código viejo, pueda quedar libre. Con el anterior Código Penal los dos delitos por los que se acusan al cura: abuso sexual simple y abuso sexual agravado, tienen penas mínimas de 3 años o menos, por lo que son excarcelables y permiten que el acusado pueda vivir el proceso judicial en libertad. “Más si se trata de alguien que no es reincidente. El juez debería haber resuelto de oficio. Ahora ya se debe pronunciar la Cámara de Apelación”, indico Casabella, quien además aseguró que su defendido está “destrozado”.

Las denuncias en el seno penal surgieron (según propias palabras de los denunciantes), a partir de la nota publicada por El Tribuno a mediados de febrero, en la que se informó que Aguilera estaba bajo investigación eclesiástica por denuncias de abuso. Se estima que son al menos tres personas que acusan al cura de abuso: dos en el seno penal y al menos una ante el Tribunal Eclesiástico presidido por el sacerdote Loyola Pinto y De Sancristóval.

Marcha a favor

Luego de la detención del reconocido sacerdote José Carlos Aguilera, algunos feligreses cercanos al religioso, exalumnos o integrantes de la pastoral juvenil, la cual presidía Aguilera, se manifestaron a través de las redes sociales en su defensa y desmintiendo las denuncias asentadas. Mañana la defensa atravesará el ámbito virtual y se trasladará a las calles. A través de mensajes vía whatsapp se invita a marchar pacíficamente a Ciudad Judicial este viernes a las 12 del mediodía para “dar apoyo y pedir por la inocencia” del cura con carteles que lleven el nombre de la comunidad a la que pertenecen y frases que recen: “Yo estoy con vos”, y “Yo creo en vos”.
 

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March 26, 2019

El confesor del cura Grassi y capellán del Servicio Penitenciario fue acusado de abuso sexual

LA PLATA (ARGENTINA)
TN Todo Noticias [Buenos Aires, Argentina]

March 26, 2019

By Miriam Lewin

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Eduardo Lorenzo fue denunciado en la justicia canónica y penal. Lo señalan por corromper y abusar de adolescentes de un grupo parroquial de Gonnet. Desde la gestión bonaerense aseguraron que sigue en el cargo porque no se le probó nada. 

El capellán del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), confesor de Julio César Grassi, está también -como el sacerdote fundador de Felices Los Niños condenado a 15 años de prisión- denunciado por abuso sexual y corrupción de menores. Se trata del cura Eduardo Lorenzo, que fue señalado por una de sus víctimas. 

Desde el SPB explicaron que sigue en el cargo porque “la causa fue archivada y no encontraron nada en su contra”. Y aseguraron que, en caso de que se le hallara algo, lo apartarían inmediatamente. Mientras tanto, el abogado de León, uno de sus denunciantes, volvió a impulsar el caso. 

León ya es un hombre, tiene 26 años. Moreno, con una sonrisa franca, se siente a gusto en la casa de sus “padrinos” en City Bell. Se trata de una pareja con cuatro hijos, católicos profundamente creyentes, que lo acompaña y protege desde que era un chico en situación de calle

A los 9 años León, que oculta su verdadera identidad para la prensa pero no para la justicia, dejó de vivir con su familia. Había demasiados hermanos -seis- y pocos recursos. Tenía que salir a probar suerte para conseguir una vida mejor. Recorrió varios barrios de la zona sur cercana a La Plata, hasta que se afincó en City Bell, porque encontró vecinos solidarios. Se las arreglaba cuidando autos o llevando bolsas en un supermercado. Al principio, los empleados desconfiaron de él, pero después se encariñaron. El poco dinero que conseguía lo repartía con otros chicos a los que llama sus “hermanos de la calle”. También, de vez en cuando, volvía para dejar algo en su casa. 

Un cambio de vida

Pero fue en entonces que conoció a los Frutos. Eran clientes del supermercado, aunque también los cruzaba en el Camino Centenario. Empezó a contarles cosas venciendo su timidez, y a escuchar sus consejos. No eran los únicos que le decían que no podía permanecer así hasta los 20 años, porque llegaría un punto en que la gente no lo ayudaría más y hasta le tendría miedo.

León sentía que podía contar con estos desconocidos como no podía confiar en sus propios padres. Se interesaban por su futuro, y lo ayudaban a reflexionar sobre qué camino tomar. Le propusieron dejar la calle y vivir en un hogar, desde donde podría ir a la escuela. 

“¿Estás seguro de que querés eso? Porque vos sos un pájaro libre…” lo indagó Julio Frutos. León no quería otra cosa. Fue necesario conseguir antes una medida de protección de persona de un juzgado de menores, pero con la orden en la mano, la vida del nene cambió. Tenía una cama limpia, nuevos amigos y compañeros y un plato de comida asegurado. Sus padrinos empezaron a visitarlo todos los días. En la escuela, su desempeño era tan bueno que pudo aprobar dos años en uno

Después de un tiempo, algunas actitudes algo mezquinas de los encargados con las donaciones que constantemente hacían los Frutos molestaron a León. Como ya se había integrado a un grupo parroquial de jóvenes de una iglesia de Gonnet de la que dependía el hogar para chicos los Leoncitos, lo trasladaron allí.

Mientras tanto, había terminado la primaria e ingresado a una escuela agraria en Bavio, a 40 km de La Plata. Tenía una mente despierta, y no solamente estudiaba, sino que trabajaba activamente con los integrantes del grupo, chicas y muchachos mayores, ya universitarios, haciendo viajes para misionar y ayudando a los más necesitados de los lugares que visitaban

En uno de esos viajes, el cura que estaba a cargo murió inesperadamente, de un ataque al corazón. “No sabíamos que estaba enfermo, era muy reservado- recuerda León. Ahí fue que llegó el cura nuevo, Eduardo, y todo cambió”, lamenta.

Lo primero que le llamó la atención de Eduardo Lorenzo, “aunque eso no quiere decir nada“, admite , fue que no vestía ropas de cura. También su lenguaje, demasiado crudo. 

Los primeros movimientos de Eduardo Lorenzo dentro de la comunidad generaron cambios para León. “Quiso dividirnos, y lo logró. Seleccionó a un grupo de cuatro chicos de entre los misioneros y nos hablaba mal de los otros: empezó a hacer diferencias. Te seducía, decía que era mejor estar con él que cantando en el coro con los otros y tocando la guitarra. Primero me convocó a mi, porque me conocía más. Yo estaba en el hogar y además ayudaba en la misa y en las bodas. Fui una carnada para atraer a los demás”, recuerda.

Uno de los recursos para convocar a los adolescentes varones que el cura consideraba atractivos era victimizarse: “Vení, que el padre Edu se siente solo, que no lo visita nadie”, escuchaban. “Los chicos venían, pero algunos, que eran más inteligentes, se daban cuenta enseguida de que había algo raro y se iban. Entonces él los crucificaba, los trataba de traidores. A las chicas no las quería en el grupo, las odiaba“, asegura León.

Las reuniones se hacían en la casa de Lorenzo, que había conseguido desalojar a otro sacerdote que compartía la vivienda para garantizarse intimidad y secreto. Esto, a pesar de que las instalaciones de la parroquia tenían salones adecuados para actividades comunitarias. “Siempre había alcohol. Nos controlaba, sabía nuestros horarios, teníamos que ir todos los días. Hablaba siempre de sexo, del tamaño de los penes comparado con el modelo de los autos. Nos pedía que los mostrásemos. También trajo una mesa de ping pong y organizaba campeonatos para atraer más chicos”, explica León. 

“Se excitaba, se ponía agresivo. Te pellizcaba, te pinchaba con un tenedor, te tiraba al piso y se tiraba encima, y nos incitaba a que hiciéramos lo mismo”, continúa.

A poco tiempo, se integró a las reuniones un personaje misterioso: un hombre mayor, ciego, amigo del cura. “Se llamaba Toni. Empezó a actuar de entregador. Asumía que si estábamos ahí, por algo era. También nos hablaba de sexo todo el tiempo, y trataba de convencernos de que no había nada de malo en que tuviéramos sexo con Eduardo. El se acostaba con el cura“, refiere. 

“El padre Edu nos daba besos en la boca. A mi me cuestionaba, me decía que me iba de ahí con una calentura tal que cuando volvía al hogar seguramente tenía sexo con mi compañero de cuarto. Y que entonces por qué no quería con él”, dice León con muchísimo pudor, con un hilo de voz.

Se excitaba, se ponía agresivo. Te pellizcaba, te pinchaba con un tenedor, te tiraba al piso y se tiraba encima

Uno de los miembros del grupo, un chico de alrededor de 16 años, alumno del colegio vecino a la parroquia Ciudad del Vaticano, empezó convivir con Lorenzo en la casa parroquial. “Se quedaba de noche, era un vínculo más íntimo. A mí también Eduardo me ofreció irme a vivir con él, por lo menos dos veces. Me planteaba directamente mejorar mi situación a cambio de sexo. ‘Si querés una mejor vida, tenés que venirte conmigo. La parroquia es una mina de oro, llueven las donaciones, no te va a faltar nada. Nos podemos ir de vacaciones’. Me decía que el chico que vivía con él no se iba a oponer, porque a él ya le había dado de todo”, sostiene. 

Cuando León preparaba las misas, Lorenzo maldecía a los feligreses y exponía lo que pensaba sin tapujos: “Me quedo porque acá hay plata, no como en Los Hornos. Yo no meto las patas en el barro, allá son todos unos negros de m…“, argumentaba.

Con los recursos de que disponía,  el cura alquiló una quinta en Villa Elisa durante un mes entero. Los chicos del grupo de elegidos se cruzaron allí con los jugadores de rugby (Lorenzo está a cargo de la pastoral de rugby de La Plata, además de los Scouts). León aprovechó para invitar a uno de sus hermanos para que disfrutara de la pileta. 

El cura comenzó a asediar al chico, menor que León. Le pedía que se sacara la ropa, que se tirara a la pileta, lo tocaba. Lo puso tan incómodo que decidió irse. Pero antes, le abrió los ojos a León. “¿No te das cuenta? Esto no es lo que parece. ¿No viste cómo me miraba? “, le advirtió. Siendo más chico, enseguida percibió la tensión sexual que había en el ambiente y las intenciones de Lorenzo. “No era que yo no lo supiera, es que no tenía salida“, explica. 

Acorralado

Lorenzo asediaba a León. Lo llamaba a toda hora. A veces, cuando volvía del colegio, el director del hogar le decía que fuera a la iglesia que el cura lo precisaba. Cuando terminaban los casamientos por las noches, “Edu”, como lo conocían, le pedía que se quedara, muchas veces hasta las cuatro de la mañana. Al día siguiente, la jornada escolar se le hacía intolerable, y su rendimiento empezó a decaer. También comenzaron los enfrentamientos con sus padrinos, que notaron que había empezado a beber y fumar. 

“El cura me pedía que integrara a otros chicos. Yo me sentía mal, cumpliendo el papel de intermediario como Toni, que le acercaba pibes. No me dejaba en paz. Empezó a maltratarme, a decir que no se acostaba conmigo porque tenía miedo de contagiarse algo, me denigraba. Empecé a no ir, y me volvía loco por teléfono y celular. Yo le decía al director del hogar que le contestara que estaba enfermo. Pero él me decía ‘¿Cómo le vas a hacer esto a Edu?’ Finalmente tuve una gran depresión y me corté las muñecas“, suelta, como si pensara todavía que era la única salida.

El director del hogar les comunicó a los Frutos que León había querido suicidarse. Cuando llegaron desesperados, solamente después de una hora el chico pudo revelarles lo que había estado viviendo, hasta qué punto se había sentido acorralado. Los padrinos le exigieron al director que hablara con Lorenzo para garantizar que no se acercara al chico bajo ningún concepto.

Cuando León se quedó solo -el hogar iba a ser desactivado y en esos días ya no había otros chicos pernoctando- escuchó cómo un auto estacionaba: era el cura . “Pateaba la puerta, estaba como enloquecido. Se burló de mis cortes, dijo que era todo un circo. Me obligó a ir a un restaurante para charlar. ‘¿No hablaste nada?, me preguntó. Y yo le dije que no “, relata.

El precio del secreto

Entonces, Lorenzo empezó a negociar el silencio de León. “Lleguemos a un acuerdo de plata. Pedime lo que vos quieras, ¿querés el auto? Te doy la llave ya. Esto lo podemos solucionar”, propuso.

Lo último que León escuchó de boca de su abusador fue una amenaza digna de un mafioso: “Acá tenés tres posibilidades: la buena, la mala o la peor. La buena es un arreglo económico y te quedás tranquilo. La mala, vos sabés que yo tengo gente muy influyente que te puede arruinar la vida. Y la peor, conozco los peores asesinos en la cárcel. Vos elegís“.

Al día siguiente, los Frutos, padrinos de León, con indignación pero confiados, fueron a hacer la denuncia canónica ante el arzobizpo de La Plata, Monseñor Aguer. Ni ésta ni la denuncia penal prosperaron debido a “una trama de complicidades” concluye Frutos. La causa penal se archivó en un tiempo récord poco después de hecha la presentación, a pesar del entusiasmo inicial de una fiscal.

Sin embargo, pasados diez años desde el archivo del expediente, León quiso reactivar la causa. Los apoyos institucionales de Lorenzo son fuertes: desde hace 20 años es capellán del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), le gusta fotografiarse con funcionarios y parece tener un fuerte apoyo eclesial que no se agotó con la salida de Aguer. El 24 de marzo concelebró una misa con el nuevo arzobispo de La Plata, monseñor “Tucho” Fernández, recientemente designado. 

Desde el SPB explicaron a este medio que la causa fue archivada porque la fiscal Ana Medina “no encontró ninguna prueba”. Además, aseguraron que, “ante la mínima pista, activarán las sanciones correspondientes, como por ejemplo, correr del cargo al capellán”.

Pero Lorenzo es también ampliamente resistido: un grupo de madres y padres de Tolosa se opuso a que cumpliera funciones en una parroquia de la zona y la Iglesia tuvo que dar marcha atrás con su designación. El cura no baja los brazos y contraataca hasta de manera desmedida: una pareja que difundió un mail con sus antecedentes entre papás del colegio de sus hijos y expresó su preocupación y sus dudas recibió una carta documento y su casa fue objeto de un allanamiento durante el que le secuestraron la computadora

El camino no es fácil. El representante legal de León, Juan Pablo Gallego, consiguió desarchivar la causa, para empezar el camino que puede terminar con el capellán de las cárceles tras las rejas.

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El confesor del cura Grassi y capellán del Servicio Penitenciario fue acusado de abuso sexual

LA PLATA (ARGENTINA)
TN Todo Noticias [Buenos Aires, Argentina]

March 26, 2019

By Miriam Lewin

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Eduardo Lorenzo fue denunciado en la justicia canónica y penal. Lo señalan por corromper y abusar de adolescentes de un grupo parroquial de Gonnet. Desde la gestión bonaerense aseguraron que sigue en el cargo porque no se le probó nada. 

El capellán del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), confesor de Julio César Grassi, está también -como el sacerdote fundador de Felices Los Niños condenado a 15 años de prisión- denunciado por abuso sexual y corrupción de menores. Se trata del cura Eduardo Lorenzo, que fue señalado por una de sus víctimas. 

Desde el SPB explicaron que sigue en el cargo porque “la causa fue archivada y no encontraron nada en su contra”. Y aseguraron que, en caso de que se le hallara algo, lo apartarían inmediatamente. Mientras tanto, el abogado de León, uno de sus denunciantes, volvió a impulsar el caso.

León ya es un hombre, tiene 26 años. Moreno, con una sonrisa franca, se siente a gusto en la casa de sus “padrinos” en City Bell. Se trata de una pareja con cuatro hijos, católicos profundamente creyentes, que lo acompaña y protege desde que era un chico en situación de calle

A los 9 años León, que oculta su verdadera identidad para la prensa pero no para la justicia, dejó de vivir con su familia. Había demasiados hermanos -seis- y pocos recursos. Tenía que salir a probar suerte para conseguir una vida mejor. Recorrió varios barrios de la zona sur cercana a La Plata, hasta que se afincó en City Bell, porque encontró vecinos solidarios. Se las arreglaba cuidando autos o llevando bolsas en un supermercado. Al principio, los empleados desconfiaron de él, pero después se encariñaron. El poco dinero que conseguía lo repartía con otros chicos a los que llama sus “hermanos de la calle”. También, de vez en cuando, volvía para dejar algo en su casa. 

Un cambio de vida

Pero fue en entonces que conoció a los Frutos. Eran clientes del supermercado, aunque también los cruzaba en el Camino Centenario. Empezó a contarles cosas venciendo su timidez, y a escuchar sus consejos. No eran los únicos que le decían que no podía permanecer así hasta los 20 años, porque llegaría un punto en que la gente no lo ayudaría más y hasta le tendría miedo.

León sentía que podía contar con estos desconocidos como no podía confiar en sus propios padres. Se interesaban por su futuro, y lo ayudaban a reflexionar sobre qué camino tomar. Le propusieron dejar la calle y vivir en un hogar, desde donde podría ir a la escuela. 

“¿Estás seguro de que querés eso? Porque vos sos un pájaro libre…” lo indagó Julio Frutos. León no quería otra cosa. Fue necesario conseguir antes una medida de protección de persona de un juzgado de menores, pero con la orden en la mano, la vida del nene cambió. Tenía una cama limpia, nuevos amigos y compañeros y un plato de comida asegurado. Sus padrinos empezaron a visitarlo todos los días. En la escuela, su desempeño era tan bueno que pudo aprobar dos años en uno

Después de un tiempo, algunas actitudes algo mezquinas de los encargados con las donaciones que constantemente hacían los Frutos molestaron a León. Como ya se había integrado a un grupo parroquial de jóvenes de una iglesia de Gonnet de la que dependía el hogar para chicos los Leoncitos, lo trasladaron allí.

Mientras tanto, había terminado la primaria e ingresado a una escuela agraria en Bavio, a 40 km de La Plata. Tenía una mente despierta, y no solamente estudiaba, sino que trabajaba activamente con los integrantes del grupo, chicas y muchachos mayores, ya universitarios, haciendo viajes para misionar y ayudando a los más necesitados de los lugares que visitaban

En uno de esos viajes, el cura que estaba a cargo murió inesperadamente, de un ataque al corazón. “No sabíamos que estaba enfermo, era muy reservado- recuerda León. Ahí fue que llegó el cura nuevo, Eduardo, y todo cambió”, lamenta.

Lo primero que le llamó la atención de Eduardo Lorenzo, “aunque eso no quiere decir nada“, admite , fue que no vestía ropas de cura. También su lenguaje, demasiado crudo. 

Los primeros movimientos de Eduardo Lorenzo dentro de la comunidad generaron cambios para León. “Quiso dividirnos, y lo logró. Seleccionó a un grupo de cuatro chicos de entre los misioneros y nos hablaba mal de los otros: empezó a hacer diferencias. Te seducía, decía que era mejor estar con él que cantando en el coro con los otros y tocando la guitarra. Primero me convocó a mi, porque me conocía más. Yo estaba en el hogar y además ayudaba en la misa y en las bodas. Fui una carnada para atraer a los demás”, recuerda.

Uno de los recursos para convocar a los adolescentes varones que el cura consideraba atractivos era victimizarse: “Vení, que el padre Edu se siente solo, que no lo visita nadie”, escuchaban. “Los chicos venían, pero algunos, que eran más inteligentes, se daban cuenta enseguida de que había algo raro y se iban. Entonces él los crucificaba, los trataba de traidores. A las chicas no las quería en el grupo, las odiaba“, asegura León.

Las reuniones se hacían en la casa de Lorenzo, que había conseguido desalojar a otro sacerdote que compartía la vivienda para garantizarse intimidad y secreto. Esto, a pesar de que las instalaciones de la parroquia tenían salones adecuados para actividades comunitarias. “Siempre había alcohol. Nos controlaba, sabía nuestros horarios, teníamos que ir todos los días. Hablaba siempre de sexo, del tamaño de los penes comparado con el modelo de los autos. Nos pedía que los mostrásemos. También trajo una mesa de ping pong y organizaba campeonatos para atraer más chicos”, explica León. 

“Se excitaba, se ponía agresivo. Te pellizcaba, te pinchaba con un tenedor, te tiraba al piso y se tiraba encima, y nos incitaba a que hiciéramos lo mismo”, continúa.

A poco tiempo, se integró a las reuniones un personaje misterioso: un hombre mayor, ciego, amigo del cura. “Se llamaba Toni. Empezó a actuar de entregador. Asumía que si estábamos ahí, por algo era. También nos hablaba de sexo todo el tiempo, y trataba de convencernos de que no había nada de malo en que tuviéramos sexo con Eduardo. El se acostaba con el cura“, refiere. 

“El padre Edu nos daba besos en la boca. A mi me cuestionaba, me decía que me iba de ahí con una calentura tal que cuando volvía al hogar seguramente tenía sexo con mi compañero de cuarto. Y que entonces por qué no quería con él”, dice León con muchísimo pudor, con un hilo de voz.

Se excitaba, se ponía agresivo. Te pellizcaba, te pinchaba con un tenedor, te tiraba al piso y se tiraba encima

Uno de los miembros del grupo, un chico de alrededor de 16 años, alumno del colegio vecino a la parroquia Ciudad del Vaticano, empezó convivir con Lorenzo en la casa parroquial. “Se quedaba de noche, era un vínculo más íntimo. A mí también Eduardo me ofreció irme a vivir con él, por lo menos dos veces. Me planteaba directamente mejorar mi situación a cambio de sexo. ‘Si querés una mejor vida, tenés que venirte conmigo. La parroquia es una mina de oro, llueven las donaciones, no te va a faltar nada. Nos podemos ir de vacaciones’. Me decía que el chico que vivía con él no se iba a oponer, porque a él ya le había dado de todo”, sostiene. 

Cuando León preparaba las misas, Lorenzo maldecía a los feligreses y exponía lo que pensaba sin tapujos: “Me quedo porque acá hay plata, no como en Los Hornos. Yo no meto las patas en el barro, allá son todos unos negros de m…“, argumentaba.

Con los recursos de que disponía,  el cura alquiló una quinta en Villa Elisa durante un mes entero. Los chicos del grupo de elegidos se cruzaron allí con los jugadores de rugby (Lorenzo está a cargo de la pastoral de rugby de La Plata, además de los Scouts). León aprovechó para invitar a uno de sus hermanos para que disfrutara de la pileta. 

El cura comenzó a asediar al chico, menor que León. Le pedía que se sacara la ropa, que se tirara a la pileta, lo tocaba. Lo puso tan incómodo que decidió irse. Pero antes, le abrió los ojos a León. “¿No te das cuenta? Esto no es lo que parece. ¿No viste cómo me miraba? “, le advirtió. Siendo más chico, enseguida percibió la tensión sexual que había en el ambiente y las intenciones de Lorenzo. “No era que yo no lo supiera, es que no tenía salida“, explica. 

Acorralado

Lorenzo asediaba a León. Lo llamaba a toda hora. A veces, cuando volvía del colegio, el director del hogar le decía que fuera a la iglesia que el cura lo precisaba. Cuando terminaban los casamientos por las noches, “Edu”, como lo conocían, le pedía que se quedara, muchas veces hasta las cuatro de la mañana. Al día siguiente, la jornada escolar se le hacía intolerable, y su rendimiento empezó a decaer. También comenzaron los enfrentamientos con sus padrinos, que notaron que había empezado a beber y fumar. 

“El cura me pedía que integrara a otros chicos. Yo me sentía mal, cumpliendo el papel de intermediario como Toni, que le acercaba pibes. No me dejaba en paz. Empezó a maltratarme, a decir que no se acostaba conmigo porque tenía miedo de contagiarse algo, me denigraba. Empecé a no ir, y me volvía loco por teléfono y celular. Yo le decía al director del hogar que le contestara que estaba enfermo. Pero él me decía ‘¿Cómo le vas a hacer esto a Edu?’ Finalmente tuve una gran depresión y me corté las muñecas“, suelta, como si pensara todavía que era la única salida.

El director del hogar les comunicó a los Frutos que León había querido suicidarse. Cuando llegaron desesperados, solamente después de una hora el chico pudo revelarles lo que había estado viviendo, hasta qué punto se había sentido acorralado. Los padrinos le exigieron al director que hablara con Lorenzo para garantizar que no se acercara al chico bajo ningún concepto.

Cuando León se quedó solo -el hogar iba a ser desactivado y en esos días ya no había otros chicos pernoctando- escuchó cómo un auto estacionaba: era el cura . “Pateaba la puerta, estaba como enloquecido. Se burló de mis cortes, dijo que era todo un circo. Me obligó a ir a un restaurante para charlar. ‘¿No hablaste nada?, me preguntó. Y yo le dije que no “, relata.

El precio del secreto

Entonces, Lorenzo empezó a negociar el silencio de León. “Lleguemos a un acuerdo de plata. Pedime lo que vos quieras, ¿querés el auto? Te doy la llave ya. Esto lo podemos solucionar”, propuso.

Lo último que León escuchó de boca de su abusador fue una amenaza digna de un mafioso: “Acá tenés tres posibilidades: la buena, la mala o la peor. La buena es un arreglo económico y te quedás tranquilo. La mala, vos sabés que yo tengo gente muy influyente que te puede arruinar la vida. Y la peor, conozco los peores asesinos en la cárcel. Vos elegís“.

Al día siguiente, los Frutos, padrinos de León, con indignación pero confiados, fueron a hacer la denuncia canónica ante el arzobizpo de La Plata, Monseñor Aguer. Ni ésta ni la denuncia penal prosperaron debido a “una trama de complicidades” concluye Frutos. La causa penal se archivó en un tiempo récord poco después de hecha la presentación, a pesar del entusiasmo inicial de una fiscal.

Sin embargo, pasados diez años desde el archivo del expediente, León quiso reactivar la causa. Los apoyos institucionales de Lorenzo son fuertes: desde hace 20 años es capellán del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), le gusta fotografiarse con funcionarios y parece tener un fuerte apoyo eclesial que no se agotó con la salida de Aguer. El 24 de marzo concelebró una misa con el nuevo arzobispo de La Plata, monseñor “Tucho” Fernández, recientemente designado. 

Desde el SPB explicaron a este medio que la causa fue archivada porque la fiscal Ana Medina “no encontró ninguna prueba”. Además, aseguraron que, “ante la mínima pista, activarán las sanciones correspondientes, como por ejemplo, correr del cargo al capellán”.

Pero Lorenzo es también ampliamente resistido: un grupo de madres y padres de Tolosa se opuso a que cumpliera funciones en una parroquia de la zona y la Iglesia tuvo que dar marcha atrás con su designación. El cura no baja los brazos y contraataca hasta de manera desmedida: una pareja que difundió un mail con sus antecedentes entre papás del colegio de sus hijos y expresó su preocupación y sus dudas recibió una carta documento y su casa fue objeto de un allanamiento durante el que le secuestraron la computadora

El camino no es fácil. El representante legal de León, Juan Pablo Gallego, consiguió desarchivar la causa, para empezar el camino que puede terminar con el capellán de las cárceles tras las rejas.

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March 24, 2019

Rechazan pedido de prescripción de un supuesto abuso sexual eclesiástico

CATAMARCA (ARGENTINA)
El Ancasti [Buenos Aires, Argentina]

March 24, 2019

By Redacción El Ancasti

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La víctima había denunciado al cura Moisés Pachado. La Fiscalía aún no determinó la imputación o si pedirá el archivo de la causa. La defensa había planteado la prescripción por el tiempo transcurrido.

La Justicia de Belén no hizo lugar al pedido de prescripción de un caso de abuso sexual eclesiástico que habría ocurrido en 1997 y por el que fue denunciado el sacerdote Moisés Pachado.

El 17 de diciembre del año pasado la víctima se presentó en la Fiscalía de Belén a radicar la denuncia contra el religioso, quien la habría abusado sexualmente cuando tenía 9 años y residía en la localidad de Hualfín, en el departamento Belén. El testimonio de la damnificada se conoció luego de su estremecedor relato que fue publicado en su cuenta de Facebook. Días después compareció en sede penal y expuso su caso.Lee además

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March 20, 2019

Caso Próvolo: pedirían la detención de otros sacerdotes acusados de abuso sexual

LA PLATA (ARGENTINA)
Infobae [Buenos Aires, Argentina]

March 20, 2019

By Julián Maradeo

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“Te vas a enterar de cosas feas, y muchas son verdad”, le advirtió Robert Frainer, ex superior mundial del Instituto Próvolo, a Gustavo Ariel Chamorro, en ese momento director de la sede platense. Tenía razón.

Desde que estallaron públicamente los abusos a los que curas, monjas y laicos sometían a chicos hipoacúsicos en Luján de Cuyo, Mendoza, y La Plata, se conoció que muchos de los sacerdotes acusados habían sido enviados por el mismo motivo desde Verona, Italia; que elegían a aquellos niños cuyos padres no eran sordos para que no pudiesen contar lo que padecían; que la monja japonesa Kumiko Kosaka primero los golpeaba para notar quiénes resistían y quiénes podían rebelarse; que Nicola Corradi era acusado de vender rifas truchas para quedarse con la plata; que el Papa sabía como mínimo desde octubre de 2015, o sea un año antes de las primeras denuncias en la provincia cuyana; que una fiscalía mendocina había hecho caso omiso a una denuncia en 2008, entre otras tantas revelaciones. Sin embargo, si se presta atención y se entrecruzan los testimonios de las causas que se desarrollan en ambas provincias sigue complejizándose la trama.

Hace alrededor de dos años, cuando estaba en pleno proceso de investigación para “La Trama de los abusos y delitos sexuales en la Iglesia Católica”, accedí al expediente que desarrollaba el ahora ex fiscal platense Fernando Cartasegna. En una de las fojas aparecía una referencia a la colonia de vacaciones que el Próvolo tiene en Valeria del Mar, partido de Pinamar. Situada en Pedro de Mendoza N°2287, esa casa hoy, a raíz del escándalo internacional, se mantiene cerrada y en estado de abandono.

En el caso de La Plata, el que habló sobre esto fue el mencionado Chamorro, quien, en su testimonio, apuntó que el cura italiano Corradi-hoy con prisión preventiva en Mendoza- llevaba a los niños, negando la posibilidad de que fueran acompañados por sus padres, a la casa de Valeria del Mar. Esta punta también apareció en Mendoza, donde una de las madres contó que, durante un viaje a esa delegación costera, en 2015, una de las alumnas relató que vio cómo una de las docentes le llevaba un chico a Horacio Corbacho, hoy detenido y procesado por corrupción agravada de menores.

Pero el relato más duro lo recogió, recientemente, la actual fiscal de la causa en La Plata, Cecilia Corfield. Fue cuando tomó testimonio al sobreviviente Lisandro Borrelli, quien estuvo en el Próvolo entre 1989 y 1993. En la sede de la capital bonaerense, fue atado por horas a un riel que había en el subsuelo de la cocina y, en oportunidades, también lo mantuvieron encerrado en la jaula para los conejos. Un verano fue trasladado a la casa del Próvolo en Valeria del Mar, donde lo obligaban a ocuparse de la limpieza de la misma y lo ataban a un árbol para castigarlo. Un dato en apariencia anecdótico, pero que puede no serlo: cuando lo llevaban a la playa, los curas le prohibían que los identificase como tales.

Si se cruzan los diferentes testimonios, la línea de tiempo se extiende desde comienzos de los noventa hasta 2015. O sea, un cuarto de siglo. La pregunta se cae por sí sola: ¿en Pinamar nadie vio, escucho o supo nada de nada?

Por otro lado, otra punta no desarrollada en ninguna de las causas es la de los testimonios que indicaron que Corradi traía chicos desde la sede que el Próvolo tiene en Asunción, Paraguay. Actualmente, sigue en funcionamiento y está a cargo de la rama femenina del Instituto, que se encuentra bajo el nombre de Fortunata Gressner.

Fuentes autorizadas señalaron que es inminente una nueva serie de pedidos de detención. Uno de ellos recaerá sobre uno de los curas italianos enviados por cometer el mismo delito en Verona. Se trata de Eliseo Primatti, de 82 años, quien reside en la casa madre. Cuando así sea, la decisión de si la extradición es efectiva o no será de Francisco. Su caso es otro ejemplo de la torpe lentitud con la que se maneja la justicia, ya que este prelado estuvo en el país hasta diciembre de 2017, momentos en que la causa estaba absolutamente paralizada.

Primatti aparece en la lista que el comisario apostólico Alberto Bochatey le entregó a Corfield. En ella, también está Giovanni Granuzzo. Aunque muchos lo daban por muerto, se encuentra vivo y en Verona. Granuzzo, nombrado por víctimas italianas como uno de sus agresores sexuales, se hallaba, junto a Corradi y Luiggi Spinelli, entre otros, en el fichero que el sobreviviente italiano Giusseppe Consiglio le entregó el 28 de octubre de 2015, en el aula Paulo VI, a Francisco, para informarle dónde estaba cada uno de los acusados. Sin embargo, el Vaticano no hizo nada hasta que se convirtió en un escándalo mundial.

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March 13, 2019

Uno de los 62 curas denunciados por abuso sexual en la Argentina trabajó en Catriel

RíO CUARTO (ARGENTINA)
Diario LMNeuquén  [Neuquén, Argentina]

March 13, 2019

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Fernando Enrique Picciochi trabajó en la parroquia Cristo Obrero y ejerció como docente de nivel secundario en dicha localidad.

Uno de los 62 religiosos acusados de abuso sexual trabajó en la parroquia Cristo Obrero de Catriel y ejerció como docente de nivel secundario en dicha localidad.

Se trata de Fernando Enrique Picciochi condenado en 2012 a 12 años de cárcel por abusar sexualmente de al menos cinco niños. Sebastián Cuattromo, quien iba al colegio Marianista de Caballito, Buenos Aires, lo denunció en 2000. Está en libertad por el beneficio del 2×1 desde principios de 2016.

Son 59 sacerdotes y tres monjas los denunciados en el país. De todos ellos, ocho recibieron una condena judicial. Los datos muestran cómo un complejo sistema de responsabilidades dentro de la Iglesia permite que rara vez haya una condena.

La siguiente lista –reconstruida por Télam– revela los nombres, cargos y estado de las causas en la Justicia penal y eclesiástica de los religiosos denunciados por abusos desde 2002. Se incluyen los casos que nunca llegaron a la Justicia, los aún investigados, los que tuvieron condena y aquellos que fueron sobreseídos.

1- Luis Anguita. Denunciado y sobreseído en 2004 por violar a una chica de 13 años. Se desempeñaba en el Colegio Franciscano Tierra Santa de la Ciudad de Buenos Aires. Sin condena.

2- Luis Alberto Brizzio. Acusado de haber abusado de un joven de 16 años en Santa Fe. La Congregación para la Doctrina de la Fe dictaminó que al producirse los hechos el denunciante era mayor de edad y descartó el delito. No hubo denuncia judicial.

3- Padre Walter Eduardo Avanzini. En 1998 un programa de TV mostró cómo pagaba para tener sexo con niños y adolescentes en una plaza de Córdoba. No fue investigado.

4- Miguel Cacciuto. Acusado en 2009 de abuso en un jardín de infantes en Villa Gesell, Buenos Aires. Actual párroco de la Sagrada Familia de Mar del Plata. No fue condenado.

5- Ladislao Chomin. Condenado en 2012 a 4 años de prisión por abuso sexual de una niña en Misiones. Cumplió prisión domiciliaria

6- Nicolás Corradi. Con prisión domiciliaria por abuso de menores en el Instituto para chicos sordos e hipoacúsicos Próvolo de Mendoza. Acumula denuncias por abuso en Italia y en el Próvolo de La Plata. No fue condenado.

7- Alessandro De Rossi. Acusado de abuso a niños entre 2008 y 2013, cuando era párroco en un templo de Salta capital. Detenido en Roma en 2014, se negó la extradición por falta de pruebas y fue liberado seis meses después.

8- Fray Diego. Denunciado penalmente en 2008 por abuso sexual contra un adolescente de 15 años en Buenos Aires. No fue investigado.

9- Juan Diego Escobar Gaviria. Elevarán a juicio oral la causa que lo investiga por abuso sexual de al menos cuatro menores en Entre Ríos. En 2016 fue detenido en la Unidad Penal Nº 5 de Victoria.

10- Atilio Jesús Garay. Acusado de violar reiteradamente a una chica en 2004 en Los Ángeles, Estados Unidos. Fue candidato a intendente de General Campos, Entre Ríos. No fue investigado ni condenado.

11- Daniel Giménez. Denunciado en marzo de 2011 por abusar de una adolescente en Formosa. Se abrió una causa judicial. No fue condenado.

12- Padre Ricardo Giménez. Denunciado en 2013 por Julieta Añazco, por abuso reiterado en La Plata. No fue llamado a declarar.

13- Hermano Isaac Gómez. Condenado a 11 años de prisión por el Tribunal Oral y Criminal N° 4 de Mercedes, Buenos Aires, por el abuso sexual agravado de un menor.

14- Giovanni Granuzzo. Forma parte de la causa Próvolo de Mendoza, donde se abusó de chicos sordos e hipoacúsicos. También fue denunciado por abuso en Verona, Italia y La Plata junto con Nicolás Corradi, Luigi Spinelli y Eliseo Primati. Aún no fue condenado.

15- Padre Justo José Ilarraz. Se le inició investigación canónica por abusos contra al menos medio centenar de niños de entre 10 y 14 años en el Seminario Arquidiocesano “Nuestra Señora del Cenáculo” de Paraná, Entre Ríos, entre 1984 y 1992. El juicio oral comenzará en agosto próximo.

16- Padre Virginio Juan Isottón. Detenido en julio de 1999 por “abuso deshonesto” de niñas en la parroquia Nuestra Señora de Fátima, en Cañuelas, Buenos Aires. Lo declararon inocente en octubre de 2011.

17- Jorge Luis Morello. Denunciado por Iván González, seminarista de 19 años de Guaymallén, Mendoza. En 2012 se inició una demanda civil contra el arzobispado (José María Arancibia y Sergio Buenanueva) por ocultar información y tuvieron que pagar una indemnización. El arzobispado argumentó que la relación “había sido consentida”. No fue condenado.

18- Albano Mattioli, ex directivo del Próvolo de La Plata. Llegó a la Argentina en 1965 desde el Próvolo de Verona, Italia, tras ser denunciado por abusos. Murió en 2013 a los 93 años en Italia y nunca fue investigado.

19- José Antonio Mercau. El papa Francisco decretó el cese de su condición sacerdotal. En 2011 fue condenado a 14 años por “abuso y sometimiento sexual agravado” en perjuicio de cinco chicos en un hogar del Tigre, Buenos Aires. Fue excarcelado el 18 de marzo de 2014.

20- Reinaldo Narvais. Acusado por acoso sexual y abuso de poder por integrantes de la parroquia Nuestra Señora de Pompeya, de Rosario. El Vaticano abrió un juicio, no dio por probado el abuso y fue declarado inocente1- Domingo Pacheco. Condenado en febrero último a 13 años de prisión por abusar del menor Osvaldo Ramírez en Corrientes. Sigue libre hasta que la sentencia quede firme.

22- Rubén Pardo. Acusado por violar a un chico de 14 años en 2002 en Quilmes, Buenos Aires. Murió en 2005. Nunca fue juzgado, pero la Justicia condenó al obispado local por encubrimiento y lo obligó a pagar una indemnización.

. 23- Héctor Pared. Condenado en marzo de 2003 a 24 años de prisión por abuso sexual en un hogar de Florencio Varela, Buenos Aires. Murió en septiembre de ese año.

24- Martín Paz. Separado de sus funciones eclesiásticas en mayo de 2003 por el arzobispo de Salta, monseñor Mario Cargnello, por abusar en Catamarca de una chica de 17 años que quedó embarazada. Hubo denuncia penal pero no fue investigado.

25- Luis Pezzolo. Detenido en septiembre de 2003 por abuso sexual en el hogar Obra de Don Bosco de Bernal, Buenos Aires. Estuvo cinco años con prisión domiciliaria. Se espera el juicio público.

26- Fernando Enrique Picciochi. Condenado en 2012 a 12 años de cárcel por abusar sexualmente de al menos cinco niños. Sebastián Cuattromo, quien iba al colegio Marianista de Caballito, Buenos Aires, lo denunció en 2000. Está en libertad por el beneficio del 2×1 desde principios de 2016.

27- Monseñor Carlos Robledo. En octubre de 2012, el ex seminarista Alfredo Bazán lo denunció por el abuso de seis adolescentes en 1987. Murió en 2009 sin ser investigado.

28- Luis Sabarre. Denunciado en 2010 por abusar de una nena de 9 años en Mendoza. La Iglesia abrió una investigación y lo declaró inocente. Fue designado administrador parroquial del Colegio Nuestra Señora de Luján de Cuyo.

29- Padre Miguel Ángel Santurio. Condenado en 2013 en un juicio canónico por abuso en Misiones. Fue liberado por falta de pruebas.

30- Mario Napoleón Sasso. Condenado en 2007 a 17 años de prisión por haber abusado sexualmente de cinco niñas en 2002 y 2003, cuando era párroco de la capilla San Manuel en Pilar, Buenos Aires. En el juicio probaron el encubrimiento de dos sacerdotes colegas de Sasso, que fueron procesados.

31- Padre “Seryo”, Instituto Vicente Pallotti, Turdera, Buenos Aires. Denunciado por abusar de alumnos de ese Instituto. No fue condenado.

32- Luis Eduardo Sierra. Condenado a ocho años de prisión en 2004 por abusar en 2000 y 2001 de tres monaguillos de entre 12 y 14 años del colegio Ave María de la Obra Don Orione, de la localidad bonaerense de Claypole. No se sabe si cumplió la condena. Se fue a Paraguay, donde también lo acusaron de abusos.

33- Luigi Spinelli, consejero en el Próvolo de Mendoza. También había sido denunciado en Verona, Italia. No se sabe dónde está.

34- Edgardo Storni. Ex arzobispo de Santa Fe. En 2009 fue condenado a ocho años por abusar de un seminarista. Pasó un poco más de un año en prisión domiciliaria porque tenía más de 70 años. En 2011, la Cámara Penal anuló el fallo. Murió al año siguiente.

35- Richard Suttle. Fue denunciado en 2008 por abuso sexual de menores entre 1982 y 1983 en la escuela primaria del Sagrado Corazón, en Prescott, Arizona, Estados Unidos. En 2013 llegó a Buenos Aires como integrante del equipo de los claretianos dedicado a las misiones de las Naciones Unidas. No fue investigado.

36- Carlos Urrutigoity. Denunciado por “conductas deshonestas” en un seminario en Buenos Aires y trasladado a los Estados Unidos. Por nuevas denuncias lo reubicaron en Paraguay. Actualmente en el Instituto del Verbo Encarnado, en San Rafael, Mendoza. No fue investigado.

37- Aníbal Valenzuela. En 2007 el obispo de Puerto Iguazú (Misiones), Marcelo Martorell, decidió suspenderlo como párroco por denuncias de abusos. Tuvo el apoyo del obispo Joaquín Piña y nunca fue investigado.

38- Padre Mario Yulán. Denunciado por abuso sexual en la parroquia San Juan Bautista, en Buenos Aires en 2007, en reemplazo de José Antonio Mercau. No fue condenado.

39- Cristian Vázquez. Ex sacerdote de la capilla Virgen del Carmen de Río Grande (Tierra del Fuego), imputado por abusar de una menor en 2012. No fue condenado.

40- Renato Rasguido. En marzo de 2014 fue denunciado por abusar de un adolescente de 15 años en Andalgalá, Catamarca. En 2015 la fiscal pidió su detención, aunque no se concretó. Espera el juicio en libertad.

41- Daniel Omar Acevedo. Un joven lo denunció como autor del abuso sexual que había sufrido cuando era niño y el 13 de noviembre de 2016 fue separado como cura de Ushuaia. No fue condenado.

42- Juan de Dios Gutiérrez. Denunciado en abril de 2015 por abusar de una chica de 16 años en Belén, Catamarca. Aún no fue condenado.

43- Agustín Rosa, Salta. Detenido con prisión preventiva. La causa será elevada a juicio oral. Fue denunciado por dos ex novicios. Tiene 25 denuncias canónicas por abuso, corrupción y enriquecimiento ilícito.

44- Nicolás Osvaldo Parma Vega. Denunciado por abuso sexual pero aún no fue investigado. Pertenece a la congregación del sacerdote Agustín Rosa.

45- Cristian Gramlich. Expulsado del estado clerical. No hubo investigación judicial. Las denuncias por abuso en su contra habían empezado en 1998 en el colegio Carmen Arriola de Marín de San Isidro, Buenos Aires.

46- Marcelino Moya. Denunciado en 2015, está a punto de ir a juicio oral. Cometió abusos contra menores que eran monaguillos entre 1994 y 1997 en la Parroquia Santa Rosa de Lima, de Entre Ríos.

47- Eliseo Primati. Cura del Instituto Próvolo de Mendoza. Tiene denuncias por abusos también en Italia. Aún no fue investigado.

48- Finnlugh Mac Conastair. Denunciado por abusos sexuales en el Colegio Cardenal Newman de San Isidro, Buenos Aires. El caso más conocido fue el de Rufino Varela. Aún no fue investigado. Tanto el colegio como la Congregación de Hermanos Cristianos Región de América Latina pidieron recientemente “disculpas públicas” a “todos los abusados” en esa institución.

49- Félix Alejandro Martínez. En 2002 fue denunciado junto al profesor de educación física Fernando Melo Pacheco por el abuso sexual de chicos que asistían al jardín de infantes de la Escuela Nuestra Señora del Camino, de Mar del Plata. Recientemente ofició la misa por los 20 años del asesinato de José Luis Cabezas. No fue condenado.

50- Alejandro Squizziatto. Acusado de abusar de un niño en Mendoza en 2014. No fue investigado.

51- Raúl del Castillo. Denunciado en 2008 en Mendoza por abusar de un adolescente. Está en Paraguay, no fue condenado.

52- Carlos Richard Ibáñez Morino. Denunciado por abuso sexual de al menos diez jóvenes en Bell Ville, Córdoba, a principios de los 90. En 2004, la Corte Suprema paraguaya autorizó un proyecto para extraditarlo a la Argentina. No fue condenado.

53- Carlos Alberto Dorado, Santiago del Estero. Acusado por abuso, no fue investigado.

54- Monseñor Adolfo Uriona. En 2006 una joven lo denunció por haberla manoseado cuando era obispo de Añatuya, Santiago del Estero. Fue demorado por la policía. En 2014, el papa Francisco lo nombró obispo de Río Cuarto. Fue investigado y sobreseído en mayo de 2009.

55- Carlos Miguel Buela. Fundador del Verbo Encarnado, Mendoza. Acusado de violar a seminaristas de la congregación. El Vaticano admitió que era culpable de “inconductas sexuales”. Lo trasladaron a una iglesia en Génova. No fue condenado.

56- Fernando Yáñez. Procesado por abusar de chicos de un hogar en San Rafael, Mendoza. No fue condenado.

57- Horacio Corbacho. Detenido en Mendoza por las denuncias de abuso a chicos sordos e hipoacúsicos en el Instituto Próvolo. No fue condenado.

58- Néstor Monzón. A punto de ir a juicio oral por el abuso de dos nenes de tres años en Reconquista, Santa Fe.

59- Bibiana Fleitas. En 2015, una ex novicia escribió un libro contando los abusos de la monja en el Colegio Santa Rosa de Viterbo de San Lorenzo, Santa Fe. Fue trasladada a Mendoza pero aún no fue investigada.

60- María Alicia Pacheco. Era colaboradora de otro cura abusador, Agustín Rosa. Detenida desde diciembre de 2016 por abuso reiterado de una nena de 13 años en Salta.

61- Monja Kosaka Kumiko, acusada de ayudar y encubrir a los sacerdotes que abusaban de los chicos del Próvolo de Mendoza. Es investigada y podría enfrentar una pena de entre 10 y 50 años de cárcel.

62- Padre Julio César Grassi. Condenado en 2009 a 15 años de prisión por abusar de un menor que vivía en la Fundación Felices los Niños, que él dirigía. La Corte Suprema confirmó la sentencia en marzo último. En abril, el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Morón lo benefició con el 2×1 y le redujo dos años y medio la pena. La medida será apelada por los abogados querellantes.

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March 11, 2019

La congregación de los malos hábitos: Agustín Rosa va a juicio oral

SALTA (ARGENTINA)
TN Todo Noticias [Buenos Aires, Argentina]

March 11, 2019

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TN.com.ar hizo la investigación a fines de 2016. El cura fundador del Instituto Discípulos de Jesús de San Juan Bautista está acusado de abuso sexual gravemente ultrajante. Elegía sus víctimas entre novicios que ya habían sufrido vejámenes por parte de otros religiosos que él encubría.

La mecánica era siempre la misma. Cuando un novicio era abusado sexualmente por un integrante de la congregación y confiaba en el “padre fundador” Agustín Rosa para denunciarlo, él se aprovechaba de la situación para repetir el abuso. El aislamiento, el autoritarismo, el sometimiento eran elementos comunes a todos los casos en la institución nacida en Salta. 

La congregación de los malos hábitos: discriminación, autoritarismo y maltrato

En diciembre de 2016, TN.com.ar reveló los padecimientos de las víctimas. Un novicio -que había sido víctima del padre Felipe (Nicolás Parma es su verdadero nombre) en una sede del Instituto Discípulos de Jesús de San Juan Bautistala, en Puerto Santa Cruz, a miles de kilómetros de su familia- intentó buscar apoyo en Rosa para denunciar a su victimario. Rosa no solamente lo disuadió de la denuncia sino que aprovechó la vulnerabilidad del joven, profundamente creyente, para abusar repetidamente de él.

También hablaron otras víctimas del reverenciado fundador y de integrantes de su círculo cercano. Revelaron que en la comunidad había privilegios, discriminación, malos tratos e incluso abandono de persona. Contaron que Rosa era avaro y se esforzaba en convencer a familias pudientes para que hicieran donaciones y que concentraba sus esfuerzos en reclutar jovencitos. Además se hacía cargo de instituciones eclesiásticas desatendidas para el crecimiento exponencial de la congregación que tenía sedes en cuatro países: México, Chile, España y Argentina. Era considerado un cura milagrero, y él alentaba esa leyenda. 

La fiscal María Luján Calvet ya había pedido la elevación a juicio por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante y abuso sexual simple, agravados en ambos casos por ser ministro de culto reconocido, pero la defensa del religioso había presentado su oposición. Sin embargo, la jueza de garantías Ada Zunino mantuvo la calificación y elevó la causa a juicio. Se encargará del caso la Sala 1 del Tribunal, aunque todavía no se fijó fecha.

Revelaron que en la comunidad había privilegios, discriminación, malos tratos e incluso abandono de persona. 

Rosa reside actualmente en la finca La Cruz, en las afueras de Salta, donde lo entrevistó originalmente TN. Se le otorgó el arresto domiciliario, beneficio que viola con frecuencia, y gozó de varios permisos para abandonar la provincia. 

El religioso tiene más de 50 denuncias canónicas. El primer comisario pontificio enviado por el Vaticano fue Luis Stöckler, obispo emérito de Quilmes. Esa diócesis había sido condenada a pagar una indemnización a la familia de un chico abusado por el sacerdote Héctor Pared durante su gestión Actualmente, la investigación está a cargo de Martín de Elizalde. 

Otro de los integrantes de la congregación, Nicolás Parma,- conocido como Padre Felipe- está detenido en Santa Cruz después de haber estado a cargo de una parroquia cerca de Barcelona.

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March 6, 2019

El ex cura y hoy periodista en contra del aborto legal embarazó a una joven

SALTA (ARGENTINA)
Cuarto Poder Salta [Salta, Argentina]

March 6, 2019

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VIDEO/ Se trata del salteño Martín Paz, una de los integrantes de “Periodistas por la vida” una red de comunicadores a nivel nacional que se oponen a la ESI y a la Interrupción Voluntaria del Embarazo. Era sacerdote de La Merced y fue separado de la iglesia.
Aparecieron luego del histórico debate en el Congreso por el aborto legal, se constituyeron solamente como oposición a la búsqueda de derechos de niñas y mujeres y personas con capacidad de gestar, se niegan a que el Estado se haga responsable de los abortos que se realizan en todo el país y como si faltara más para dejar en evidencia su doble moral se supo que uno de los integrantes salteños de esta red de periodistas a nivel nacional fue cura y dejó embarazada a una joven en La Merced. Incluso se informó que Martín Paz indujo a la adolescente a abortar.
Nada nuevo en la Salta cristiana de doble moral. El ex cura hoy devenido en periodista cursó sus estudios de comunicaciones en la Universidad Nacional de Salta donde ya se difundía su oscuro pasado. Fue el sacerdote de La Merced cuando dejó embarazada a una joven. El hecho terminó en escándalo, fue acusado de abuso y luego expulsado de la iglesia por ello.
Hoy Paz forma parte junto a Andrea Lazarte, Eva Avila, Emilce Aramayo, Julieta Pedrozo, Lorena Pérez, Elio Rodríguez, y Pablo Martearena, de una “red de periodistas por la vida”.
Según lo publicado por el diario de mayor tirada de la provincia que le hizo mucha publicidad a esta red ya fijaron criterios y la agenda de trabajo para el resto del año. Detallaron que ante las últimas noticias a nivel nacional sobre la posibilidad del tratamiento de la legalización del aborto en el Congreso de la Nación y la implementación de la ESI en las escuelas, se realiza la agenda de trabajo para actuar en consecuencia y fortalecer a los sectores antiderechos.
La conformación de esta red de periodistas fue en octubre de 2018 durante el 1º Congreso de Hombres y Mujeres Pro Vida denominado “Protagonistas de la vida, constructores de la historia”, organizado por el grupo del Movimiento “Argentinos en Acción”. Tiene como objetivo tergiversar la información a conveniencia de sectores católicos y evangélicos y de proclamar una moral que ni ellos aplican. ¿Sabrán las periodistas mujeres que lo acompañan del oscuro pasado de Paz? Todo indica que sí y que mucho no les importa.
Tal como se aprecia en el video, en aquel entonces los pobladores de La Merced salieron por las calles del pueblo a pedir «Que se vaya ese degenerado».

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En Casación la defensa de Ilarraz busca revertir la sentencia condenatoria

PARANá (ARGENTINA)
Diario UNO de Entre Ríos [Paraná, Argentina]

March 6, 2019

By Unknown

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El cura fue condenado a la pena de 25 años de cárcel por abuso de menores en el Seminario. Su defensa insiste con el pedido de prescripción del delito. La querella solicitará que se ratifique el fallo.

La defensa del cura Justo José Ilarraz trata este jueves de revertir la sentencia que lo declaró culpable de abusos sexuales a un grupo de seminaristas –menores de edad– que lo denunciaron por hechos ocurridos a fines de la década del 80 y principios de la década del 90 en el Seminario de Paraná. Un tribunal resolvió en forma unánime condenarlo a 25 años de prisión, pero con la salvedad de que la pena debía ser cumplida bajo la modalidad del arresto domiciliario hasta que la sentencia quede firme. 

El primer paso de esta estrategia se desarrolla este jueves en la audiencia de apelación ante la Cámara de Casación Penal solicitada por el abogado del imputado, Jorge Muñoz. Es muy probable que el tucumano que reemplazó a Juan Ángel Fornerón en la defensa del cura recurra a los mismos argumentos que su colega expuso en la etapa preliminar de la causa: la prescripción del delito por el paso del tiempo será uno de los ejes de la presentación.

La audiencia se lleva a cabo en el salón María Oyhampé, ubicado en el primer piso de los Tribunales de Paraná.

El tribunal está presidido por el juez de juicio Alejandro Cánepa, quien intervendrá junto a Cristina Lía Van Dembroucke (jueza del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Paraná con asiento en La Paz) y Dardo Tórtul, (vocal del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguay).
En tanto el Ministerio Público Fiscal está representado por los fiscales Álvaro Piérola y Juan Francisco Ramírez Montrull.
Desde el 21 de mayo de 2018 el cura cumple con el arresto domiciliario en un departamento de calle Corrientes, en la capital entrerriana. Al igual que otras personas condenadas pero sin sentencia firme, el sacerdote tiene colocada una tobillera electrónica que es controlada mediante un sistema de monitoreo.
Hasta noviembre de 2018 no se habían registrado inconvenientes con el mecanismo de seguimiento que tiene a su cargo el Servicio Penitenciario de Entre Ríos. Aquella vez se detectó una anomalía en el funcionamiento de la tobillera que tiene colocada el cura acusado de pedofilia. Según pudo saber UNO, el imputado había salido del departamento o estaba fuera del alcance del control de monitoreo. Dos minutos después personal del 911 llegó hasta el lugar y comprobó que Ilarraz se encontraba dentro, con la tobillera colocada como correspondía.
Piden confirmar la penaUno de los abogados querellantes de las víctimas planteó que los argumentos esgrimidos por la defensa “no son atendibles” y recordó entre ellos al pedido de la extinción del delito. “El recurso hace ciertas objeciones mínimas de contradicciones, que no son atendibles. Además se plantea que la pena es muy alta y se cuestiona la prisión preventiva, atento a que no existe el peligro de fuga”, describió a UNO el abogado Santiago Halle. 
Para el letrado el escrito ataca las “contradicciones” de los testimonios de algunas de las víctimas sobre la situaciones ocurridas en los pabellones del Seminario. “Son cuestiones irrelevantes para lo que son los hechos”, interpretó.
Halle consideró que la sentencia debe ser ratificada porque “está sustentada en mucha prueba documental, testimonial, pericial”, y entendió que “es muy clara, muy concisa, detalla hecho por hecho. Respecto de la pena hace un análisis de todas las circunstancias agravantes que tuvo Ilarraz al momento de cometer el delito. Esas cuestiones sirvieron para que la pena sea bastante alta, sin mayor atenuante que no haber cometido un delito previo”. 
Karlic y Puiggari en el ojo de la tormentaLas denuncias a Justo Ilarraz, primero, y la tramitación de la causa que luego llegó a la instancia de juicio oral y público provocaron un verdadero temblor en la jerarquía eclesiástica de Paraná. Desde el arzobispo Juan Puiggari hasta el prelado Estanislao Karlic debieron comparecer como testigos e incluso durante el debate fueron señalados por varias de las víctimas como responsables por no haber evitado los actos aberrantes que cometía Ilarraz. Fabián Schunk, uno de los primeros denunciantes, todavía no puede comprender cómo el cura sigue ejerciendo el sacerdocio, pese a que todas las acusaciones en su contra fueron comprobadas por la Justicia entrerriana.
El de Ilarraz fue uno de los casos que trascendió las fronteras del país, ya que una producción cinematográfica norteamericana sobre abusos en la Iglesia de Boston lo mencionó en una larga lista de curas acusados de pedofilia en todo el mundo.
La condena a 25 años de cárcel no es el primer antecedente judicial en Entre Ríos, pero sí la pena más alta junto a la que recibió el colombiano Juan Diego Escobar Gaviria. El Cura sanador había sido condenado el 6 de septiembre de 2017, siendo el primer miembro de la Iglesia Católica de la Diócesis de Paraná en recibir una condena efectiva. Lo hallaron culpable por tres hechos de corrupción de menores y un hecho de abuso sexual simple, cometidos cuando estuvo al frente de la parroquia San Lucas Evangelista, de la localidad de Lucas González. 
Actualmente está preso en la Unidad Penal de Victoria, y deberá enfrentar un segundo juicio este año por la denuncia de una quinta víctima.

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March 2, 2019

Víctimas de abusos en Argentina tachan de “fachada” cumbre del Vaticano

SAN MARTíN (ARGENTINA)
RCN Radio [Bogotá, Columbia]

March 2, 2019

By Sindy Valbuena Larrota

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El encuentro de obispos se dio el fin de semana pasado.

La consigna “tolerancia cero” es motivo de crítica estos días en las organizaciones contra los abusos de la Iglesia en Argentina, pues víctimas de estas prácticas en el país del papa Francisco denunciaron una estructura de encubrimiento y calificaron la cumbre del Vaticano de “fachada”.

Yazmín Detez, de 26 años de edad, selecciona fotos gastadas de una caja que guarda en su casa, en la localidad bonaerense de Caseros. El padre Carlos José aparece en algunas: bautizos, fiestas escolares, es el mismo que, cuando ella tenía 8 años, comenzó a manosearla en una piscina.

“Estuvimos toda la tarde en una pileta con él. Con la excusa de querer enseñarme a nadar, me agarraba y me metía en el agua y dentro de la pileta me manoseó y me hizo que yo lo tocara a él”, relata esta exalumna del colegio San Francisco Javier, adscrito a la parroquia que regentaba Carlos José.

Mailin Gobbo, de 30 años, se sienta al lado, incapaz de contener las lágrimas al recordar las vejaciones del párroco, a quien denunció ante la Justicia en 2016.

Gobbo pasó su adolescencia con numerosas depresiones, aunque no supo la raíz hasta que cumplió 20 años, en una sesión de terapia en la que desbloqueó el recuerdo de aquellos tocamientos, también dentro de una piscina.

El juicio por esos abusos está a la espera de la fecha, aunque Carlos José suma otros 11 hechos de cinco denunciantes, entre ellas Yazmín, según la Fiscalía.

Lea más Daniel Samper sobre caso Petro: No creo que esté mal que un político vaya al psiquiatra

La diócesis aseguró en 2017 que el sacerdote había renunciado, pero Mailin y Yazmín desconfían, pues recuerdan el precedente de 2009, cuando denunciaron los hechos al entonces obispo de San Martín, Guillermo Rodríguez-Melgarejo.

El prelado envió al cura a la localidad bonaerense de Azul, donde recibió más denuncias por abusos, y luego a un barrio de chabolas de Buenos Aires, en el que también seguía en contacto con niños.

Ambas aseguran que su caso llegó a oídos de Jorge Bergoglio, pues en 2009 Melgarejo era muy cercano al entonces arzobispo de Buenos Aires, por lo que desconfían de los resultados de la cumbre celebrada entre el 20 y 23 de febrero en el Vaticano, al que asistieron 190 líderes de la Iglesia.

“Ellos son conscientes de lo que sucede y hacen algo para taparlo. Es como una fachada”, admite Yazmín. “Hubiese sido distinto si hubiese actuado cuando tuvo la posibilidad. Si no lo hiciste teniendo un cargo menor, ahora que tienes ese cargo…”, comenta Mailin.


La Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual Eclesiástico de Argentina, en la que participan más de 100 víctimas, denunció que el encuentro fue simple “simulación” e “hipocresía”: “No son otra cosa que medidas ya existentes, mecanismos obsoletos que sólo buscan blindar la institución a favor de los sacerdotes y monjas abusadores”

Liliana Rodríguez, psicóloga de la Red, contabiliza 63 denuncias ante la Justicia en todo el país, aunque advierte de que ese número es sólo la “punta del iceberg”.

La exreligiosa Valeria Zarsa, de 46 años, escuchó más de 160 abusos durante los retiros de sanación que dirigió en el Instituto Discípulos de Jesús de San Juan Bautista, fundado por el padre Agustín Rosa, en la provincia norteña de Salta.

Ella nunca había sospechado de Rosa, pero durante una estancia en México, el cura aprovechó un momento a solas con ella, la rodeó con un cinturón y hundió la cabeza en sus pechos. “No aguanté más, lo empujé”, cuenta en una entrevista.

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February 24, 2019

Habla por primera vez el joven abusado por el capellán penitenciario Eduardo Lorenzo

BUENOS AIRES (ARGENTINA)
Pulso Noticias [Buenos Aires, Argentina]

February 24, 2019

By Daniel Satur y Estefanía Velo

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León abre una caja de Pandora. Tras más de diez años, rompe el silencio y cuenta la historia que llevó al cura de Gonnet a enfrentar una denuncia penal de la que muy sospechosamente salió airoso en tiempo récord

Por Daniel Satur y Estefanía Velo*

Luego de que este medio publicara la denuncia de Alejandro Disalvo y Roxana Vega contra el capellán general del Servicio Penitenciario Bonaerense, Eduardo Lorenzo, León -tal como lo denominaremos, según el nombre que el joven eligió para resguardar su identidad- cuenta toda la verdad. La pareja relató el hostigamiento y la persecución judicial que sufrió por parte del capellán del Servicio Penitenciario Bonaerense. Todo porque habían preguntado si era cierto que Lorenzo tenía una denuncia en su contra.

Pasaron diez años. Durante ese tiempo pocas personas hablaron del tema. Hasta que en enero, las madres organizadas del Colegio del Carmen de Tolosa juntaron unas 2.000 firmas para decirle no al traslado del cura Eduardo Lorenzo a dicha institución debido a la denuncia por abuso sexual.

Esa noticia generó un revuelo importante entre la curia platense. El arzobispo Víctor “Tucho” Fernández salió a apoyar a Lorenzo a través de una carta publicada en el diario El Día. El cura de Gonnet también respondió con su agradecimiento. Ambos le echaron la culpa a “gente que tiene otros intereses”.

Al leer las cartas, Disalvo y Vega se vieron afectados. Ellos vivieron en carne propia el amedrentamiento de Lorenzo al querer hablar sobre su denuncia por abuso sexual. Y decidieron hablar. “Quisimos saber si el cura Lorenzo es un abusador y terminamos con la casa allanada”, comentaron.

Una pieza fundamental en esta historia, que hasta hoy no se había manifestado públicamente, es León, una de las víctimas de los abusos de Lorenzo, por cuyo caso el cura fue “investigado” judicialmente. Junto a sus tutores (quienes querellaron a Lorenzo en 2008) tomó la decisión de hablar. Y quiso hacerlo acá.

De la calle al hogar

A los 12 años León partió de su casa, en el conurbano profundo, y desembarcó en las calles de Gonnet. Pidiendo monedas en un supermercado empezó a conocer y construir un vínculo con sus “padrinos adoptivos”, Julio y Adriana. Soñaba con estudiar una profesión.

“Yo tenía en la calle un grupo de amigos con el que me sentía cómodo. Pero con mis padrinos establecí una relación muy de familia”, cuenta León. “Al tiempo, me dieron la oportunidad de salir de la calle, donde no tenía rumbo, no tenía horarios, andaba suelto”.

Así la historia de un niño, como puede ser la de cualquier infante que pide una moneda en la esquina del semáforo o en las calles céntricas. León aceptó, con trámites judiciales de por medio, vivir en el hogar Los Locos Bajitos de Gonnet donde estuvo casi un año y medio.

En la calle vivía al límite, “si tenés suerte la podés contar”. Retomó la escuela primaria y recuerda que esa época fue una “etapa muy buena”. En ese mismo momento, empezó su acercamiento a la Iglesia católica, hizo el curso para bautizarse y hasta formó parte del grupo de Jóvenes Misioneros.

“Empecé a conocer a gente de mi edad, nuevos amigos. Estaba feliz con todas las actividades que se organizaban, desde ayudar a los que menos tienen hasta ir a Luján a pie”, expresa León, y agrega: “Sentía que me hacía bien y que también le hacía bien a los demás”.

El 6 de febrero de 2006 fue trasladado al hogar Los Leoncitos, que estaba ubicado en Camino Centenario y 502, donde actualmente funciona el jardín del Club Universitario, a unas cuatro cuadras de la Parroquia Inmaculada Madre de Dios de Gonnet. En esa época se hizo ayudante de misa. “Toda la comunidad me conocía”, dijo.

La llegada de Lorenzo

Un año después, el arzobispo de La Plata, Héctor Aguer, designó al cura Eduardo Lorenzo para hacerse cargo de la iglesia Inmaculada Madre de Dios de Gonnet, luego de que en enero de 2007 falleciera el párroco Norberto Chiodini. En abril de ese año, sin dejar de ser el director de la Capellanía General del Servicio Penitenciario, el cura asumía como párroco.

“Cuando él llegó yo estaba haciendo una vida normal: salía del colegio y siempre me iba a la parroquia, iba a todas las reuniones del grupo misionero”, relata León. “Enseguida que se presentó como responsable de la parroquia nos transmitió confianza, empezó a tirar propuestas y de entrada fue ‘uno más’ de nosotros”, recuerda el hoy joven adulto moviendo sus manos nerviosas y agregando: “No podía imaginarme nada de lo que iba a terminar pasándome más adelante”.

Lorenzo, caracterizado como una persona carismática, empezó a diferenciar por grupos a los jóvenes de la parroquia. “Unos éramos su grupo más cercano, unos cinco, todos varones, a quienes nos convirtió en sus amigotes. Al resto los tenía a la distancia”, explicó León.

Misa, juegos y “viva la joda”

Eduardo Lorenzo empezó a mostrar su autoridad como jefe de la parroquia y a relatar sus relaciones con el poder político y judicial. “Él se creía dueño del mundo, todo el tiempo decía, amenazante: ´Yo manejo la villa, yo manejo todo desde la cárcel, manejo lo bueno y lo malo´”, señala León.

“En la casa parroquial pasaba de todo: cuando terminaba la misa, cerraba la parroquia y era un ´viva la joda´”, recuerda. Allí organizaba reuniones cerradas con su grupo más “cercano” de jóvenes. “Preparaba de antemano comida y alcohol, y nos hacía saber que todo eso lo pagaba era con la plata de la gente de la parroquia”, detalló León, que hasta lo vio “guardarse en el bolsillo donaciones de la parroquia”.

En el verano de 2008 la “joda” se trasladaría a una quinta de Villa Elisa alquilada por Lorenzo. “Ahí era un descontrol total”, afirma León. El adulto hacía una “juntada de amigos” con cinco adolescentes de entre 15 y 17 años, a quienes obligaba a “jugar”. “Él la organizaba, en un momento de la noche apagaba las luces y, así como la empezó, quería terminarla. Hacía juegos alrededor del tamaño de nuestros miembros y otras cosas”, comentó León.

León aporta un dato inquietante. De las reuniones también participaba un hombre no vidente, que siempre acompañaba a Lorenzo e incentivaba a León a soltarse y tener relaciones con el cura. “Es algo normal hacerlo, no te va a pasar nada”, recuerda hoy que le decía ese otro adulto.

Dos años de abusos y torturas llevaron a León a querer suicidarse. “Dentro de mi grupo, a mí en particular empezó a discriminarme, haciéndome ver que yo era diferente del resto, el pobre que vivía en el hogar. Me puteaba, hacía juegos agresivos en los que me ponía a mí como centro, de varias formas”, asegura.

Lorenzo hasta llegó a decirle a León “negro miserable, sos la porquería, si me animo a tocarte es con mucho cuidado, no vaya a ser que me contagie de alguna enfermedad”. Hoy León siente que en ese momento Lorenzo “llegó hasta donde quiso. Es que un tipo que tiene esa obsesión va a hacer todo lo posible para que se le dé”.

El cura, cuenta León, “estaba obsesionado por saber todo el tiempo qué hacíamos. Incluso había otro chico al que lo hacía dormir con él, como si fuera su pareja”.

Con 16 años no encontraba salida. “Traté de pilotearla como podía, pero era mucha la presión, me sentía obligado a decirle que sí a un montón de cosas”, señala. Y añade que Lorenzo “siempre se mostraba como parado en la cima, protegido por un escudo de poder”. Pero al mismo tiempo “su obsesión era que nunca saltara nada de lo que pasaba ahí”, rememora.

Violencia al palo

León no soportó más esa situación. “Hacía rato que ya no quería participar de esas cosas, pero aunque dejara de ir a esas fiestas lo iba a seguir viendo en el hogar donde vivía. No podía zafar como lo hizo otro de los chicos, que se fue y no apareció más”.

“Una noche me maltrató mucho, me escupió en la cara diciéndome ´sos una basura’. Me denigró delante del resto. A mí se me caían las lágrimas, no entendía, si yo no le había hecho mal a nadie. Me volví al hogar con la decisión de no ir más”, confesó. Desde ese momento el cura no paró de buscarlo, de llamarlo al hogar. León nunca atendía. Se fue hundiendo en un pozo. Y quiso matarse.

El encargado del hogar, Diego Grieco, llamó a los padrinos de León. Llegaron rápido. Allí el joven pudo por fin poner en palabras lo vivido en casi dos años. Grieco pactó con los padrinos que Lorenzo no podría ingresar ni contactar más al chico. Pero terminó contándole todo a Lorenzo, quien al rato se apareció como una fiera en el hogar. “Fue a buscarme desesperado. Empezó a patear la puerta hasta que entró a los gritos. Me encaró diciendo ‘no te hagas el estúpido, ¿qué carajo te pasa?’”.

“Me llevó al restorán de la esquina. Lo primero que hizo fue pedir un vino y obligarme a tomar, quería emborracharme. Me dijo que si en verdad quería matarme que lo hiciera, ‘si total no se pierde nada, negro’”, relató León.

El capellán penitenciario, mientras le servía vino, intentaba comprarlo. “Me ofreció plata y, si yo quería, hasta un auto. ‘Te puedo resolver muchas cosas’, dijo, a cambio de que por nada del mundo abriera la boca. Me pedía por favor que no hablara y que arreglemos. Así que busqué quitármelo de encima y le dije que aceptaba sus condiciones”.

Esa fue la última vez que se vieron a la cara Eduardo Lorenzo y León. En los días y semanas siguientes, los otros chicos le transmitieron al joven varios mensajes del cura. “Me proponía que me presentara a una de sus misas y dijera que todo lo que decía era mentira”, dice León. Es que en Gonnet ya había corrido el rumor. “Con eso él me disculpaba y el tema quedaba saldado”, afirma.

Falta de mérito exprés

La primera medida que tomaron Julio y Adriana fue sacar del hogar a León. Tras un mes en la casa familiar se mudó a una pensión. El chico le contó todo a sus padrinos y con el joven lejos del cura, ellos hicieron la denuncia judicial.

Con 16 años y aún con miedo, León declaró ante la fiscal Ana Medina. También sus padrinos. E hizo lo propio otro testigo, un hombre de unos treinta años, que no conocía a León pero quince años antes presenció cómo Lorenzo se bañaba con otros jóvenes y hasta se metía en sus bolsas de dormir en campamentos que el cura organizaba en Olmos. 

Los testimonios ameritaban una serie de pericias elementales, tanto sobre la parte acusadora como sobre el acusado. Eso pretendían los tutores de León. Pero la fiscal no peritó nada y en cinco meses terminó archivando la causa, declarando “falta de mérito” para el funcionario del Ministerio de Justicia.

Adriana y Julio paralelamente habían iniciado una denuncia en sede eclesiástica contra el padre Eduardo. Pero los encargados de “investigar” desde la curia hicieron menos que la fiscal Medina. A León nunca lo contactaron, ni siquiera para escuchar su testimonio. Mucho menos a los denunciantes. Y ni hablar del testigo abusado en Olmos.

Lo que sí hizo el Arzobispado fue acceder al expediente penal, obteniendo de primera mano las declaraciones testimoniales. El máximo responsable de esa “investigación” fue monseñor Aguer. Hace un mes, su sucesor Fernández, gran aliado de Bergoglio, le escribió una carta a Lorenzo en la que reivindicaba la “investigación” de Aguer.

La necesidad de hablar

Seguramente habrá quienes leyendo a León se pregunten por qué no habló antes, sembrando la sospecha con un “¿y por qué ahora?”. Pero él tiene en claro las respuestas.

“No es como dicen ellos, que yo desaparecí. Yo estuve siempre. Pero cuando tenía 16 años no sabía cómo hacer para ir en contra de alguien que impuso miedo mafioso en todos los sentidos”. Recuerda que Lorenzo siempre remarcaba que tenía amigos e influencias en todos lados, “de adentro de la cárcel, de gente de plata, de gente de la villa”.

Con claridad, León dice que a la causa la cerraron porque Lorenzo “tiene contactos, es amigo de gente de poder. No se junta con los pobres. A nosotros nos mostraba fotos con gente importante, con políticos. De clase alta”, recuerda.

Asegura que está “tranquilo” con su verdad. Y que si Lorenzo fuera inocente se tendría que haber presentado para ser investigado y salvar su honor. Pero no lo hizo.

León hoy

Costó mucho empezar a salir de aquel calvario. “Todo lo que me pasó me había sacado de eje, aunque nunca descarrilé. Me tocó esta carga sin buscarla. Él tendría que cargar la condena”.

Once años después afirma que tiene “una vida normal” y que “hay que seguir viviendo”. Sabe que Lorenzo lo “cortó al medio”, pero también sabe que lo peor ya pasó. “Hoy lo puedo hablar, lo puedo transmitir, lo peor ya lo pasé. Lo malo es que lo sigue haciendo”, vuelve a enojarse.

Cuando se enteró de los recientes hechos de Tolosa, León sintió un alivio. “Porque la gente tiene que saber esta historia. Tiene más manchas que un tigre. Y las que quedan por conocer. Se va a ir dando todo a la luz. Podrá tener todos los conocidos que quiera, pero él está muy sucio”, sentencia.

Se deben favores entre ellos”

León vuelve a tensarse cuando intenta definir quién es Eduardo Lorenzo. “Monstruo, agresivo y enfermo”, sintetiza. Y si le preguntan por qué cree que lo bancan tanto el Arzobispado y el Estado, responde que es porque “se deben favores entre ellos. Él tiene sus escudos y por algo los tiene, ha comprado o vendido algo. Seguramente deben estar con algún compromiso”.

Los padrinos de León en estos diez años recogieron dolores de cabeza y hasta algún infarto. Les llovieron amenazas y perdieron amistades. Pero nunca se les acercó un cura o un obispo a decirles que están equivocados. Lo único que recibieron fue silencio, a lo sumo alguna cara de asombro.

León siempre acompañó las decisiones de sus padrinos, quienes probablemente vayan por la reapertura de la causa. La idea de ver a Lorenzo condenado lo emociona. “Sería importante, se tiene que caer el disfraz de lo que no es. Sería un alivio para Gonnet que esta persona no esté más. Si hablo es para que dejen de arruinarle la vida a muchos chicos”.

Sobre el final de la charla, León habla de sus dos hijos, esas “revanchas” que le dio la vida luego de tanto castigo. Pensando en ellos, sugiere que con tipos como Lorenzo y sus encubridores “estar a cuatro ojos no alcanza. Hay que estar a diez ojos. No hay que prestar confianza”. Y anhela que “ahora se anime otro a hablar, porque fueron muchas sus víctimas” del capellán general del Servicio Penitenciario Bonaerense.

* Una producción de La Izquierda Diario y Pulso Noticias

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February 23, 2019

Caso Próvolo: durante años se maquilló la realidad – Por Iván González

MENDOZA (ARGENTINA)
Los Andes Diario [Mendoza, Argentina]

February 23, 2019

By Iván González - Red de Sobrevivientes de Abuso Eclesiástico

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Para entender lo que sucede en la Iglesia con respecto a los abusos y la imposibilidad del Vaticano para poner fin a estos delitos, hay que tener en cuenta el procedimiento sostenido y replicado en todo el mundo cuando un sacerdote lo  comete . Algunas acciones son: traslado inmediato del abusador (encubrimiento), pedido por parte de la Iglesia a la víctima de no hacer divulgación ni denuncia en la Justicia (secreto) y desvaloración y ataque en caso de que la víctima recurra a la Justicia (complicidad). En el fondo, lo que se busca es proteger al abusador y dejar en el olvido el delito.

La manipulación y el descaro sobrepasa cualquier historia de ficción. Esa fue mi experiencia en la gestión de monseñor (José María) Arancibia, el obispo (Sergio) Buenanueva y el vicario Daniel Manresa, quienes lideraban el Arzobispado cuando tuve que defenderme del abusador Jorge Luis Morello, ahora ex sacerdote y psicólogo.

También se evidencia la red de complicidad de algunos laicos que forman parte de todo el proceso.

A los representantes de la Iglesia reunidos en Roma les diría: acá no importa si la víctima es mayor de edad o menor de edad. Hay que tener en cuenta la relación de asimetría que existe, la vulnerabilidad de quien sufre el abuso y el perfil del abusador que de a poco va traspasando los límites. Les pediría además la expulsión inmediata de la Iglesia de todos los obispos, sacerdotes y laicos que fueron parte de los delitos, y que se otorgue al Consejo Presbiteral de cada diócesis el poder para poder accionar junto con el Obispo. Es necesario descentralizar y controlar el poder.

También  es clave poder concretar   en acciones reales   y sostenidas en el tiempo todo lo que se expresa en palabras. No puedo dejar de pedir justicia por las víctimas de abusos que existen en Mendoza, sobre todo  en el caso del Monasterio del Cristo Orante, y  de lo  ocurrido  en el Próvolo.

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El relato de un sobreviviente de abuso sexual en la Iglesia

SAN MIGUEL (ARGENTINA)
Diario Mejor Informado  [Patagonia, Argentina]

February 23, 2019

By Redacción Mejor Informado

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Gabriel Cuesta habló con AM550 y contó su experiencia como niño abusado cuando tenía entre 9 y 12 años.

“Debemos estar dispuestos a pagar el precio de lo sucedido y tener la humildad de admitir que no somos perfectos, necesitamos coraje y audacia porque el camino que emprenderemos no será fácil,” dijo el arzobispo de Bombay y presidente de la conferencia episcopal de la India, cardenal Oswald Gracias, en el encuentro mundial sobre abusos sexuales en la Iglesia que se realiza hasta el domingo en el Vaticano. Sin embargo, las declaraciones de las primeras líneas en la jerarquía eclesiástica parecen no tener eco en las intermedias, donde los casos de abuso sexual a menores, seminaristas o monjas son preferentemente silenciados o negados.

Gabriel Cuesta fue sacerdote en la Diócesis de Quilmes y, en conversación con AM550, narró su historia que lo llevó a integrar, hoy, una organización que se llama “Red de sobrevivientes de abusos sexuales en la Iglesia”, y sus malas experiencias con el Arzobispo de Buenos Aires Mario Poli y con el actual Obispo de Neuquén, Fernando Croxato.

Cuesta pudo comentar lo que le había ocurrido en su niñez, cuando entre los 9 y los 12 años fue abusado sexualmente por un cura llamado Abelardo Silva, a quien luego se lo distinguió como Obispo del Chaco, e incluso poniéndole su nombre a una calle Resistencia.

“A los 50 años, en el marco de una crisis personal y mientras buscaba realizar alguna capacitación, me encontré con que una institución llevaba el nombre de un Obispo que conocí en la infancia: Abelardo Silva, y ese fue el disparador para vivenciar aquel abuso”, dijo Cuesta en conversación con el periodista Jorge Gorostiza. Luego descubrió que una calle chaqueña llevaba el nombre de Obispo Silva.

Agregó que “comencé a hablar con curas y con obispos de la Conferencia Episcopal. En principio parecía que estaban dispuestos a escuchar y hacer algo. Me entrevisté con Fernando Croxato (hoy Obispo de Neuquén); él mismo me confirmó la realidad de otros chicos que fueron abusados porque dirigentes de la época le habían contado que el cura los llevaba a su habitación donde les tiraba un colchón”. Pero -añadió- “Croxato no pudo continuar conmigo, incluso me bloqueó en las redes sociales”.

Su triste experiencia como joven integrante de la Iglesia la pudo superar en terapia. “El abuso, en mi caso, ocurrió entre los 9 y los 12 años”, recordó. Y explicó que la estrategia utilizada para acercarse al niño era que “el cura se hacía amigo de la familia y te tomaba como su preferido. Una vez que nadie podría sospechar nada, lo primero era abusar de esa confianza y luego ejercer un abuso de poder. Primero, tanteándote con besos que cada vez te los daba más cerca de la boca, y luego tocándote”.

Su peor experiencia frente a una autoridad eclesiástica la tuvo con el Arzobispo de la Arquidiócesis de Buenos Aires, Mario Poli, quien sucedió en ese cargo a Francisco Bergoglio, hoy Papa. “Estuve casi 6 meses para lograr una entrevista con Poli. Fue un proceso humillante, de revictimización. ¿Te parece que haya necesidad de contarle, con liviandad, a la secretaria de que necesitás una reunión con el Obispo porque fuiste abusado sexualmente en tu infancia por un miembro de la Iglesia”, se preguntó. Y agregó que “La reunión fue nefasta; duró apenas 20 minutos en la que me dijo que afortunadamente su formación sexual la tuvo con los Scout, por lo que su conciencia estaba tranquila. Y me llegó a decir: ¿te vas a poner a denunciar ahora?, la gente va a ser muy dura con vos y vas a quedar expuesto”. En definitiva -agregó- “es como si no te creyeran, pero es que esconden la basura debajo de la alfombra”.

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February 19, 2019

‘The pope ignored them’: Alleged abuse of deaf children on two continents points to Vatican failings

LA PLATA (ARGENTINA)
Washington Post

February 19, 2019

By Anthony Faiola, Chico Harlan and Stefano Pitrelli

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LUJAN DE CUYO, Argentina — When investigators swept in and raided the religious Antonio Provolo Institute for the Deaf, they uncovered one of the worst cases yet among the global abuse scandals plaguing the Catholic Church: a place of silent torment where prosecutors say pedophiles preyed on the most isolated and submissive children.

The scope of the alleged abuse was vast. Charges are pending against 13 suspects; a 14th person pleaded guilty to sexual abuse, including rape, and was sentenced to 10 years in prison. The case of the accused ringleader — an octogenarian Italian priest named Nicola Corradi — is set to go before a judge next month.

Corradi was spiritual director of the school and had a decades-long career spanning two continents. And so his arrest in late 2016 raised an immediate question: Did the Catholic Church have any sense that he could be a danger to children?

The answer, according to a Washington Post investigation that included a review of court and church documents, private letters, and dozens of interviews in Argentina and Italy, is that church officials up to and including Pope Francis were warned repeatedly and directly about a group of alleged predators that included Corradi.

Yet they took no apparent action against him.

“I want Pope Francis to come here, I want him to explain how this happened, how they knew this and did nothing,” a 24-year-old alumna of the Provolo Institute said, using sign language as her hands shook in rage. She and her 22-year-old brother, who requested anonymity to share their experiences as minors, are among at least 14 former students who say they were victims of abuse at the now-shuttered boarding school in the shadow of the Andes.

Vulnerable to the extreme, the deaf students tended to come from poor families that fervently believed in the sanctity of the church. Prosecutors say the children were fondled, raped, sometimes tied up and, in one instance, forced to wear a diaper to hide the bleeding. All the while, their limited ability to communicate complicated their ability to tell others what was happening to them. Students at the school were smacked if they used sign language. One of the few hand gestures used by the priests, victims say, was an index figure to lips — a demand for silence.

“They were the perfect victims,” said Gustavo Stroppiana, the chief prosecutor in the case.

And yet they may not have been the first. Corradi, now 83 and under house arrest, is also under investigation for sexual crimes at a sister school in Argentina where he worked from 1970 to 1994. And alumni of a related school in Italy, where Corradi served earlier, identified him as being among a number of priests who carried out systematic abuse over five decades. The schools were all founded and staffed by priests from the Company of Mary for the Education of the Deaf, a small Catholic congregation that answers to the Vatican.

Why the Vatican continues to struggle with sex abuse scandals

The Italian victims’ efforts to sound the alarm to church authorities began in 2008 and included mailing a list of accused priests to Francis in 2014 and physically handing him the list in 2015.

It was not the church, however, but Argentine law enforcement that cut off Corradi’s access to children when it shut down the Provolo school in Lujan. Argentine prosecutors say the church has not fully cooperated with their investigation. 

As Francis prepares to host a historic bishops’ summit this week to address clerical sexual abuse, the lapses in the case — affecting the pope’s home country of Argentina and the home country of the Roman Catholic Church — illustrate the still-present failures of the church to fix a system that has allowed priests to continue to abuse children long after they were first accused.

Corradi’s lawyer declined multiple interview requests for this article and did not respond to emails seeking to speak with the priest. Attempts to reach Corradi through his family were unsuccessful. The Vatican declined to comment on a detailed list of questions.

Vatican tries to rein in expectations for sexual abuse summit

But Anne Barrett Doyle, co-director of the abuse-tracking site BishopAccountability.org, said the Provolo case “is truly emblematic.”

“The church failed them abysmally. The pope ignored them, the police responded,” she said. “It’s a clear example of the tragedy that keeps playing out.”

As in Argentina, deaf students from the Provolo schools in Verona, Italy, kept their experiences of sexual abuse to themselves for years. But after they started opening up, they worked from bottom to top to inform the Catholic church, according to letters and other documents. They wrote to the local bishop in 2008. Soon after, they provided a list of accused priests and religious figures to the local diocese. By 2011, a list of names was with the Vatican. By 2015, a list was in the hands of the pope.

The rumblings started with Dario Laiti, a former student who came forward in 2006 after noticing a new children’s facility in the town and worrying that abuse might be happening there, as well.

“I was the first,” said Laiti, who for years had made excuses when his wife asked why he hadn’t wanted children.

Ex-cardinal McCarrick defrocked by Vatican for sexual abuse

Soon, more than a dozen other former students were telling their stories, using an improvised mix of sign language and limited speech. Their accounts ranged in time between the 1950s and 1980s. As adults, they had become woodcutters, delivery men, factory workers. Some were unemployed. Few had sustained relationships. One of their schoolmates had committed suicide. 

One student, Alda Franchetto, said she had tried to confide in her parents years earlier — running away from the school as a 13-year-old in a burst of euphoria and explaining to them what was happening to her there. Her parents, she said, didn’t believe her and returned her to the institute.

“They said, ‘You need this to learn how to speak and write,’ ” Franchetto said.

By the time the adult former students started reporting their abuse, it was too late to press criminal charges. But it was not too late for accountability through the church. They wrote to the local bishop in 2008, informing him of their claims. Soon after, at the request of a journalist from the Italian news magazine L’Espresso, 15 former students took another step: writing sworn statements describing sodomization, forced masturbation and other forms of abuse. The statements named 24 priests and other faculty members, including Corradi. The student association said dozens of others had experienced abuse but did not want to come forward publicly.

The bishop, Giuseppe Zenti, was dismissive. In a news conference, he called the allegations “a hoax, a lie, and nothing more,” and he noted the association for former students was involved in a property dispute with the Provolo Institute. The former students filed defamation charges against Zenti and included their statements as part of the lawsuit — essentially handing the names of the accused priests to the diocese.

The case caught the notice of the Vatican, which in 2010 asked Zenti to look more deeply into the claims, according to church letters. The local diocese brought in a retired judge, Mario Sannite, to investigate.

“That’s how I found myself in the middle of this story,” Sannite said.

Sannite became the on-the-ground representative of the Holy See, asked to relay his findings — and his analysis — to the Vatican’s Congregation for the Doctrine of the Faith. In December 2010 and January 2011, Sannite interviewed 17 former students from Provolo, with the help of a sign-language interpreter. He said the accounts were harrowing, and he later wrote that there was no reason to doubt the “majority” of the accusations. In the report sent to the Vatican, though, Sannite wrote that he had doubts about one former student, the only one who happened to name Corradi as an abuser — even though some of the others interviewed had overlapped with Corradi’s time at the school.

Gianni Bisoli, a then-62-year-old ski instructor, accused 30 religious figures and other Provolo faculty members of abusing him — a number far beyond the others. And his allegations were particularly explosive; one of those he accused was Giuseppe Carraro, the bishop of Verona in the 1960s and 1970s, who after his death was on the path to canonization.

“Bisoli’s statements were likely deemed quite dangerous,” said Paolo Tacchi Venturi, a lawyer who at the time was representing the victims. 

With the help of a sign-language interpreter and Tacchi Venturi, Bisoli spoke with Sannite for 12 hours, over the course of three days, according to records. Others who were in the room told The Post that Bisoli described the abuse in detail.

In interviews with The Post, Bisoli recounted that he was abused by Corradi several times, including once when he had been corralled along with two other children into a bathroom reserved for priests. In that instance, Bisoli said, he was ordered against a wall by Corradi and two other religious figures. Bisoli remembered Corradi sodomizing him with his finger.

Sannite assessed that Bisoli was certainly a victim of abuse. But in the report he wrote, which was sent through Verona’s diocese to the Vatican, the former judge said it was implausible that Bisoli could have been abused by so many — that the institute he described was akin to an “infernal circle.” Sannite noted that some of Bisoli’s dates did not match, and some of the accused did not appear to be at the institute in the years Bisoli described. Sannite also offered another theory: that Bisoli “repackaged his overflowing allegations by drawing from the collection of his own experiences as a homosexual” adult.

In an interview at his home last month, Sannite read from the report, though he did not share a copy with The Post. When asked why a gay man might be less likely to accurately describe abuse, Sannite said, “It’s not as if I can say there are differences.” Then he asked why he was being asked such a question. Later, Sannite wrote in an email that he did not mean to draw a connection between Bisoli’s credibility and his sexuality.

Bisoli, in an interview, said it was “offensive” and a “provocation” that anybody’s sexuality in adulthood might figure into an assessment.

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Following church guidelines, Zenti wrote a letter to accompany the report to the Vatican, according to the Diocese of Verona, which declined to share it with The Post. But Zenti remained skeptical about the claims and said in 2017 testimony — conducted as part of a separate lawsuit — that even a word like sodomization would be “hard to convey for a deaf-mute.” The bishop also reported hearing a theory that the Veronese victims were behind the claims in Argentina, as well, perhaps as a way to “gain possession of the nice properties of the institute in those places.”

Based on the investigation in Verona, the Vatican punished only one priest, Eligio Piccoli, who was ordered to a life of prayer and penance away from minors. Three other priests were given admonitions — essentially warnings that the Vatican was watching future behavior.

A church official in Verona said the allegations against Corradi were not looked at closely in large part because of the assessment about Bisoli. “We acted on the broad premise that Bisoli wasn’t deemed reliable,” Monsignor Giampietro Mazzoni said. “In this case, perhaps, making a mistake — since we didn’t know then what would later happen in Argentina.”

One of the other former students who Bisoli said was in the priests-only bathroom, Maurizio Grotto, has offered conflicting accounts of what happened. He told Sannite he was not abused by Corradi and said in an interview with The Post that he was. Another former Provolo student, Franchetto, said in an interview that she was molested by Corradi but had tried for years, “as a measure of self-defense,” to forget his face. She did not tell the Vatican investigator about her experiences. The president of the association representing the Italian victims, Giorgio Dalla Bernardina, said he knows of other Corradi victims who have been unwilling to speak publicly. Share this articleShare

Lawyers involved in the case and experts on clerical abuse say the church failed to examine whether the pattern of abuse in Italy was playing out at the overseas Provolo locations where Italian priests had been sent. Some dioceses in the United States report abuse accusations to law enforcement no matter what — even if the accused priest is deceased or if the statute of limitations has expired — and suspend priests from ministry as accusations are being investigated. The Diocese of Verona said it did not contact law enforcement.

Tacchi Venturi, the lawyer who had represented the victims during the hearing, said the Vatican made one other error — a “logic contradiction” — by acknowledging that Bisoli was abused but not looking into who might have abused him.

“If you say he suffered abuses, and you believe he was a victim, and he says he was abused by people, then you hear them all,” Tacchi Venturi said, noting that the task was easier because only some of the accused were still alive. “You go on and interrogate all of them.”

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The Italian victims believed that if anybody could better handle abuse cases, it was Francis, who was selected as leader of the church in 2013 — two years after the Verona inquiry — and who announced the creation of a new commission on child protection. The former Provolo students wrote to Francis in late 2013, giving a broad timeline of their case. They said they didn’t hear anything back. In 2014, according to postal receipts, they tried again, with more direct language — mailing to the pontiff’s Vatican address a list of the 14 alleged abusers they felt had gone largely unpunished. They received no response from Francis or others in the Vatican.

So, in October 2015, 20 people from Verona — most of them victims of abuse — boarded a train to Rome. They had no certainty of meeting the pope, but they targeted a day the Vatican was recognizing people with disabilities. And indeed, after Francis held Mass at St. Peter’s Square, a Vatican official invited two of the people from Verona to a small event with the pontiff. Paola Lodi Rizzini and Giuseppe Consiglio took their place near the stage of Paul VI Audience Hall holding a letter — later reviewed by The Post — listing the same 14 names.

Consiglio, now 29, was the youngest of the victims from Verona. He’d attended school in the late 1990s, and he had come forward in 2012 — after the Vatican’s investigation. But he was upset with the Vatican’s response. He said he wanted the Vatican to “open its eyes” and “close the schools.” He told The Post that his own childhood had unraveled because of abuse. He said he was raped hundreds of times by a priest who was “rough” but careful not to get Consiglio’s blood on his cassock. Consiglio tried to jump out a school window when he was 12 but was stopped by a nun. He was treated with antipsychotics. Into his adulthood, he lived at home, with few friends. He was so terrified of being locked into rooms that he hoarded his family’s keys.

Then, inside the Vatican, he was eye to eye with Francis. 

Lodi Rizzini recalls speaking first and telling the pontiff they were there representing a victims’ group from Verona.

“I said, ‘Giuseppe is a victim of sexual abuse, and he has a letter from all victims,’ ” Lodi Rizzini said. 

Consiglio handed Francis the envelope. A Vatican photographer documented the moment.

The letter inside appealed to the pontiff by saying the church’s behavior in their case was “absolutely not aligned with the zero tolerance of Pope Francis.” It said the church had let priests and other religious figures who had abused them go on to live “normal lives.” 

Then a paragraph listed 14 priests and lay brothers that the victims believed were still alive. The list included Consiglio’s own alleged abuser, a handful of figures who had not been punished in Italy and four said to be in Argentina — including Corradi.

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Lodi Rizzini and Consiglio remember Francis receiving the letter and handing it off to a deputy without opening it. Photos show Francis blessing both Lodi Rizzini and Consiglio by touching them on the head. Both of them remember Francis, before walking away, saying, “Pray for me.” 

People involved in the case say the former students’ plea did not appear to prompt the church to take a closer look at any of the named priests.

Four months later, in February 2016, a letter arrived in Verona from one of Francis’s close lieutenants, then-Bishop Angelo Becciu, who held a key position in the Secretariat of State. Becciu wrote that His Holiness “welcomed with lively participation what you wanted to confide in Him.” 

“He wishes to remind you,” the letter continued, “of what the Holy See has done and keeps on doing with unwavering commitment on clerical sexual abuses, operating in support of the victims’ tragedies and to prevent the sad phenomenon.”

Law enforcement responds

In the early 1960s, the Provolo Institute in Verona dismissed one priest and another faculty member for “moral inadequacy,” church officials say. But there is no evidence, according to church records, that the Company of Mary knew of the allegations against Corradi when it transferred him from Italy to Argentina in 1970. Even if something had been known, “I doubt there would have been an explicit mention in the archive,” said Mazzoni, the chief judicial figure in the Diocese of Verona.

In Argentina, Corradi initially taught at a Provolo Institute for the Deaf in La Plata, a provincial city an hour’s drive from the belle époque buildings of Buenos Aires. Following the disclosures of widespread abuse in Lujan de Cuyo in 2016, La Plata authorities launched an investigation that has uncovered allegations of sexual abuse and mistreatment, dating back to the 1980s, against at least five men who worked at the school, including Corradi and another Italian cleric.

The other Italian — Elisio Pirmati — was also named by Verona students in the letters sent to the pope. Maria Corfield, the prosecutor in the La Plata case, said Pirmati has returned to Italy and is living in retirement at the Verona Provolo — which is no longer active as an institute for the deaf but rents space to another school. Efforts by The Post to contact him were unsuccessful.

Thus far, Corradi has been accused of sexual abuse by two alumni of the school in La Plata. Prosecutors received a report of another alleged Corradi victim who killed himself as an adult. While in total 10 alleged victims from the La Plata school have come forward, Corfield said she has spoken to other apparent victims who have resisted getting involved.

“They say they have families now and don’t want to explain,” she said.

Lisandro Borelli, now 40, entered the La Plata Provolo as a student in 1989 after becoming clinically deaf due to severe beatings from his parents. In an interview, he recalled Corradi placing him on his knee and fondling his genitals during lessons when the priest would also insert fingers into his mouth to try to teach him how to pronounce words. 

Once, he said, he was punished at the school by being locked in a cage for two days without food. In a separate incident, he said he was thrown down a staircase in an act of intimidation after catching a priest at the school raping his roommate. 

“When we found out this started in Italy, we were surprised,” Borelli said in sign language. “Now I think about it and say, was this happening at other Provolo institutes?” 

In 1994, Corradi’s religious congregation sent him to set up a new Provolo Institute in western Argentina. The school — a sprawling brick compound surrounded by high walls that served as both a boarding and day school for dozens of deaf children — opened in 1998, with Corradi as spiritual director.

In the fluorescent-lit halls lined with polished tiles, Corradi first lured one boy to his room when he was around 7 years old, according to the alleged victim, who today is a shy and delicate 22-year-old. In an interview with The Post, the man recalled his confusion as Corradi undressed him, followed by the searing pain of rape. Afterward, Corradi gave him a toy — a small blue pickup truck. “I couldn’t look him in the eye,” the man said, using sign language. “It scared me. It disgusted me.” 

He said he was raped regularly for the next five years. He recalled that during the ordeals, he would stare at a statue of the Virgin Mary holding the baby Jesus not far from Corradi’s bed. He said he could see Corradi speaking words he could not hear or understand.

The school did not teach sign language — instead embracing a methodology that sought to teach deaf children to read and speak like the hearing. That system, prosecutors say, was also ideal for hiding abuse. Abused pupils say they learned sign language in secret from older students, but even that was of little help. 

The 22-year-old man and his sister — the 24-year-old who wanted Francis to come to Argentina and see what happened there, and who said she was raped as a child by another Provolo employee — came from a poor family whose parents had limited knowledge of sign language. 

“We didn’t want to go to school, but our parents were convinced it was the best for us,” said the sister. “So we were mistreated at home. We were hit because our parents just thought we didn’t want to go to school.”

Prosecutors say that as spiritual director of the school, Corradi not only took part in abuses, but facilitated access to children for other sexual predators working at the school.

Prosecutors and victims allege that under Corradi’s direction, a Japanese nun, Kosaka Kumiko, would groom the most docile children. She would touch them, and have them touch themselves and each other. Kumiko has maintained her innocence in court.

‘Bad nun’ accused of helping priests sexually abuse deaf children in Argentina

Also among the alleged abusers in Lujan is a deaf and mentally challenged man, now in his 40s, who prosecutors say had been abandoned as a child at the Provolo Institute in La Plata. They say the man told other victims he had been abused by Corradi there. And when Corradi made him a gardener at the new Provolo school in Lujan, the man is alleged to have begun to abuse other children.

The worst cases of abuse documented by prosecutors at Lujan occurred between 2004 and 2009. During those years, Francis served as Cardinal Bergoglio in Buenos Aires, a diocese some 700 miles southeast of Lujan de Cuyo, and would not have been accountable for actions at the school. However, the allegations in Argentina of abuse and corruption of minors stretch beyond when the church was warned and well after the Italian victims sought to alert Francis directly in 2013. The most recent incident involving Corradi is alleged to have involved the distribution of pornography to children in 2013. Other suspects also allegedly touched students inappropriately in 2015 and 2016.

The church’s inaction allowed the alleged abusers to remain in daily contact with children — until a distraught former student went to Argentine authorities.

The rail-thin 27-year-old, who, like other victims, spoke on the condition of anonymity, said she had been raped by an Argentine priest who served under Corradi. In an interview, she said that for years she considered killing herself — even writing a suicide note to her parents before standing on a bluff by a river and weighing whether to jump. 

“I felt like water, as if I was nothing,” she said in sign language in her lawyer’s office in Mendoza, Argentina. “I wanted to kill myself, but I had to keep living with it, every year.” 

A friend, she said, convinced her that what she and other victims really needed was justice. So, in November 2016, she walked into a state center for people with disabilities and requested a sign-language interpreter. They would later go together to the state parliament, where, on Nov. 24, 2016, they met with a state senator who sounded the alarm. 

Rapidly acting on her testimony, prosecutors raided the school two days later — finding pornography and letters that implicated one of Corradi’s associates, Father Horacio Corbacho, a 58-year-old Argentine priest. In court filings, one sexually suggestive letter, apparently written by someone familiar with the abuse, asks Corbacho “how much more silence can you ask of a deaf mute?” 

Jorge Bordon, Corradi’s 62-year-old driver, last year pleaded guilty to 11 counts of abuse. His confession effectively implicated some of the other defendants, though Corbacho, Kumiko and others have denied the accusations. Corradi — under house arrest at an undisclosed location in Argentina and facing six counts of aggravated abuse — has yet to enter a plea. 

The Rev. Alberto Germán Bochatey, a bishop appointed by the pope to oversee the Provolo schools in the aftermath of the scandal, said Corradi believes himself to be innocent.

“He feels destroyed,” said Bochatey, who last met with Corradi two months ago. “He built that school.” 

After Argentine authorities shut down the Lujan school in November 2016, the Vatican appointed two priests to conduct an internal investigation that is still ongoing. Prosecutors say church officials in Argentina have declined their request to share the findings.

Bochatey, who is not involved in the investigation, denied a lack of church cooperation. He said he received a request for the report and replied in a letter to prosecutors that it needed to be submitted directly to the Vatican. He said he did not forward the request. Stroppiana, the prosecutor, said he has no recollection of receiving a response from Bochatey or any other church authorities.

Bochatey blamed prosecutors and victims’ lawyers for overstating the scope of the allegations. He suggested Freemasons — members of a fraternal order known for secret rituals and community service that the Catholic Church has long viewed as antagonists — were somehow behind the accusations, although he acknowledged the church had no “proof.” 

“We think the Masonic order was behind it,” he said. “We cannot understand why [the accusations] are so direct and intense. They try to build a big case that [it was a] house of horrors, 40 or 50 cases, but there are little more than 10.” 

He added, “I spoke with many parents who said their kids were happy. They didn’t want their school to close.” He continued, “I think something happened, but not the way they’re trying to show.” 

He defended the school’s approach to teaching the deaf, saying the point was for them to read and speak. Perhaps some teachers had been too strict, he said. 

“Maybe sometimes a teacher did wrong,” he said.

The church, he said, has not only been forced to close the school in Lujan but also sell the land it sits on.

“We’re paying expensively for our mistake,” he said.

Harlan and Pitrelli reported from Verona, Italy. Rachelle Krygier in Caracas, Venezuela, and Natalio Cosoy, in Buenos Aires, contributed to this report. 

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February 17, 2019

Juzgan a José Carlos Aguilera, un influyente cura de Salta

(ARGENTINA)
El Tribuno Salta [Salta, Argentina]

February 17, 2019

By Silvia Noviasky

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Lo investigan por denuncias de abuso sexual. Es director de la Pastoral Universitaria y párroco de Santa Lucía. 

El reconocido cura José Carlos Aguilera, párroco del barrio Santa Lucía y capellán de la Universidad Católica de Salta, que ejerce el sacerdocio hace más de 30 años, se encuentra bajo investigación eclesiástica, también por denuncias de abuso sexual. 

El juicio canónico contra el sacerdote comenzó el año pasado y se reactivó por estos días, con el Tribunal Eclesiástico del Arzobispado de Salta en actividad luego del período de vacaciones. 

El sacerdote ejerce la docencia desde 1993. Actualmente enseña en la Universidad Católica de Salta, dictando teología en la Facultad de Economía y Administración. Además, es director de la Pastoral Universitaria. También tiene un cargo en el colegio italiano Dante Alighieri, donde está al frente de la materia filosofía, aunque hay rumores de que habría dejado ese puesto recientemente. Aguilera es cercano a varios políticos de renombre.

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February 13, 2019

In countdown to summit, abuse scandals rock pope’s native Argentina

MENDOZA (ARGENTINA)
Wayback Machine Internet Archive [San Francisco CA]

February 13, 2019

By Inés San Martín

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ROME – As a Feb. 21-24 Vatican summit on the protection of minors approaches, ferment related to clerical sexual abuse continues to percolate in Pope Francis’s native Argentina.

The episodes in question range from a bishop given refuge in the Vatican who is now facing charges, to a monastery in trouble and a bishops’ conference president with great expectations for the pope’s assembly.

The Zanchetta affair

A prosecutor’s office in the northern province of Salta, where Bishop Gustavo Zanchetta served until his resignation in 2017, confirmed through a statement on Monday that an alleged victim had come forward with a charge against the prelate.

“Several measures were arranged in order to clarify the allegations, and it is not ruled out that new complaints against the former bishop may be added,” the judicial body said in a statement.

Zanchetta resigned without explanation as the bishop of Oran in northwestern Argentina on Aug. 1, 2017, and later that year was appointed by Francis to the new position of “assessor” in the Vatican’s financial management office, APSA.

According to a January statement by the Vatican’s spokesman, Alessandro Gisotti, at the time of Zanchetta’s resignation in Argentina there were no allegations of sexual abuse.

At the time, Gisotti said, Zanchetta asked Francis to allow him to leave Oran, some 1,025 miles from Buenos Aires, because he had difficult relations with his priests and was “unable to govern the clergy.”

“There were accusations against him of authoritarianism, but there were no accusations of sexual abuse,” the statement said.

However, a report by The Associated Press from Jan. 21 includes claims made by Zanchetta’s former vicar, Father Juan Jose Manzano, who said allegations of abuses of power, inappropriate behavior and sexual harassment of adult seminarians had been sent to the Vatican in 2015 and 2017.

Francis appointed Zanchetta to Oran in 2013, one of the first moves the pontiff made in his home country. The two knew each other well, and then-Cardinal Jorge Mario Bergoglio, today Francis, was reportedly the bishop’s confessor.

Zanchetta also had been an undersecretary of the Argentine bishops’ conference, which Bergoglio headed for two successive terms from 2005-2011.

Earlier this month, the Vatican confirmed that the new bishop of Oran had opened a preliminary canonical investigation into Zanchetta for alleged sexual abuse.

Before a formal allegation against the former bishop was made, local authorities had already opened an investigation after reports from local media detailed improper behavior. Due to public interest in the case, Salta’s judicial authorities have appointed two prosecutors to investigate.

The case of the monastery

In December, two priests, Diego Roque and Oscar Portillo, were imprisoned after a former student of the community of the Monastery of Cristo Orante(Praying Christ) accused them of sexual abuse. The crime allegedly began in 2009, when the student was a minor, and continued until 2015, when the young man was 23.

They were formally charged for “abuse, aggravated by the fact that they are figures of authority, and for abuse with carnal access.”

RELATED: Abuse allegations at famed monastery rock pope’s native Argentina

New information shows that in both 2015 and 2018 the alleged victim went to the local archdiocese to make a report, before going to civil authorities in October 2018.

According to the newspaper Los Andes, after the first allegation Portillo was sanctioned by then-Archbishop Carlos Franzini, who transferred the founder of the monastery to a different province.

An ecclesial commission investigated the case again in March, and its report claims that Portillo recognized “his sin,” without giving details, describing him as “very sorry and nervous.”

The priest allegedly acknowledged that the events were “of a sexual nature,” but claimed it was the victim who pursued him. The two priests who signed the report concluded that they found it “hard to understand” how adults could allow an 18-year old man to accost them.

According to their report, the allegation was credible and should be investigated.

Regarding Portillo and the other priest accused, ecclesial investigators underlined that through various witness they were able to detect a “behavior of systemic manipulation of conscience.”

The archdiocese confirmed that seeing the credibility of the allegation, a canonical process had been opened and the Vatican had agreed for the priests to be tried in a tribunal in Buenos Aires to guarantee objectivity.

It’s unknown why Portillo was allowed to return to the monastery and why he was reinstated as prior after the allegation of 2015.

“Great expectations” over the February summit

Bishop Oscar Ojea of San Isidro, president of the Argentine bishops’ conference, released a statement on Monday saying he has “great expectations” for the February meeting in Rome, because “by deepening [awareness] of the consequences of this drama and finding  appropriate ways to fight it, we will enormously help not only victims of abuses committed by clergy and the Church, but also society as a whole affected by this scourge.”

Abuse affects “the whole of society, families and even institutions,” he said. “The key to understanding abuse is the manipulation of a situation of inequality of power; the power that derives from physical and intellectual difference, or from occupying a higher role.”

“It takes the form of invading the intimacy of another [person] who is vulnerable, and includes physical and psychological abuse,” Ojea said.

Talking about the path that survivors and victims of abuse go through, the bishop said that being able to talk about it is the right way to begin resolving the problem, but for this to happen, it’s needed for “everyone to learn to generate spaces to listen.”

Only then will the Church be able to begin repairing the damage, he said, which involves civil justice as well as psychology and spirituality.

Referring to the Church’s mission in confronting sexual abuse of minors and helping survivors heal, Ojea said it’s essential to teach girls and boys to say “no” and to trust responsible adults if they need to make an allegation.

The bishop also said that encountering victims “changed my way of understanding the seriousness of sexual abuse.”

“I had to listen to some very hard and devastating things, in front of which it was impossible to say a word other than being on their side,” he said. “In these situations, the bishop lives an authentic experience of the cross, feeling that he is part of a great purification to which the Church is called.”

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February 11, 2019

Ordenan elevar a juicio la causa por abuso contra el ex cura Emilio Lamas

SALTA (ARGENTINA)
VíaPaís [Buenos Aires, Argentina]

February 11, 2019

By Redacción Vía Salta

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Luego del correspondiente sorteo, la causa radicó en la Sala V del Tribunal de Juicio.

Luego de algún tiempo en el tintero, la jueza de Garantías Claudia Puertaordenó elevar a juicio la causa contra el ex sacerdote Emilio Raimundo Lamas, imputado por los delitos de abuso sexual con acceso carnal agravado por el hecho de ser cometido por un sacerdote y por la guarda en concurso real con los delitos de abuso sexual simple agravado por el hecho cometido por un sacerdote y promoción a la corrupción de menores agravada por la guarda.

En la mañana de este lunes, la causa fue remitida a la Mesa Distribuidora de Expedientes Penales, y luego del sorteo, radicó en la Sala V del Tribunal de Juicio, donde continuará el trámite.

El ex sacerdote se encuentra con prisión preventiva bajo el régimen de prisión domiciliaria desde octubre de 2018.

El 19 de mayo de 2017, el ex monagillo, Juan Carlos García, hizo conocer a las autoridad sobre los supuestos abusos a los que había sido sometido por el ex cura Emilio Lamas, de la parroquia de Rosario de Lerma, en el mes de agosto de 1991, en el paraje El Alfarcito.

Por otro lado, se amplió la imputación a corrupción de menores por la denuncia radicada por Carla Morales en relación a un hecho que habría ocurrido cuando la víctima tenía 13 o 14 años, entre 1993 y 1994.

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February 7, 2019

El crudo relato de una monja argentina abusada por un cura

SALTA (ARGENTINA)
Perfil.com [Buenos Aires, Argentina]

February 7, 2019

By Eugenio Druetta

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La dura respuesta de una ex religiosa de una congregación de Salta al Papa Francisco luego de que admitió abusos de sacerdotes a fieles.

Mientras volvía en avión al Vaticano luego de su visita a Emiratos Árabes Unidos, el Papa Francisco admitió que curas y obispos abusaron sexualmente de monjas y generó sorpresa ya que nunca antes había tratado esta problemática interna de la Iglesia. Sin embargo, no nombró casos puntuales ni tampoco hizo referencia a los lugares donde ocurren estos crímenes sexuales.

A pesar de la omisión de Bergoglio, que apuntó a que estos abusos están más presentes en“algunas congregaciones nuevas y en algunas regiones”, en su país de origen también hubo varios casos de sacerdotes que impusieron su poder para aprovecharse de sus fieles.

Uno de los más conocidos es el del padre Agustín Rosa Torino del Instituto Discípulos de Jesús de San Juan Bautista de Salta, que fue llevado a la Justicia aunque, tras pasar 9 meses preso, hoy está con prisión domiciliario y no fue expulsado de la Iglesia, aunque las víctimas esperan la fecha del juicio.

La monja que se animó a denunciar los abusos del sacerdote fue Valeria Zarsa, pero no sólo pasó un “infierno” en su larga estadía en la congregación, sino también cuando decidió hacer público todo lo que vivió, que derivó en su exilio de la provincia por miedo a represalias.

El Papa Francisco admite que curas y obispos abusaron sexualmente de monjas

“Apenas llegué (1997) Rosa me puso cerca de su círculo privado. Teníamos una relación de padre hija. Era la única que me animaba a entrar a su casa”, inició su relato en diálogo con PERFIL la monja predilecta del sacerdote.

Poco a poco, comenzó a notar “actitudes raras”: “Me rozaba o me apoyaba su miembro, y me hacía interpretarlas como que eran pensamientos raros míos”. Con el correr del tiempo, empezó a recriminarle esos abusos. “Él siempre tenia una excusa y me echaba la culpa a mí. Teníamos un lavado de cabeza muy grande”, contó Zarsa.

Sin embargo, hubo un momento que fue el quiebre en esa relación: “Con la excusa de que quería probar cómo quedarían los cinturones en las monjas. Me dijo quedate quieta, pasó su cinturón detrás de mí, me jaló y puso su cabeza sobre mis pechos. Lo empujé. No recuerdo las palabras que le dije, pero sentí una sensación de querer escaparme. Después de eso me daba miedo y asco”.

De todas maneras, Zarza seguía sin terminar de comprender la situación que sufría y aceptó que el cura la mande a terapia porque tenía ataques de llanto. Sin embargo, ahí se iba a encontrar con una nueva dificultad, ya que Rosa Torino la derivó con la única psicóloga aprobada por la congregación. “No nos podíamos atender por otra persona. Me medicaron y me dejaron atontada“, señaló.

La iglesia investiga a un obispo acusado de abusos sexuales cercano al Papa Francisco

Su reacción al “lavado de cabeza” finalmente llegó cuando fue a visitar a su hermana a España. “Cuando volví le dije a él que las cosas en la congregación no estaban funcionando. No me dijo nada, se retiró y me mandó, a través de mi superior, a un retiro espiritual. Ahí me tenían prácticamente encerrada, hasta que no aguanté más y escapé en abril del 2015″, contó.

Sin embargo, su calvario no terminaría allí, sino que al querer hacer público los crímenes de la congregación comenzó un nuevo “infierno”. “Me empezaron a perseguir y a amenazar. A uno de los testigos le pusieron una bomba en el auto”, aseguró la ex monja. Se refiere a que, diez días después de que le den la prisión domiciliario al padre Rosa Torino, uno de los testigos encontró su auto en llamas, aparentemente por una falla del motor, aunque algunos lo tomaron como una clara amenaza. “Por ese episodio, me fui de Salta a La RiojaMe tuve que exiliar en el anonimato por el temor que tenía”, expresó Zarsa.

“Era una ola de abusos y una red de encubrimiento. Fueron 20 años de mi vida, cuando me di cuenta que todo lo que me enseñaban eran mentiras, era tarde porque no pude estudiar o conformar una familia. Hay días que me levanto y me cuesta”, relató compungida la ex monja.

Para Valeria Zarsa, tras la traumática situación vivida, ni la imagen del Papa Francisco ni la religión la seducen. “A Bergoglio no lo puedo escucharlo hablar”, dijo sobre Francisco y, además, aseguró que ya no cree en Dios: “Soy atea. Si hubiera existido un Dios, ¿por qué no tuvo misericordia con todos los jóvenes que pasaron por esa congregación que queríamos de corazón servir a Dios?”.

“Hoy en día el padre Agustín Rosa debería dejar de llamarse padre, pero lo sigue siendo. No lo echan de la Iglesia”, concluyó su emotivo relato Valeria Zarsa.

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February 3, 2019

La Plata. Juntaron dos mil firmas y frenaron la llegada de un cura abusador a un colegio de Tolosa

SALTA (ARGENTINA)
La Izquierda Diario [Buenos Aires, Argentina]

February 3, 2019

By Daniel Satur

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Eduardo Lorenzo, acusado de abuso sexual sobre un menor y otros malos tratos, iba a desembarcar en el Colegio del Carmen. Acting mediante, el Arzobispado reculó en chancletas presionado por una catarata de cuestionamientos.

Después de tres semanas de espera, el Arzobispado de La Plata respondió este viernes a la inquietud expresada por un grupo de madres y padres de estudiantes del colegio Nuestra Señora del Carmen de Tolosa. Finalmente el cura Eduardo Lorenzo no será trasladado desde la parroquia de Gonnet y no tomará contacto con niñas y niños del establecimiento educativo.

En su reclamo las familias del colegio Del Carmen no se sintieron solas. Eso quedó demostrado en el hecho de que la nota que presentaron ante las oficinas del arzobispo Víctor “Tucho” Fernández estaba acompañada por una adhesión masiva. “En pocos días conseguimos alrededor de dos mil firmas, juntadas entre la comunidad educativa del colegio, en el barrio y en otros puntos de La Plata”, cuenta con satisfacción Agustina Feregotto.

Ella es una de las madres que comenzaron a juntarse a principios de enero, enteradas de los cambios de curas que se estaban produciendo en la institución ubicada frente a la plaza de 115 entre 530 y 531. Y también fue de las que más pusieron la cara a la hora de expresar en los medios la preocupación de la comunidad educativa.

“El 8 de enero me llegó un mensaje de la mamá de una compañerita de mi hija, avisando que iba a haber un cambio con los párrocos”, cuenta Agustina. Producto de esos cambios, el Arzobispado había nombrado como titular de la parroquia al cura Eduardo Lorenzo, “de quien conocimos parte de su historia a través de un artículo de La Izquierda Diario que informaba sobre la denuncia que pesaba sobre él por abusos sexuales”.

En el libro El último cruzado. Moseñor Aguer, intimidades e intrigas de la Iglesia Argentina (Planeta, 2018), los periodistas Pablo Morosi y Andrés Lavaselli ubican a Alfonso Eduardo Francisco Lorenzo como uno de los “clérigos extravagantes” de la diócesis platense. Afirman que, en calidad de capellán general del Servicio Penitenciario Bonaerense, “asiste espiritualmente a sus colegas detenidos Julio César Grassi y Christian Von Wernich”. Y recuerdan que, “según confió en una oportunidad al diario El Día, disfruta de ‘andar a caballo en el campo de su hermano y nadar con los defines en Punta Cana’”.

En el libro también se dice que Agure y Lorenzo fueron determinante para conseguir que se archivara una causa judicial a principios de la década pasada en la que un capellán de la cárcel de Olmos había sido acusado de conseguirle permisos a un preso a cambio de “favores sexuales”. Moviendo “resortes judiciales y mediáticos para evitar que trascendiera” el caso, lograron que el cura acusado siguiera “su actividad normalmente”.

Ese conocido modus operandi (negar a las víctimas, encubrir a los victimarios y lograr que los casos no trasciendan), la Curia lo utilizaría con el mismo Lorenzo en 2008, cuando fue denunciado por abusar sexualmente de un niño albergado en el hogar Los Leoncitos de Gonnet y al que el cura usaba como “ayudante” en sus misas.

Sana reacción

Inmediatamente las madres preocupadas decidieron actuar. Primero enviaron varios correos electrónicos al Arzobispado de La Plata, expresando la inquietud colectiva y pidiendo una reunión. Pero nunca recibieron una respuesta de parte de la máxima autoridad eclesiástica local.

Paralelamente crearon un grupo de WhatsApp para poder contactar a varios padres y madres más del colegio. “Se empezó a armar un grupo grande, entre todos íbamos comentando lo que pasaba, y se creó un grupo en Facebook donde se iban dando las novedades y se intercambiaba sobre cuál iba a ser el accionar”, relata a este diario la mujer de profesión abogada.

Buscando una orientación para saber cómo proceder, tomaron contacto con la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual Eclesiástico de Argentina. Gracias a la ayudad de Carlos Lombardi, abogado de la Red, conocieron el derrotero de la denuncia de hace una década contra Lorenzo.

A pocos meses de haber sido denunciado penalmente, el Poder Judicial archivó la causa y dictó la “falta de mérito” para el cura. Es decir que no lo absolvió pero tampoco lo declaró penalmente culpable. Sin embargo, en un proceso paralelo realizado internamente por al Arzobispado, al mismo tiempo que lo “absolvieron” del cargo de abuso sexual le aplicaron una reprensión canónica por los modos sugestivos con los que el cura encaraba a algunas personas (algo que el propio Arzobispado primero negó pero luego terminó reconociendo).

Con esa información, las familias del colegio Del Carmen prepararon una nota, juntaron firmas de adhesión y la presentaron ante el Arzobispado y ante la Dirección de Escuelas de Gestión Privada bonaerense. “Entonces empezaron a enterarse y a hacernos entrevistas varios medios”, recuerda Agustina. Ante la repercusión, desde el colegio empezaron a contactarse con ellas. “Por WhatsApp nos empezaron a enviar una carta, firmada por el párroco y representantes legales, donde nos pedían ’prudencia, evitando comentarios infundados y que no tengan certeza plena’”.

Un prontuario

A las madres y los padres del colegio Del Carmen no solo les llegó la información de que Lorenzo tuvo una denuncia penal en la que se lo acusaba, ni más ni menos, de abusar de un menor de edad, sino que también fueron juntando otras piezas de un complicado rompecabezas.

“Nos fue llegando otra información. Es difícil poder demostrarlo, pero nos fuimos enterando que los fines de semana Lorenzo hacía reuniones en su casa parroquial con alumnos del colegio y otros jóvenes cercanos a la parroquia, donde había alcohol y demás. En verano hacía lo mismo pero en una quinta. Hay padres a los que les han llegado comentarios y hasta audios (yo misma los escuché) de cómo maltrata a gente en el Servicio Penitenciario. Pero como no tiene denuncias formales ante la justicia, solo podemos decir que esos comentarios reiterados llegaron a nuestros oídos y nada más”, dice la abogada Feregotto.

Cuando el asunto se expandía mediáticamente, el Arzobispado publicó un comunicado de prensa a través del diario El Día de La Plata. Allí negaba las “acusaciones” que hacía un grupo de, según la Curia, personas mal intencionadas. “Nosotros no injuriamos a nadie. Lo único que queremos es que el párroco no llegue al colegio, porque sabemos que estuvo acusado penalmente de abuso sexual, que la causa fue archivada y que tuvo una denuncia en sede eclesiástica por la que se lo reprendió”, afirma Agustina.

Las familias solicitaron al diario El Día que se les concediera el derecho a réplica. Redactaron una nota rebatiendo los puntos del comunicado de la Curia que no eran ciertos. Pero el diario no difundió ni una línea.

Persecuta

Cuando las familias del colegio, con las dos mil firmas recolectadas, presentaron la nota en el Arzobispado, parecía como si los empleados de la Curia hubieran recibido la orden de no recibirla. “Nos dieron muchas vueltas para presentarla. Al final la tomaron. Les dejamos todos nuestros datos para que nos contactaran cuanto antes, pero se tomaron su tiempo”, dice Feregotto.

Finalmente desde el Arzobispado propusieron que un grupo de padres y madres se reuniera con el obispo auxiliar Alberto Bochatey. Tucho, el arzobispo, no podría estar porque, dijeron, hasta fines de febrero no vuelve a La Plata. La cita era para el viernes 25.

Como si se tratara de una novela de espionaje, el grupo de madres que concurrió a la reunión fue filmado durante todo el cónclave. Allí les dijeron que el Arzobispado iba a tratar de ver el caso. Y a la vez les advirtieron que “no se puede hacer acusaciones sobre una persona a la que la justicia no declaró culpable”.

El jueves 31 la Curia volvió a comunicarse con las mismas madres de la reunión anterior y las convocó a una nueva cita al día siguiente. A media mañana del viernes las mujeres recibirían un mensaje inesperado: con el mismísimo Eduardo Lorenzo presente, frente a ellas, les entregaron dos cartas impresas. En una, el cura acusado le presentaba al arzobispo su renuncia al traslado desde Gonnet a Tolosa. En la otra, monseñor Fernández se la aceptaba. No fue, claramente, una reunión muy cómoda para las mujeres.

En la reunión también se les avisó que el propio Lorenzo enviaría cartas documento a los medios que difundieron la noticia y a la propia Agustina Fereggoto, quien justo ese día no pudo concurrir a la reunión. “Para mí eso es persecución, sin dudas”, dice la abogada y madre de una de las alumnas del colegio Del Carmen.

Para la mujer, no sería extraño una represalia de parte de la Iglesia. “En este tiempo también supimos que hay una familia de Gonnet a la que en su momento se le allanó la casa y se le secuestró una computadora por el solo hecho de pedir que se tratara el tema de Lorenzo en el colegio. A mí, si quiere mandarme una carta documento no voy a tener problemas en recibirla y contestarla”.

Agustina celebra que, producto del reclamo masivo, Lorenzo finalmente no aterrice en Tolosa. Pero sabe que el problema sigue en otro lado. “Estamos contentos, es lo que buscábamos, no queríamos que fuera nombrado ni en la parroquia ni en el colegio. No era infundado nuestro reclamo. Pero queremos que esto sirva para que quienes tengan chicos que puedan estar en contacto con Lorenzo estén alertas y actúen. Alguien así no debería estar más en un colegio o institución donde haya menores de edad”.

Cartas marcadas

La puesta en escena del Arzobispado es digna de un guión shakesperiano. Las cartas entregadas a las madres pretendían sonar convincentes, pero en verdad son un cúmulo de clichés destinados ante todo a autosatisfacer los propios deseos de los hombres de sotana. Algunos pasajes de esas misivas merecen ser analizados.

En la misiva dirigida a Fernández, Lorenzo afirma que “el estado de confusión fue generado por difamaciones que se han llevado a los medios y portales locales y nacionales”, que “tienen un origen calumnioso y difamatorio” para crear “dudas sobre mi integridad moral”. Y acusa, sin dar ningún nombre ni identificación, de que se habla de forma maliciosa de “una causa que la Justicia ya resolvió, siendo archivada hace varios años por falta de méritos”.

Vale decir que una falta de méritos judicial no es una absolución. Quien es absuelto es inocente. Pero quien recibe una falta de mérito es considerado “no culpable” por el momento, aunque su situación puede revertirse si avanza la investigación.

Lorenzo cree, o quiere hacer creer, que está comprobada su inocencia y por eso intenta una curiosa inversión del argumento. No renunciará por haber abusado de menores y merecer el destierro, sino “por el bien de todos, sobre todo por el bien de la Comunidad de Tolosa, de los chicos de Tolosa”. Porque si él no puede trabajar en paz en la parroquia, la tarea de evangelización para la que fue encomendado por Dios se verá perjudicada y afectará a todos por igual.

En un momento Lorenzo se pone sarcástico. “Fue mucho el daño que se hizo y lo que se desfiguró mi imagen sacerdotal. A mí, a mi familia, a mis amigos, nos provocó un daño muy grande, y me preocupa que le hagan lo mismo a otros”, escribe el cura acusado como si hubiera una campaña montada (incluso a nivel mundial) contra la Iglesia inventando miles y miles de historias ocurridas en las últimas cuatro o cinco décadas.

“La Iglesia no hace guerras, la Iglesia de Francisco no construye muros ni hace guerras”, afirma el cura, intentando borrar de un plumazo una criminal y milenaria historia. Y “porque amo a la Iglesia digo, por favor Monseñor, reléveme de tener que asumir en Tolosa”, finaliza.

Víctor Manuel “Tucho” Fernández no se quedó atrás, ni en poética ni en conceptualizaciones. “Leí detenidamente tu carta y después estuve unos días rezando y pensando”, arranca el arzobispo.

Dirigiéndose más a las madres del colegio Del Carmen que a su interlocutor, recordó los doce años que Lorenzo había estado en la parroquia de Gonnet “y había pasado mucho tiempo después de aquella acusación presentada ante la Justicia y ante el Arzobispado, y archivada en ambas instancias 10 años atrás”.

Fernández coincide con Lorenzo en la teoría conspirativa. Le dice a su defendido que “en enero un grupo de personas, junto con algunos padres del colegio, comenzó a intervenir en medios y portales locales y a juntar firmas en contra de tu llegada al colegio”. Y hasta reniega por el éxito de esa “campaña” contra ellos. “No sé cómo lograron que la presencia de este tema en los medios fuera tan constante. Desde que asumí como Arzobispo en La Plata nunca logré instalar un tema en los medios locales con esta contundencia”, afirma con una mezcla de ironía y desprecio.

“Uno se pregunta qué otros objetivos persiguen -algunas- de las personas que movilizaron esto”, inquiere el arzobispo. Y en el juego de invertir las cosas el elige la “contracalumnia”. Acusa a las madres preocupadas por sus hijos de mentirosas, de dar públicamente información falsa sobre Lorenzo y hasta de hacer espionaje telefónico contra ellos. Un timorato Goliat acusando a un desconcertado David de querer destruirlo sin razón.

“Me pregunté si era justo someterte a las nuevas estocadas que probablemente llegarían, pero no me parecía adecuado avalar ciertos procedimientos”, consuela el arzobispo al cura acusado. Y haciendo caso de la sugerencia de su subordinado, considera que la tarea evangelizadora en Tosola no debe tenerlo a él como protagonista, aceptándole elegantemente la renuncia.

Por último, Fernández parece arrodillarse ante Lorenzo. “Te pido disculpas si me equivoqué exponiéndote a este tiempo de dolor y humillación pública, pero no dudo que el Señor utilizará todo eso para bendecir tu ministerio y tu comunidad”.

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February 1, 2019

El padre Lorenzo no irá a Tolosa: el intercambio de cartas entre el párroco y el Arzobispo

BUENOS AIRES (ARGENTINA)
Diario El Día de La Plata [La Plata, Argentina]

February 1, 2019

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Tras la polémica que generó su llegada al colegio Nuestra Señora del Valle por

la movida de un grupo de padres, finalmente se decidió que se quedará en

Gonnet

El nombramiento del padre Eduardo Lorenzo al colegio Nuestra Señora

del Valle de Tolosa generó una enorme polémica. Es que un grupo de

padres de alumnos que asisten a esa comunidad educativa expresó su

rechazo a la designación del padre en la parroquia de 115 entre 529 y

530, lindante con el nivel secundario.

Quienes plantearon la preocupación por la designación del sacerdote aludieron a

una denuncia penal que pesara en su contra en 2008, por lo que empezaron a

juntar firmas para acompañar una carta que enviaron al Arzobispado local

planteando los reparos. Incluso preparaban una movilización para este

mes frente a la institución educativa.

Lo cierto es que ahora trascendieron las cartas que el propio Arzobispo Víctor

Manuel Fernández le envió a Lorenzo, y la respuesta de éste rechazando la misión

que le había sido encomendada.

La carta completa del padre Eduardo Lorenzo:

“Sr. Arzobispo de La Plata Mons. Víctor Manuel FERNÁNDEZ Estimado

Monseñor, me atrevo a escribirle estas palabras debido al estado de confusión y

de conmoción que provocó mi nombramiento de Párroco en un grupo de padres

de la Comunidad Parroquial y Educativa Nuestra Señora del Carmen en Tolosa.

El estado de confusión fue generado por difamacionesque se han llevado a los

medios y portales locales y nacionales y luego al Arzobispado de La Plata.

Dichos comentarios, que tienen un origen calumnioso y difamatorio, han puesto

en juego y han creado dudas sobre mi integridad moral en el ejercicio de mi

sacerdocio. Al respecto quiero asegurar que jamás he cometido un acto que sea

indigno de mi ministerio sacerdotal. Pero muchos padres, sin dudas, se hicieron

eco de esas calumnias, injurias y difamaciones, quiero pensar que sorprendidos

en buena fe. El problema no es de ellos sino de quienesles hicieron creer esto,

les hablaron de una causa que la Justicia ya resolvió, siendo archivada hace

varios años por falta de méritos. Yo en lo personal, le pido a Usted Monseñor,

poder reunirme con esas mamás y explicarles cómo fue la situación hace once

años atrás.

Creo que, a pesar de que me duele en el alma, es mejor no asumir en la

comunidad de Tolosay permanecer un tiempo en mi querida comunidad de

Gonnet. Es por el bien de todos, sobre todo por el bien de la Comunidad de

Tolosa, de los chicos de Tolosa, de la evangelización en Tolosa. No se puede

anunciar el Evangelio sin alegría, no se puede anunciar un Evangelio de

encuentro desde el desencuentro, no se puede compartir el Evangelio y

acompañar a los pobres, desde dudas y desde problemáticas de algunos grupos.

Lamento en el alma que esto haya pasado. Tenía un montón de proyectos y de

cosas pensadas desde que me anunció el cambio. Ya nos habíamos reunido con el

querido Padre Julio Veliche, etc. Pero bueno… uno a veces piensa o proyecta y

evidentemente hay quienes tienen el poder de transformar las cosas. Querido

Monseñor, pido a Dios que en algún momento salga a la luz la verdad y también

pienso si no debo agotarlos medios legales para que se aclare esta situación,

porque fue mucho dolor, mucha angustia, y fue mucho el daño que se hizo y lo

que se desfiguró mi imagen sacerdotal. A mí, a mi familia, a mis amigos, nos

provocó un daño muy grande, y me preocupa que le hagan lo mismo a otros. Pero

bueno, no importa, Dios sabrá y será por otros caminos que yo desconozco

completamente, que me usará para hacer el bien. Creo que acá hay que priorizar

el mensaje sobre el mensajero. Si algunos creen que ganaron una batalla, la

verdades la del Evangelio: espérdida para los gentiles, pérdida para los

maliciosos y ganancia para los que creen y confían. Renuncio a este honor que

Usted me había otorgado de ser el Párroco de semejante e histórica Comunidad

como es la querida Nuestra Señora del Carmen de Tolosa. Pero sabe qué

Monseñor, no creo que sea lo más conveniente para el Pueblo de Dios.

“Esto no es una guerra, la Iglesia no hace guerras, la Iglesia de Francisco no

construye muros ni hace guerras. Construye puentes y este es mi pequeño y

humilde puente. Han puesto en tela de juicio hasta el ejercicio de mi ministerio

Sacerdotal: sí confieso presos, sí confieso Sacerdotes detenidos, sí soy amigo…

Jamás negaría a un amigo. Si fuera amigo del Padre Grassi lo diría, pero no lo

soy. Yo voy a confesar, confieso en las cárceles y seguiré confesando a todo aquel

que muestre buena disposición para ser perdonado porque para eso me hice

Cura. No soy el confesor habitual del padre Grassi, aunque lo habré confesado

alguna vez. Han puesto en duda también mi relación con mis compañeros en el

Servicio Penitenciario en el cual trabajo hace veintinueve años, y que

seguramente por cargos que he ocupado, a algunos no les hayan gustado las

decisiones. No a todos les gustan nuestras decisiones, pero de ahí a malos tratos

es otra cosa. Soy sincero, frontal, sobre todo con personas de mi confianza y

cariño, pero no considero que eso sea maltratar. Mucho se hizo correr también a

través de WhatsApp privados, de comentarios. Hay que ser claros cuando se

juega con la moral y la integridad de una persona.

“Pero bueno… vamos a seguir adelante Querido Monseñor, no quiero extender

más esta carta, simplemente decirle, agradecerle que seguramente comprenderá

que priorizo a una porción del Pueblo de Dios y no siento la alegría ni el

entusiasmo para movilizarme en la Comunidad de Tolosa. Sería más motivo de

pérdida para Dios que de ganancia. Porque amo a la Iglesia digo, por favor

Monseñor, reléveme de tener que asumir en Tolosa. Dios sabe. Hay una frase

muy linda del querido Padre Kentenich que siempre recuerdo que dice: “…

aproveché todo para el crecimiento del amor a Dios…”. Esto debo aprovecharlo,

debo ofrecer este dolor por la Iglesia y por todos mis hermanos, particularmente

por los privados de la libertad. Incluso agradezcoa la gente de Tolosa que me

llamó, que adhirió, que me bancó, que confía en mí como tantísimos de todas las

Comunidades donde estuve, a mis hermanos Sacerdotes, a los Obispos… Gracias,

pero por favor sepa entender este pedido. Desde ya le agradezco su paternal

acompañamiento permanente y constante.

Filialmente, Padre Eduardo Lorenzo”

La respuesta del Arzobispo platense

Querido Eduardo:”Leí detenidamente tu carta y después estuve unos días

rezando y pensando al respecto. Cuando hablamos de la posibilidad de un cambio

de parroquia, aconsejado también por mis dos obispos auxiliares que te conocen

mejor que yo, lo hicimos pensando que era el momento de iniciar una nueva

etapa. Habías estado 12 años en la parroquia de Gonnet y había pasado mucho

tiempo después de aquella acusación presentada ante la Justicia y ante

el Arzobispado, y archivada en ambas instancias 10 años atrás. La nota por la cual

se archivaba la causa en la Justicia, dice que se hizo “no habiendo imputado

delito a persona alguna” (12/01/2009). La fiscal era la Dra. Ana Medina. La

instancia eclesiástica concluida por Mons. Aguer igualmente desestimó el delito y

te solicitó “prudencia” en el trato con las personas (no habla de “abuso de

autoridad”).

“Si bien después de eso gestionaste la parroquia y el colegio en Gonnet durante

diez años, sin que se presentaran nuevos elementos de juicio o acusaciones, por

exceso de prudencia pedí una consulta complementaria. Allí indagamos acerca

de tu comportamiento en los últimos años, y se incluyeron personas que no son

precisamente amigos tuyos. Si bien algunos que han trabajado con vos pueden

haber tenido reparos con respecto a tu estilo pastoral o a tu carácter, sin

embargo igualmente han defendido tu buena fama.

“Parecía entonces que no podíamos negarte la posibilidad de empezar una nueva

etapa. Y para que te dedicaras plenamente a la nueva parroquia de Tolosa, en

diciembre designé también un sacerdote vicario que te acompañaría y se

dedicaría al colegio. Pero en enero un grupo de personas, junto con algunos

padres del colegio, comenzó a intervenir en medios y portales locales y a juntar

firmas en contra de tu llegada al colegio, donde en realidad no estaba previsto

que fueras. No sé cómo lograron que la presencia de este tema en los medios

fuera tan constante. Desde que asumí como Arzobispo en La Plata nunca

logré instalar un tema en los medios locales con esta contundencia. Estos hechos,

y la confusión de la información que corría, me llevaron a pedir a mi Vicario

judicial que elaborara un comunicado aclaratorio especialmente dirigido a los

padres del colegio. El comunicado se emitió el 15 de enero con mi supervisión y

se hizo llegar a los padres, mencionando explícitamente que el

sacerdote referente para el colegio no serías vos sino que sería el nuevo vicario

parroquial. Sin embargo, un grupo de personas ignoró completamente esta

aclaración pública, siguió juntando firmas en contra de tu supuesta llegada al

colegio y siguió sosteniendo en los medios que rechazaban tu llegada “al colegio.

“Como vos decís, es completamente comprensible que algunos padres se hayan

molestado si se les transmitía que un ser supuestamente peligroso –que no es

ciertamente tu caso– llegaba al colegio de sus hijos. Quizás vos y yo, en el lugar

de ellos, habríamos hecho lo mismo. Pero uno se pregunta qué otros objetivos

persiguen -algunas- de las personas que movilizaron esto. Me lo pregunto por lo

siguiente: las notas en los medios y en los mensajes que hicieron correr

mezclaban algunos datos verdaderos con otros falsos. Después de la reunión

que tuvieron con Mons. Bochatey en el Arzobispado salieron a decir cosas que no

se habían hablado allí. Intentaban averiguar dónde solías pasar tus vacaciones y

otras informaciones, indagando incluso en el Servicio penitenciario, donde

trabajás. Si yo acordaba reservadamente una reunión con vos, inmediatamente

sabían que día y a qué hora nos íbamos a ver.

“Me llegaron mails amenazantes sin firma, etc. Así se pasó de lo que podría

haber sido una comprensible preocupación, a una batalla burda para ridiculizar

tu figura. En este sentido, aunque han dicho que lo único que persiguen es que

vos no vayas a Tolosa, me pregunto si realmente se quedarán tranquilos con un

renunciamiento tuyo. Pasaste un mes muy duro y temía por tu salud. Me

pregunté si era justo someterte a las nuevas estocadas que probablemente

llegarían, pero no me parecía adecuado avalar ciertos procedimientos. No creo

que la sociedad de La Plata los avale, porque en ese caso terminaríamos

todos contra todos.

“Sin embargo, me convenció un argumento tuyo: me hablaste del bien mayor de

la tarea evangelizadora de la Iglesia; me planteaste que todas tus iniciativas

evangelizadoras podrían verse seriamente comprometidas por la desconfianza

instalada en la nueva parroquia y que Tolosa no se merecía eso. Por eso,

pensando en el bien común y en la prioridad de la misión evangelizadora de la

Iglesia, acepto tu pedido de quedarte en Gonnet. Lo acepto con tal que sea para

que inicies allí una nueva etapa misionera, con un renovado amor a tu

comunidad y con nuevos proyectos.

“La última vez que estuve en tu parroquia mencioné que, con tus virtudes y tus

defectos que todos conocen, allí te habías entregado y habías compartido tu vida.

La gente que colmaba el templo reaccionó con un cerrado y emotivo aplauso.

Esa comunidad seguramente te acompañará para que puedas aplicar las líneas

pastorales de la Arquidiócesis y encontrar una nueva fecundidad en tu

ministerio. Te pido disculpas si me equivoqué exponiéndote a este tiempo de

dolor y humillación pública, pero no dudo que el Señor utilizará todo eso para

bendecir tu ministerio y tu comunidad.

“Que todo sea para la mayor gloria de Dios. Con afecto en el Señor”.

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January 31, 2019

Revela diócesis de El Paso lista de padres acusados de abuso sexual

BUENOS AIRES (ARGENTINA)
Diario El Paso [El Paso, TX]

January 31, 2019

By Sabrina Zuniga

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Se incluye el nombre de 30 clérigos

Este jueves, la Diócesis Católica de El Paso hizo pública una lista con los nombres de 30 clérigos acusados de abuso sexual infantil y se incluyó una lista adicional con el nombre de dos padres publicada por los jesuitas de la Providencia Central y del Sur de los Estados Unidos. 

En el documento, el obispo de la Diócesis Católica de El Paso, Mark J. Seitz, expresa que este es un día doloroso para muchos, pero también de esperanza para las víctimas. 

“Hoy es un día que es doloroso para muchos, incluyéndome a mí. También es un día de esperanza, porque creo que este difícil reconocimiento público del dolor sufrido por las víctimas promoverá la curación de las víctimas de abuso, sus familias, nuestras comunidades y nuestra Iglesia”, expresó Seitz. 

La lista de los clérigos acusados de El Paso, contiene los nombres de 14 sacerdotes que fueron incardinados a la Diócesis, 5 sacerdotes que sirvieron en la diócesis pero fueron incardinados en otra, 8 sacerdotes que pertenecían a órdenes religiosas que prestan servicio en la Diócesis y 3 nombres de hermanos que pertenecen a órdenes religiosas que sirven para el obispado. 

Se incluye también los nombres de padres jesuitas acusados de abuso sexual que sirvieron en El Paso por un tiempo, pero, que cuyos casos conocidos de abuso infantil no tuvieron lugar aquí, de acuerdo con la Diócesis Católica de El Paso. 

La lista de padres jesuitas menciona a: Austin N. Park, Benjamin Wren, Edward D. De Russy, Claude L. Ory, Claude P. Boudreax y Patrick H. O’Diddy. 

Hace 20 años del último caso

“Muchos de los padres de la lista han fallecido, porque es una lista muy vieja, pero los que aun viven, no están sirviendo ya en la Iglesia”, comentó Seitz en una entrevista. 

La lista de clérigos relacionados con abusos a menores cubren los incidentes ocurridos desde 1950 al 2018. Sin embargo, el obispo dijo que el último reporte se presentó hace 20 años. 

“La ultima incidencia fue en 1999, podemos descubrir un grano de buenas noticias en medio de todo esto, porque gracias a Dios en 20 años no hemos experimentado ninguna situación de abuso por los que trabajan como clérigos en la Diócesis de El Paso y creemos que es un signo que la respuesta de la Iglesia ha tenido efecto para la Iglesia y la comunidad”, declaró Seitz. 

Desde el pasado 30 de septiembre, las quince diócesis de Texas recibieron la orden de publicar los nombres de padres, sacerdotes y representantes de la Iglesia que se les ha involucrado en actos de abuso sexual a menores. La fecha límite era hoy, jueves 31 de enero del 2019. 

Lobos disfrazados de ovejas

El número de nombres publicados se ha visto afectado significativamente por varios factores que deben considerarse para mantener la lista en su perspectiva correcta, según informó la Diócesis. 

“Si bien un caso de abuso sexual de un menor es demasiado, la lista abarca casi 70 años. Durante ese tiempo, hemos calculado que más de mil sacerdotes diocesanos y sacerdotes, o hermanos, pertenecientes a órdenes religiosas sirvieron en la Diócesis de El Paso”, detalla el documento. 

Esto significa que la cantidad de personas acusadas de manera creíble representa entre el 2 y el 3 por ciento de los sacerdotes y religiosos que prestaron servicio en El Paso. Este porcentaje es inferior al que se ha estimado en estudios nacionales. 

Hasta el 17 de agosto de 1982, la Diócesis de El Paso era mucho más grande geográficamente que en la actualidad porque, además de incluir una parte sustancial del oeste de Texas, también incluía la mayor parte del sur de Nuevo México, declara el obispado. 

“Antes de 1982, la Diócesis tenía muchos más sacerdotes de los que la conforman en la actualidad”, se señala. 

A continuación, se presentan los nombres publicados por la Diócesis Católica de El Paso con cuatro separaciones diferentes para grupo de clérigos acusados: 

Sacerdotes que fueron incardinados a la Diócesis Católica de El Paso

*Reverendo Carlos Frías 

*Reverendo Sam García 

*Reverendo Lawrence Gaynor 

*Reverendo James Hay 

*Reverendo Mario Islas 

*Reverendo Irving Klister 

*Reverendo Miguel Luna 

*Reverendo Jaime Madrid 

*Reverendo Jesse Muñoz 

*Reverendo Richard Nesom 

*Reverendo José Nieves 

*Reverendo Arthur O’Sullivan 

*Reverendo Dennis Tejada 

*Reverendo John Tickle 

Sacerdotes que sirvieron en la Diócesis de El Paso, pero fueron incardinados en otra

*Reverendo David Holley 

*Reverendo Miguel Marin 

*Reverendo Emilio Roure 

*Reverendo Marcelino Santiago 

*Reverendo Frank Sierra  

Sacerdotes que pertenecían a órdenes religiosas que prestan servicio en la Diócesis Católica de El Paso

*Reverendo Santiago Almaguer 

*Reverendo Ray Labate 

*Reverendo Alfonso Madrid 

*Reverendo Manuel Maramba 

*Reverendo Pedro Martínez 

*Reverendo Aloysius Ochoa 

*Reverendo Guido Quiroz 

*Reverendo Franco Tentori 

Nombres de hermanos que pertenecen a órdenes religiosas que sirven en la Diócesis Católica de El Paso

*Hermano Sthephen Furches 

*Hermano Kerry Guillory 

*Hermano Sam Martínez 

Hoy, misa en nombre de las víctimas

“En nombre de la Iglesia Católica en la Diócesis de El Paso, expreso mi profundo pesar por el daño causado a las víctimas y sus familias. No hay nada que pueda hacer para quitarte el dolor”, comentó Seitz. 

La Diócesis informó que se ofrecerá una Misa de Expiación y Sanación esta noche a las 7:00 p.m. en la catedral de San Patricio, ubicada en el Centro de El Paso. 

Se anima a las víctimas sobrevivientes de abuso de cualquier tipo y provenientes de cualquier fuente a asistir. Así como se extiende una invitación a los católicos y personas de buena voluntad a unirse en oración por ellos. 

El documento oficial y la lista de padres acusados de abuso sexual infantil en El Paso puede ser encontrado en el siguiente link: http://www.elpasodiocese.org

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January 22, 2019

Vatican: No prior accusation of sex abuse against Argentine

ORáN (ARGENTINA)
Associated Press [New York NY]

January 22, 2019

By NICOLE WINFIELD

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VATICAN CITY (AP) — The Vatican is insisting that there were no accusations of sexual abuse against an Argentine bishop close to Pope Francis when he resigned suddenly in 2017 and was promoted to a job at the Vatican.

Vatican spokesman Alessandro Gisotti repeated Tuesday that the Vatican only received the first accusations of alleged sexual abuse by Archbishop Gustavo Zanchetta a few months ago.

Zanchetta’s former deputy, the Rev. Juan Jose Manzano, told The Associated Press last week that he had sent the Vatican information in 2015 and 2017 of alleged inappropriate sexual behavior by Zanchetta that included taking naked selfies and reports that he engaged in harassment and misconduct with adult seminarians.

Manzano told the AP those reports didn’t constitute formal canonical accusations of sexual abuse, but were merely reports of behavior that he, another former vicar general and the rector of the seminary in Oran, northern Argentina, considered important to bring to the Vatican’s attention.

He said he didn’t believe there had been any cover-up and that he considered Francis a victim of Zanchetta’s “manipulation.”

Gisotti didn’t directly address or dispute Manzano’s reports in his statement Tuesday.

“In reference to the articles published recently by several news sources, as well as to some misleading reconstructions, I resolutely repeat what was stated this past 4 January. In addition, I emphasize that the case is being studied and when this process is over, information will be forthcoming regarding the results,” the statement said.

In his Jan. 4 statement, Gisotti confirmed that Zanchetta was under preliminary investigation for alleged sexual abuse, but said that the accusations were first made in the autumn of 2018. He said the reasons for Zanchetta’s resignation were due to his difficult, tense relations with the Oran clergy and inability to govern them.

He said the current bishop of Oran was gathering testimony that hadn’t yet arrived at the Vatican’s bishops’ office, and that Zanchetta would refrain from working during the preliminary investigation.

Manzano’s comments to the AP, in an on-camera interview and a subsequent email, undermined the Vatican’s assertion that Zanchetta had only faced accusations of authoritarianism and difficulty governing his clergy at the time of his July 2017 resignation, since Manzano said the reports concerned allegations of inappropriate sexual behavior and alleged misconduct with seminarians.

After accepting Zanchetta’s resignation Aug. 1, 2017, Francis in December that year named him to a newly created position of “assessor” in the Vatican’s office of financial management, APSA.

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January 16, 2019

Se suicidó el cura Eduardo Lorenzo, acusado de abusar sexualmente de menores durante los últimos 30 años

SALTA (ARGENTINA)
Infobae [Buenos Aires, Argentina]

January 16, 2019

By Fernando Soriano

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Esta tarde, la jueza Marcela Garmendia, de La Plata, había ordenado su detención. Fue tras recibir las pericias psicológicas hechas sobre el sacerdote, quien, según los especialistas, tiene una “estructura psicopática perversa de la personalidad”

Apenas unas horas después de enterarse de que la jueza Marcela Garmendia había ordenado su detención, después de saber que la decisión de la magistrada fue tomada una vez que ella leyó su perfil psicológico, hecho por peritos oficiales, el cura Eduardo Lorenzo fue hallado sin vida en la sede de Cáritas de La Plata. Estaba acusado de abuso sexual con acceso carnal agravado contra al menos cinco víctimas, todas varones, todas menores de edad, por hechos ocurridos al menos en los últimos tres años.

Lorenzo estaba a punto de cumplir 60 años, nació el 21 de enero de 1959. Fue descubierto por gente de Cáritas, que denunció el hecho al 911. La Policía platense arribó al lugar a las 22 y pidió auxilio al SAME. El sacerdote estaba acostado en el suelo de su habitación, con un arma a su lado.

El pedido de detención era una medida que esperaban hace meses las víctimas y sus familiares, y que había reclamado la fiscal Ana Medina en octubre pasado, pero Garmendia la hizo efectiva recién ahora, este lunes, pues había estado esperando incorporar al expediente las pericias psicológicas hechas a Lorenzo y al primero de los denunciantes.

Sin embargo, Lorenzo, acusado del delito “abuso sexual con acceso carnal agravado”, no iba a ir preso todavía. Es que, paralelamente, Alfredo Gascón, abogado defensor del cura, que fue capellán en el Servicio Penitenciario Bonaerense, había presentado un pedido de eximición de prisión a Garmendia, quien en el mismo fallo en el que ordenó detener al sospechoso rechazó este requerimiento.

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January 15, 2019

El Pbro. Eduardo Lorenzo renovó su misión como párroco de la Inmaculada Madre de Dios de Gonnet

LA PLATA (ARGENTINA)
Diario El Día de La Plata [La Plata, Argentina]

January 15, 2019

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El Pbro. Eduardo Lorenzo renovó su misión como párroco de la Inmaculada Madre de Dios de Gonnet

Hace varios días, la comunidad de la parroquia Nuestra Señora del

Carmen realiza una convocatoria vía Whatsapp y redes sociales para

concretar un encuentro el 25 de febrero, con motivo de manifestarse

en contra de la llegada del cura Eduardo Lorenzo, que aseguran está

“acusado por abuso y extorción psicológica”.

El Arbobispado de La Plata se manifestó al respecto en un comunicado, que surge

“ante la inquietud e incertidumbre que ha provocado el nombramiento del Pbro.

Eduardo Lorenzo en parte de la comunidad de la parroquia y en el Colegio

Nuestra Señora del Carmen”.

Según consignaron en el texto difundido hoy, “en el año 2008 el padrino de un

menor realizó una denuncia contra el Pbro. Lorenzo por supuesto abuso sexual

de su ahijado. La investigación se llevó a cabo en la Fiscalía (UFI) n° 1 de

nuestra ciudad. Se tomaron declaraciones al denunciante y a otros testigos,

contrariamente a lo que se dijo en algunos medios”.

Y aclararon: “Simultáneamente, la misma persona presentó una denuncia

similar ante este Arzobispado. El anterior arzobispo Mons. Héctor Aguer

dispuso de inmediato el inicio de la investigación previa que ordena el canon 717

del Código de Derecho Canónico. Fue realizada con prudencia y meticulosidad,

escuchando al denunciante y a muchos testigos que respondieron acerca de los

hechos imputados. Asimismo, se solicitó vista –y copia- de la investigación

penal llevada a cabo por la Fiscalía n° 1 de La Plata a fin de ahondar aún más

la exploración, y contar con más elementos que llevaran a dilucidar la verdad

de la acusación”.

“Luego de un análisis exhaustivo de los elementos que obraban en la

investigación canónica, se llegó a la conclusión de la inexistencia del delito de

abuso sexual por parte del sacerdote Eduardo Lorenzo. A la misma conclusión

arribó la investigación penal de la UFI n°1, luego de agotar el procedimiento

legal previsto, archivándose consecuentemente la causa el 12 de enero de 2009″,

siguieron.

En esa línea, subrayaron que: “No existe acusación contra el Pbro. Lorenzo por

‘maltratos psicológicos’ en sede penal ni en sede eclesiástica”.

El Arzobispado también explicó el recorrido de quien acusó a Lorenzo. “En torno

a los años 2008 el menor se alojaba en el Hogar “Los Leoncitos”, dependiente de

Caritas arquidiocesana (no de una parroquia) y el encargado era un laico, sr.

Diego Grieco, designado por el Director de Caritas: No era el Pbro. Eduardo

Lorenzo. El mencionado menor nunca estudió en el Colegio Concilio Vaticano II

como se ha dicho”.

“El denunciante recibió del Tribunal Eclesiástico platense una información

detallada sobre la conclusión de la investigación previa dispuesta por Mons.

Aguer hace diez años, y se reiteró la misma información, el 6 de septiembre de

2018 por disposición del actual Arzobispo ante una petición del interesado”,

agregó.

Finalmente, explicando la designación, comenzó: “Habiendo pasado una década

de este suceso, y correspondiendo un cambio de parroquia del Pbro. Lorenzo, el

nuevo Arzobispo solicitó se realizara una consulta complementaria a jóvenes,

laicos adultos y sacerdotes indagando acerca de lo acontecido los últimos años,

de la que no surgieron informaciones o elementos nuevos”.

Y cerró: “El 30 de noviembre de 2018 el Arzobispo realizó diecisiete

designaciones de nuevos párrocos y vicarios parroquiales, y el Pbro. Eduardo

Lorenzo fue designado como párroco de la Iglesia Nuestra Señora del Carmen.

Simultáneamente se designó a otro sacerdote como vicario de la misma

parroquia, de manera que sea referente para el Colegio parroquial, a fin de

permitir al Pbro. Lorenzo una dedicación plena a la parroquia. El Pbro.

Cristián Agüero permanece en su cargo como capellán para la atención de los

alumnos del colegio”.

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La lista de los 62 curas denunciados por abuso sexual en la Argentina

BUENOS AIRES (ARGENTINA)
Abogados Rosario.Com [Rosario, Argentina]

January 15, 2019

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Los casos de denuncias contra integrantes de la Iglesia católica que se conocieron a partir del escándalo del padre Julio César Grassi en 2002. La mayoría de los casos no son denunciados. La Iglesia no los denuncia, son las víctimas las que se animan a contar lo que les pasó y para ellas es un proceso muy doloroso.

Abusos, silencio, protección. Este entramado se repite en muchos de los 62 casos denunciados en la Argentina desde 2002, luego de que estallara el escándalo del padre Julio César Grassi.
 
Una investigación de la Agencia Télam –de las periodistas Lucía Toninello y Mariana García–, deja al descubierto que la denuncia contra Grassi no es un hecho aislado: desde entonces cuatro nuevas denuncias se sumaron por año y sólo tres casos fueron sancionados con la máxima pena prevista por el derecho canónico: la expulsión del sacerdocio.
 
Son 59 sacerdotes y tres monjas los denunciados en el país. De todos ellos, ocho recibieron una condena judicial. Los datos muestran cómo un complejo sistema de responsabilidades dentro de la Iglesia permite que rara vez haya una condena.
 
“La mayoría de los casos no son denunciados. La Iglesia no los denuncia, son las víctimas las que se animan a contar lo que les pasó y para ellas es un proceso muy doloroso. Estos números muestran la arbitrariedad del juicio canónico, porque salvo en casos que son indefendibles o han tenido mucha trascendencia pública, la expulsión no se concreta”, explicó a Télam Carlos Lombardi, abogado de la Red de Sobrevivientes de Abuso Eclesiástico y uno de los pocos especialistas en derecho canónico del país que no pertenecen a la Iglesia.
 
En nuestro país no existen registros oficiales sobre la cantidad de sacerdotes o monjas denunciados. Tampoco hay registro de cuántas son las víctimas.
 
Siguiendo las notas publicadas en medios nacionales y regionales, informes de agencias y consultando fuentes propias, Télam reconstruyó un mapa de la pedofilia dentro de la Iglesia utilizando el mismo mecanismo de La Casa del Encuentro, la ONG que lleva adelante el único registro nacional que existe sobre femicidio. Este mapa muestra que en la mayoría de los casos la Iglesia no acompañó a las víctimas, que los abusadores ya tenían antecedentes y que los traslados son la respuesta más frecuente ante una denuncia.
 
“Hay distintos niveles de responsabilidad en los traslados. Esos distintos niveles y esa fragmentación y discrecionalidad conspiran contra la tolerancia cero y otras premisas del Papa sobre los abusos”, reconoció en una entrevista con Télam el obispo Sergio Buenanueva, presidente de la comisión de Ministerios del Episcopado.
 
Los casos de curas “trasladados” de una diócesis a otra, cuando sobre ellos pesan denuncias de abuso, no son episodios aislados. El caso Próvolo, uno de los más recientes, es una muestra clara del procedimiento que se da dentro de la Iglesia.
 
Buenanueva, quien en 2011 fue designado para elaborar un protocolo a seguir ante denuncias de abuso, admitió que no sabe cuántos son los curas denunciados ni tampoco los condenados y sostuvo que hoy en la Iglesia “no existe criterio único”. Todo depende de la orden a la que pertenezca el abusador, si ejerce o no como sacerdote. Y si es obispo, la investigación corre entonces por cuenta del Vaticano. Así, la superposición de responsabilidades puede terminar funcionando como una red de encubrimiento.
 
En estos 15 años, sólo tres curas fueron sancionados con la expulsión del estado clerical, que implica que ya no pueden ejercer más el sacerdocio: Miguel Ángel Santurio (2013, condenado a 14 años por abuso sexual agravado contra 5 chicos), José Mercau y Cristian Gramlich (el papa Francisco fue quien ordenó la sanción contra ambos sacerdotes de San Isidro, pero la denuncia nunca fue llevada a la Justicia).
 
La siguiente lista –reconstruida por Télam– revela los nombres, cargos y estado de las causas en la Justicia penal y eclesiástica de los religiosos denunciados por abusos desde 2002. Se incluyen los casos que nunca llegaron a la Justicia, los aún investigados, los que tuvieron condena y aquellos que fueron sobreseídos.
 
1- Luis Anguita. Denunciado y sobreseído en 2004 por violar a una chica de 13 años. Se desempeñaba en el Colegio Franciscano Tierra Santa de la Ciudad de Buenos Aires. Sin condena.
 
2- Luis Alberto Brizzio. Acusado de haber abusado de un joven de 16 años en Santa Fe. La Congregación para la Doctrina de la Fe dictaminó que al producirse los hechos el denunciante era mayor de edad y descartó el delito. No hubo denuncia judicial.
 
3- Padre Walter Eduardo Avanzini. En 1998 un programa de TV mostró cómo pagaba para tener sexo con niños y adolescentes en una plaza de Córdoba. No fue investigado.
 
4- Miguel Cacciuto. Acusado en 2009 de abuso en un jardín de infantes en Villa Gesell, Buenos Aires. Actual párroco de la Sagrada Familia de Mar del Plata. No fue condenado.
 
Ladislao Chomin: condenado a 4 años de prisión
5- Ladislao Chomin. Condenado en 2012 a 4 años de prisión por abuso sexual de una niña en Misiones. Cumplió prisión domiciliaria.
 
Nicola Corradi,  preso por los abusos a niños sordos e hipoacúsicos del Próvolo  (Mendoza Post)
6- Nicolás Corradi. Con prisión domiciliaria por abuso de menores en el Instituto para chicos sordos e hipoacúsicos Próvolo de Mendoza. Acumula denuncias por abuso en Italia y en el Próvolo de La Plata. No fue condenado.
 
7- Alessandro De Rossi. Acusado de abuso a niños entre 2008 y 2013, cuando era párroco en un templo de Salta capital. Detenido en Roma en 2014, se negó la extradición por falta de pruebas y fue liberado seis meses después.
 
8- Fray Diego. Denunciado penalmente en 2008 por abuso sexual contra un adolescente de 15 años en Buenos Aires. No fue investigado.
 
Juan Escobar Gaviria: detenido e investigado por el abuso sexual de menores
9- Juan Diego Escobar Gaviria. Elevarán a juicio oral la causa que lo investiga por abuso sexual de al menos cuatro menores en Entre Ríos. En 2016 fue detenido en la Unidad Penal Nº 5 de Victoria.
 
10- Atilio Jesús Garay. Acusado de violar reiteradamente a una chica en 2004 en Los Ángeles, Estados Unidos. Fue candidato a intendente de General Campos, Entre Ríos. No fue investigado ni condenado.
 
11- Daniel Giménez. Denunciado en marzo de 2011 por abusar de una adolescente en Formosa. Se abrió una causa judicial. No fue condenado.
 
12- Padre Ricardo Giménez. Denunciado en 2013 por Julieta Añazco, por abuso reiterado en La Plata. No fue llamado a declarar.
 
13- Hermano Isaac Gómez. Condenado a 11 años de prisión por el Tribunal Oral y Criminal N° 4 de Mercedes, Buenos Aires, por el abuso sexual agravado de un menor.
 
14- Giovanni Granuzzo. Forma parte de la causa Próvolo de Mendoza, donde se abusó de chicos sordos e hipoacúsicos. También fue denunciado por abuso en Verona, Italia y La Plata junto con Nicolás Corradi, Luigi Spinelli y Eliseo Primati. Aún no fue condenado.
 
Justo Ilarraz: a la espera del juicio oral por abusos contra medio centenar de niños entre 10 y 14 años
15- Padre Justo José Ilarraz. Se le inició investigación canónica por abusos contra al menos medio centenar de niños de entre 10 y 14 años en el Seminario Arquidiocesano “Nuestra Señora del Cenáculo” de Paraná, Entre Ríos, entre 1984 y 1992. El juicio oral comenzará en agosto próximo.
 
16- Padre Virginio Juan Isottón. Detenido en julio de 1999 por “abuso deshonesto” de niñas en la parroquia Nuestra Señora de Fátima, en Cañuelas, Buenos Aires. Lo declararon inocente en octubre de 2011.
 
17- Jorge Luis Morello. Denunciado por Iván González, seminarista de 19 años de Guaymallén, Mendoza. En 2012 se inició una demanda civil contra el arzobispado (José María Arancibia y Sergio Buenanueva) por ocultar información y tuvieron que pagar una indemnización. El arzobispado argumentó que la relación “había sido consentida”. No fue condenado.
 
18- Albano Mattioli, ex directivo del Próvolo de La Plata. Llegó a la Argentina en 1965 desde el Próvolo de Verona, Italia, tras ser denunciado por abusos. Murió en 2013 a los 93 años en Italia y nunca fue investigado.

José Mercau:  condenado a 14 años por abuso, el papa Francisco decretó el cese de su sacerdocio
19- José Antonio Mercau. El papa Francisco decretó el cese de su condición sacerdotal. En 2011 fue condenado a 14 años por “abuso y sometimiento sexual agravado” en perjuicio de cinco chicos en un hogar del Tigre, Buenos Aires. Fue excarcelado el 18 de marzo de 2014.
 
20- Reinaldo Narvais. Acusado por acoso sexual y abuso de poder por integrantes de la parroquia Nuestra Señora de Pompeya, de Rosario. El Vaticano abrió un juicio, no dio por probado el abuso y fue declarado inocente.
Domingo Pacheco: condenado a 13 años de prisión por abuso de menores
21- Domingo Pacheco. Condenado en febrero último a 13 años de prisión por abusar del menor Osvaldo Ramírez en Corrientes. Sigue libre hasta que la sentencia quede firme.
 
22- Rubén Pardo. Acusado por violar a un chico de 14 años en 2002 en Quilmes, Buenos Aires. Murió en 2005. Nunca fue juzgado, pero la Justicia condenó al obispado local por encubrimiento y lo obligó a pagar una indemnización.
Héctor Pared: condenado a 24 años de prisión por abuso sexual
23- Héctor Pared. Condenado en marzo de 2003 a 24 años de prisión por abuso sexual en un hogar de Florencio Varela, Buenos Aires. Murió en septiembre de ese año.
 
24- Martín Paz. Separado de sus funciones eclesiásticas en mayo de 2003 por el arzobispo de Salta, monseñor Mario Cargnello, por abusar en Catamarca de una chica de 17 años que quedó embarazada. Hubo denuncia penal pero no fue investigado.
 
25- Luis Pezzolo. Detenido en septiembre de 2003 por abuso sexual en el hogar Obra de Don Bosco de Bernal, Buenos Aires. Estuvo cinco años con prisión domiciliaria. Se espera el juicio público.
Fernando Picciochi: condenado a 12 años de cárcel por abuso; fue liberado en 2016 gracias al 2×1
26- Fernando Enrique Picciochi. Condenado en 2012 a 12 años de cárcel por abusar sexualmente de al menos cinco niños. Sebastián Cuattromo, quien iba al colegio Marianista de Caballito, Buenos Aires, lo denunció en 2000. Está en libertad por el beneficio del 2×1 desde principios de 2016.
 
27- Monseñor Carlos Robledo. En octubre de 2012, el ex seminarista Alfredo Bazán lo denunció por el abuso de seis adolescentes en 1987. Murió en 2009 sin ser investigado.
 
28- Luis Sabarre. Denunciado en 2010 por abusar de una nena de 9 años en Mendoza. La Iglesia abrió una investigación y lo declaró inocente. Fue designado administrador parroquial del Colegio Nuestra Señora de Luján de Cuyo.
 
29- Padre Miguel Ángel Santurio. Condenado en 2013 en un juicio canónico por abuso en Misiones. Fue liberado por falta de pruebas.
 
Mario Sasso: condenado a 17 años de prisión por abusar de 5 niñas
30- Mario Napoleón Sasso. Condenado en 2007 a 17 años de prisión por haber abusado sexualmente de cinco niñas en 2002 y 2003, cuando era párroco de la capilla San Manuel en Pilar, Buenos Aires. En el juicio probaron el encubrimiento de dos sacerdotes colegas de Sasso, que fueron procesados.
 
31- Padre “Seryo”, Instituto Vicente Pallotti, Turdera, Buenos Aires. Denunciado por abusar de alumnos de ese Instituto. No fue condenado.
 
32- Luis Eduardo Sierra. Condenado a ocho años de prisión en 2004 por abusar en 2000 y 2001 de tres monaguillos de entre 12 y 14 años del colegio Ave María de la Obra Don Orione, de la localidad bonaerense de Claypole. No se sabe si cumplió la condena. Se fue a Paraguay, donde también lo acusaron de abusos.
 
33- Luigi Spinelli, consejero en el Próvolo de Mendoza. También había sido denunciado en Verona, Italia. No se sabe dónde está.
 
34- Edgardo Storni. Ex arzobispo de Santa Fe. En 2009 fue condenado a ocho años por abusar de un seminarista. Pasó un poco más de un año en prisión domiciliaria porque tenía más de 70 años. En 2011, la Cámara Penal anuló el fallo. Murió al año siguiente.
 
35- Richard Suttle. Fue denunciado en 2008 por abuso sexual de menores entre 1982 y 1983 en la escuela primaria del Sagrado Corazón, en Prescott, Arizona, Estados Unidos. En 2013 llegó a Buenos Aires como integrante del equipo de los claretianos dedicado a las misiones de las Naciones Unidas. No fue investigado.
 
36- Carlos Urrutigoity. Denunciado por “conductas deshonestas” en un seminario en Buenos Aires y trasladado a los Estados Unidos. Por nuevas denuncias lo reubicaron en Paraguay. Actualmente en el Instituto del Verbo Encarnado, en San Rafael, Mendoza. No fue investigado.
 
37- Aníbal Valenzuela. En 2007 el obispo de Puerto Iguazú (Misiones), Marcelo Martorell, decidió suspenderlo como párroco por denuncias de abusos. Tuvo el apoyo del obispo Joaquín Piña y nunca fue investigado.
 
38- Padre Mario Yulán. Denunciado por abuso sexual en la parroquia San Juan Bautista, en Buenos Aires en 2007, en reemplazo de José Antonio Mercau. No fue condenado.
 
39- Cristian Vázquez. Ex sacerdote de la capilla Virgen del Carmen de Río Grande (Tierra del Fuego), imputado por abusar de una menor en 2012. No fue condenado.
 
40- Renato Rasguido. En marzo de 2014 fue denunciado por abusar de un adolescente de 15 años en Andalgalá, Catamarca. En 2015 la fiscal pidió su detención, aunque no se concretó. Espera el juicio en libertad.
 
41- Daniel Omar Acevedo. Un joven lo denunció como autor del abuso sexual que había sufrido cuando era niño y el 13 de noviembre de 2016 fue separado como cura de Ushuaia. No fue condenado.
 
42- Juan de Dios Gutiérrez. Denunciado en abril de 2015 por abusar de una chica de 16 años en Belén, Catamarca. Aún no fue condenado.
 
Agustín Rosa: detenido en espera del juicio oral; tiene 2 denuncias por abuso
43- Agustín Rosa, Salta. Detenido con prisión preventiva. La causa será elevada a juicio oral. Fue denunciado por dos ex novicios. Tiene 25 denuncias canónicas por abuso, corrupción y enriquecimiento ilícito.
 
44- Nicolás Osvaldo Parma Vega. Denunciado por abuso sexual pero aún no fue investigado. Pertenece a la congregación del sacerdote Agustín Rosa.
 
Cristian Gramlich:  el papa Francisco determinó la expulsión del estado clerical
45- Cristian Gramlich. Expulsado del estado clerical. No hubo investigación judicial. Las denuncias por abuso en su contra habían empezado en 1998 en el colegio Carmen Arriola de Marín de San Isidro, Buenos Aires.
 
46- Marcelino Moya. Denunciado en 2015, está a punto de ir a juicio oral. Cometió abusos contra menores que eran monaguillos entre 1994 y 1997 en la Parroquia Santa Rosa de Lima, de Entre Ríos.
 
47- Eliseo Primati. Cura del Instituto Próvolo de Mendoza. Tiene denuncias por abusos también en Italia. Aún no fue investigado.
 
48- Finnlugh Mac Conastair. Denunciado por abusos sexuales en el Colegio Cardenal Newman de San Isidro, Buenos Aires. El caso más conocido fue el de Rufino Varela. Aún no fue investigado. Tanto el colegio como la Congregación de Hermanos Cristianos Región de América Latina pidieron recientemente “disculpas públicas” a “todos los abusados” en esa institución.
 
49- Félix Alejandro Martínez. En 2002 fue denunciado junto al profesor de educación física Fernando Melo Pacheco por el abuso sexual de chicos que asistían al jardín de infantes de la Escuela Nuestra Señora del Camino, de Mar del Plata. Recientemente ofició la misa por los 20 años del asesinato de José Luis Cabezas. No fue condenado.
 
50- Alejandro Squizziatto. Acusado de abusar de un niño en Mendoza en 2014. No fue investigado.
 
51- Raúl del Castillo. Denunciado en 2008 en Mendoza por abusar de un adolescente. Está en Paraguay, no fue condenado.
 
52- Carlos Richard Ibáñez Morino. Denunciado por abuso sexual de al menos diez jóvenes en Bell Ville, Córdoba, a principios de los 90. En 2004, la Corte Suprema paraguaya autorizó un proyecto para extraditarlo a la Argentina. No fue condenado.
 
53- Carlos Alberto Dorado, Santiago del Estero. Acusado por abuso, no fue investigado.
 
54- Monseñor Adolfo Uriona. En 2006 una joven lo denunció por haberla manoseado cuando era obispo de Añatuya, Santiago del Estero. Fue demorado por la policía. En 2014, el papa Francisco lo nombró obispo de Río Cuarto. Fue investigado y sobreseído en mayo de 2009.
 
Carlos Buela: el Vaticano admitió “inconductas sexuales”
55- Carlos Miguel Buela. Fundador del Verbo Encarnado, Mendoza. Acusado de violar a seminaristas de la congregación. El Vaticano admitió que era culpable de “inconductas sexuales”. Lo trasladaron a una iglesia en Génova. No fue condenado.
 
56- Fernando Yáñez. Procesado por abusar de chicos de un hogar en San Rafael, Mendoza. No fue condenado.
 
Horacio Corbacho, procesado por abuso a niños sordos e hipoacúsicos del Insituto Próvolo
57- Horacio Corbacho. Detenido en Mendoza por las denuncias de abuso a chicos sordos e hipoacúsicos en el Instituto Próvolo. No fue condenado.
 
58- Néstor Monzón. A punto de ir a juicio oral por el abuso de dos nenes de tres años en Reconquista, Santa Fe.
 
59- Bibiana Fleitas. En 2015, una ex novicia escribió un libro contando los abusos de la monja en el Colegio Santa Rosa de Viterbo de San Lorenzo, Santa Fe. Fue trasladada a Mendoza pero aún no fue investigada.
 
María Pacheco: la religiosa fue condenada a 13 años por abuso reiterado a una nena de 13 años
60- María Alicia Pacheco. Era colaboradora de otro cura abusador, Agustín Rosa. Detenida desde diciembre de 2016 por abuso reiterado de una nena de 13 años en Salta.
 
Kosaka Kumiko, los  niños del Próvolo denuncian que ella ayudaba a los sacerdotes abusadores
61- Monja Kosaka Kumiko, acusada de ayudar y encubrir a los sacerdotes que abusaban de los chicos del Próvolo de Mendoza. Es investigada y podría enfrentar una pena de entre 10 y 50 años de cárcel.
 
El padre Grassi, condenado a 15 años de prisión (NA)
62- Padre Julio César Grassi. Condenado en 2009 a 15 años de prisión por abusar de un menor que vivía en la Fundación Felices los Niños, que él dirigía. La Corte Suprema confirmó la sentencia en marzo último. En abril, el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Morón lo benefició con el 2×1 y le redujo dos años y medio la pena. La medida será apelada por los abogados querellantes.

Fuente: https://www.infobae.com/sociedad/2017/05/12/la-lista-de-los-62-curas-denunciados-por-abuso-sexual-en-la-argentina/

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January 13, 2019

El cura Rosa también sería juzgado este año

SALTA (ARGENTINA)
El Tribuno Salta [Salta, Argentina]

January 13, 2019

By Rubén Arenas

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Está imputado por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante contra dos menores. 

Dentro de la grilla de los juicios más resonantes que se ventilarán este año en Salta también está previsto llevar al banquillo de los acusados al conocido cura Rubén Agustín Rosa Torino. El fundador del instituto religioso Hermanos Discípulos de Jesús de San Juan Bautista, está imputado por los delitos de “abuso sexual gravemente ultrajante y abuso sexual simple”, agravado por ser ministro de culto reconocido.

Rosa Torino fue denunciado por dos exseminaristas de su congregación. Por este hecho el religioso estuvo detenido entre diciembre de 2016 y agosto de 2017, pero luego fue liberado por un Tribunal de Impugnación por considerar que no había peligro de fuga, como lo había sostenido la jueza de primera instancia.

En la resolución de imputación la fiscal Luján Sodero Calvet señaló que las víctimas fueron sometidas a actos de “tocamientos libidinosos” en zonas íntimas. En ese sentido remarcó que dado el “rol de padre fundador” del citado instituto, las pruebas colectadas en la causa demuestran que los damnificados no pudieron prestar “de ningún modo su consentimiento libre y voluntario a los abusos sexuales denunciados”.

Para la fiscal quedó claro que el acusado gozaba de “ascendencia” sobre los miembros de la congregación que dirigía y que se “tornaba imposible para estos, en ese estado de clara vulnerabilidad, resistirse o negarse, máxime teniendo en cuenta las premisas que se impartían en esa orden religiosa y el evidente estado de sumisión en el que se desarrollaba el vínculo entre Rosa Torino y los hermanos de la congregación encabezado por el acusado”. La fiscal sostuvo que los resultados de los estudios psicológicos practicados a los denunciantes “fueron determinantes” en cuanto al padecimiento de las víctimas, como así también respecto al perfil del acusado.

Sodero explicó que para poder establecer lo sucedido en la orden religiosa que dirigía Rosa Torino se realizaron numerosas diligencias, entre ellas varias inspecciones oculares en las instalaciones del Instituto San Juan Bautista, además de pericias sobre un teléfono celular, pendrive, computadoras, cámaras filmadoras y otros dispositivos digitales secuestrados en el marco de la causa.

Las fuentes consultadas señalaron que dentro del calendario judicial del año también podría ser exjuiciado el excura Emilio Lamas, quien a partir mediados del año pasado ocupó gran parte de las crónicas policiales. Lamas fue expulsado del clero por las denuncias de abusos que habría cometido durante su paso por la iglesia de Rosario de Lerma hace más de 20 años.

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January 11, 2019

Prisión preventiva para el sacerdote Tulio y el ex portero del Jardín Belén

SAN NICOLáS DE LOS ARROYOS (ARGENTINA)
La Opinión Semanario [San Pedro, Argentina]

January 11, 2019

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Hubo movilización de sampedrinos a San Nicolás para rezar por la liberación de los acusados de perpetrar el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado contra alumnos del Jardín Belén. El Dr. Ricardo Pratti dictó antes del plazo previsto la prisión preventiva para los dos imputados y transcurrió la audiencia con fieles que llegaron al recinto para manifestar su apoyo al cura párroco y entregar un petitorio con más de mil firmas en presencia de los abogados de las niñas y el niño, víctimas.

La causa que mantiene en prisión al Sacerdote Tulio Matiussi y al ex portero del Jardín Belén, Anselmo Ojeda cumplió una nueva etapa y antes del plazo que vencía el 14 de Enero, el Juez Ricardo Pratti dispuso esta tarde confirmar la prisión preventiva para ambos imputados por la comisión de los delitos de “abuso sexual con acceso carnal agravado por la guarda”, esa es la carátula del expediente que una vez terminada la instrucción se elevará a juicio oral.

La sede del Juzgado de Garantías N° 1, recibió el pasado miércoles a decenas de personas que llegaron a bordo de un vehículo para apoyar a los acusados; entre ellos la directora del establecimiento, un hermano del cura párroco y un familiar de Ojeda además de algunas mamás de alumnos del establecimiento. En principio, se solicitó que algunos de ellos pudieran presenciar la audiencia y, luego de evaluarlo, el titular del juzgado resolvió facilitar el acceso a dos o tres personas. Pasados los minutos y mientras el fiscal, la defensa de las víctimas y la de los imputados intercambiaban sus posturas, los fieles que querían apoyar a Mattiusi comenzaron a sumarse en una situación calificada como “muy poco habitual” para trámites de estas características.

Según se supo, los acusados esgrimieron nuevamente su condición de inocentes, respondieron a algunas de las contradicciones en las que incurrieron en sus declaraciones previas respecto a la cantidad de veces que el sacerdote visitaba el jardín de infantes y en cada uno de los casos solicitaron transcurrir el resto del proceso con prisión domiciliaria para la que el obispado había ofredido un domicilio nicoleño en el caso de Tulio. Eso no sucederá y por el contrario deben ser alojados en la unidad penal. La tercera imputada aún no declaró y se está a la espera de esa citación para que pueda ejercer su derecho a defensa; en tanto se sabe que a pedido del sacerdote podría habilitarse una ampliación de su declaración durante la primera semana de marzo.

En estas condiciones es probable que no haya más novedades que las apelaciones que con seguridad se presentarán sobre la decisión que hoy tomó el Juez Ricardo Pratti.

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January 7, 2019

Abuse allegations at famed monastery rock pope’s native Argentina

MENDOZA (ARGENTINA)
Wayback Machine Internet Archive [San Francisco CA]

January 7, 2019

By Inés San Martín

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ROSARIO, Argentina – Speaking on background, a Vatican official told Cruxin early December that when the crisis of clerical sexual abuse explodes in Pope Francis’s native Argentina, the situation would be dramatic.

Odds are he wasn’t referring to the recently disclosed allegations of abuse against two priests from the Monasterio del Cristo Orante, or the Monastery of the Praying Christ in the province of Mendoza, some 700 miles from Buenos Aires, closer to Chile than to the Argentine capital, but that doesn’t make it any less dramatic.

Of a clear traditionalist tint, with daily Mass in Latin and the monastic tradition of silence firmly upheld, pilgrims and the merely curious are greeted with a sign describing the place not as a “touristic destination, a camping site nor a place for a picnic,” but as a “house of prayer.”

Yet as of Thursday, the monastery is no longer primarily a place of quiet contemplation. Instead, it’s become a closed-off structure resembling a medieval fortress, as the archbishop of Mendoza deemed the accusations to be credible enough to merit further investigation. The prelate, Marcelo Daniel Colombo, said the measure was “preventive” and “temporary.”

Two priests are currently in prison and awaiting trial, accused of sexually abusing a former student of the community who was a minor at the time and tried to enter the community in 2009. The alleged abuses are said to have continued until 2015, when the young man was 23. The two accused are today over 50.

The man made the allegation against the two founders of the monastery, Diego Roque and Oscar Portillo, who are originally from Buenos Aires. They were formally charged a week ago for “abuse, aggravated by the fact that they are figures of authority, and for abuse with carnal access.”

Both have declared their innocence.

The alleged victim spoke to the archdiocese, which began an internal investigation. According to prosecutors the Church had received earlier allegations of possible wrongdoing by the two priests, but nothing that constituted abuse. The victim reportedly decided to come forth after receiving treatment from a psychologist, and with the hope of “protecting other young men.”

Together with his wife, his doctor and his parents he had been scheduled to testify Jan. 2, but missed that appointment as well as one on Jan. 3.

Alejandro Gullé, procurator of Mendoza’s court, said on Friday, the day the monastery was closed by the bishop, that civil authorities are not “investigating the Church but these two priests. We have received offerings of cooperation from the archdiocese.”

Colombo decided to close the monastery while “civil justice, canonical justice and state justice” investigate the two monks, with the aim of considering “the way forward with the experience of religious life in this context.”

According to the prelate, an archdiocesan council listened to the “suffering of those who came forward to witness these painful events that gave origin to the canonical cause and also in civil law.”

“We also took into consideration the various elements [which have] contributed to these causes, some of which were not made in the canonical case but publicly referred to by the highest authorities of criminal prosecution,” reads a statement released Jan. 3, the second since the allegations were first made public in late December.

“All this requires us to ensure the welfare of the young religious who have remained in the monastery,” the statement said.

Younger religious brothers, Colombo explained, will soon return to their family homes and will continue to be accompanied spiritually in their vocational search. The two elder brothers, one professed and another a novice, and thus already a priest, will live in a parochial community.

The administration and management of the monastery will now fall under direct responsibility of the archdiocese while this “painful state of affairs continues.”

“Sharing the pain generated by these events, I beg you to join us with your prayer,” Colombo wrote. “I know of many who love the Monastery of the Praying Christ and who have lived there moments of deep spiritual intensity. We ask you to understand the unprecedented situation and the essential prudential action expected of the Church in cases like these.”

“Let us pray above all for those who are suffering because of such painful events, so that they can walk the path of truth, and so that we can do it together with them. In this context, as we stated in our communication on December 27, we reiterate our commitment to justice and we place ourselves at your entire disposal.”

A letter from prison

The local newspaper Los Andes published a letter allegedly written by Roque, known by the religious name of Diego of Jesus, from prison. In it, he speaks of a “war” against himself and his fellow monk, but also writes about being imprisoned with seven other men in what he calls a small cell of a “pure religious state.”

He also says that the only temptation is to “believe we’re Van Thuam,” a reference to Cardinal Francis Xavier Nguyễn Văn Thuận of Vietnam, who spent 13 years in jail under a Communist regime and today is widely considered a saint.

Many in Mendoza defend the two priests and the monastery, saying they have long been threatened by people who want to buy the 170 acres where the monastery is placed. The land has an estimated value of five million dollars, without taking into account the worth of the building that sits on it.

When the monks acquired the property in 1996, it was considered bad land. However, since then several major wineries have found it fertile territory to produce Malbec, and interest has grown exponentially.

According to some posts found on Facebook, there are people who claim the priests had been told to sell under the threat of losing the land “regardless.”

Others, however, are less inclined to offer defenses for the monks. According to the Network of Clerical Sexual Abuse Survivors of Argentina, the archdiocese has covered up for them and that act is another “link in the chain of cover-up supported by Pope Francis.”

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December 24, 2018

Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual Eclesiástico de Argentina Los 65 cuestionamientos al Papa Francisco sobre el sistema de encubrimiento del clero abusador sexual

SALTA (ARGENTINA)
Diario Feliciano [Entre Ríos, Argentina]

December 24, 2018

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La Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual Eclesiástico de Argentina elaboró un informe sobre “las acciones del papa Francisco que consolidan el sistema de encubrimiento del clero abusador sexual en la iglesia católica, 2013 – 2018”. Allí se da cuenta que todavía –para el caso Argentina y especialmente Entre Ríos- no ha iniciado procedimiento canónico alguno para determinar responsabilidades por omisión y negligencia, aplicando las disposiciones contenidas en el documento “Como una madre amorosa”, contra los obispos argentinos, responsables de controlar a sacerdotes incardinados en sus diócesis, denunciados por abuso sexual en sede estatal y/o canónica. En el caso de Entre Ríos, se trata de los obispos Juan Alberto Puíggari (sacerdotes Justo José Ilarraz, Marcelino Moya, Juan Diego Escobar Gaviria y la religiosa Bibiana Fleitas); Estanislao Karlic y Mario Maulión (sacerdote Justo José Ilarraz).Por Carlos Lombardi (*)

Las acciones que se enumeran a continuación, han sido llevadas a cabo por el papa Francisco desde que fue elegido hasta la fecha de publicación del presente informe elaborado por la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual Eclesiástico de Argentina.

La enumeración no es taxativa, por lo que pueden sumarse muchas más acciones. Todas ellas, consolidan el sistema de encubrimiento de los sacerdotes abusadores sexuales que la institución religiosa mantiene en su estructura, cuyos efectos no son otros que el abuso de poder, la denegación de justicia y la violación de derechos humanos de las víctimas.

Institucionales

1. Designó en la Curia vaticana a cardenales que participaron del cónclave que lo eligieron como papa, integrantes de la denominada “docena sucia” por haber sido acusados de encubrir sacerdotes pederastas. Ellos son: Leonardo Sandri (Argentina), miembro de la secretaría para la Comunicación del Vaticano; George Pell (Australia), Prefecto de la Secretaría de Economía de la Santa Sede; Marc Ouellet (Canadá), Prefecto de la Congregación para los Obispos y Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina; Seán O’Malley (EE.UU.), Consejero en el C8 y Presidente de la Pontificia Comisión para la Protección de Menores; Peter Turkson (Ghana), Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral; Oscar Rodríguez Madariaga (Honduras), Consejero del C9.

2. Designó en la C9 (órgano consultivo), a los siguientes cardenales acusados de encubrir abusos sexuales: Oscar Rodríguez Madariaga; Francisco Javier Errázuriz Ossa; Sean Patrick O’Malley; George Pell. En el caso de Errázuriz, se le aceptó el retiro luego de terminar el período para el cual fue nombrado.

3. En particular, el cardenal George Pell es responsable de encubrir más de 4.000 casos de abusos sexuales del clero en Australia y, también, de haberlos cometido. Al no poder sostener más su cargo y ser requerido por las autoridades judiciales de Australia, le concedió licencia para que viaje a su país y se someta a las autoridades judiciales del estado. En noviembre de 2018, Pell fue encontrado culpable de abusar sexualmente de dos monaguillos en los años ’90, cuando era obispo en Ballarat, conforme el veredicto unánime de un tribunal de Melbourne.

4. En los mencionados casos de Errázuriz y Pell no hubo expulsión ni apartamiento por parte del papa de los prelados, sino cumplimiento del mandato en el primero y otorgamiento de licencia en el segundo, sin renovación “agradeciéndoles el trabajo que han realizado en estos cinco años”.

5. No ha cumplido con las nueve exhortaciones que el Comité de los Derechos del Niño (ONU), le hizo a la Santa Sede en 2014 para extirpar el flagelo de los abusos sexuales, que está enquistado en su estructura y organización.

6. No ha cumplido con el conjunto de medidas sugeridas por el Comité que controla la Convención contra la Tortura y otros tratos o penas crueles, Inhumanos o degradantes, para evitar la comisión de abusos sexuales.

7. No ha presentado al Comité de los Derechos del Niño el último informe relativo al cumplimiento – dentro de la iglesia – de la Convención respectiva, que venció el 01 septiembre de 2017 y que la Santa Sede tiene la obligación de presentar por haberla suscripto.

8. Tampoco presentó al Comité contra la Tortura el informe periódico que venció el 23 de mayo de 2018.

9. Mantiene el sistema de violencia institucional, sexual, psicológica y de género contra niños, niñas y adolescentes.

10. Mantiene el cuerpo normativo interno, violatorio de derechos humanos de las víctimas de abuso sexual eclesiástico, principal eje donde engarza todo el sistema de encubrimiento de curas abusadores.

11. Mantiene el secreto pontificio en materia de abusos sexuales del clero. El mismo, obliga a todos los participantes de un procedimiento canónico a guardar secreto bajo juramento de silencio. Se amordaza y coacciona a las víctimas.

12. No ha publicado registro oficial – certificado por organismos independientes – de los sacerdotes expulsados por causa de abuso sexual infantil.

13. Mantiene en secreto el lugar donde están los sacerdotes acusados de abuso sexual y que han sido separados de modo transitorio por una medida cautelar canónica, con serio riesgo de estar cerca de niños y jóvenes. Tampoco existen mecanismos internos para controlar aquellas medidas.

14. Avala el rol marginal de la Comisión para la Tutela de Menores que, en la práctica, no ha producido cambios significativos. Desde su creación, sólo se ha reunido tres o cuatro veces de manera plenaria, cuyos dictámenes no son obligatorios para los obispos.
La misma no tiene poder de investigación real, no conoce la información existente en la Congregación para la Doctrina de la Fe (única con competencia en la materia), acerca de los abusos sexuales; tampoco conoce estadísticas. Sus resultados son prácticamente nulos.

15. Avaló la expulsión de Peter Saunders de la referida Comisión. Saunders fue víctima de abuso sexual y muy crítico con la actividad de la misma.

16. Avaló la inacción de la Comisión al aceptar la renuncia de Marie Collins, otra víctima de abuso sexual designada para integrarla como señal de transparencia. La causa por la que renunció: “Falta de apoyo dentro del Vaticano”. Las dos víctimas fueron usadas y manipuladas.

17. Creó un Tribunal encargado de juzgar a obispos negligentes en iniciar procedimientos contra curas abusadores. Luego, dio marcha atrás elaborando la carta apostólica Como una madre amorosa, suplantando el tribunal por un procedimiento regulado en el Código de Derecho Canónico y encargado a determinadas Congregaciones de la Curia.
El proceso es groseramente tramposo: el obispo acusado tiene la posibilidad de entrevistar a los superiores de las Congregaciones, fomentando el contubernio; se consolida el privilegium fori, es decir, el hecho que curas juzguen curas por delitos comunes; se elimina la independencia como fundamento de un juicio justo e imparcial. Un esperpento jurídico. Aún no hay un solo obispo sancionado por este mecanismo.

18. Avala la permanencia del sacerdote Tony Anatrella, psicoterapeuta y asesor francés del Vaticano en temas de la sexualidad que argumenta que los homosexuales no deben ser ordenados al sacerdocio y que ha sido acusado por al menos cuatro hombres de haberles abusado sexualmente en sesiones de terapia diseñadas para “curarles” de su homosexualidad.

19. Designó al arzobispo jesuita español Luis Ladaria Ferrer como nuevo prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, quien no llevó a la justicia estatal a un sacerdote que la Iglesia condenó por abuso sexual de 11 niños.

20. No ha propuesto reforma alguna relativa al secreto de confesión que, entre otras causas, permite el encubrimiento de sacerdotes pederastas.
En el caso del cardenal Pell, las autoridades australianas recibieron una recomendación de parte de una comisión especial creada para investigar los casos de abuso sexual que recomienda no otorgar “ninguna excusa, protección o privilegio” a los sacerdotes que no alerten a la policía de los delitos de los que tengan noticias, sin importar el contexto en el que se ha dado a conocer.

21. El Vaticano no informa el nombre de los sacerdotes pedófilos, con acusación o sanción; omite premeditadamente informar a la autoridad judicial de los estados. Ejemplo, el de un sacerdote italiano que desapareció de su diócesis. Luego se conoció que había sido enjuiciado y expulsado por la Congregación para la Doctrina de la Fe por pedófilo, lo redujeron al estado laical. Fue la propia Congregación quien le ordenó al sacerdote abusador que no debía contar nada a nadie porque había que proteger la imagen de la iglesia.

22. Reconoció expresamente que “la Iglesia llegó demasiado tarde” tanto para reconocer la gravedad del problema como para asumir responsabilidades al respecto.
“Tal vez la antigua práctica de transferir a la gente adormiló un poco las conciencias”, expresó Francisco durante una reunión con los miembros de Pontificia Comisión para la Protección de los Menores en el Palacio Apostólico.

23. Recibió una carta del joven polaco Kamil Tadeusz Jarzembowski, denunciando los abusos en su habitación a otro seminarista, más de 140 veces y de los que él era testigo ocular. El papa no tomó decisión alguna.

24. Avaló y no se opuso a la ordenación sacerdotal del Pbro. Gabriele Martinelli, acusado por abusos en el Preseminario San Pío X en el Vaticano. Año 2017.

25. Participó de la misa por el fallecimiento del cardenal Bernard Law, ex arzobispo de Boston, EE.UU., el mayor encubridor de sacerdotes pederastas en ese país, que fuera protegido en el Vaticano para no entregarlo a las autoridades judiciales. Nunca se lo enjuició ni sancionó.

26. En diciembre de 2017, renovó la Comisión para la Tutela de Menores, ampliándola a dieciséis miembros, pero sin modificar su función y sentido.

27. Designó al cardenal Roger Mahony – crónico encubridor de sacerdotes abusadores en Los Ángeles -, para ser su enviado especial y representante en una Misa Pontifical en la Catedral de Scranton, Pensilvania, para celebrar el 150 aniversario de esa diócesis, que tuvo lugar el 4 de marzo de 2018 en la Catedral de San Pedro, Scranton. Finalmente, el propio Mahony informó que no podría asistir.

28. Fue denunciado por el Arzobispo Carlo María Viganò, exnuncio en Estados Unidos, por encubrir los abusos sexuales cometidos por el Arzobispo Emérito de Washington, el ex cardenal Theodore McCarrick.
El caso reflejó, además, un conflicto interno dentro de la institución, por pertenecer el denunciante a una línea política distinta a la del papa.

En Europa

29. Avaló la protección que el cardenal Angelo Bagnasco – ex presidente de la Conferencia Episcopal Italiana y arzobispo de Génova – hizo de Carlos Miguel Buela, fundador del Instituto Verbo Encarnado y sancionado canónicamente por casos de abuso sexual. Nadie controla a Buela, para evitar futuros abusos a niños y/o seminaristas.

30. Mantiene la ambigüedad en el caso español denominado “los romanones”. Atiende personalmente la llamada del denunciante, le pide perdón, le anima a denunciar a la justicia civil y pone en marcha el proceso canónico rápidamente, fruto del cual el arzobispo de Granada suspende a divinis a tres de los imputados. Sin embargo, coloca a otros miembros del clan como sus sustitutos. No somete al obispo de Granada – Francisco Javier Martínez- a juicio por negligencia.

31. Protege a 25 obispos franceses (5 de ellos en actividad), que encubrieron a 39 sacerdotes abusadores de 300 niños.

32. Redujo las sanciones a un grupo de curas pederastas italianos, que no perdieron su condición de sacerdotes, sino que no realizarán el ejercicio público de los oficios.

33. En Alemania, no ha sancionado a obispos ni sacerdotes por el escándalo de los 547 niños abusados en el coro Regensburger Domspatzen, dirigido durante décadas por Georg Ratzinger, el hermano mayor del papa Benedicto XVI.
En relación a este país, ha guardado silencio ante el informe que da cuenta que 3600 niños fueron abusados sexualmente por miembros del clero católico a lo largo de las últimas siete décadas.

34. No se ha pronunciado respecto a la situación de los 18 sacerdotes españoles incriminados o detenidos en su país de residencia, u otros acusados o condenados en España, luego trasladados, o que han huido.

América Latina

35. En Chile, nombró obispo de Osorno al sacerdote Juan Barros, principal encubridor del pederasta Fernando Karadima. Ante un grupo de chilenos en el Vaticano, les aconsejó que “piensen con la cabeza y no se dejen llevar por acusaciones infundadas de los zurdos”. Calificó de tontos a los católicos de Osorno que se opusieron a esa designación.

36. En su visita a aquel país en enero de 2018, pidió perdón por los abusos sexuales cometidos por clérigos chilenos; luego, admitió la participación en una misa y otros actos eclesiásticos a los obispos encubridores del pederasta Karadima (Valenzuela, Tomislav Koljatic), y al propio Barros.
Trató de mentirosos a Juan Carlos Cruz, Hamilton y Murillo, víctimas de Karadima quienes debieron llamar a conferencia de prensa para replicar al papa.

37. En la referida visita, se reunió en forma secreta con víctimas de abuso sexual, motivando el repudio de la Red de Sobrevivientes ya que confirmó el siniestro, violento e histórico proceder de la Iglesia Católica en materia de abuso sexual clerical.
Esa acción, confirmó la sospecha de que el Vaticano tiene una completa y actualizada base de datos de sus víctimas. Asimismo, la premeditada selección de ellas, el proceder secreto y oscuro del pontífice, la negativa a recibir reclamos concretos de parte de los afectados y la consiguiente manipulación efectuada por el máximo jerarca católico, dejan ver la contumacia en su proceder ladino, contrario a la transparencia que finge ostentar.
Sumado a que el papa Francisco ha vulnerado el derecho de todas las víctimas a ser convocadas por igual, ya que deben ser ellas las que deciden ejercer o no el derecho a concurrir a una reunión y no ser seleccionadas como ovejas por el poder religioso.
Sin perjuicio de ello, en razón del repudio público generado por las declaraciones de Bergoglio relativas a que no había pruebas para condenar a Barros, poco tiempo después, volvió sobre sus pasos, nombró una nueva comisión de investigación cuyas conclusiones admitieron la culpabilidad del obispo y la connivencia de otros.
El resultado de esa investigación fue que en el mes de mayo de 2018 la Conferencia Episcopal de Chile, en pleno, puso sus cargos a disposición del papa, quien aceptó las renuncias de cinco de ellos: el propio Juan Barros (Osorno), Cristian Caro Cordero (Puerto Montt), Gonzalo Duarte García de Cortázar (Valparaíso), Alejandro Goic (Rancagua), Horacio del Carmen Valenzuela (Talca).
La aceptación de las renuncias constituye otra trampa, ya que los “renunciantes” no fueron expulsados de la institución, sino que permanecen en ella con el consiguiente riesgo para niños, niñas y adolescentes.
Se suma el hecho no menor que las renuncias de Caro y Duarte se aceptaron por razones de edad.
La renuncia de Goic fue aceptada, además, por su complicidad y tardía reacción en el caso de la cofradía de 14 sacerdotes pedófilos denominada “La Familia”, investigada por la justicia estatal chilena.

38. Promocionó a cargos superiores a Ricardo Ezzati (nombrado cardenal en 2014) y Francisco Javier Errázuriz (integrante del C9). Los tres fueron protagonistas del mayor escándalo por abusos sexuales clericales en Chile.

39. Expulsó al sacerdote chileno Pedro Mariano Labarca Araya – de la orden mercedaria – por su participación en casos de abuso sexual contra menores y ex seminaristas. Sin embargo, el motivo principal de la decisión fue “el grave daño a la dignidad sacerdotal y a los compromisos religiosos”. Las víctimas – una vez más – pasaron a un segundo plano, de nuevo fueron invisibilizadas.

40. En el caso del Instituto Alonso de Ercilla, administrado por Hermanos Maristas, las medidas adoptadas fueron tardías, confirmando la política de silencio institucional. No se refirió al caso, ha ignorado por completo a las víctimas sobrevivientes. Existe una treintena de casos ocurridos entre los años 70 y 80.

41. El accionar contrario a los derechos humanos de las víctimas chilenas puede observarse en la situación de los 80 religiosos denunciados y al menos 11 Obispos involucrados en casos de abuso.

42. Retiró – rápidamente – de República Dominicana al nuncio apostólico Jozef Wesolowski, acusado de pederastia y tenencia de pornografía infantil, para no ponerlo a disposición de las autoridades judiciales de ese país.
Una de sus víctimas dijo que “tenía un tipo de gusto específico, de 14 a 16 años, y si eran “blanquitos’ mucho mejor”. Wesolowski falleció en el Vaticano, en circunstancias poco claras, antes de someterse a la justicia vaticana que, se sabe, no se destaca por su imparcialidad.

43. En México, mantuvo en su puesto – hasta que renunció – al cardenal Norberto Rivera, el mayor encubridor de sacerdotes pederastas de ese país, incluido el predador sexual Marcial Maciel Degollado (fallecido), fundador de los Legionarios de Cristo.

44. Dicha congregación fue “perdonada” mediante indulgencia plenaria, como también su movimiento seglar (Regnum Christi), por los abusos sexuales cometidos por su fundador, Marcial Maciel, quien fue acusado además de fraude, extorsión y haber abusado de sus propios hijos, ya que llevaba doble vida.

45. Avaló el proceder de la Arquidiócesis Primada de México que absolvió al sacerdote José Ataulfo García tras confesar haber abusado sexualmente de decenas de niñas en la comunidad indígena de Oaxaca. Al delito de abuso y violación de unas 30 niñas de entre 5 y 10 años, admitido por el propio clérigo, se suma el hecho de que García es portador de HIV.

46. En Argentina, no ha expulsado aún al cura Julio Cesar Grassi, no obstante estar condenado por delitos de abuso sexual y corrupción de menores a 15 años de prisión efectiva. El procedimiento canónico se retomó luego que la Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmara la prisión del sacerdote.

47. Avala las líneas-guía de la Conferencia Episcopal Argentina donde se niega sistemáticamente a las víctimas garantías del debido proceso, violando derechos humanos básicos y revictimizándolas ya que continúa el abuso de poder y la denegación de justicia.

48. Nunca recibió a víctimas de abuso integrantes de la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual Eclesiástico de Argentina. Los intentos de reunión que hizo fue en secreto, evitando seleccionar personas que fueran a hacer reclamos concretos. Las que ha recibido – de otros países – han sido cuidadosamente digitadas para evitar dichos reclamos, manipulándolas, revictimizándolas.

49. Tomó conocimiento en 2014 de casos de abusos sexuales en el Instituto Antonio Próvolo de Verona, Italia y no adoptó ninguna medida. Se le entregó – en sus propias manos – la lista de sacerdotes abusadores y de víctimas.

50. Inició en el 2015 el proceso de beatificación del obispo de Verona, Giuseppe Carraro, quien abusó sexualmente de un alumno del Instituto Antonio Próvolo de aquella ciudad.

51. Volvió a tomar conocimiento – en 2016 – de más casos de abusos sexuales en el Instituto Próvolo, esta vez en Mendoza y La Plata, Argentina. Recién ahí nombró una comisión de investigación integrada por dos sacerdotes de la Arquidiócesis de Córdoba, Argentina, quienes a requerimiento del fiscal adjunto de la causa Próvolo – para que colaborasen con la justicia estatal aportando su propia documentación -, se negaron, invocando el privilegio jurídico que le otorga el Concordato de 1966 firmado entre Argentina y la Santa Sede, es decir, no informar.
El trabajo de la referida comisión tuvo claros propósitos de extraer información del expediente sin tener legitimación procesal, entorpeciendo el desarrollo del mismo, con riegos de planteos de nulidad que perjudicarían a las víctimas.

52. Avala el accionar delictivo de las autoridades del Instituto Próvolo de Italia respecto a los sacerdotes detenidos en Mendoza, no llevando cabo ningún procedimiento para sancionarlas. Mantiene en el cargo de Vicedirector del Instituto a Giovanni Granuzzo, sacerdote pederasta denunciado por víctimas italianas.

53. Avala el accionar cómplice del Arzobispado de Mendoza, entidad localmente responsable del Instituto Antonio Próvolo.

54. No ha iniciado procedimiento canónico alguno contra los tres obispos de Mendoza por su responsabilidad en el funcionamiento del Instituto Antonio Próvolo aplicando las disposiciones contenidas en el documento “Como una madre amorosa”.

55. Avala los dichos del sacerdote Dante Simón, que integra la Comisión enviada por el Vaticano para investigar los hechos del Próvolo, quien sostuvo que “una chica, un chico… se enamora de un sacerdote, y éste no le responde. Tan despechado puede ser el varón como la mujer. Entonces, lo denuncian. Y como hay que intervenir de oficio, ante la denuncia, hay que intervenir. Entonces muchas causas son desestimadas”.

56. No ha iniciado proceso canónico contra el obispo de San Francisco, Córdoba, Sergio Buenanueva, quien expresamente reconoció: “Nuestro gran error fue proteger a los curas abusadores”.

57. Avaló la decisión de la Comisión que investigó los hechos del Próvolo en su negativa a brindar información y documentación al fiscal de la causa, amparándose en el Concordato de 1966. Incumplió, de ese modo, la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza – caso Iván González c/ Arzobispado de Mendoza – que le ordenó a la iglesia brindar información a las víctimas.

58. No ha iniciado procedimiento canónico alguno – para determinar responsabilidades por omisión y negligencia, aplicando las disposiciones contenidas en el documento “Como una madre amorosa”- contra los obispos argentinos que se enumeran a continuación, responsables de controlar a sacerdotes incardinados en sus diócesis, denunciados por abuso sexual en sede estatal y/o canónica:
* Héctor Aguer, sacerdotes Héctor Ricardo Giménez, Nicola Corradi y Horacio Corbacho (La Plata).
* José María Arancedo, sacerdote Félix Alejandro José Martínez (Mar del Plata), y Luis Brizzio (Santa Fe).
* Antonio Marino, sacerdote Félix Alejandro José Martínez (Mar del Plata).
* Ricardo Faifer, sacerdote Domingo Jesús Pacheco (Corrientes).
* José María Arancibia y Sergio Buenanueva, sacerdotes Jorge Luis Morello y Raúl del Castillo (Mendoza).
* Carlos María Franzini (fallecido) y Dante Braida, sacerdotes Nicola Corradi y Horacio Corbacho (Mendoza).
* Juan Alberto Puíggari, sacerdotes Justo José Ilarraz, Marcelino Moya, Juan Diego Escobar Gavíria y religiosa Bibiana Fleitas (Entre Ríos). 
* Estanislao Karlic, sacerdote Justo José Ilarraz (Entre Ríos). 
* Mario Maulión, sacerdote Justo José Ilarraz (Entre Ríos). 
* Oscar Ojea y Mario Poli, sacerdote Mario Koessler (San Isidro, Buenos Aires).
* Mario Cargnello, sacerdotes Emilio Raimundo Lama y Agustín Rosa Torino (Salta).
* Luis Urbanc, sacerdotes Juan de Dios Gutiérrez y Renato Rasjido (Catamarca).
* Adolfo Uriona, sacerdote Carlos Alberto Dorado (Santiago del Estero).
* José Masín y Rubén Martínez, sacerdote Néstor Monzón (Chaco).
* Guillermo Rodríguez Melgarejo y Sergio Buenanueva, sacerdote Carlos José (San Martín, Buenos Aires).
* Miguel Ángel D´Annibale, sacerdote Cristian Abel Vázquez (Río Grande, Tierra del Fuego).
* Hugo Santiago, sacerdote Tulio Mattiussi (San Pedro, Buenos Aires).
* Alfredo Dus, sacerdotes Luxorio Ruiz Bilbao (fallecido) y Juan José Crippa (Chaco)
* Fernando Maletti y Oscar Miñarro, por el laico que trabaja en el taller de Cáritas (Merlo, Pcia. de Bs. As.).
Respecto al caso del sacerdote Félix Alejandro José Martínez, cabe aclarar que cuando Jorge Bergoglio era cardenal, uno de los papás de víctimas llamó por teléfono y el secretario le contestó que no los iba a recibir porque no era un tema de su competencia. Al poco tiempo, los padres de las víctimas le enviaron dos cartas al Papa Francisco, a través de Gustavo Vera, diputado en Ciudad Autónoma de Buenos Aires y amigo personal del papa, pero ni siquiera recibieron un acuse de recibo.

En el caso del fallecido obispo Abelardo Silva, tampoco inició investigación alguna para determinar las responsabilidades. La denuncia canónica lleva número Prot. 142/2017-59513 Congregación para la Doctrina de la Fe -Cardenal Prefecto Gerhard Ludwin Muller.

Los obispos argentinos que se reunieron con la víctima y fueron notificados del caso, son los siguientes:
* Fernando Croxatto (Neuquén), Carlos Malfa (Secretario de la Conferencia Episcopal Argentina), Martín Fassi (auxiliar de San Isidro), Miguel Angel Dänibale (Río Gallegos) y el Cardenal Mario Poli.

59. Como consecuencia de ser el principal avalista del sistema de encubrimiento, tolera, sin haber tomado medida alguna, que el sacerdote Luis Alberto Bergliaffa, sancionado en 2014 por abusar de una niña en la provincia de Córdoba, tenga cobijo en la diócesis de General Roca, provincia de Río Negro.
El mencionado pederasta, fue sancionado la Iglesia Católica que le impide ejercer el sacerdocio por 10 años, pero sin ningún tipo de control. Es decir, nadie dentro de la institución eclesiástica, controla que el sacerdote no siga celebrando sacramentos, o tenga otro tipo de actividad clerical.
Como no fue sancionado por la Justicia del Estado, cumplida la pena canónica, podrá volver a participar de cualquier actividad dentro de la iglesia, con el consiguiente riesgo de volver a tener contacto con niños, niñas y adolescentes.

60. En Perú, avala la continuidad del movimiento Sodalicio de Vida Cristiana (SVC), investigado por la justicia de ese país, al que se le imputa ser una organización criminal en la que se habrían cometido los delitos de asociación ilícita, secuestro, abusos sexuales a menores, esclavitud moderna y lesiones graves, así como un presunto delito de lavado de activos.

61. Protege a su fundador, Luis Fernando Figari, quien fuera declarado culpable por la propia organización, de abusos físicos, psicológicos y sexuales cometidos por aquél y otras cabezas del movimiento. La sanción impuesta por al Vaticano ha sido enviarlo a un lugar de penitencia en Italia, donde quedará enclaustrado. Además, tiene prohibido volver al Perú (excepto por motivos sumamente graves y siempre con permiso escrito), tener contacto directo o personal con miembros de la comunidad sodálite y conceder entrevistas a los medios de comunicación, ya sea en público o en privado. La Santa Sede consideró que los delitos, de acuerdo al derecho canónico, han prescrito. Lo que se le impone son medidas disciplinarias de carácter administrativo. A pesar de haberse iniciado una investigación penal en los tribunales peruanos, el Vaticano no lo ha puesto a disposición de la justicia estatal.

62. En su visita a Perú en 2018, permitió que el arzobispo de Piura y Tumbes, José Antonio Eguren Anselmi (integrante del Sodalicio), leyera un discurso en su honor.
Eguren fue el primer denunciado en el año 2000. Ha sido señalado como partícipe principal en casos de tráficos de terrenos en la ciudad de Piura, y vinculado a la organización criminal La Gran Cruz.

63. En Paraguay, medió en el conflicto desatado entre el obispo Rogelio Ricardo Livieres y el arzobispo de Asunción, Pastor Cuquejo, quien sugirió en junio de 2014 abrir una investigación para aclarar las acusaciones sobre el sacerdote argentino Carlos Urrutigoity, acusado de abuso sexual en 2002 por un estudiante de la Academia Saint Gregory en Pensilvania, Estados Unidos, y protegido por Livieres. El conflicto terminó con la destitución de Livieres, quien luego falleció en 2015.
En cuanto al sacerdote motivo del conflicto, se sabe – extraoficialmente – que la iglesia lo mantiene escondido en la provincia de Mendoza, Argentina.

64. Permitió que el sacerdote argentino Carlos Richard Ibáñez, investigado por abuso sexual de al menos diez jóvenes en Bell Ville, provincia de Córdoba, Argentina, entre 1991 y 1992, participara en la concelebración de una misa el 12 de julio de 2015 en Ñu Guasu, actividad prevista en el viaje papal a Paraguay.

65. Avaló la presión que el Nuncio Apostólico en Paraguay llevara a cabo contra el Diario La Nación de ese país, con la finalidad de que no se siguiera con la publicación de una investigación efectuada por periodistas de ese diario, sobre sacerdotes pederastas argentinos trasladados por haber cometido ese delito.

Carlos Lombardi es abogado. Mat. Fed. T° 76 F° 491. Asesor legal de la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual Eclesiástico de Argentina. Apoderado de la Rete L’Abuso, Associazione italiana vittime di preti pedofili, Italia. 

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Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual Eclesiástico de Argentina Los 65 cuestionamientos al Papa Francisco sobre el sistema de encubrimiento del clero abusador sexual

SAN ISIDRO (ARGENTINA)
Diario Feliciano [Entre Ríos, Argentina]

December 24, 2018

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La Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual Eclesiástico de Argentina elaboró un informe sobre “las acciones del papa Francisco que consolidan el sistema de encubrimiento del clero abusador sexual en la iglesia católica, 2013 – 2018”. Allí se da cuenta que todavía –para el caso Argentina y especialmente Entre Ríos- no ha iniciado procedimiento canónico alguno para determinar responsabilidades por omisión y negligencia, aplicando las disposiciones contenidas en el documento “Como una madre amorosa”, contra los obispos argentinos, responsables de controlar a sacerdotes incardinados en sus diócesis, denunciados por abuso sexual en sede estatal y/o canónica. En el caso de Entre Ríos, se trata de los obispos Juan Alberto Puíggari (sacerdotes Justo José Ilarraz, Marcelino Moya, Juan Diego Escobar Gaviria y la religiosa Bibiana Fleitas); Estanislao Karlic y Mario Maulión (sacerdote Justo José Ilarraz).Por Carlos Lombardi (*)

Las acciones que se enumeran a continuación, han sido llevadas a cabo por el papa Francisco desde que fue elegido hasta la fecha de publicación del presente informe elaborado por la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual Eclesiástico de Argentina.

La enumeración no es taxativa, por lo que pueden sumarse muchas más acciones. Todas ellas, consolidan el sistema de encubrimiento de los sacerdotes abusadores sexuales que la institución religiosa mantiene en su estructura, cuyos efectos no son otros que el abuso de poder, la denegación de justicia y la violación de derechos humanos de las víctimas.

Institucionales

1. Designó en la Curia vaticana a cardenales que participaron del cónclave que lo eligieron como papa, integrantes de la denominada “docena sucia” por haber sido acusados de encubrir sacerdotes pederastas. Ellos son: Leonardo Sandri (Argentina), miembro de la secretaría para la Comunicación del Vaticano; George Pell (Australia), Prefecto de la Secretaría de Economía de la Santa Sede; Marc Ouellet (Canadá), Prefecto de la Congregación para los Obispos y Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina; Seán O’Malley (EE.UU.), Consejero en el C8 y Presidente de la Pontificia Comisión para la Protección de Menores; Peter Turkson (Ghana), Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral; Oscar Rodríguez Madariaga (Honduras), Consejero del C9.

2. Designó en la C9 (órgano consultivo), a los siguientes cardenales acusados de encubrir abusos sexuales: Oscar Rodríguez Madariaga; Francisco Javier Errázuriz Ossa; Sean Patrick O’Malley; George Pell. En el caso de Errázuriz, se le aceptó el retiro luego de terminar el período para el cual fue nombrado.

3. En particular, el cardenal George Pell es responsable de encubrir más de 4.000 casos de abusos sexuales del clero en Australia y, también, de haberlos cometido. Al no poder sostener más su cargo y ser requerido por las autoridades judiciales de Australia, le concedió licencia para que viaje a su país y se someta a las autoridades judiciales del estado. En noviembre de 2018, Pell fue encontrado culpable de abusar sexualmente de dos monaguillos en los años ’90, cuando era obispo en Ballarat, conforme el veredicto unánime de un tribunal de Melbourne.

4. En los mencionados casos de Errázuriz y Pell no hubo expulsión ni apartamiento por parte del papa de los prelados, sino cumplimiento del mandato en el primero y otorgamiento de licencia en el segundo, sin renovación “agradeciéndoles el trabajo que han realizado en estos cinco años”.

5. No ha cumplido con las nueve exhortaciones que el Comité de los Derechos del Niño (ONU), le hizo a la Santa Sede en 2014 para extirpar el flagelo de los abusos sexuales, que está enquistado en su estructura y organización.

6. No ha cumplido con el conjunto de medidas sugeridas por el Comité que controla la Convención contra la Tortura y otros tratos o penas crueles, Inhumanos o degradantes, para evitar la comisión de abusos sexuales.

7. No ha presentado al Comité de los Derechos del Niño el último informe relativo al cumplimiento – dentro de la iglesia – de la Convención respectiva, que venció el 01 septiembre de 2017 y que la Santa Sede tiene la obligación de presentar por haberla suscripto.

8. Tampoco presentó al Comité contra la Tortura el informe periódico que venció el 23 de mayo de 2018.

9. Mantiene el sistema de violencia institucional, sexual, psicológica y de género contra niños, niñas y adolescentes.

10. Mantiene el cuerpo normativo interno, violatorio de derechos humanos de las víctimas de abuso sexual eclesiástico, principal eje donde engarza todo el sistema de encubrimiento de curas abusadores.

11. Mantiene el secreto pontificio en materia de abusos sexuales del clero. El mismo, obliga a todos los participantes de un procedimiento canónico a guardar secreto bajo juramento de silencio. Se amordaza y coacciona a las víctimas.

12. No ha publicado registro oficial – certificado por organismos independientes – de los sacerdotes expulsados por causa de abuso sexual infantil.

13. Mantiene en secreto el lugar donde están los sacerdotes acusados de abuso sexual y que han sido separados de modo transitorio por una medida cautelar canónica, con serio riesgo de estar cerca de niños y jóvenes. Tampoco existen mecanismos internos para controlar aquellas medidas.

14. Avala el rol marginal de la Comisión para la Tutela de Menores que, en la práctica, no ha producido cambios significativos. Desde su creación, sólo se ha reunido tres o cuatro veces de manera plenaria, cuyos dictámenes no son obligatorios para los obispos.
La misma no tiene poder de investigación real, no conoce la información existente en la Congregación para la Doctrina de la Fe (única con competencia en la materia), acerca de los abusos sexuales; tampoco conoce estadísticas. Sus resultados son prácticamente nulos.

15. Avaló la expulsión de Peter Saunders de la referida Comisión. Saunders fue víctima de abuso sexual y muy crítico con la actividad de la misma.

16. Avaló la inacción de la Comisión al aceptar la renuncia de Marie Collins, otra víctima de abuso sexual designada para integrarla como señal de transparencia. La causa por la que renunció: “Falta de apoyo dentro del Vaticano”. Las dos víctimas fueron usadas y manipuladas.

17. Creó un Tribunal encargado de juzgar a obispos negligentes en iniciar procedimientos contra curas abusadores. Luego, dio marcha atrás elaborando la carta apostólica Como una madre amorosa, suplantando el tribunal por un procedimiento regulado en el Código de Derecho Canónico y encargado a determinadas Congregaciones de la Curia.
El proceso es groseramente tramposo: el obispo acusado tiene la posibilidad de entrevistar a los superiores de las Congregaciones, fomentando el contubernio; se consolida el privilegium fori, es decir, el hecho que curas juzguen curas por delitos comunes; se elimina la independencia como fundamento de un juicio justo e imparcial. Un esperpento jurídico. Aún no hay un solo obispo sancionado por este mecanismo.

18. Avala la permanencia del sacerdote Tony Anatrella, psicoterapeuta y asesor francés del Vaticano en temas de la sexualidad que argumenta que los homosexuales no deben ser ordenados al sacerdocio y que ha sido acusado por al menos cuatro hombres de haberles abusado sexualmente en sesiones de terapia diseñadas para “curarles” de su homosexualidad.

19. Designó al arzobispo jesuita español Luis Ladaria Ferrer como nuevo prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, quien no llevó a la justicia estatal a un sacerdote que la Iglesia condenó por abuso sexual de 11 niños.

20. No ha propuesto reforma alguna relativa al secreto de confesión que, entre otras causas, permite el encubrimiento de sacerdotes pederastas.
En el caso del cardenal Pell, las autoridades australianas recibieron una recomendación de parte de una comisión especial creada para investigar los casos de abuso sexual que recomienda no otorgar “ninguna excusa, protección o privilegio” a los sacerdotes que no alerten a la policía de los delitos de los que tengan noticias, sin importar el contexto en el que se ha dado a conocer.

21. El Vaticano no informa el nombre de los sacerdotes pedófilos, con acusación o sanción; omite premeditadamente informar a la autoridad judicial de los estados. Ejemplo, el de un sacerdote italiano que desapareció de su diócesis. Luego se conoció que había sido enjuiciado y expulsado por la Congregación para la Doctrina de la Fe por pedófilo, lo redujeron al estado laical. Fue la propia Congregación quien le ordenó al sacerdote abusador que no debía contar nada a nadie porque había que proteger la imagen de la iglesia.

22. Reconoció expresamente que “la Iglesia llegó demasiado tarde” tanto para reconocer la gravedad del problema como para asumir responsabilidades al respecto.
“Tal vez la antigua práctica de transferir a la gente adormiló un poco las conciencias”, expresó Francisco durante una reunión con los miembros de Pontificia Comisión para la Protección de los Menores en el Palacio Apostólico.

23. Recibió una carta del joven polaco Kamil Tadeusz Jarzembowski, denunciando los abusos en su habitación a otro seminarista, más de 140 veces y de los que él era testigo ocular. El papa no tomó decisión alguna.

24. Avaló y no se opuso a la ordenación sacerdotal del Pbro. Gabriele Martinelli, acusado por abusos en el Preseminario San Pío X en el Vaticano. Año 2017.

25. Participó de la misa por el fallecimiento del cardenal Bernard Law, ex arzobispo de Boston, EE.UU., el mayor encubridor de sacerdotes pederastas en ese país, que fuera protegido en el Vaticano para no entregarlo a las autoridades judiciales. Nunca se lo enjuició ni sancionó.

26. En diciembre de 2017, renovó la Comisión para la Tutela de Menores, ampliándola a dieciséis miembros, pero sin modificar su función y sentido.

27. Designó al cardenal Roger Mahony – crónico encubridor de sacerdotes abusadores en Los Ángeles -, para ser su enviado especial y representante en una Misa Pontifical en la Catedral de Scranton, Pensilvania, para celebrar el 150 aniversario de esa diócesis, que tuvo lugar el 4 de marzo de 2018 en la Catedral de San Pedro, Scranton. Finalmente, el propio Mahony informó que no podría asistir.

28. Fue denunciado por el Arzobispo Carlo María Viganò, exnuncio en Estados Unidos, por encubrir los abusos sexuales cometidos por el Arzobispo Emérito de Washington, el ex cardenal Theodore McCarrick.
El caso reflejó, además, un conflicto interno dentro de la institución, por pertenecer el denunciante a una línea política distinta a la del papa.

En Europa

29. Avaló la protección que el cardenal Angelo Bagnasco – ex presidente de la Conferencia Episcopal Italiana y arzobispo de Génova – hizo de Carlos Miguel Buela, fundador del Instituto Verbo Encarnado y sancionado canónicamente por casos de abuso sexual. Nadie controla a Buela, para evitar futuros abusos a niños y/o seminaristas.

30. Mantiene la ambigüedad en el caso español denominado “los romanones”. Atiende personalmente la llamada del denunciante, le pide perdón, le anima a denunciar a la justicia civil y pone en marcha el proceso canónico rápidamente, fruto del cual el arzobispo de Granada suspende a divinis a tres de los imputados. Sin embargo, coloca a otros miembros del clan como sus sustitutos. No somete al obispo de Granada – Francisco Javier Martínez- a juicio por negligencia.

31. Protege a 25 obispos franceses (5 de ellos en actividad), que encubrieron a 39 sacerdotes abusadores de 300 niños.

32. Redujo las sanciones a un grupo de curas pederastas italianos, que no perdieron su condición de sacerdotes, sino que no realizarán el ejercicio público de los oficios.

33. En Alemania, no ha sancionado a obispos ni sacerdotes por el escándalo de los 547 niños abusados en el coro Regensburger Domspatzen, dirigido durante décadas por Georg Ratzinger, el hermano mayor del papa Benedicto XVI.
En relación a este país, ha guardado silencio ante el informe que da cuenta que 3600 niños fueron abusados sexualmente por miembros del clero católico a lo largo de las últimas siete décadas.

34. No se ha pronunciado respecto a la situación de los 18 sacerdotes españoles incriminados o detenidos en su país de residencia, u otros acusados o condenados en España, luego trasladados, o que han huido.

América Latina

35. En Chile, nombró obispo de Osorno al sacerdote Juan Barros, principal encubridor del pederasta Fernando Karadima. Ante un grupo de chilenos en el Vaticano, les aconsejó que “piensen con la cabeza y no se dejen llevar por acusaciones infundadas de los zurdos”. Calificó de tontos a los católicos de Osorno que se opusieron a esa designación.

36. En su visita a aquel país en enero de 2018, pidió perdón por los abusos sexuales cometidos por clérigos chilenos; luego, admitió la participación en una misa y otros actos eclesiásticos a los obispos encubridores del pederasta Karadima (Valenzuela, Tomislav Koljatic), y al propio Barros.
Trató de mentirosos a Juan Carlos Cruz, Hamilton y Murillo, víctimas de Karadima quienes debieron llamar a conferencia de prensa para replicar al papa.

37. En la referida visita, se reunió en forma secreta con víctimas de abuso sexual, motivando el repudio de la Red de Sobrevivientes ya que confirmó el siniestro, violento e histórico proceder de la Iglesia Católica en materia de abuso sexual clerical.
Esa acción, confirmó la sospecha de que el Vaticano tiene una completa y actualizada base de datos de sus víctimas. Asimismo, la premeditada selección de ellas, el proceder secreto y oscuro del pontífice, la negativa a recibir reclamos concretos de parte de los afectados y la consiguiente manipulación efectuada por el máximo jerarca católico, dejan ver la contumacia en su proceder ladino, contrario a la transparencia que finge ostentar.
Sumado a que el papa Francisco ha vulnerado el derecho de todas las víctimas a ser convocadas por igual, ya que deben ser ellas las que deciden ejercer o no el derecho a concurrir a una reunión y no ser seleccionadas como ovejas por el poder religioso.
Sin perjuicio de ello, en razón del repudio público generado por las declaraciones de Bergoglio relativas a que no había pruebas para condenar a Barros, poco tiempo después, volvió sobre sus pasos, nombró una nueva comisión de investigación cuyas conclusiones admitieron la culpabilidad del obispo y la connivencia de otros.
El resultado de esa investigación fue que en el mes de mayo de 2018 la Conferencia Episcopal de Chile, en pleno, puso sus cargos a disposición del papa, quien aceptó las renuncias de cinco de ellos: el propio Juan Barros (Osorno), Cristian Caro Cordero (Puerto Montt), Gonzalo Duarte García de Cortázar (Valparaíso), Alejandro Goic (Rancagua), Horacio del Carmen Valenzuela (Talca).
La aceptación de las renuncias constituye otra trampa, ya que los “renunciantes” no fueron expulsados de la institución, sino que permanecen en ella con el consiguiente riesgo para niños, niñas y adolescentes.
Se suma el hecho no menor que las renuncias de Caro y Duarte se aceptaron por razones de edad.
La renuncia de Goic fue aceptada, además, por su complicidad y tardía reacción en el caso de la cofradía de 14 sacerdotes pedófilos denominada “La Familia”, investigada por la justicia estatal chilena.

38. Promocionó a cargos superiores a Ricardo Ezzati (nombrado cardenal en 2014) y Francisco Javier Errázuriz (integrante del C9). Los tres fueron protagonistas del mayor escándalo por abusos sexuales clericales en Chile.

39. Expulsó al sacerdote chileno Pedro Mariano Labarca Araya – de la orden mercedaria – por su participación en casos de abuso sexual contra menores y ex seminaristas. Sin embargo, el motivo principal de la decisión fue “el grave daño a la dignidad sacerdotal y a los compromisos religiosos”. Las víctimas – una vez más – pasaron a un segundo plano, de nuevo fueron invisibilizadas.

40. En el caso del Instituto Alonso de Ercilla, administrado por Hermanos Maristas, las medidas adoptadas fueron tardías, confirmando la política de silencio institucional. No se refirió al caso, ha ignorado por completo a las víctimas sobrevivientes. Existe una treintena de casos ocurridos entre los años 70 y 80.

41. El accionar contrario a los derechos humanos de las víctimas chilenas puede observarse en la situación de los 80 religiosos denunciados y al menos 11 Obispos involucrados en casos de abuso.

42. Retiró – rápidamente – de República Dominicana al nuncio apostólico Jozef Wesolowski, acusado de pederastia y tenencia de pornografía infantil, para no ponerlo a disposición de las autoridades judiciales de ese país.
Una de sus víctimas dijo que “tenía un tipo de gusto específico, de 14 a 16 años, y si eran “blanquitos’ mucho mejor”. Wesolowski falleció en el Vaticano, en circunstancias poco claras, antes de someterse a la justicia vaticana que, se sabe, no se destaca por su imparcialidad.

43. En México, mantuvo en su puesto – hasta que renunció – al cardenal Norberto Rivera, el mayor encubridor de sacerdotes pederastas de ese país, incluido el predador sexual Marcial Maciel Degollado (fallecido), fundador de los Legionarios de Cristo.

44. Dicha congregación fue “perdonada” mediante indulgencia plenaria, como también su movimiento seglar (Regnum Christi), por los abusos sexuales cometidos por su fundador, Marcial Maciel, quien fue acusado además de fraude, extorsión y haber abusado de sus propios hijos, ya que llevaba doble vida.

45. Avaló el proceder de la Arquidiócesis Primada de México que absolvió al sacerdote José Ataulfo García tras confesar haber abusado sexualmente de decenas de niñas en la comunidad indígena de Oaxaca. Al delito de abuso y violación de unas 30 niñas de entre 5 y 10 años, admitido por el propio clérigo, se suma el hecho de que García es portador de HIV.

46. En Argentina, no ha expulsado aún al cura Julio Cesar Grassi, no obstante estar condenado por delitos de abuso sexual y corrupción de menores a 15 años de prisión efectiva. El procedimiento canónico se retomó luego que la Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmara la prisión del sacerdote.

47. Avala las líneas-guía de la Conferencia Episcopal Argentina donde se niega sistemáticamente a las víctimas garantías del debido proceso, violando derechos humanos básicos y revictimizándolas ya que continúa el abuso de poder y la denegación de justicia.

48. Nunca recibió a víctimas de abuso integrantes de la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual Eclesiástico de Argentina. Los intentos de reunión que hizo fue en secreto, evitando seleccionar personas que fueran a hacer reclamos concretos. Las que ha recibido – de otros países – han sido cuidadosamente digitadas para evitar dichos reclamos, manipulándolas, revictimizándolas.

49. Tomó conocimiento en 2014 de casos de abusos sexuales en el Instituto Antonio Próvolo de Verona, Italia y no adoptó ninguna medida. Se le entregó – en sus propias manos – la lista de sacerdotes abusadores y de víctimas.

50. Inició en el 2015 el proceso de beatificación del obispo de Verona, Giuseppe Carraro, quien abusó sexualmente de un alumno del Instituto Antonio Próvolo de aquella ciudad.

51. Volvió a tomar conocimiento – en 2016 – de más casos de abusos sexuales en el Instituto Próvolo, esta vez en Mendoza y La Plata, Argentina. Recién ahí nombró una comisión de investigación integrada por dos sacerdotes de la Arquidiócesis de Córdoba, Argentina, quienes a requerimiento del fiscal adjunto de la causa Próvolo – para que colaborasen con la justicia estatal aportando su propia documentación -, se negaron, invocando el privilegio jurídico que le otorga el Concordato de 1966 firmado entre Argentina y la Santa Sede, es decir, no informar.
El trabajo de la referida comisión tuvo claros propósitos de extraer información del expediente sin tener legitimación procesal, entorpeciendo el desarrollo del mismo, con riegos de planteos de nulidad que perjudicarían a las víctimas.

52. Avala el accionar delictivo de las autoridades del Instituto Próvolo de Italia respecto a los sacerdotes detenidos en Mendoza, no llevando cabo ningún procedimiento para sancionarlas. Mantiene en el cargo de Vicedirector del Instituto a Giovanni Granuzzo, sacerdote pederasta denunciado por víctimas italianas.

53. Avala el accionar cómplice del Arzobispado de Mendoza, entidad localmente responsable del Instituto Antonio Próvolo.

54. No ha iniciado procedimiento canónico alguno contra los tres obispos de Mendoza por su responsabilidad en el funcionamiento del Instituto Antonio Próvolo aplicando las disposiciones contenidas en el documento “Como una madre amorosa”.

55. Avala los dichos del sacerdote Dante Simón, que integra la Comisión enviada por el Vaticano para investigar los hechos del Próvolo, quien sostuvo que “una chica, un chico… se enamora de un sacerdote, y éste no le responde. Tan despechado puede ser el varón como la mujer. Entonces, lo denuncian. Y como hay que intervenir de oficio, ante la denuncia, hay que intervenir. Entonces muchas causas son desestimadas”.

56. No ha iniciado proceso canónico contra el obispo de San Francisco, Córdoba, Sergio Buenanueva, quien expresamente reconoció: “Nuestro gran error fue proteger a los curas abusadores”.

57. Avaló la decisión de la Comisión que investigó los hechos del Próvolo en su negativa a brindar información y documentación al fiscal de la causa, amparándose en el Concordato de 1966. Incumplió, de ese modo, la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza – caso Iván González c/ Arzobispado de Mendoza – que le ordenó a la iglesia brindar información a las víctimas.

58. No ha iniciado procedimiento canónico alguno – para determinar responsabilidades por omisión y negligencia, aplicando las disposiciones contenidas en el documento “Como una madre amorosa”- contra los obispos argentinos que se enumeran a continuación, responsables de controlar a sacerdotes incardinados en sus diócesis, denunciados por abuso sexual en sede estatal y/o canónica:
* Héctor Aguer, sacerdotes Héctor Ricardo Giménez, Nicola Corradi y Horacio Corbacho (La Plata).
* José María Arancedo, sacerdote Félix Alejandro José Martínez (Mar del Plata), y Luis Brizzio (Santa Fe).
* Antonio Marino, sacerdote Félix Alejandro José Martínez (Mar del Plata).
* Ricardo Faifer, sacerdote Domingo Jesús Pacheco (Corrientes).
* José María Arancibia y Sergio Buenanueva, sacerdotes Jorge Luis Morello y Raúl del Castillo (Mendoza).
* Carlos María Franzini (fallecido) y Dante Braida, sacerdotes Nicola Corradi y Horacio Corbacho (Mendoza).
* Juan Alberto Puíggari, sacerdotes Justo José Ilarraz, Marcelino Moya, Juan Diego Escobar Gavíria y religiosa Bibiana Fleitas (Entre Ríos). 
* Estanislao Karlic, sacerdote Justo José Ilarraz (Entre Ríos). 
* Mario Maulión, sacerdote Justo José Ilarraz (Entre Ríos). 
* Oscar Ojea y Mario Poli, sacerdote Mario Koessler (San Isidro, Buenos Aires).
* Mario Cargnello, sacerdotes Emilio Raimundo Lama y Agustín Rosa Torino (Salta).
* Luis Urbanc, sacerdotes Juan de Dios Gutiérrez y Renato Rasjido (Catamarca).
* Adolfo Uriona, sacerdote Carlos Alberto Dorado (Santiago del Estero).
* José Masín y Rubén Martínez, sacerdote Néstor Monzón (Chaco).
* Guillermo Rodríguez Melgarejo y Sergio Buenanueva, sacerdote Carlos José (San Martín, Buenos Aires).
* Miguel Ángel D´Annibale, sacerdote Cristian Abel Vázquez (Río Grande, Tierra del Fuego).
* Hugo Santiago, sacerdote Tulio Mattiussi (San Pedro, Buenos Aires).
* Alfredo Dus, sacerdotes Luxorio Ruiz Bilbao (fallecido) y Juan José Crippa (Chaco)
* Fernando Maletti y Oscar Miñarro, por el laico que trabaja en el taller de Cáritas (Merlo, Pcia. de Bs. As.).
Respecto al caso del sacerdote Félix Alejandro José Martínez, cabe aclarar que cuando Jorge Bergoglio era cardenal, uno de los papás de víctimas llamó por teléfono y el secretario le contestó que no los iba a recibir porque no era un tema de su competencia. Al poco tiempo, los padres de las víctimas le enviaron dos cartas al Papa Francisco, a través de Gustavo Vera, diputado en Ciudad Autónoma de Buenos Aires y amigo personal del papa, pero ni siquiera recibieron un acuse de recibo.

En el caso del fallecido obispo Abelardo Silva, tampoco inició investigación alguna para determinar las responsabilidades. La denuncia canónica lleva número Prot. 142/2017-59513 Congregación para la Doctrina de la Fe -Cardenal Prefecto Gerhard Ludwin Muller.

Los obispos argentinos que se reunieron con la víctima y fueron notificados del caso, son los siguientes:
* Fernando Croxatto (Neuquén), Carlos Malfa (Secretario de la Conferencia Episcopal Argentina), Martín Fassi (auxiliar de San Isidro), Miguel Angel Dänibale (Río Gallegos) y el Cardenal Mario Poli.

59. Como consecuencia de ser el principal avalista del sistema de encubrimiento, tolera, sin haber tomado medida alguna, que el sacerdote Luis Alberto Bergliaffa, sancionado en 2014 por abusar de una niña en la provincia de Córdoba, tenga cobijo en la diócesis de General Roca, provincia de Río Negro.
El mencionado pederasta, fue sancionado la Iglesia Católica que le impide ejercer el sacerdocio por 10 años, pero sin ningún tipo de control. Es decir, nadie dentro de la institución eclesiástica, controla que el sacerdote no siga celebrando sacramentos, o tenga otro tipo de actividad clerical.
Como no fue sancionado por la Justicia del Estado, cumplida la pena canónica, podrá volver a participar de cualquier actividad dentro de la iglesia, con el consiguiente riesgo de volver a tener contacto con niños, niñas y adolescentes.

60. En Perú, avala la continuidad del movimiento Sodalicio de Vida Cristiana (SVC), investigado por la justicia de ese país, al que se le imputa ser una organización criminal en la que se habrían cometido los delitos de asociación ilícita, secuestro, abusos sexuales a menores, esclavitud moderna y lesiones graves, así como un presunto delito de lavado de activos.

61. Protege a su fundador, Luis Fernando Figari, quien fuera declarado culpable por la propia organización, de abusos físicos, psicológicos y sexuales cometidos por aquél y otras cabezas del movimiento. La sanción impuesta por al Vaticano ha sido enviarlo a un lugar de penitencia en Italia, donde quedará enclaustrado. Además, tiene prohibido volver al Perú (excepto por motivos sumamente graves y siempre con permiso escrito), tener contacto directo o personal con miembros de la comunidad sodálite y conceder entrevistas a los medios de comunicación, ya sea en público o en privado. La Santa Sede consideró que los delitos, de acuerdo al derecho canónico, han prescrito. Lo que se le impone son medidas disciplinarias de carácter administrativo. A pesar de haberse iniciado una investigación penal en los tribunales peruanos, el Vaticano no lo ha puesto a disposición de la justicia estatal.

62. En su visita a Perú en 2018, permitió que el arzobispo de Piura y Tumbes, José Antonio Eguren Anselmi (integrante del Sodalicio), leyera un discurso en su honor.
Eguren fue el primer denunciado en el año 2000. Ha sido señalado como partícipe principal en casos de tráficos de terrenos en la ciudad de Piura, y vinculado a la organización criminal La Gran Cruz.

63. En Paraguay, medió en el conflicto desatado entre el obispo Rogelio Ricardo Livieres y el arzobispo de Asunción, Pastor Cuquejo, quien sugirió en junio de 2014 abrir una investigación para aclarar las acusaciones sobre el sacerdote argentino Carlos Urrutigoity, acusado de abuso sexual en 2002 por un estudiante de la Academia Saint Gregory en Pensilvania, Estados Unidos, y protegido por Livieres. El conflicto terminó con la destitución de Livieres, quien luego falleció en 2015.
En cuanto al sacerdote motivo del conflicto, se sabe – extraoficialmente – que la iglesia lo mantiene escondido en la provincia de Mendoza, Argentina.

64. Permitió que el sacerdote argentino Carlos Richard Ibáñez, investigado por abuso sexual de al menos diez jóvenes en Bell Ville, provincia de Córdoba, Argentina, entre 1991 y 1992, participara en la concelebración de una misa el 12 de julio de 2015 en Ñu Guasu, actividad prevista en el viaje papal a Paraguay.

65. Avaló la presión que el Nuncio Apostólico en Paraguay llevara a cabo contra el Diario La Nación de ese país, con la finalidad de que no se siguiera con la publicación de una investigación efectuada por periodistas de ese diario, sobre sacerdotes pederastas argentinos trasladados por haber cometido ese delito.

Carlos Lombardi es abogado. Mat. Fed. T° 76 F° 491. Asesor legal de la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual Eclesiástico de Argentina. Apoderado de la Rete L’Abuso, Associazione italiana vittime di preti pedofili, Italia. 

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December 22, 2018

Entre los 65 cuestionamientos graves al papa Francisco, aparece un caso santiagueño

SAN MIGUEL (ARGENTINA)
Nuevo Diario Web [Santiago del Estero, Argentina]

December 22, 2022

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Se pide que investiguen a un sacerdote por un abuso cometido hace varios años y al obispo que debería haberlo sancionado

Las acciones que se enumeran a continuación, han sido llevadas a cabo por el papa Franciscodesde que fue elegido hasta la fecha de publicación del presente informe, consigna el sitio Mendoza Online.

La enumeración no es taxativa, por lo que pueden sumarse muchas más acciones. Todas ellas, consolidan el sistema de encubrimiento de los sacerdotes abusadores sexuales que la institución religiosa mantiene en su estructura, cuyos efectos no son otros que el abuso de poder, la denegación de justicia y la violación de derechos humanos de las víctimas.

a) Institucionales

1. Designó en la Curia vaticana a cardenales que participaron del cónclave que lo eligieron como papa, integrantes de la denominada “docena sucia” por haber sido acusados de encubrir sacerdotes pederastas. Ellos son: Leonardo Sandri (Argentina), miembro de la secretaría para la Comunicación del Vaticano; George Pell (Australia), Prefecto de la Secretaría de Economía de la Santa Sede; Marc Ouellet (Canadá), Prefecto de la Congregación para los Obispos y Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina; Seán O’Malley (EE.UU.), Consejero en el C8 y Presidente de la Pontificia Comisión para la Protección de Menores; Peter Turkson (Ghana), Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral; Oscar Rodríguez Madariaga (Honduras), Consejero del C9.

2. Designó en la C9 (órgano consultivo), a los siguientes cardenales acusados de encubrir abusos sexuales: Oscar Rodríguez Madariaga; Francisco Javier Errázuriz Ossa; Sean Patrick O’Malley; George Pell. En el caso de Errázuriz, se le aceptó el retiro luego de terminar el período para el cual fue nombrado.

3. En particular, el cardenal George Pell es responsable de encubrir más de 4.000 casos de abusos sexuales del clero en Australia y, también, de haberlos cometido. Al no poder sostener más su cargo y ser requerido por las autoridades judiciales de Australia, le concedió licencia para que viaje a su país y se someta a las autoridades judiciales del estado. En noviembre de 2018, Pell fue encontrado culpable de abusar sexualmente de dos monaguillos en los años ’90, cuando era obispo en Ballarat, conforme el veredicto unánime de un tribunal de Melbourne.

4. En los mencionados casos de Errázuriz y Pell no hubo expulsión ni apartamiento por parte del papa de los prelados, sino cumplimiento del mandato en el primero y otorgamiento de licencia en el segundo, sin renovación “agradeciéndoles el trabajo que han realizado en estos cinco años”.

5. No ha cumplido con las nueve exhortaciones que el Comité de los Derechos del Niño (ONU), le hizo a la Santa Sede en 2014 para extirpar el flagelo de los abusos sexuales, que está enquistado en su estructura y organización.

6. No ha cumplido con el conjunto de medidas sugeridas por el Comité que controla la Convención contra la Tortura y otros tratos o penas crueles, Inhumanos o degradantes, para evitar la comisión de abusos sexuales.

7. No ha presentado al Comité de los Derechos del Niño el último informe relativo al cumplimiento – dentro de la iglesia – de la Convención respectiva, que venció el 01 septiembre de 2017 y que la Santa Sede tiene la obligación de presentar por haberla suscripto.

8. Tampoco presentó al Comité contra la Tortura el informe periódico que venció el 23 de mayo de 2018.

9. Mantiene el sistema de violencia institucional, sexual, psicológica y de género contra niños, niñas y adolescentes.

10. Mantiene el cuerpo normativo interno, violatorio de derechos humanos de las víctimas de abuso sexual eclesiástico, principal eje donde engarza todo el sistema de encubrimiento de curas abusadores.

11. Mantiene el secreto pontificio en materia de abusos sexuales del clero. El mismo, obliga a todos los participantes de un procedimiento canónico a guardar secreto bajo juramento de silencio. Se amordaza y coacciona a las víctimas.

12. No ha publicado registro oficial – certificado por organismos independientes – de los sacerdotes expulsados por causa de abuso sexual infantil.

13. Mantiene en secreto el lugar donde están los sacerdotes acusados de abuso sexual y que han sido separados de modo transitorio por una medida cautelar canónica, con serio riesgo de estar cerca de niños y jóvenes. Tampoco existen mecanismos internos para controlar aquellas medidas.

14. Avala el rol marginal de la Comisión para la Tutela de Menores, que en la práctica, no ha producido cambios significativos. Desde su creación, sólo se ha reunido tres o cuatro veces de manera plenaria, cuyos dictámenes no son obligatorios para los obispos.

La misma no tiene poder de investigación real, no conoce la información existente en la Congregación para la Doctrina de la Fe (única con competencia en la materia), acerca de los abusos sexuales; tampoco conoce estadísticas. Sus resultados son prácticamente nulos.

15. Avaló la expulsión de Peter Saunders de la referida Comisión. Saunders fue víctima de abuso sexual y muy crítico con la actividad de la misma.

16. Avaló la inacción de la Comisión al aceptar la renuncia de Marie Collins, otra víctima de abuso sexual designada para integrarla como señal de transparencia. La causa por la que renunció: “Falta de apoyo dentro del Vaticano”. Las dos víctimas fueron usadas y manipuladas.

17. Creó un Tribunal encargado de juzgar a obispos negligentes en iniciar procedimientos contra curas abusadores. Luego, dio marcha atrás elaborando la carta apostólica Como una madre amorosa, suplantando el tribunal por un procedimiento regulado en el Código de Derecho Canónico y encargado a determinadas Congregaciones de la Curia.

El proceso es groseramente tramposo: el obispo acusado tiene la posibilidad de entrevistar a los superiores de las Congregaciones, fomentando el contubernio; se consolida el privilegium fori, es decir, el hecho que curas juzguen curas por delitos comunes; se elimina la independencia como fundamento de un juicio justo e imparcial. Un esperpento jurídico. Aún no hay un solo obispo sancionado por este mecanismo.

18. Avala la permanencia del sacerdote Tony Anatrella, psicoterapeuta y asesor francés del Vaticano en temas de la sexualidad que argumenta que los homosexuales no deben ser ordenados al sacerdocio y que ha sido acusado por al menos cuatro hombres de haberles abusado sexualmente en sesiones de terapia diseñadas para “curarles” de su homosexualidad.

19. Designó al arzobispo jesuita español Luis Ladaria Ferrer como nuevo prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, quien no llevó a la justicia estatal a un sacerdote que la Iglesia condenó por abuso sexual de 11 niños.

20. No ha propuesto reforma alguna relativa al secreto de confesión que, entre otras causas, permite el encubrimiento de sacerdotes pederastas.

En el caso del cardenal Pell, las autoridades australianas recibieron una recomendación de parte de una comisión especial creada para investigar los casos de abuso sexual que recomienda no otorgar “ninguna excusa, protección o privilegio” a los sacerdotes que no alerten a la policía de los delitos de los que tengan noticias, sin importar el contexto en el que se ha dado a conocer.

21. El Vaticano no informa el nombre de los sacerdotes pedófilos, con acusación o sanción; omite premeditadamente informar a la autoridad judicial de los estados. Ejemplo, el de un sacerdote italiano que desapareció de su diócesis. Luego se conoció que había sido enjuiciado y expulsado por la Congregación para la Doctrina de la Fe por pedófilo, lo redujeron al estado laical. Fue la propia Congregación quien le ordenó al sacerdote abusador que no debía contar nada a nadie porque había que proteger la imagen de la iglesia.

22. Reconoció expresamente que “la Iglesia llegó demasiado tarde” tanto para reconocer la gravedad del problema como para asumir responsabilidades al respecto.

“Tal vez la antigua práctica de transferir a la gente adormiló un poco las conciencias”, expresó Francisco durante una reunión con los miembros de Pontificia Comisión para la Protección de los Menores en el Palacio Apostólico.

23. Recibió una carta del joven polaco Kamil Tadeusz Jarzembowski, denunciando los abusos en su habitación a otro seminarista, más de 140 veces y de los que él era testigo ocular. El papa no tomó decisión alguna.

24. Avaló y no se opuso a la ordenación sacerdotal del Pbro. Gabriele Martinelli, acusado por abusos en el Preseminario San Pío X en el Vaticano. Año 2017.

25. Participó de la misa por el fallecimiento del cardenal Bernard Law, ex arzobispo de Boston, EE.UU., el mayor encubridor de sacerdotes pederastas en ese país, que fuera protegido en el Vaticano para no entregarlo a las autoridades judiciales. Nunca se lo enjuició ni sancionó.

26. En diciembre de 2017, renovó la Comisión para la Tutela de Menores, ampliándola a dieciséis miembros, pero sin modificar su función y sentido.

27. Designó al cardenal Roger Mahony – crónico encubridor de sacerdotes abusadores en Los Ángeles -, para ser su enviado especial y representante en una Misa Pontifical en la Catedral de Scranton, Pensilvania, para celebrar el 150 aniversario de esa diócesis, que tuvo lugar el 4 de marzo de 2018 en la Catedral de San Pedro, Scranton. Finalmente, el propio Mahony informó que no podría asistir.

28. Fue denunciado por el Arzobispo Carlo María Viganò, exnuncio en Estados Unidos, por encubrir los abusos sexuales cometidos por el Arzobispo Emérito de Washington, el ex cardenal Theodore McCarrick.

El caso reflejó, además, un conflicto interno dentro de la institución, por pertenecer el denunciante a una línea política distinta a la del papa.

b) En Europa

29. Avaló la protección que el cardenal Angelo Bagnasco – ex presidente de la Conferencia Episcopal Italiana y arzobispo de Génova – hizo de Carlos Miguel Buela, fundador del Instituto Verbo Encarnado y sancionado canónicamente por casos de abuso sexual. Nadie controla a Buela, para evitar futuros abusos a niños y/o seminaristas.

30. Mantiene la ambigüedad en el caso español denominado “los romanones”. Atiende personalmente la llamada del denunciante, le pide perdón, le anima a denunciar a la justicia civil y pone en marcha el proceso canónico rápidamente, fruto del cual el arzobispo de Granada suspende a divinis a tres de los imputados. Sin embargo, coloca a otros miembros del clan como sus sustitutos. No somete al obispo de Granada – Francisco Javier Martínez- a juicio por negligencia.

31. Protege a 25 obispos franceses (5 de ellos en actividad), que encubrieron a 39 sacerdotes abusadores de 300 niños.

32. Redujo las sanciones a un grupo de curas pederastas italianos, que no perdieron su condición de sacerdotes, sino que no realizarán el ejercicio público de los oficios.

33. En Alemania, no ha sancionado a obispos ni sacerdotes por el escándalo de los 547 niños abusados en el coro Regensburger Domspatzen, dirigido durante décadas por Georg Ratzinger, el hermano mayor del papa Benedicto XVI.

En relación a este país, ha guardado silencio ante el informe que da cuenta que 3600 niños fueron abusados sexualmente por miembros del clero católico a lo largo de las últimas siete décadas.

34. No se ha pronunciado respecto a la situación de los 18 sacerdotes españoles incriminados o detenidos en su país de residencia, u otros acusados o condenados en España, luego trasladados, o que han huido.

c) América Latina

35. En Chile, nombró obispo de Osorno al sacerdote Juan Barros, principal encubridor del pederasta Fernando Karadima. Ante un grupo de chilenos en el Vaticano, les aconsejó que “piensen con la cabeza y no se dejen llevar por acusaciones infundadas de los zurdos”. Calificó de tontos a los católicos de Osorno que se opusieron a esa designación.

36. En su visita a aquel país en enero de 2018, pidió perdón por los abusos sexuales cometidos por clérigos chilenos; luego, admitió la participación en una misa y otros actos eclesiásticos a los obispos encubridores del pederasta Karadima (Valenzuela, Tomislav Koljatic), y al propio Barros.

Trató de mentirosos a Juan Carlos Cruz, Hamilton y Murillo, víctimas de Karadima quienes debieron llamar a conferencia de prensa para replicar al papa.

37. En la referida visita, se reunió en forma secreta con víctimas de abuso sexual, motivando el repudio de la Red de Sobrevivientes ya que confirmó el siniestro, violento e histórico proceder de la Iglesia Católica en materia de abuso sexual clerical.

Esa acción, confirmó la sospecha de que el Vaticano tiene una completa y actualizada base de datos de sus víctimas. Asimismo, la premeditada selección de ellas, el proceder secreto y oscuro del pontífice, la negativa a recibir reclamos concretos de parte de los afectados y la consiguiente manipulación efectuada por el máximo jerarca católico, dejan ver la contumacia en su proceder ladino, contrario a la transparencia que finge ostentar.

Sumado a que el papa Francisco ha vulnerado el derecho de todas las víctimas a ser convocadas por igual, ya que deben ser ellas las que deciden ejercer o no el derecho a concurrir a una reunión y no ser seleccionadas como ovejas por el poder religioso.

Sin perjuicio de ello, en razón del repudio público generado por las declaraciones de Bergoglio relativas a que no había pruebas para condenar a Barros, poco tiempo después, volvió sobre sus pasos, nombró una nueva comisión de investigación cuyas conclusiones admitieron la culpabilidad del obispo y la connivencia de otros.

El resultado de esa investigación fue que en el mes de mayo de 2018 la Conferencia Episcopal de Chile, en pleno, puso sus cargos a disposición del papa, quien aceptó las renuncias de cinco de ellos: el propio Juan Barros (Osorno), Cristian Caro Cordero (Puerto Montt), Gonzalo Duarte García de Cortázar (Valparaíso), Alejandro Goic (Rancagua), Horacio del Carmen Valenzuela (Talca).

La aceptación de las renuncias constituye otra trampa, ya que los “renunciantes” no fueron expulsados de la institución, sino que permanecen en ella con el consiguiente riesgo para niños, niñas y adolescentes.

Se suma el hecho no menor que las renuncias de Caro y Duarte se aceptaron por razones de edad.

La renuncia de Goic fue aceptada, además, por su complicidad y tardía reacción en el caso de la cofradía de 14 sacerdotes pedófilos denominada “La Familia”, investigada por la justicia estatal chilena.

38. Promocionó a cargos superiores a Ricardo Ezzati (nombrado cardenal en 2014) y Francisco Javier Errázuriz (integrante del C9). Los tres fueron protagonistas del mayor escándalo por abusos sexuales clericales en Chile.

39. Expulsó al sacerdote chileno Pedro Mariano Labarca Araya – de la orden mercedaria – por su participación en casos de abuso sexual contra menores y ex seminaristas. Sin embargo, el motivo principal de la decisión fue “el grave daño a la dignidad sacerdotal y a los compromisos religiosos”. Las víctimas – una vez más – pasaron a un segundo plano, de nuevo fueron invisibilizadas.

40. En el caso del Instituto Alonso de Ercilla, administrado por Hermanos Maristas, las medidas adoptadas fueron tardías, confirmando la política de silencio institucional. No se refirió al caso, ha ignorado por completo a las víctimas sobrevivientes. Existe una treintena de casos ocurridos entre los años 70 y 80.

41. El accionar contrario a los derechos humanos de las víctimas chilenas puede observarse en la situación de los 80 religiosos denunciados y al menos 11 Obispos involucrados en casos de abuso.

42. Retiró – rápidamente – de República Dominicana al nuncio apostólico Jozef Wesolowski, acusado de pederastia y tenencia de pornografía infantil, para no ponerlo a disposición de las autoridades judiciales de ese país.

Una de sus víctimas dijo que “tenía un tipo de gusto específico, de 14 a 16 años, y si eran “blanquitos’ mucho mejor”. Wesolowski falleció en el Vaticano, en circunstancias poco claras, antes de someterse a la justicia vaticana que, se sabe, no se destaca por su imparcialidad.

43. En México, mantuvo en su puesto – hasta que renunció – al cardenal Norberto Rivera, el mayor encubridor de sacerdotes pederastas de ese país, incluido el predador sexual Marcial Maciel Degollado (fallecido), fundador de los Legionarios de Cristo.

44. Dicha congregación fue “perdonada” mediante indulgencia plenaria, como también su movimiento seglar (Regnum Christi), por los abusos sexuales cometidos por su fundador, Marcial Maciel, quien fue acusado además de fraude, extorsión y haber abusado de sus propios hijos, ya que llevaba doble vida.

45. Avaló el proceder de la Arquidiócesis Primada de México que absolvió al sacerdote José Ataulfo García tras confesar haber abusado sexualmente de decenas de niñas en la comunidad indígena de Oaxaca. Al delito de abuso y violación de unas 30 niñas de entre 5 y 10 años, admitido por el propio clérigo, se suma el hecho de que García es portador de HIV.

46. En Argentina, no ha expulsado aún al cura Julio Cesar Grassi, no obstante estar condenado por delitos de abuso sexual y corrupción de menores a 15 años de prisión efectiva. El procedimiento canónico se retomó luego que la Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmara la prisión del sacerdote.

47. Avala las líneas-guía de la Conferencia Episcopal Argentina donde se niega sistemáticamente a las víctimas garantías del debido proceso, violando derechos humanos básicos y revictimizándolas ya que continúa el abuso de poder y la denegación de justicia.

48. Nunca recibió a víctimas de abuso integrantes de la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual Eclesiástico de Argentina. Los intentos de reunión que hizo fue en secreto, evitando seleccionar personas que fueran a hacer reclamos concretos. Las que ha recibido – de otros países – han sido cuidadosamente digitadas para evitar dichos reclamos, manipulándolas, revictimizándolas.

49. Tomó conocimiento en 2014 de casos de abusos sexuales en el Instituto Antonio Próvolo de Verona, Italia y no adoptó ninguna medida. Se le entregó – en sus propias manos – la lista de sacerdotes abusadores y de víctimas.

50. Inició en el 2015 el proceso de beatificación del obispo de Verona, Giuseppe Carraro, quien abusó sexualmente de un alumno del Instituto Antonio Próvolo de aquella ciudad.

51. Volvió a tomar conocimiento – en 2016 – de más casos de abusos sexuales en el Instituto Próvolo, esta vez en Mendoza y La Plata, Argentina. Recién ahí nombró una comisión de investigación integrada por dos sacerdotes de la Arquidiócesis de Córdoba, Argentina, quienes a requerimiento del fiscal adjunto de la causa Próvolo – para que colaborasen con la justicia estatal aportando su propia documentación -, se negaron, invocando el privilegio jurídico que le otorga el Concordato de 1966 firmado entre Argentina y la Santa Sede, es decir, no informar.

El trabajo de la referida comisión tuvo claros propósitos de extraer información del expediente sin tener legitimación procesal, entorpeciendo el desarrollo del mismo, con riegos de planteos de nulidad que perjudicarían a las víctimas.

52. Avala el accionar delictivo de las autoridades del Instituto Próvolo de Italia respecto a los sacerdotes detenidos en Mendoza, no llevando cabo ningún procedimiento para sancionarlas. Mantiene en el cargo de Vicedirector del Instituto a Giovanni Granuzzo, sacerdote pederasta denunciado por víctimas italianas.

53. Avala el accionar cómplice del Arzobispado de Mendoza, entidad localmente responsable del Instituto Antonio Próvolo.

54. No ha iniciado procedimiento canónico alguno contra los tres obispos de Mendoza por su responsabilidad en el funcionamiento del Instituto Antonio Próvolo aplicando las disposiciones contenidas en el documento “Como una madre amorosa”.

55. Avala los dichos del sacerdote Dante Simón, que integra la Comisión enviada por el Vaticano para investigar los hechos del Próvolo, quien sostuvo que “una chica, un chico… se enamora de un sacerdote, y éste no le responde. Tan despechado puede ser el varón como la mujer. Entonces, lo denuncian. Y como hay que intervenir de oficio, ante la denuncia, hay que intervenir. Entonces muchas causas son desestimadas”.

56. No ha iniciado proceso canónico contra el obispo de San Francisco, Córdoba, Sergio Buenanueva, quien expresamente reconoció: “Nuestro gran error fue proteger a los curas abusadores”.

57. Avaló la decisión de la Comisión que investigó los hechos del Próvolo en su negativa a brindar información y documentación al fiscal de la causa, amparándose en el Concordato de 1966. Incumplió, de ese modo, la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza – caso Iván González c/ Arzobispado de Mendoza – que le ordenó a la iglesia brindar información a las víctimas.

58. No ha iniciado procedimiento canónico alguno – para determinar responsabilidades por omisión y negligencia, aplicando las disposiciones contenidas en el documento “Como una madre amorosa”- contra los obispos argentinos que se enumeran a continuación, responsables de controlar a sacerdotes incardinados en sus diócesis, denunciados por abuso sexual en sede estatal y/o canónica:

Héctor Aguer, sacerdotes Héctor Ricardo Giménez, Nicola Corradi y Horacio Corbacho (La Plata).

José María Arancedo, sacerdote Félix Alejandro José Martínez (Mar del Plata), y Luis Brizzio (Santa Fe).

Antonio Marino, sacerdote Félix Alejandro José Martínez (Mar del Plata).

Ricardo Faifer, sacerdote Domingo Jesús Pacheco (Corrientes).

José María Arancibia y Sergio Buenanueva, sacerdotes Jorge Luis Morello y Raúl del Castillo (Mendoza).

Carlos María Franzini (fallecido) y Dante Braida, sacerdotes Nicola Corradi y Horacio Corbacho (Mendoza).

Juan Alberto Puíggari, sacerdotes Justo José Ilarraz, Marcelino Moya, Juan Diego Escobar Gavíria y religiosa Bibiana Fleitas (Entre Ríos),

Estanislao Karlic, sacerdote Justo José Ilarraz (Entre Ríos).

Mario Maulión, sacerdote Justo José Ilarraz (Entre Ríos).

Oscar Ojea y Mario Poli, sacerdote Mario Koessler (San Isidro, Buenos Aires).

Mario Cargnello, sacerdotes Emilio Raimundo Lama y Agustín Rosa Torino (Salta).

Luis Urbanc, sacerdotes Juan de Dios Gutiérrez y Renato Rasjido (Catamarca).

Adolfo Uriona, sacerdote Carlos Alberto Dorado (Santiago del Estero).

José Masín y Rubén Martínez, sacerdote Néstor Monzón (Chaco).

Guillermo Rodríguez Melgarejo y Sergio Buenanueva, sacerdote Carlos José (San Martín, Buenos Aires).

Miguel Ángel D´Annibale, sacerdote Cristian Abel Vázquez (Río Grande, Tierra del Fuego).

Hugo Santiago, sacerdote Tulio Mattiussi (San Pedro, Buenos Aires).

Alfredo Dus, sacerdotes Luxorio Ruiz Bilbao (fallecido) y Juan José Crippa (Chaco)

Fernando Maletti y Oscar Miñarro, por el laico que trabaja en el taller de Cáritas (Merlo, Pcia. de Bs. As.).

Respecto al caso del sacerdote Félix Alejandro José Martínez, cabe aclarar que cuando Jorge M. Bergoglio era cardenal, uno de los papás de víctimas llamó por teléfono y el secretario le contesto que no los iba a recibir porque no era un tema de su competencia. Al poco tiempo, los padres de las víctimas le enviaron dos cartas al Papa Francisco, a través de Gustavo Vera, diputado en Ciudad Autónoma de Buenos Aires y amigo personal del papa, pero ni siquiera recibieron un acuse de recibo.

En el caso del fallecido obispo Abelardo Silva, tampoco inició investigación alguna para determinar las responsabilidades. La denuncia canónica lleva número Prot. 142/2017-59513 Congregación para la Doctrina de la Fe -Cardenal Prefecto Gerhard Ludwin Muller.

Los obispos argentinos que se reunieron con la víctima y fueron notificados del caso, son los siguientes: Fernando Croxatto (Neuquén), Carlos Malfa (Secretario de la Conferencia Episcopal Argentina), Martín Fassi (auxiliar de San Isidro), Miguel Angel Dänibale (Río Gallegos) y el Cardenal Mario Poli.

59. Como consecuencia de ser el principal avalista del sistema de encubrimiento, tolera, sin haber tomado medida alguna, que el sacerdote Luis Alberto Bergliaffa, sancionado en 2014 por abusar de una niña en la provincia de Córdoba, tenga cobijo en la diócesis de General Roca, provincia de Río Negro.

El mencionado pederasta, fue sancionado la Iglesia Católica que le impide ejercer el sacerdocio por 10 años, pero sin ningún tipo de control. Es decir, nadie dentro de la institución eclesiástica, controla que el sacerdote no siga celebrando sacramentos, o tenga otro tipo de actividad clerical.

Como no fue sancionado por la justicia del Estado, cumplida la pena canónica, podrá volver a participar de cualquier actividad dentro de la iglesia, con el consiguiente riesgo de volver a tener contacto con niños, niñas y adolescentes.

60. En Perú, avala la continuidad del movimiento Sodalicio de Vida Cristiana (SVC), investigado por la justicia de ese país, al que se le imputa ser una organización criminal en la que se habrían cometido los delitos de asociación ilícita, secuestro, abusos sexuales a menores, esclavitud moderna y lesiones graves, así como un presunto delito de lavado de activos.

61. Protege a su fundador, Luis Fernando Figari, quien fuera declarado culpable por la propia organización, de abusos físicos, psicológicos y sexuales cometidos por aquél y otras cabezas del movimiento. La sanción impuesta por al Vaticano ha sido enviarlo a un lugar de penitencia en Italia, donde quedará enclaustrado. Además, tiene prohibido volver al Perú (excepto por motivos sumamente graves y siempre con permiso escrito), tener contacto directo o personal con miembros de la comunidad sodálite y conceder entrevistas a los medios de comunicación, ya sea en público o en privado. La Santa Sede consideró que los delitos, de acuerdo al derecho canónico, han prescrito. Lo que se le impone son medidas disciplinarias de carácter administrativo. A pesar de haberse iniciado una investigación penal en los tribunales peruanos, el Vaticano no lo ha puesto a disposición de la justicia estatal.

62. En su visita a Perú en 2018, permitió que el arzobispo de Piura y Tumbes, José Antonio Eguren Anselmi (integrante del Sodalicio), leyera un discurso en su honor.

Eguren fue el primer denunciado en el año 2000. Ha sido señalado como partícipe principal en casos de tráficos de terrenos en la ciudad de Piura, y vinculado a la organización criminal La Gran Cruz.

63. En Paraguay, medió en el conflicto desatado entre el obispo Rogelio Ricardo Livieres y el arzobispo de Asunción, Pastor Cuquejo, quien sugirió en junio de 2014 abrir una investigación para aclarar las acusaciones sobre el sacerdote argentino Carlos Urrutigoity, acusado de abuso sexual en 2002 por un estudiante de la Academia Saint Gregory en Pensilvania, Estados Unidos, y protegido por Livieres. El conflicto terminó con la destitución de Livieres, quien luego falleció en 2015.

En cuanto al sacerdote motivo del conflicto, se sabe – extraoficialmente – que la iglesia lo mantiene escondido en la provincia de Mendoza, Argentina.

64. Permitió que el sacerdote argentino Carlos Richard Ibañez, investigado por abuso sexual de al menos diez jóvenes en Bell Ville, provincia de Córdoba, Argentina, entre los años 1991 y 1992, participara en la concelebración de una misa en 12 de julio del 2015 en Ñu Guasu, actividad prevista en el viaje papal a Paraguay.

65. Avaló la presión que el Nuncio Apostólico en Paraguay llevara a cabo contra el Diario La Nación de ese país, con la finalidad de que no se siguiera con la publicación de una investigación efectuada por periodistas de ese diario, sobre sacerdotes pederastas argentinos trasladados por haber cometido ese delito.

Abog. Carlos Lombardi – Mat. Fed. T° 76 F° 491

Asesor legal de la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual Eclesiástico de Argentina.

Apoderado de la Rete L’Abuso, Associazione italiana vittime di preti pedofili, Italia.

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December 18, 2018

Piden juicio para el exsacerdote Emilio Lamas por abuso sexual

SALTA (ARGENTINA)
El Tribuno Salta [Salta, Argentina]

December 18, 2018

By Silvia Noviasky

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El fiscal de la causa lo imputó por tres delitos contra un exmonaguillo y una excatequista. Se insiste con el pedido de allanamiento al Arzobispado al Tribunal de Impugnación. 

Federico Obeid, fiscal penal 1 de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, ayer durante el mediodía, solicitó que el exsacerdote Emilio Lamas sea llevado a juicio por la causa que investiga: abusos sexuales contra menores.
Obeid solicitó que se juzgue a Lamas por tres delitos: abuso sexual con acceso carnal agravado por haber cometido el hecho cuando era sacerdote, refiriéndose a la violación denunciada por el exmonaguillo Juan Carlos García durante las fiestas patronales de El Alfarcito. Por tres episodios de tocamientos y acoso señalados por García, lo acusa de abuso sexual simple, en guarda en concurso real, también agravado por haber sido sacerdote, y el tercero, por el delito de promoción a la corrupción de menores agravada por la guarda de otra víctima, haciendo lugar a la denuncia de Carla Morales Ríos. En su requerimiento, el fiscal brinda toda la investigación recabada que se basa en “numerosos testimonios”, según consigna el sitio oficial de los fiscales penales, aunque aún resta sumar al expediente el examen psicológico de Lamas y algunas otras pruebas más. Al haber un detenido, y con la cercanía de la feria judicial, la jueza Claudia Puertas deberá habilitar la causa en feria, para que el caso continúe su proceso. Las partes deberán ahora ratificar el pedido de juicio u oponerse y justificarlo.
 
Allanamiento al Arzobispado

Además, Obeid insiste con el allanamiento al Arzobispado para obtener las actas del juicio eclesiástico, proceso interno que la Iglesia llevó contra Lamas, y que luego de estudiar diferentes denuncias, sentenció expulsarlo del sacerdocio. El fiscal le pidió primero las actas de aquel juicio al arzobispo Mario Cargnello, quién se negó señalando que la dueña de las actas es la Doctrina para la Fe, radicada en Roma y amparándose a un Concordato firmado en 1966 entre la Santa Sede y el Estado argentino. Ante la negativa, el fiscal le solicitó a la jueza de Garantías Nº8, Claudia Puertas, que se allane el Arzobispado para obtener la documentación. El pedido fue negado por la jueza apelando al mismo Concordato al que recurrió Cargnello. El fiscal insistió con el pedido y será ahora el Tribunal de Impugnación quien decidirá si da lugar al allanamiento del Arzobispado.
Lamas fue detenido a mediados de octubre, cuando se presentó a declarar. Días después la jueza le otorgó la prisión domiciliaria a pesar de que el fiscal había solicitado su detención porque entendía que “podía entorpecer la investigación” y había “peligro de fuga”. Mientras que su familia alegó problemas de salud. El excura esperará el juicio en su casa. Si bien la primera denuncia penal fue radicada por el exmonaguillo Juan Carlos García en mayo del 2017, luego de que el caso explotara mediáticamente la causa logró avances inéditos. Además, se sumó una nueva denunciante, de Carla Morales Ríos, quien, como García, aseguró haber sido violada por el sacerdote en los primeros años de su adolescencia mientras era catequista en la parroquia en la que Lamas estaba a cargo en Rosario de Lerma. 
Inspección ocular en la iglesia de Rosario de Lerma, también en la parroquia de El Alfarcito, estudios médicos y diferentes testimonios que incluyeron a diferentes curas, incluso a la máxima autoridad de la Iglesia local, Mario Cargnello, son las pruebas que engrosan el expediente.

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El ex cura Emilio Lamas va a juicio por abuso sexual y corrupción de menores

SALTA (ARGENTINA)
La Gaceta [Tucumán, Argentina]

December 18, 2018

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El fiscal Federico Obeid pidió enjuiciar al ex sacerdote que fue acusado de violar a un ex monaguillo y abusar de otra joven que estaba en su guarda. 

El ex sacerdote de Rosario de Lerma, Emilio Raimundo Lamas, irá a juicio, acusado de abusar sexualmente a dos personas cuando éstas estaban bajo su responsabilidad.

El fiscal penal Sergio Federico Obeid requirió hoy el enjuiciamiento para el ex cura por los delitos de violación y abuso sexual simple agravado por ser sacerdote (tres hechos) en perjuicio del ex monaguillo Juan Carlos García y por la corrupción de menores agravada por la guarda de otra víctima, Carla Morales.

Obeid tuvo en cuenta las denuncias radicadas por ambas víctimas y adjunta el contenido de sus declaraciones filmadas, donde relatan de forma pormenorizada los abusos de los que fueron víctimas y de los que responsabilizan al ex sacerdote.

También consignó los numerosos testimonios recogidos durante la investigación, y la abundante documentación solicitada. El fiscal explicó que resta aún incorporar el resultado de las pericias psicológicas del imputado y otros informes.

Respecto a la solicitud de allanamiento al Arzobispado de Salta, que fuera denegada por el Juzgado de Garantías interviniente, explicó que espera la resolución del Tribunal de Impugnación donde insistió con el cumplimiento de la medida, a fin de obtener el expediente eclesiástico del proceso que debió afrontar Lamas en el seno de la Iglesia por abuso sexual.

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Es cura, Barrionuevo le ofreció una candidatura y ahora lo denuncian por abuso sexual en Catamarca

CATAMARCA (ARGENTINA)
TN Todo Noticias [Buenos Aires, Argentina]

December 18, 2018

By Miriam Lewin

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Se trata de Moisés Pachado, un cura influyente que llegó a ser número dos del Obispado. Una mujer lo acusó de haber abusado de ella cuando era una nena y lo ayudaba en la misa. El denunciado dice que ella lo señala porque es feminista y está a favor del aborto. 

“Pensé mucho tiempo en hacer esto público, desde aquella primera marcha al lado de mis hermanas feministas, ese día que recordé con lágrimas lo que me pasó en Hualfin siendo niña”. Así comienza el texto con el cual Ingrid Figueroa Cruz denunció haber sido víctima de abuso sexual por parte de un conocido sacerdote de Catamarca cuando vivía en esa ciudad del departamento de Belén, en 1997. El acusado, Moisés Pachado, ocupóimportantes cargos dentro de la Iglesia y recibió el ofrecimiento de ser candidato a vicegobernador. El hombre asegura que la mujer, que tiene 30 años y en ese momento tenía nueve, responde a su identificación “con los pañuelos verdes”. 

Según Ingrid, que ahora reside en Tucumán, está casada y tiene 3 hijos, el llanto de la actriz Thelma Fardin la empujó a decir lo que durante largo tiempo había callado. “No es fácil, para nada fácil de llevar una marca en el tiempo para toda la vida, no sé si alguna vez dejaré de llorar al recordarlo”- continúa- “Tampoco entendí nada de lo que pasó en ese momento, solo supe que estaba mal porque debía guardar un secreto que me lastimaba por un pedido de un cura en el que no tan solo yo creía y confiaba, sino toda mi familia”.

No se si alguna vez dejaré de llorar al recordarlo.

La relación de la familia de Ingrid con el religioso era de extremo cariño y respeto: “Este sujeto llegaba a mi casa con toda la confianza del mundo, siempre era muy bienvenido por todos, cocinaban para él , ponían el mejor mantel y lo más delicado para semejante bestia”, dice Ingrid. Su madre era directora de escuela. 

“Un día domingo después de misa él me pide que me quede a ayudarle a acomodar todo en la sacristía, acepto y en eso viene por detrás y me besa, después me lleva a su dormitorio, me obliga a que le practique sexo oral, me baja el pantalón y toca mis partes íntimas. Le pedía que no lo haga mientras lloraba”, recuerda Ingrid, que tenía en ese momento 9 años. 

El cura, en una conducta característica de los abusadores, le pidió que no le contara a nadie lo sucedido. Ingrid pudo escapar. “Me dice que era un secreto y no lo podía decir a nadie. Salí corriendo, me subí el pantalón como pude. Llegué muy consternada a casa. Ahí estaba mi mamá. Me pidió que me baje el pantalón, ahora entiendo que no hubo penetración, por eso nunca encontró restos de semen y pensó que era una mentira. La situación empeoró porque lloraba todas las noches y empezaron el insomnio y las pesadillas”, relata.

Ingrid no dejó de confiar en la iglesia. De hecho, buscó apoyo en otro cura: “Un par de años después le confesé a otro sacerdote que llegó creyendo que haría algo. Y en ese momento lloró y me abrazó fuerte. Pero jamás denunció. Pensé que me ayudaría en algún momento. Pero no, nada de eso pasó”, reclama. 

“Decidí publicar todo esto porque tengo la certeza que hay muchas personas a las que les pasó. Decirles que no tengan miedo ¡no están solos!”, finaliza la denunciante.

La Iglesia del Rosario es, además de un lugar de culto, una atracción turística en Hualfin, un pueblo de 700 habitantes rodeado de viñedos. Tiene una puerta pesada de quebracho con tallas, paredes de abobe y un altar peculiar por la inocencia de sus imágenes. Fue construida en 1767 y el la segunda iglesia más antigua de la provincia, además de integrante del grupo de las capillas más visitadas del Norte argentino.

La denuncia judicial 

Moisés Pachado fue denunciado penalmente en la fiscalía de la Tercera Circunscripción Judicial. Ingrid Figueroa Cruz, la denunciante, tiene actualmente 30 años y se presentó en la sede judicial acompañada por su abogada, Silvia Barrientos y por su madre.  Un grupo de mujeres la acompañó con pancartas.

La abogada hizo declaraciones radiales y señaló que “éste es el paso más difícil, hacer la denuncia”. Aclaró que Figueroa Cruz “se sacó una gran mochila de encima, que le oprimía el alma y el corazón. Es comenzar a vivir, ella no estaba viviendo”, señaló.

La letrada, que representa a otras víctimas de abuso sexual por parte de sacerdotes, caracterizó el hecho: “Es un abuso de poder, es una desigualdad. Ingrid se enfrenta al poder político y eclesiástico“.

Otras tres víctimas se acercaron a Ingrid para manifestarle que habían sido objeto de abusos por parte del mismo religioso y que acompañarían sus acciones.

Se declara inocente

En otro medio local, el religioso denunciado negó enérgicamente los hechos, aunque aceptó conocer a la familia de Ingrid. “Yo era muy amigo de esa familia. La madre de esta señora era muy buena colaboradora de la parroquia. Era directora de la escuela de Hualfín y tenía todas las herramientas para comprobar el hecho, si hubiese pasado. Conocía todos los protocolos que hay que hacer en estos casos”, apunta. 

“Estoy un poco preocupado. Han elegido las redes sociales y los medios para buscar condena social y que la comunidad juzgue antes que la justicia. Hay mucha gente que me conoce y está preocupada y sorprendida. Niego absolutamente que esto haya sucedido”, insistió. 

“Doy la cara para decirle a todo el mundo que aquí estoy. Me pregunto cuáles son las razones que la llevaron a hacer esto”, agregó. Y aventuró la teoría de que el feminismo de Ingrid sea una de las motivaciones de la dura denuncia en su contra. “Ella pertenece a esta identificación de los pañuelos verdes, a favor del aborto. Y manejada por la ideología de género y rechazo a la Iglesia”, aventura el sacerdote.

“Ella está manejada por la ideología de género y rechazo a la Iglesia”, aventura el sacerdote.

Durante el obispado de Elmer Osmar Miani, Pachado fue vicario general y rector del Santuario Nuestra Señora del Valle en la Catedral. Fue párroco en las parroquias de Belén, Hualfin y Capayan. 

Luis Barrionuevo quiso tentarlo políticamente en el 2007 para que lo acompañara en la fórmula electoral, con la candidatura a vicegobernador. Su respuesta fue negativa: “Mi camino es trabajar por los pobres desde la Iglesia y no desde un partido”, aseguró. Fue una decisión inteligente: Barrionuevo fue finalmente derrotado por una coalición radical – kirchnerista por 22 puntos.

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December 11, 2018

LA Archdiocese adds new names to list of accused priests

LA PLATA (ARGENTINA)
Angelus - Archdiocese of Los Angeles [Los Angeles CA]

December 11, 2018

By Pablo Kay

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The Archdiocese of Los Angeles released on Thursday an updated list of priests accused of sexual abuse of minors, with the report showing two cases of alleged abuse of current minors in the archdiocese since 2008.

The two cases were made public at the time the allegations were first received. Upon receiving the accusations, the archdiocese removed the two priests, Juan Cano and Jose Luis Cuevas, from ministry and reported them to law enforcement. Following separate investigations by police and by an Archdiocesan oversight board, the men were permanently removed from ministry.

“As disturbing as their behavior was, it shows that thanks to the swift action of alert teachers, parents and even children themselves, we can catch signs of abusive behavior early,” said Dr. Heather Banis, Victims Assistance Ministry Coordinator for the Archdiocese.

Overall, the update added the names of 54 priests—27 of them now dead—to the Archdiocese’s “Report to the People of God,” originally published in 2004 by Cardinal Roger Mahony, and updated in 2005 and in 2008. The archdiocese has posted the full list, along with a message from Archbishop José H. Gomez, on a new website.

“We owe it to the victim-survivors of abuse to be fully transparent in listing the names of those who perpetrate this abuse,” Archbishop Gomez said. 

The majority of the names belong to priests accused in the last ten years of misconduct alleged to have occurred before 2008.

In a departure from how other dioceses have handled such listings, Archbishop Gomez instructed that the Archdiocese include the names of deceased priests with allegations that could not be fully corroborated but were nonetheless considered “plausible” by the independent oversight board that reviews accusations for the archdiocese. This broader standard was also applied for priests who had “long ago left the Archdiocese before the allegation of misconduct was received,” the Archdiocese said in a statement.

The decision to broaden the standard for those allegations from “credible” to “plausible” for those priests was made “out of respect and deference to the victim-survivors who made the report,” the Archdiocese said.

Under long-standing Archdiocesan policy, when misconduct allegations are received, they are immediately reported to police and the alleged perpetrator is removed from ministry pending the outcome of investigations by law enforcement and the Archdiocesan oversight board. In addition, public announcements are made at every parish and school where the alleged perpetrator may have served. 

Cano, a Mexican-born priest ordained for the archdiocese in 2015, was removed from ministry in January 2018, when a teenage girl reported an allegation to authorities stemming from his time at Our Lady of Grace in Encino.

Public announcements of the allegation were made there and at 11 parishes where Cano had served as either a priest or a seminarian. 

The purpose of the announcements is to alert others who may have suffered misconduct at the hands of the priest and to encourage them to come forward, the archdiocese said. In the case of Cano, the announcements resulted in allegations involving two additional minor females and three additional adult females.

The 35-year-old Cano has been removed from ministry pending a canonical penal process, and the allegations are being investigated by law enforcement and the LA District Attorney, according to attorneys for the archdiocese.  

Cuevas, 74, was a former Combonian Missionary incardinated in the archdiocese in 2006. He was removed from ministry in 2012 after accusations of misconduct were made by two women at St. Athanasius Church in Long Beach, where he served from 2006 until 2012. The alleged incidents occurred in 2010.

When announcements were made in parishes where the Mexican-born priest had worked in the past, a teenage girl came forward with an additional accusation of sexual misconduct. The victims were all members of St. Athanasius.

Cuevas served time in jail and was eventually sentenced to five years’ probation after pleading no contest to charges in 2013. 

He is currently registered as a sex offender in California and earlier this year was ordered by the Vatican to a life of prayer and penance. 

The third man, Roberto Barco, was a priest from the Diocese of Chascomús, Argentina accused in 2016 of sexual misconduct with a teenage female dating back to 2009 or 2010 during his time ministering in the Diocese of San Bernardino. 

Barco was serving at St. Mary in Palmdale at the time the accusation was reported to the Archdiocese of Los Angeles by the San Bernardino Diocese. He was recalled to his home diocese soon after.

“In each of these cases, when the allegation was received, it was immediately reported to law enforcement, announcements were made at the parishes and schools where the priest had been present, and the matter was investigated and reviewed by the Archdiocese Clergy Misconduct Oversight Board,” according to the update posted on the archdiocesan website. 

Included in the list were the names of sixteen priests belonging to religious orders, five “extern” priests belonging to other dioceses, and three priests accused of abuse in the area while assigned outside the archdiocese.

In his remarks, Archbishop Gomez said that “every case of child sexual abuse is one too many, a crime committed against an innocent soul, a sin that cries out to heaven for justice, reparation, and healing.” 

While urging continued vigilance, he acknowledged that “we have witnessed a dramatic reduction in incidences of abuse over the last two decades.”  

Dr. Francesco Cesareo, who heads the independent review board that oversees the handling of abuse cases for the U.S. Conference of Catholic Bishops, said that periodically releasing names of accused priests is one way that bishops can show laity they “understand the gravity of the situation,” especially in light of the reawakening clerical abuse scandal in the U.S. Church. 

Such releases allow the laity “to be very aware of individuals who may have abused, or were credibly accused of abuse–which may then lead others to come forward” while showing “that the issue can really be dealt with in a concrete and definitive way,” said Cesareo in an interview with Angelus at the annual bishops’ meeting in Baltimore last month. 

Former FBI official and sex abuse protection expert, Kathleen McChesney, said that while important, releasing the names of accused priests must be done in a “professional” way that weighs each accusation carefully. 

“It’s extremely helpful for the bishops to make those sorts of decisions with the guidance of professionals, such as members of their lay review boards,” McChesney told Angelus. 

McChesney was the first director of the US Bishops’ Office of Child Protection, launched in 2002. She served for three years, during which the bishops introduced the Charter for the Protection of Children and Young People in 2004.

That document called on dioceses “to be open and transparent in communicating with the public about sexual abuse of minors by clergy within the confines of respect for the privacy and the reputation of the individuals involved.”

“By disclosing names, you are doing what is appropriate to fulfill that aspect of the charter,” McChesney explained. 

According to Banis, the timely reporting by parents, teachers, and even children themselves of signs of potential abuse is what enables an equally timely response. She sees it as an affirmation of the efficacy of the archdiocese’s efforts.

“Thanks to them, we’re catching some of the ‘grooming’ early, and protecting these children from the horrific abuses that we’ve seen in the past,” said Banis, who made headlines after calling on U.S. bishops gathered in Baltimore last month to respond to and learn directly from victim-survivors of abuse.

Cesareo agreed that the “mechanisms” in place in the archdiocese are showing results. “I think in many ways Los Angeles is a model for how things ought to be done, and have been done, that other dioceses can look to,” he said.

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December 4, 2018

Jardín Belén: Detuvieron al padre Tulio y al portero Anselmo

SAN NICOLáS DE LOS ARROYOS (ARGENTINA)
Wayback Machine Internet Archive [San Francisco CA]

December 4, 2018

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La causa en la que se investigan abusos sobre niños en esa institución educativa derivó esta tarde en la detención y traslado del sacerdote y el portero que había sido el único separado de su cargo. Las declaraciones de los menores en Cámara Gesell fueron contundentes para la resolución judicial. Tulio salió esposado de la Parroquia, confirmó el subcomisario a cargo de las diligencias. 

En la tarde de este martes, personal de la DDI San Pedro-Baradero arrestó al sacerdote y al exportero del Jardín Belén, Anselmo Ojeda, por resolución judicial. Permanecen en la dependencia policial desde donde serán derivados a San Nicolás. 

Se trata de un nuevo avance en las causas que investigan presuntos abusos sexuales cometidos en el jardín Belén, con el Fiscal de Baradero Hernán Granda al frente. 

Vitullo, subcomisario de la DDI a cargo, informó: “La causa es por abuso sexual agravado. Seguramente van a ir a la DDI de San Nicolás, pero no lo tenemos confirmado”. Sobre las detenciones, precisó: “Al sacerdote en la parroquia San Roque y Anselmo en el bajo, estaba pescando. No hubo resistencia”. 

Un familiar de Anselmo Ojeda se hizo presente en la sede policial para retirar sus pertenencias, pero no podrán se acompañados y deberán permanecer alojados hasta el momento de la declaración indagatoria, la primera instancia de defensa como acusados. 

Las últimas declaraciones de los menores en Cámara Gesell fueron contundentes para la resolución judicial, dieron cuentas de que habría habido acceso carnal. 

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December 3, 2018

El polémico perfil del sacerdote Abel Balbi

SALTA (ARGENTINA)
El Tribuno Salta [Salta, Argentina]

December 3, 2018

By Silvia Noviasky

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Su paso por Joaquín V. González quedó marcado por juicios, amenazas y conflictos .

Las denuncias contra el sacerdote Abel Balbi se mezclan con otros detalles que explican el silencio que guardaron los habitantes contra los abusos sexuales y de poder que habría ejercido el sacerdote durante la década del 80 en Joaquín V. González, cuando estuvo al frente de la parroquia de esa localidad ubicada en el departamento Anta. Diferentes episodios registrados confirman aquel perfil agresivo amparado por la impunidad de la época.

El cura es investigado por la Justicia federal, ya que habría más personas involucrados en los casos de abuso sexuales.

“Yo tenía la imagen de que era un liero, de que era muy imprudente, un inmaduro absoluto”, dijo a El Tribuno el arzobispo Mario Cargnello sobre Balbi.

Amenazas de muerte

“Conflicto entre un cura y docentes”, rezaba una nota de este diario del 30 de octubre de 1985. En aquel año, el cura Balbi inició un conflicto con una familia y un grupo de docentes a cargo del colegio secundario del pueblo de Joaquín V. González. Una solicitada acompaña la nota. Además de denunciar difamación, la solicitada, firmada por Carmen Capellán de Omar, expone “amenazas de vida con explosivos”.

En las diferentes denuncias realizadas en sede policial y judicial, se asegura que el sacerdote “amenazaba a cualquiera que intentaba denunciarlo”. Y que, incluso las monjas de la congregación María Auxiliadora habrían sido blanco de las amenazas al punto que habrían tenido que abandonar el pueblo. La situación de las religiosas también quedó registrada en la añeja solicitada. “Porque levanté voces de solidaridad y apoyo a la generosa misión y accionar de las hermanitas de María Auxiliadora, desde la gestión para su ubicación, hasta el momento en que se encontraron en circunstancias parecidas a las que hoy sufro”, denunció Capellán.

El conflicto terminó en el juzgado Correccional y de Menores del distrito judicial de Metán, que con expediente número 3.108/86 ordenó una retractación pública de Balbi ante la actitud amenazante. Dicha retractación llegó a este medio para ser publicada por orden judicial. Allí, el cura reconoció la veracidad de “algunas palabras usadas contra la familia Omar”. Por ello pidió perdón, y aseguró que lo hizo llevado por “la ira” y por “problemas suscitados en la comunidad”.

Sin fiesta patronal

Otro episodio que también quedó registrado en notas de la época sucedió en agosto de 1990, más precisamente el día 8, para las celebraciones de las fiestas patronales en honor a Santo Domingo de Guzmán. “El párroco de J. V. González se metió en un baile”, afirma la nota publicada entonces por El Tribuno.

Allí, se denuncia que Balbi, por estar en desacuerdo con que se llevara a cabo una peña folclórica, luego de las celebraciones religiosas, cerró el templo y se fue a Salta.

Lo velaron en la vereda
“Cuando murió mi papá, no le han querido abrir la iglesia, así que nosotros le hemos hecho la misa en la vereda de la iglesia, ahí estaba el cajón de mi papá”, afirmó Nélida Navarro en las puertas de su ferretería, en Joaquín V. González. 
Más conocida como “Muñeca”, Nélida, hermana del fallecido ex intendente de J. V. González, sumó otro episodio que da cuenta del autoritarismo con el que se manejó el denunciado sacerdote Balbi durante la década del 80. 
El cura, a raíz de un conflicto con el intendente, se negó a abrir las puertas del templo por lo que toda la ceremonia se llevó a cabo en el espacio público. “Mi hermano tuvo problemas con el cura. Balbi se desquitó de los problemas que tenía con mi hermano con mi papá”, aseguró la mujer aunque no supo dar detalles de cuál fue la raíz del conflicto entre la máxima autoridad religiosa y política del pueblo. Aunque advirtió: “Creo que mi hermano hizo una denuncia en Salta”.
“Lucho quería abrir la iglesia, quería traer un cerrajero, y mi hermano lo atajó”, recordó la mujer, quien además destacó: “Mis abuelos fueron de los primeros habitantes del pueblo, él, los Martínez, los Navarro, los Palermo y que vengan y que le hagan eso a mi papá… no”. Ante la negativa del sacerdote, Nélida intentó persuadirlo. “Yo me fui a verlo para que abra la iglesia, Beba Londero lo apoyó en aquel momento”, aseguró.

El acto que nadie olvida en González

El cura Balbi cerró la iglesia el día de las fiestas patronales en el pueblo.

Los habitantes aún tienen grabado el recuerdo de los sucesos ocurridos el 8 de agosto de 1990 cuando el cura Abel Balbi cerró las puertas de la iglesia en plena celebración de las fiestas en honor al patrono de Joaquín V. González, Domingo de Guzmán. 
En una actitud bravucona, el sacerdote se irritó por la organización de una peña folclórica. Como desde la intendencia le comunicaron que no podían suspender el espectáculo, Balbi dio un portazo y si más trámites cerró las puertas del templo y se marchó a Salta a plantear sus quejas ante el arzobispado, entonces a cargo de monseñor Moisés Julio Blanchoud.
Más de 1.500 personas se agolparon en las puertas de la iglesia y ofuscadas con el cura intentaron sacar por la fuerza las imágenes para la ritual procesión por las calles del pueblo. El intendente de la época, Pedro Kairuz, intentó calmar los ánimos y ante la presión Balbi regresó González acompañado por monseñor Blanchoud. El cura tuvo que cumplir con el rito custodiado por fuerzas policiales. Mientras oficiaba la ceremonia, algunos vecinos protestaron enérgicamente y le pidieron que se fuera del pueblo. Según los memoriosos los ánimos se calmaron por respeto a la presencia del arzobispo Blanchoud.

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November 30, 2018

Investigan a una red de trata por las denuncias de abuso contra el sacerdote Balbi

SALTA (ARGENTINA)
Cuarto Poder Salta [Salta, Argentina]

November 30, 2018

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Las denuncias de abuso sexual contra el cura finalmente llegaron a la Justicia. El caso está en el fuero federal, y se investiga una red de trata de Joaquín V. González. Ayer Gendarmería allanó el hospital del pueblo anteño.

Eduardo Abel Balbi ejerció el sacerdocio entre 1983 y 1991 en Joaquín V. González,

mientras que luego fue trasladado a la capital, más precisamente a Villa Primavera, hasta

2001. Según el diario El Tribuno pudo recoger testimonios en ambos destinos, donde se lo

acusa de incontables abusos a adolescentes. Posteriormente fue capellán del hospital San

Bernardo y luego viajó a Estados Unidos en los últimos años, donde estuvo a cargo de un

templo.

Las nuevas acusaciones contra el polémico sacerdote reafirman las anteriores denuncias de

abuso sexual y plantean otras, señaló el matutino citado. “Diferentes testimonios ya

publicados apuntaron a dádivas que el sacerdote ofrecía a los adolescentes, como regalos,

dinero y alcohol a cambio de sexo. La carta agregó que en aquellas reuniones, se

empastillaba a los jóvenes con drogas que eran facilitadas por un farmacéutico, y que

incluso algunos eran golpeados, por lo que varios de ellos llegaban en malas condiciones al

hospital local. En el nosocomio Balbi habría contado con ayuda de un reconocido médico,

que no dejaba constancia del estado en el que llegaban los adolescentes, o desvirtuaba la

información médica”, señalan.

Con los diferentes testimonios, ayer por la tarde y durante dos horas Gendarmería allanó el

hospital local y secuestró expedientes.

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Un cura salteño ofrecía dinero y regalos a jóvenes a cambio de sexo

SALTA (ARGENTINA)
Ventana del Norte [San Miguel de Tucumán, Argentina]

November 30, 2018

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El fiscal Eduardo Villalba, frente a la Fiscalía Federal Nº 2, recibió a los abogados eclesiásticos y actúa en el caso.

Las denuncias de abuso sexual contra el cura Balbi finalmente llegaron a la Justicia. El caso está en el fuero federal, ya que se investiga una red de trata que salpica a otros antiguos habitantes de Joaquín V. González. Siguiendo esta línea, durante la tarde de ayer Gendarmería allanó el hospital del pueblo anteño.

Las primeras denuncias de abuso contra el cura, tomaron una mayor dimensión luego de una carta anónima que llegó a El Tribuno. El escrito pone en duda algunas muertes sucedidas en la década del 80 en González, e involucra a más personas en los abusos denunciados, tejiendo una red de complicidad y de trata de personas. Un médico, un farmacéutico y otros pobladores del pueblo habrían actuado en los abusos de manera directa o indirecta.

Si bien las primeras noticias no tuvieron repercusión alguna ni en la iglesia ni en la Justicia, luego de tomar conocimiento de estas denuncias que agravaron el panorama, el arzobispo Mario Cargnello derivó el caso a la Justicia Federal. El fiscal Eduardo Villalba, frente a la Fiscalía Federal Nº 2, recibió a los abogados eclesiásticos y actúa en el caso.

Eduardo Abel Balbi ejerció el sacerdocio entre 1983 y 1991 en Joaquín V. González, mientras que luego fue trasladado a la capital, más precisamente a Villa Primavera, hasta 2001. Este matutino pudo recoger testimonios en ambos destinos, donde se lo acusa de incontables abusos a adolescentes. Posteriormente fue capellán del hospital San Bernardo y luego viajó a Estados Unidos en los últimos años, donde estuvo a cargo de un templo.

Las nuevas acusaciones contra el polémico sacerdote reafirman las anteriores denuncias de abuso sexual y plantean otras. Diferentes testimonios ya publicados apuntaron a “dádivas” que el sacerdote ofrecía a los adolescentes, como regalos, dinero y alcohol a cambio de sexo. La carta agregó que en aquellas “reuniones”, se empastillaba a los jóvenes con drogas que eran facilitadas por un farmacéutico, y que incluso algunos eran golpeados, por lo que varios de ellos llegaban en malas condiciones al hospital local. En el nosocomio Balbi habría contado con ayuda de un reconocido médico, que no dejaba constancia del estado en el que llegaban los adolescentes, o desvirtuaba la información médica.
Con los diferentes testimonios, ayer por la tarde y durante dos horas Gendarmería allanó el hospital local y secuestró expedientes.

Algunos sucesos relatados en la denuncia anónima de cinco hojas pudieron ser confirmados. Como la mala relación entre el sacerdote y varios habitantes del pueblo, que llegaron hasta juicios civiles. Pero además se apunta a otros cómplices que habrían actuado como amedrentadores del cura ante cualquier intento de denuncia de los vecinos. Entre los amenazados figuran las monjas de María Auxiliadora, quienes ante las constantes amenazas sufridas habrían abandonado el pueblo. Las denuncias por acoso y amenazas contra las religiosas quedaron incluso registradas a partir de una solicitada publicada por El Tribuno en 1985.

La historia que ahora intenta recuperar la Justicia Federal en el pueblo de Anta es de la época posterior a la dictadura militar. Coyuntura que habría marcado el silencio y la impunidad que guardaron los hechos ahora denunciados. Entre quienes habrían sido los amedrentadores del sacerdote se señalan a personas que hoy están condenadas por delitos de Lesa Humanidad.

Avisos a la iglesia

“La Iglesia tiene en su poder cartas y confesiones de vecinos denunciantes durante tantos años a Blanchoud y los curas que le siguieron”, advierte la denuncia refiriéndose al fallecido arzobispo Moisés Julio Blanchoud, quien estuvo al frente de la institución religiosa local entre 1984 y 1999. Las versiones de denuncias ante la iglesia también se replicaron en Villa Primavera, donde se señala que una integrante de la Acción Católica denunció al sacerdote, proceso eclesiástico que no habría llegado lejos. Sin embargo, estas denuncias no pueden ser confirmadas, ya que en aquellos años no existía aún el Tribunal Eclesiástico local, que comenzó a funcionar el año pasado a cargo del sacerdote Loyola Pinto y de Sancristóval. Por lo que, si existió alguna denuncia, fue ante el Tribunal de Tucumán, que tenía a cargo cualquier proceso eclesiástico que sucediera en Salta. Incluso si hubo algún proceso interno en la Iglesia de aquella época sería difícil acceder a la información, ya que solo se da a conocer en “casos concluídos”, es decir con sentencias.

Balbi fue un reconocido sacerdote que contó con buenos contactos, organizó asambleas políticas en J. V. González y fue íntimo amigo del sacerdote Ernesto Martearena. Fue la persona con la que cenó el histórico sacerdote antes de ser asesinado.

Denunciado por paternidad

El sacerdote Balbi, cuenta además con una causa en el fuero civil. Cristian Vizgarra, de Joaquín V. González, le inició un juicio por presunta paternidad no asumida al cuestionado religioso. La causa se encuentra en el Juzgado Civil, Comercial, Laboral, de Personas y Familia a cargo de la jueza Patricia Rahmer.

La madre de Cristian murió luego de dar a luz y el joven fue criado por sus abuelos. Según las versiones de la familia Vizgarra, el sacerdote supo siempre que tenía un hijo. Incluso quienes conocen al sacerdote aseguran que el parecido físico es evidente.

Balbi ya se contactó con el juzgado y se puso a disposición de una prueba de ADN. Pedro Brizuela es su abogado defensor. El sacerdote, que se encuentra en Buenos Aires, deberá realizarse las pruebas en el pueblo al que nunca regresó.

Fuente: El Tribuno

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November 29, 2018

Se realizó un allanamiento por los abusos denunciados contra el excura Balbi. ¿Qué encontraron?

SALTA (ARGENTINA)
Voces Críticas [Salta, Argentina]

November 29, 2018

By Redacción Voces Críticas

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Gendarmería llevó a cabo los operativos

SALTA.-Las investigaciones por los casos de abusos denunciados contra el exsacerdote Abel Eduardo Balbi continúan su curso.

Durante el día de hoy, personal de Gendarmería realizó un allamiento en el hospital público Dr Oscar H. Costas de Joaquín V. González.

El operativo sumó a la causa diferentes tipos de papeles y computadoras. Además, se registraron los datos de las personas que trabajaron en el nosocomio durante 1980 y comienzo de 1990.

El eclesiástico acusado de abuso de adolescentes comenzó su camino siniestro en esta localidad, luego habría pasado por Villa Primavera y también en la capital.

De a poco se van sumando los testimonios de testigos y denunciantes que se van animando a contar las atrocidades que vivieron durante ese período y que callaron por miedo.

Cabe recordar que Balbi enfrenta también un juicio de filiación ya que Cristian Vizgarra asegura que el exsacerdote es su padre.

Muchos de los relatos tienen puntos en común: invitaciones a la casa parroquial, regalos, dinero, campanadas en plena madrugada y panfletos anónimos que denunciaban lo que todos habrían sabido pero callaban. 

“Éramos entre 35 y 30 changos, nos alojamos en una escuelita de ahí. Estuvimos dos días, era mixto, pero los varones estábamos por un lado y las mujeres por otro. El tipo (Balbi) propiciaba un tipo de concurso de quién la tenía más grande, la tenías que tener parada, y él era el juez” , sostuvo uno de los denunciantes. Más tarde afirmó que “comenzó el éxodo“ de adolescentes para “hacerle el favor al cura a cambio de una dádiva. Comercializaba con algunos, como prostitución”, aseguró.

Un maestro que se animó a testificar comentó: “Yo tenía entre 15 y 16 años, era monaguillo . Una vez me dijeron que el padre nos había invitado a comer, fuimos y comencé a ver cosas raras, películas porno en la casa parroquial. No es que a todos los que iban les hacía algo, el que aceptaba las reglas del juego se iba a la habitación con él. Muchas veces elegía a gente de menos recursos que uno y les daba plata o regalos”.

La mayoría de los testigos afirmaron que era violento, pero que los regalos y el dinero eran los señuelos del cura para lograr su cometido. “Les prestaba el Torino marrón que tenía, y les daba plata para tomar. Él manipulaba con esas cosas”, y disparó finalmente: “Usó el templo de la iglesia para sus orgías, los chicos andaban por el pueblo tomando el mistela o jugando con las hostias”.

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November 26, 2018

Otro cura entrerriano está siendo investigado por la Iglesia Católica

PARANá (ARGENTINA)
Genesis Multimedia  [Caseros, Argentina]

November 26, 2018

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El cura Alfredo Nicola está hace un año sin que se le conozca actividad pública dentro del sacerdocio. Quedó apartado después de la denuncia de Revista ANALISIS a través de la cual tomaron estado público las denuncias que había en la Iglesia Católica por abuso sexual por parte del entonces párroco de Oro Verde. Luego de desmentirlo públicamente, Nicola ofreció a los medios un certificado firmado por el Vicario General del Arzobispado de Paraná, Monseñor Eduardo Tanger, en el cual se negaba que haya habido denuncias en la Iglesia sobre los hechos de abuso de Nicola. Sin embargo, en las últimas horas se conoció que Nicola no está cumpliendo funciones hace un año porque hay un expediente que debe resolverse en Roma, en el marco de una investigación canónica. El certificado de Tanger fue considerado un error dentro de la Iglesia Católica.

No puede oficiar misas en público. Y desde hace un año está sin destino: no le han asignado ninguna parroquia. No vive en ninguna casa parroquia. Está alojado en casa de un familiar. También ha perdido el contrato con el Estado: fue, hasta finales de 2017, capellán en el Hospital Fidanza, de Colonia Ensayo, con empleo formal en el Ministerio de Salud.

Pero ese cargo lo perdió desde el mismo momento en que fue reemplazado como párroco de la parroquia Jesucristo Maestro y Señor de la Humanidad y Nuestra Señora del Rosario de Pompeya de Oro Verde. Allí ahora está en esa función el sacerdote Hernán Arismendi, que además asumió como capellán del Hospital Fidanza. Además, y a pesar del insólito salvoconducto que le extendió el vicario general de la diócesis, Eduardo Tanger, está siendo investigado según las normas canónicas de la Iglesia.

“Lo único que podemos decir es que por el momento no puede tener el ejercicio del ministerio sacerdotal en forma pública”, contó una fuente eclesiástica consultada por Entre Ríos Ahora.

-¿Cuál es el motivo?

-Es porque hay una causa que se debe resolver. Esa causa está en Roma: el obispo (Juan Alberto Puiggari) no puede decidir nada respecto del padre Nicola. Ahora es Roma quien debe decidir. El porqué de esta situación no la sé. Es una cuestión preventiva, mientras se desarrolla el proceso canónico. Esa situación no tiene plazos.

-Pero el vicario general de la diócesis le había firmado un documento en el que afirmó que no tenía ninguna causa canónica ni ninguna investigación en su contra.

-Eso fue un error. No sé por qué se hizo eso.

La denuncia periodística

Nicola estuvo envuelto en pequeños escándalos a lo largo de 2017, y fue protagonista de una serie de notas periodísticas en la revista ANALISIS sobre supuestos casos de abusos a menores.

De acuerdo a lo que publicó la revista ANALISIS, “Puiggari conoce de las denuncias en contra de Nicola desde hace –al menos- cinco años. De hecho, el arzobispo ya sabe que no fueron dos los que denunciaron al cura Nicola sino tres. El tercer caso en realidad fue el primero al cual tuvo acceso la máxima autoridad de la curia entrerriana. El hecho sucedió en Luján –provincia de Buenos Aires- allá por 2012, cuando el propio Doumolín le hizo llegar a Puiggari la existencia de una víctima de Nicola que había decidido escribirle una carta al arzobispo donde señalaba que había sido abusado por el actual párroco de Oro Verde”.

Nicola protagonizó un pequeño sainete en Oro Verde antes de ser reemplazado. Se fue de modo intempestivo de la parroquia de Oro Verde el 25 de octubre de 2017 por un cuadro de estrés, según se encargó de explicar, pero volvió antes de que cante el gallo: el miércoles 29 de noviembre apareció, aparentemente recuperado de su cuadro de salud, y exultante. El cura Daniel Rodríguez, que había sido vicario -un escalón por debajo de párroco- y fue promovido a administrador parroquial durante la ausencia de Nicola puso el grito en el cielo con ese regreso sorpresivo. La indignación de Rodríguez fue tal que hasta manejó la posibilidad de renunciar al sacerdocio, y marcharse de vuelta a su ciudad, La Paz.

En medio de la ausencia de Nicola, sucedió el escándalo con el profesor de música de la escuela parroquial de Oro Verde. Gabriel Flores, oriundo de Misiones, fue denunciado en la Justicia por un caso de abuso. En un confuso episodio, Flores despareció una noche, se fugó de Oro Verde, apareció en el Paraje La Virgen, de allá volvió, se entregó en la Policía y después declaró en la Justicia. Al final, fue condenado, en juicio abreviado. Fue condenado a tres años de pena condicional por el delito de abuso sexual simple agravado por ser encargado de la educación de la víctima

El asunto derivó en el apartamiento de la directora de la Escuela Parroquial Jesús Maestro y Señor, Daniela Cabrol.

Antes Nicola ya había estado bajo la lupa. El fiscal Federico Uriburu, de la Unidad Fiscal de Nogoyá, que llevó adelante la instrucción de la causa del cura Juan Diego Escobar Gaviria, pidió a Puiggari el legajo del sacerdote cuando éste fue citado por la defensa en el juicio que se desarrolló en Gualeguay. Pero el arzobispo sacó un as de la galera: impidió que Nicola declarase en el juicio, y al responder la petición del fiscal, expresó que el mismo se había tornado “abstracto”, y dejó a buen resguardo los antecedentes del párroco de Oro Verde.

Respecto de los supuestos casos de abuso, Nicola los desmintió en forma pública y después acudió ante la curia para conseguir una especie de salvoconducto que lo dejara a salvo de las sospechas.

“El que suscribe, Monseñor Eduardo Tanger, Vicario General del Arzobispado de Paraná, CERTIFICA que en dicho Arzobispado no existe ningún expediente sobre abuso de menores referido al Pbro. Alfredo Luis Marcelo Nicola (D.N.I. 23.341.742).

“Se extiende la presente certificación en la ciudad de Paraná, a los 11 días del mes de diciembre de dos mil diecisiete.”

En febrero de 2018, el cura Hernán Arismendi tomó formalmente posesión de la parroquia de Oro Verde y de la capellanía en el Hospital Fidanza.

De Nicola, la curia no ha vuelto a hablar. Hoy es un paria: no puede ejercer el sacerdocio y no tiene permitido oficiar misas en público. (Análisis)Radio: 102.5 FM | TV: Canales 52 & 507 | LRM774 Génesis Multimedia ((HD Radio & TV))

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November 5, 2018

Alessandro de Rossi, el primer cura denunciado por abuso sexual en Salta

SALTA (ARGENTINA)
Informate Salta [Salta, Argentina]

November 5, 2018

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En la Vicaría María Medianera de Todas las Gracias, era considerado “el cura villero”. Al ser descubierto huyó a Italia, donde permanece amparado por las leyes de ese país, quienes negaron su extradición.

Curas abusadores. Los salteños no salen de su asombro, una de las provincias más arraigadas a la fe, es noticia por denuncias en contra de sacerdotes acusados de abuso sexual. Actualmente son cuatro las personas investigadas, una de ellas es Alessandro de Rossi, más conocido como el “cura villero”.

Fue el primero en ser acusado el 28 de diciembre de 2013, cuando un joven de 19 se presentó en las oficinas del Poder Judicial para radicar la denuncia en su contra. En ese momento estaba a cargo de la Vicaría María Medianera de Todas las Gracias, ubicada en el barrio Islas Malvinas.

El relato de la víctima es desgarrador y tras hacerse público, De Rossi huyó a Italia, donde permanece luego de que ese país niegue un pedido de extradición presentado por la justicia salteña.

En la denuncia el joven contó que desde los 9 años asistía a la iglesia liderada por De Rossi, aunque recién lo conoció cuando cumplió 14. Sostuvo que el cura organizaba fiestas, en las cuales sólo concurrían menores de los barrios pobres aledaños a la Vicaría. En esos encuentros, que tenía como escenario el cuarto del párroco en la planta alta de la iglesia, siempre había bebidas alcohólicas.

Contó  que en una ocasión, cuando ya tenía 15 años, el cura lo llamó, le regalo un perfumey luego lo invitó a recorrer una obra en construcción que se llevaba adelante. Era un comedor que se estaba edificando. En esa caminata, De Rossi lo besó en la boca, él se molestó y al ver la situación el cura le pidió perdón y  siguieron de amigos.

Con el tiempo, el cura continuó con su conquista haciéndole regalos costosos a cambio de besos en la boca. En 2010, cuando De Rossi regresó de un viaje a Italia, le hizo más regalos e incluso, en una ocasión, le dio mil pesos  y  se los gastó. Así, el cura le dio más dinero, aunque a cambio comenzó a exigirle besos, manoseos en su pene y otros abusos sexuales.

Orgías sexuales

El joven, según denunció, supo más tarde que otros chicos atravesaban lo mismo, pues andaban con zapatillas nuevas. Adujo que algunos de los menores se habían acostado con el párroco. Posteriormente, De Rossi le practicó sexo oral y hubo hasta orgías con otros menores.

La estrategia de darles regalos y dinero develó las bajezas de su accionar, teniendo en cuenta que las víctimas fueron niños de muy bajos recursos y con grande carencias familiares.

Fotos de estas fiestas sexuales, según reveló el joven, eran guardadas por el cura en su computadora personal, pero las mismas no llegaron a manos de la justicia, pues De Rossi, cuando se radicó la denuncia, ya se había marchado a Italia y se llevó sus objetos personales.

No obstante,  el fiscal penal, Pablo Paz, de la Unidad de Grave Atentados contra las Personas (GAP), cuando dicha fiscalía tenía competencia en los delitos sexuales, llevó adelante una investigación en la que se logró reunir los mail entre el acusado y el denunciante, constancia de los envíos de dinero del imputado a la víctima, informe psicológico de la víctima y reporte policial de las pesquisas realizadas en el barrio Islas Malvinas.

El 9 de diciembre de 2014, Paz, con todos estos elementos, imputó al cura el delito de abuso sexual gravemente ultrajante, tanto en perjuicio del joven que radicó la denuncia como por otro adolescente. El fiscal solicitó al juez de garantías 4, Diego Rodríguez Pipino, la captura internacional del cura, quien se estableció en una localidad de la capital de Roma, Italia.

El proceso penal en contra de De Rossi, sin embargo, no pudo avanzar pues si bien, se logró la detención del mismo en Italia, la justicia de ese país resolvió rechazar el pedido de extradición, con lo cual la causa penal quedó trunca. El cura recuperó su libertad y reside en Italia, sin que tampoco la justicia clerical haya llegado a juzgarlo.

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October 30, 2018

“Con mis hijos no te metas”: la campaña contra religiosos abusadores

MAR DEL PLATA (ARGENTINA)
Radio EME [Santa Fe, Argentina]

October 30, 2018

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En medio de una gran polémica por el proyecto de ESI, Educación Sexual Integral, tanto a nivel provincial como nacional, se cuela por las redes una “anticampaña” contra la Iglesia Católica, principal opositora a los cambios en Educación.

Esta vez, las redes se inundaron de los colores “provida” pero con fotografías e información de sacerdotes, monjas y abogados condenados e imputados a la espera de resolución judicial por hechos de corrupción de menores.

Aparecen en la anticampaña figuras como:

  • El “Padre Grassi”, condenado por abusar de 5 menores, malversación de fondos y desvío de donaciones.
  • Juan Diego Escobar Gaviria, condenado por 4 casos de abuso sexual infantil en Entre Ríos.
  • Padre Miguel Cacciuto, imputado junto a maestras jardineras por abusar de al menos 20 niños en Mar del Plata.
  • Padre Domingo Jesús Pacheco, acusado por abusar de un menor de 14 años en Corrientes.
  • Padre Carlos Miguel Buela de “El verbo encarnado” de Mendoza, acusado de actitudes impropias con mayores y el abuso de un menor de 12 años. Está recluído en Génova.
  • Padre Ladislao Chomin, abusó de una nena de 4 años en Misiones y cumplió condena domiciliaria.
  • Padre Alessandro Rossi, acusado de abuso de menores sin condena firme aún. Negaron su extradición desde Roma.
  • Padre Ignacio Corbacho, investigado por el abuso de unos 25 chicos hipoacúsicos.
  • Christian Von Wernich, 34 secuestros, 31 torturas y 7 homicidios calificados.
  • Instituto Próvolo: 28 abusos sexuales y torturas en La Plata. 21 casos de abuso sexual infantil en su sede de Mendoza. 67 casos de abuso sexual infantil en su sede de Verona Italia.
  • Cardenal Estanislao Kárlic, encubridor de Justo José Ilarraz.
  • Hermana Kosaka Kumico, de Nuestra Señora del Huerto, seleccionaba niños para que sean abusados en Instituto Próvolo.
  • Padre Nestor Monzón, Reconquista, acusado de abusar de dos niños y contagiarles VPH.
  • Abogada Gabriela Contepomi, en juicio por encubrir abusos del cura Monzón de Reconquista.

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October 29, 2018

Enviaron a juicio al sacerdote Julián Ruiz, acusado del delito de “grooming”

SANTIAGO DEL ESTERO (ARGENTINA)
El Liberal [Santiago del Estero, Argentina]

October 29, 2018

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La Justicia de Monte Quemado, Copo, habría enviado a juicio al sacerdote Julián Ruiz, detenido el 12 de mayo del 2015 acusado de abusar de un menor de edad.

“Grooming” es el delito endilgado, que implica una serie de conductas y acciones deliberadamente emprendidas por un adulto contra un menor.

Vía internet, el fin es ganarse la amistad de un niño, niña o adolescente varón o mujer, creando una conexión emocional con el mismo, con neto sesgo sexual.

El delito es reprimido con penas de hasta cuatro años de prisión.

El escándalo tuvo de epicentro dos ciudades: Monte Quemado y Pampa de los Guanacos, departamento Copo.

Según la denuncia, Ruiz se vio con el menor a la vera de la ruta 16.

Imputaciones

Originalmente, la Fiscalía lo acusó por “abuso sexual con acceso carnal, corrupción de menores y grooming”.

Con el tiempo, la Cámara retiró los dos primeros cargos y Ruiz sólo fue procesado por “Grooming”.

Alejado de las iglesias, hoy el acusado reside en la ciudad capital y la Justicia de “Monte” clausuró el proceso.

Sin embargo, trascendió que pese a regir la falta de mérito para el sacerdote en los otros dos delitos, el fiscal Gabriel Gómez insistirá para que sea juzgado por “abuso sexual con acceso carnal, corrupción de menores y grooming”.

Sea cual fuere la decisión del tribunal que lo juzgará, se deduce que el debate oral será el primer semestre del 2019.

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October 23, 2018

Corrientes. Domingo Pacheco, el cura prófugo condenado por abusos, se burla de todos por radio

GOYA (ARGENTINA)
La Izquierda Diario [Buenos Aires, Argentina]

October 23, 2018

By Daniel Satur

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En 2017 recibió una pena de 13 años por abusar sistemáticamente de un niño en Esquina, Corrientes. Tras fracasar en sus apelaciones, el 3 de octubre ordenaron detenerlo. Sigue escondido en la casa de su madre y desde ahí da entrevistas burlándose de todo el mundo.

La historia parece un guión mediocre de una telenovela de la tarde. Pero es verdad. El año pasado, luego de conseguir una sentencia histórica, La Izquierda Diario conversó con Osvaldo Ramírez, el joven de Esquina (Corrientes) que tras años de lucha logró sentar en el banquillo de los acusados a Domingo Jesús Pacheco, el cura que abusó sexualmente de él, de forma reiterada, cuando era un niño.

Divina “justicia”

Osvaldo había sufrido un duro revés el 12 de diciembre de 2013, cuando en un primer juicio contra Pacheco los jueces de Goya absolvieron al cura “por insuficiencia probatoria”. El sacerdote había llegado en libertad al juicio, luego de estar dos años detenido, gracias a que el Obispado pagó su fianza con la venta de una camioneta Ford Ranger de la Curia.

Sin bajar los brazos el joven apeló el fallo y la Cámara de Casación resolvió que se hiciera un nuevo juicio. Pacheco volvió a ser juzgado en febrero de 2017 y recibió una condena a 13 años de prisión por “abuso sexual con acceso carnal continuado”. Como era previsible, su defensa apeló el fallo, pero fue rechazado al igual que un posterior recurso extraordinario federal. Así llegó la orden de detención a principios de este mes.

Pero a Pacheco, desde entonces, parece que el Poder Judicial y la Policía de Corrientes “no lo encuentran”.

Por eso desde hace días circula un mensaje por redes sociales y grupos de Whatsapp: “Domingo Jesús Pacheco ’sacerdote’ condenado a 13 años de prisión por el delito de abuso sexual con acceso carnal en la modalidad de delito continuado a un menor, en la ciudad de Esquina Corrientes! Se encuentra prófugo de la Justicia! Cualquier dato que puedan aportar sobre su paradero es de suma importancia! Compartan”.

Las mismas cadenas de mensajes, motorizadas centralmente por Osvaldo y sus compañeras y compañeros de la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual Eclesiástico de Argentina, se completan con una pista: “Por los datos que tenemos se encuentra en la localidad de Corrientes Capital, en casa de su madre”.

Efectivamente Pacheco está en la casa de su madre, en el Barrio Setia de la capital provincial. Este lunes lo acaba de confirmar él mismo, en una (por momentos bizarra, por momentos indignante) conversación telefónica con periodistas de la radio LT7 de Corrientes Capital. Al final de esta nota puede escucharse la entrevista completa.

“No estoy prófugo, estoy en algún lugar, jejeje…”

Evidentemente Pacheco no se sorprendió porque lo hayan llamado de la radio local para preguntarle cómo y dónde está. Al contrario, tenía muy bien preparado su discurso. Se transcribe parte de la conversación, que resulta aleccionadora por donde se la mire.

Periodista- ¿Cuál es su situación?

Domingo Pacheco- No estoy prófugo, no más que no me presento a la Justicia. Si fuera una orden legal, no tengo ningún problema en presentarme donde y cuando corresponda. Pero la orden del juez, en este caso Ortiz de Goya, es nula porque es una decisión posterior a otra decisión también de Goya, del Superior Tribunal de Justicia. Yo no tengo problema con cumplir la ley, pero no corresponde que yo refuerce la falta de respeto que hay para con la ley.

P- ¿La Policía fue este fin de semana a buscarlo?

DP- La Policía me buscó varias veces. Y no solo eso, como hay hermanos míos todo el tiempo yendo y viniendo, incluso se llevó secuestrado a uno de ellos que se parece mucho a mí. Ahí lo tuvieron un buen rato. Pero la gente de la parroquia lo acompañó mucho y lo soltaron enseguida. Él andaba sin documentos, fue a visitar a la vuelta a una familia y ahí lo engancharon.

P- ¿Y usted dónde está, Pacheco, ahora?

DP- Ahh, en algún lugar, jeje…

P- ¿Pero si usted no está prófugo por qué no dice dónde está? ¿Y aparte por qué no se presenta y transparenta la cuestión?

DP- No. La cosa es muy simple. Si la Policía tiene la orden de detenerme, eso es lo que va a hacer. Y si yo me presento voy a convalidar una injusticia. No voy a hacer eso.

P- O sea, usted desconoce el marco legal actual

DP- No, el que desconoce el marco legal actual es el juez Ortiz.

P- Pero hay un fallo y una orden de detención del 24 de septiembre.

DP- Pero esa orden es nula. Estoy diciendo que es nula.

P- ¿Según quién? ¿Lo dice algún estamento de la Justicia o usted y su defensor?

DP- Eso según la Corte Suprema de Justicia

P- Ah, ¿la Corte se expidió respecto de su caso?

DP- No, todavía no. Estamos a la espera de eso.

P- ¿Y entonces?

DP- Hay un montón de precedentes en ese tema…

La conversación continuó con un intercambio acalorado sobre cuestiones de legalidades e interpretaciones jurídicas. Hasta que volvieron a preguntarle sobre su situación y confesó estar en lo de su madre.

P- Usted cuenta que la Policía fue a buscarlo a su casa y su madre impidió que ingresaran. ¿Cómo fue esa situación?

DP- Claro, seguro. Ella sabe qué es lo que tiene que permitir y más en su casa. No puede venir alguien, entrar y hacer lo que se le antoja. Entonces ella les detuvo y no los dejó entrar. Si no ese mismo día ya me llevaban. Pero no entraron y no me llevaron.

Y después lanzó una provocación que ofende la memoria de 30 mil detenidos desaparecidos durante la dictadura, comparándose él mismo con esas víctimas del terrorismo de Estado.

P- ¿Su idea es seguir tratando de evadir a la Policía y la orden judicial?

DP- Mi enemigo no es la Policía. Ellos cumplen órdenes. Lo que yo planteo es que es muy triste que un juez de la democracia la convierta otra vez en un grupo de tareas, que secuestre inconstitucionalmente a una persona.

P- Es muy fuerte lo que está diciendo. Podemos entender que se sienta afectado, pero de ahí a decir todo lo que está diciendo, es una mentira.

DP- Eso es problema tuyo, querido, jajaja

P- No, el problema lo tiene usted que está escondido, yo estoy acá, trabajando.

DP- Jajaja. Yo también estoy trabajando…

P- ¿De qué? De prófugo…

DP- Bueno, no sé, eso es problema tuyo. Ustedes están acostumbrados a las etiquetas. Decí lo que quieras pero eso no es cierto…

Ya sobre el final de la conversación, una periodista le recordó que en verdad el Poder Judicial “lo está tratando con bastante delicadeza, dadas las circunstancias”.

DP- Bueno, yo estoy seguro que me tratan así no por mí sino porque están sabiendo que hay un tema legal complicado o espinoso. Nadie quiere después sufrir las consecuencias.

P- Entonces el “grupo de tareas” que usted dice que hay no está actuando como debería… Y recordemos que usted está condenado por abuso sexual, no por vender chicles de contrabando. Usted es un hombre de la Iglesia y está condenado por abuso sexual. 

DP- Por lo que sea. Por más que haya matado, oportunamente se verá que ese delito jamás existió…

P- En caso de la Corte falle en contra suyo, ¿ahí sí se entrega?

DP- Eso lo veré con mi abogado…

P- Estamos todos locos…

DP- Jeje, yo tengo que conocer bien las minucias de la ley…

Más allá de la situación judicial de Pacheco, lo que está de fondo en este caso es la impunidad total con la que cuenta el abusador para burlarse de su víctima Osvaldo Ramírez, del resto de las víctimas de abuso sexual eclesiástico y de la sociedad en general. Y esa impunidad, pese a su probable destino tras las rejas (gracias a la tenacidad de la víctima y quienes lo acompañan), se manifiesta cotidianamente de mil formas.

Ni a los jueces ni mucho menos a la Policía les afecta en lo más mínimo que Pacheco se mantenga en la casa de su madre disfrutando de su clandestinidad. Claramente no actuarían de esa manera tan benevolente si él no fuera un cura abrazado por el Obispado.

Cuando se exige la separación de la Iglesia del Estado, entre otras muchas cosas, es para acabar con esa impunidad de cientos de violadores y torturadores con sotana.

La entrevista completa con LT7

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October 22, 2018

Los casos de abuso sexual ponen en jaque a la Iglesia Católica Salta

SALTA (ARGENTINA)
Primera Plana [Pergamino, Argentina]

October 22, 2018

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En el último mes detuvieron a dos curas y hay un tercero que espera fecha para ser juzgado.

La Iglesia Católica de Salta atraviesa por estos días su peor momento. Los dos curas detenidos en las últimas acusados de abuso sexual ponen en jaque a la institución en una de las provincias con un gran número de Seles. caso de otro religioso que espera fecha de juicio y otros que están en la mira de la Justicia.

El más reciente de los escándalos estalló esta semana después de la detención del ex cura Emilio Lamas, acusado menores. Se trata de un sacerdote de 68 años, que cayó tras ser denunciado por Juan Carlos García, un ex monaguillo de Rosario de Lerma, quien expuso los horrores al que fue sometido hace 27 años. “Hacía que lo toque y me empezó escucha decir al hombre en un audio difundido el 30 de septiembre pasado.

Pero no fue el único hecho que involucró a Lamas. El religioso también fue acusado por Carla Fernández Morales, Buenos Aires y que también habría sido violada cuando era un niño y antes de que asumiera su identidad trans.

con ella y contó su calvario. “Fui violada y yo sentía que había hecho algo mal”, dijo la víctima.

El impacto fue tal, que obligó al Tribunal Eclesiástico a reunirse de urgencia para resolver la cuestión y en sólo cinco expulsar a Lamas. “El tribunal colegiado ha entendido por unanimidad que las acusaciones eran ciertas en su esencia”

del dictamen.

Pero no sólo la condena fue en el ámbito interno de la Iglesia. La Justicia avanzó en la investigación y la 8, Claudia Puertas, ordenó la detención de Lamas bajo la carátula provisoria de delito de abuso sexual con acceso por ser cometido por ministro de culto reconocido y por la guarda, en concurso real con abuso sexual simple cometido por ministro de culto, reconocido en tres hechos sobre la misma víctima (García).

El Sscal penal Sergio Federico Obeid, de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, había pedido su detención de imputación, en la que el ex sacerdote –acompañado por un abogado particular– se negó a declarar.

Otro detenido y uno que espera fecha para ser juzgado

Sólo un día después de que Lamas fuera expulsado de la Iglesia y que el ex monaguillo se presentara a declarar ante en la provincia Tucumán fue detenido el cura Nicolás Parma, un ex miembro del instituto religioso “Hermanos Discípulos de San Juan Bautista”. Según recuerdan se trata de colegio fundado por el sacerdote Agustín Rosa Torino, quien ser juzgado por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante contra dos ex novicios de su congregación.

Parma fue acusado por las mismas personas por hechos similares que ocurrieron en Puerto Santa Cruz, provincia donde el instituto religioso tenía una sede. Por ese motivo, al cura lo trasladaron al sur del país donde se tramita de la jueza Noelia Ursino.

Oriundos de Cafayate y Buenos Aires, los ex novicios declararon que durante los cuatro años que permanecieron fueron víctimas de abusos sexuales por parte de Parma, a quien todos conocían como el “padre Felipe”. Después volver a sus domicilios, el sacerdote los envió a Salta para que se pongan a disposición de Rosa Torino.

Allí todo empeoró. Este último no solo les exigió que olvidaran y que perdonaran a Parma por los abusos, sino más abusos. La única salida que les quedó a las víctimas fue escapar de la sede salteña del instituto.

El jueves, la Sscal de Graves Atentados contra la Integridad Sexual de Salta, Luján Sodero Calvet, le pidió a la jueza Zunino la elevación a juicio de Rosa Torino. La funcionaria dijo que la pericias “dan cuenta de la existencia de graves psiquis de los denunciantes, lo que permite inferir que se ha afectado su integridad psicofísica y sexual”.

Los reclamos de justicia

Por último está el caso de Néstor Aramayo, un cura que se desempeñó durante varios años en la parroquia María Tribuno, también en Salta, que fue acusado de abuso sexual. El religioso fue suspendido en marzo del año pasado Eclesiástico y la Iglesia le aplicó una sanción de dos años de suspensión en el ejercicio del ministerio y la docencia. vence dentro de 5 meses.

La mujer que lo denunció contó que sufrió los abusos por parte de Aramayo, cuando tenía 14 y 18 años. Dijo ocurrieron en distintas situaciones, que no hubo acceso carnal, aunque sí tocamientos en sus partes íntimas psicológicas. “Mientras cumple con la pena está haciendo tratamiento psicológico”, explicó el juez del Tribunal, Sancristóval, al referirse al acusado.

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October 20, 2018

Los casos de abuso sexual ponen en jaque a la Iglesia Católica de Salta

SALTA (ARGENTINA)
Infobae [Buenos Aires, Argentina]

October 20, 2018

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En el último mes detuvieron a dos curas y hay un tercero que espera fecha para ser juzgado

La Iglesia Católica de Salta atraviesa por estos días su peor momento. Los dos curas detenidos en las últimas semanas tras ser acusados de abuso sexual ponen en jaque a la institución en una de las provincias con un gran número de fieles. A esto se suma el caso de otro religioso que espera fecha de juicio y otros que están en la mira de la Justicia.

El más reciente de los escándalos estalló esta semana después de la detención del ex cura Emilio Lamas, acusado de violación de menores. Se trata de un sacerdote de 68 años, que cayó tras ser denunciado por Juan Carlos García, un ex monaguillo de la iglesia de Rosario de Lerma, quien expuso los horrores al que fue sometido hace 27 años. “Hacía que lo toque y me empezó a violar”, se lo escucha decir al hombre en un audio difundido por Infobae el 30 de septiembre pasado.

Pero no fue el único hecho que involucró a Lamas. El religioso también fue acusado por Carla Fernández Morales, quien vive en Buenos Aires y que también habría sido violada cuando era un niño y antes de que asumiera su identidad trans. Este medio dialogó con ella y contó su calvario. “Fui violada y yo sentía que había hecho algo mal”, dijo la víctima.

El impacto fue tal, que obligó al Tribunal Eclesiástico a reunirse de urgencia para resolver la cuestión, de acuerdo con información del diario El Tribuno de Salta, y en sólo cinco días decidieron expulsar a Lamas. “El tribunal colegiado ha entendido por unanimidad que las acusaciones eran ciertas en su esencia”, dice parte del dictamen.

Pero no sólo la condena fue en el ámbito interno de la Iglesia. La Justicia avanzó en la investigación y la jueza de Garantías 8, Claudia Puertas, ordenó la detención de Lamas bajo la carátula provisoria de delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por ser cometido por ministro de culto reconocido y por la guarda, en concurso real con abuso sexual simple agravado por ser cometido por ministro de culto, reconocido en tres hechos sobre la misma víctima (García).

El fiscal penal Sergio Federico Obeid, de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, había pedido su detención en la audiencia de imputación, en la que el ex sacerdote –acompañado por un abogado particular– se negó a declarar.

Otro detenido y uno que espera fecha para ser juzgado

Sólo un día después de que Lamas fuera expulsado de la Iglesia y que el ex monaguillo se presentara a declarar ante el fiscal Obeid, en la provincia Tucumán fue detenido el cura Nicolás Parma, un ex miembro del instituto religioso “Hermanos Discípulos de Jesús de San Juan Bautista”. Según recuerda El Tribuno, se trata de colegio fundado por el sacerdote Agustín Rosa Torino, quien a su vez espera ser juzgado por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante contra dos ex novicios de su congregación.

Parma fue acusado por las mismas personas por hechos similares que ocurrieron en Puerto Santa Cruz, provincia de Santa Cruz, a donde el instituto religioso tenía una sede. Por ese motivo, al cura lo trasladaron al sur del país donde se tramita la causa a cargo de la jueza Noelia Ursino.

Oriundos de Cafayate y Buenos Aires, los ex novicios declararon que durante los cuatro años que permanecieron en Santa Cruz fueron víctimas de abusos sexuales por parte de Parma, a quien todos conocían como el “padre Felipe”. Después de que pidieran volver a sus domicilios, el sacerdote los envió a Salta para que se pongan a disposición de Rosa Torino.

Allí todo empeoró. Este último no solo les exigió que olvidaran y que perdonaran a Parma por los abusos, sino que los sometió a más abusos. La única salida que les quedó a las víctimas fue escapar de la sede salteña del instituto.

El jueves, la fiscal de Graves Atentados contra la Integridad Sexual de Salta, Luján Sodero Calvet, le pidió a la jueza Garantías Ada Zunino la elevación a juicio de Rosa Torino. La funcionaria dijo que la pericias “dan cuenta de la existencia de graves secuelas en la psiquis de los denunciantes, lo que permite inferir que se ha afectado su integridad psicofísica y sexual”.

Por último está el caso de Néstor Aramayo, un cura que se desempeñó durante varios años en la parroquia María Reyna de barrio El Tribuno, también en Salta, que fue acusado de abuso sexual. El religioso fue suspendido en marzo del año pasado por el Tribunal Eclesiástico y la Iglesia le aplicó una sanción de dos años de suspensión en el ejercicio del ministerio y la docencia. Castigo que vence dentro de 5 meses.

La mujer que lo denunció contó que sufrió los abusos por parte de Aramayo, cuando tenía 14 y 18 años. Dijo que los ataques ocurrieron en distintas situaciones, que no hubo acceso carnal, aunque sí tocamientos en sus partes íntimas y presiones psicológicas. “Mientras cumple con la pena está haciendo tratamiento psicológico”, explicó el juez del Tribunal, Loyola Pintos y de Sancristóval, al referirse al acusado.

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October 17, 2018

Detuvieron al ex cura Emilio Lamas, acusado de violación de menores en Salta

SALTA (ARGENTINA)
Infobae [Buenos Aires, Argentina]

October 17, 2018

By Diego Rojas

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Sucedió esta tarde en la capital provincial. La Iglesia le había realizado un juicio secreto e inhabilitado para el sacerdocio, pero se niega a declarar con la justicia. La causa penal se aceleró tras la nota publicada por Infobae

En un hecho histórico para la provincia de Salta, que tiene una fuerte raigambre e influencia de la Iglesia católica, el ex cura Emilio Raimundo Lamas -cesanteado por la propia institución eclesiástica- quedó detenido en la tarde de ayer debido a las acusaciones por violación con acceso carnal a un menor que habría realizado mientras ejercía el sacerdocio.

Lamas se desempeñaba como párroco en el pueblo de Rosario de Lerma, a media hora de la capital salteña, donde habría cometido varios crímenes.

Infobae obtuvo el testimonio de Juan Carlos García, locutor que denunció haber sido violado cuando era monaguillo, y de Carla Fernández Morales, quien vive en Buenos Aires y que también habría sido violada cuando era un niño y antes de que asumiera su identidad trans.

La jueza de Garantías 8, Claudia Puertas, ordenó la detención de Lamas, de 68 años, bajo la carátula provisoria de delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por ser cometido por ministro de culto reconocido y por la guarda, en concurso real con abuso sexual simple agravado por ser cometido por ministro de culto, reconocido en tres hechos sobre la misma víctima (García).

El fiscal penal Sergio Federico Obeid, de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, había pedido su detención en la audiencia de imputación, en la que el ex sacerdote –acompañado por un abogado particular– se negó a declarar. 

Obeid había basado su pedido en que, de quedar Lamas en libertad, existiría “peligro de entorpecimiento de la investigación” y “peligro de fuga”. Finalmente, la jueza Puertas decidió detenerlo y fue llevado desde los tribunales a los calabozos en la Alcaidía de la capital provincial.

“Es un gran avance que permitirá continuar en mejores condiciones con la acusación por los crímenes –dice a Infobae el abogado querellante Luis Segovia–. Esta mañana el arzobispo salteño monseñor Mario Antonio Cargnello anunció que la Iglesia no entregaría las actas del juicio eclesiástico que le realizaron a Lamas, que habían sido solicitadas por el fiscal. El arzobispo se ampara en los tratados firmados entre el Vaticano y el Estado argentino que le permiten a la Iglesia basarse en las leyes de la Santa Sede y hacer caso omiso de las leyes argentinas, en lo que constituye una obstrucción de la justicia y un acto de encubrimiento”.

Infobae se comunicó con el arzobispado salteño: una asistente del prebístero Loyola Pinto, que presidió el tribunal eclesiástico secreto, dijo que el sacerdote no se encontraba y que no iban a brindar ninguna información.

–¿En qué consistió la audiencia de esta jornada? –preguntó Infobae al abogado Segovia.

–Se le leyeron a Lamas todas las testimoniales durante más de tres horas, el ex cura se negó a declarar y el fiscal pidió su detención, que la jueza ordenó al fin de la audiencia. Ahora queda que testifiquen algunos testigos, entre ellos el actual párroco de Rosario de Lerma, Alejandro Pezet, quien le habría ofrecido una “reparación” a García a cambio de su silencio.

“Ahora comienza una lucha más fuerte porque hay que ganar este juicio –dijo a Infobae Juan Carlos García, quien hiciera pública la denuncia por la violación sufrida cuando tenía 16 años–. Todo lo que hizo el padre con los jóvenes en la Iglesia lo tiene que pagar en una cárcel común, como cualquier ciudadano. Que vaya preso y que las demás víctimas se animen a denunciar. Esto tiene que marcar un antes y después, no podemos ir a la tumba silenciados y manipulados en nuestras mentes y golpeados en nuestras vidas. Tenemos que hablar”.

Carla Fernanda Morales dijo a Infobae: “Me parece que es necesario que la Justicia empiece a moverse, no me desprendo de lo que Lamas hizo conmigo. Emilio tiene que ir preso, pagar por lo que hizo y que la Iglesia responda por sus crímenes, no encuentro otra alternativa”.

Cuando este medio se comunicó con Lamas por correo electrónico antes de que la Iglesia lo despojara de su rol como sacerdote y que fuera llamado por la Justicia, el entonces cura escribió: “¿Con qué autoridad tienes que hacer averiguaciones? Ten paciencia y me parece que estás avanzando sobre lo que no te corresponde y con sugerencias de alguna persona. Cuando tenga alguna notificación oficial de la Justicia entonces voy a responder lo que corresponda. Que tengas un buen día. ¡Paz y Bien!”.

Hoy, Emilio Raimundo Lamas se negó a realizar declaraciones. A partir de esta tarde quedó tras las rejas por los gravísimos crímenes que se le imputan.

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October 15, 2018

En diez años se investigaron diez casos de abuso en la Iglesia

SALTA (ARGENTINA)
FM Profesional 89.9  [Salta, Argentina]

October 15, 2018

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El Vicario Judicial del Tribunal Eclesiástico, Loyola Pinto, dijo que están conmocionados ante los hechos de público conocimiento. Además se refirió a Emilio Lamas, a Néstor Aramayo y Carlos Gamboa

Ante los escándalos que se sucedieron en la Iglesia durante los últimos meses, el Vicario Judicial del Tribunal Eclesiástico, Loyola Pinto, habló del caso del párroco Emilio Lamas, quien fue expulsado de la Iglesia por ser encontrado culpable de abuso sexual, como así también de diferentes aspectos que pusieron a la institución en el ojo de la tormenta. Además, se refirió a la situación del sacerdote, Néstor Aramayo, e indicó que tiene conocimiento de 7 casos de abuso en la Iglesia que fueron investigados en Salta, en los últimos diez años.

Al respecto, el Vicario Judicial Eclesiástico, dejó su opinión sobre los casos de abuso en la Iglesia que sacudieron a Salta, como los de Emilio Lamas y Néstor Aramayo, quien tiene la posibilidad de volver a dar misa. Además, reveló que la institución tiene conocimiento de siete casos de abuso sexual, que fueron investigados en los últimos diez años. Sobre Carlos Gamboa, indicó que en breve saldrán las conclusiones de su situación.

¿Qué puede decir sobre los casos que conmocionaron a la provincia?

-“No le podría decir mucho más de lo que ya salió a la luz pública, pero son denuncias o juicios ya con condenas de hechos dolorosísimos, gravísimos e inexplicables en un ministro del Señor. Estamos todos conmocionados”.

Con respecto al padre Lamas, que dejó de pertenecer a la Iglesia por ser encontrado culpable de abuso. ¿Puede volver a ser sacerdote o no puede hacerlo nunca más?

-“No, es una perpetua. Es una pena perpetua, pero está sujeta a apelación, o sea, el Tribunal acá ha puesto esa pena pero podría caber que el Tribunal Superior de Apelación, diga otra cosa. El Tribunal Eclesiástico encargado está en Salta.

¿Es cierto que se trató como víctima a los abusadores y no a los abusados?

– Por las leyes de la Iglesia toda persona merece la atención propia de la dignidad de hijo de Dios. Al padre se lo ha tratado como reo, o sea, como una persona que tenía una supuesta denuncia por supuestos abusos.

Por otro lado, al padre Néstor Aramayo se le termina una condena. ¿De qué se trata la misma?

-Lo más que se puede decir es comentar lo que la víctima dijo. Bueno, evidentemente es una cosa que ocurrió hace muchos años y no hubo acceso carnal, no hubo violación ni cosas por el estilo. Sería otro caso, muy distinto al del padre Lamas, aunque involucre a un menor del mismo modo que el sacerdote que fue expulsado de la Iglesia.

Es cierto que se termina la pena que estipuló el Tribunal, pero de ahí a que vuelva a ejercer como padre, habrá que verlo más adelante, pero al hacerse público es más difícil.

Hoy, aquí y ahora sería imposible que el padre Aramayo vuelva a ejercer el ministerio como si no hubiera pasado nada porque ha habido un escándalo público.

¿Tienen contabilizados los casos de abuso o las denuncias contra sacerdotes?

-Fueron siete en los últimos diez años.

Otra situación que salió a la luz, fue la paternidad del sacerdote, Carlos Gamboa. ¿Qué pasó con el caso?

-La hija presentó una denuncia en Facebook. Pudimos contactarnos con ella desde el Tribunal, con la madre en realidad, con ella nunca. A la madre le ofrecimos que fuera el Tribunal Eclesiástico de Buenos Aires para presentar la denuncia. La llamaron y no presentaron nada, entonces, por lo que respecta a nosotros, el fiscal terminará de analizar lo que nosotros tenemos y le presentará al Obispo las conclusiones del hecho. Ella fue reconocida por Gamboa en 2002, pero una denuncia en Facebook no sirve como tal. Nosotros hacemos lo nuestro que es investigar y no puedo a adelantar lo que él ha dicho, pero ya a saldrán las conclusiones en breve y se pasarán al Obispo para que vea que hace.


Fuente de la Información: El Intra

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October 14, 2018

Acusan al cura Balbi de haber abusado de varios adolescentes

SALTA (ARGENTINA)
El Tribuno Salta [Salta, Argentina]

October 14, 2018

By Silvia Noviasky

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Ya se dio aviso al Tribunal Eclesiástico, que pidió que “lo denuncien”. Testimonios recogidos en J. V. González y en Salta coinciden en sus relatos.

A las denuncias por filiación iniciadas contra el sacerdote Abel Eduardo Balbi que recientemente publicó este medio, ahora se suman denuncias por abuso. 

El alcance que tuvieron los últimos casos, que por un lado evidenciaron los manejos de la Iglesia y por otro despertaron expedientes judiciales que estaban dormidos, además de la cobertura mediática; empujaron a hablar a testigos que callaron durante años. 

El paso del sacerdote Eduardo Balbi por Joaquín V. González en la década del 80 y por Villa Primavera en los 90, en la capital salteña, se entrecruza en puntos en los que las historias coinciden, más allá del tiempo y las distancias: supuestos abusos de adolescentes, su poder influyente y el miedo o la vergüenza de hablar.

“Mi mamá hasta el día de hoy me dice que una vez estaba cuerpo a tierra atrás de un ligustro, mirando si yo no salía de la casa parroquial. Todos sabían”, aseguró Matías (nombre ficticio) un vecino de Joaquín V . González que afirma que nunca olvidó, y que siempre reprochó el silencio que guardaron los adultos de aquella época. Un silencio que está dispuesto a romper si la Justicia lo requiere, porque “ahora yo soy padre de familia, y esto es un mínimo aporte. Siempre me pregunto de lo que podría haber sido y no fue”. Con su denuncia, Matías siente que de alguna manera paga la “deuda de nuestros padres, que sabían pero nunca hicieron nada”. 

El vecino pidió reservar su identidad para “proteger” a su familia. Al mismo motivo apela todo aquel que se dispone a hablar de aquellas épocas en el pueblo anteño. “Él me daba consejos que me sirvieron, pero lo que Balbi hacía por otro lado, y lo que significaba para el pueblo como sacerdote me causaba controversia. Al ser más grande fui entendiendo muchas cosas, no sé qué contactos habrá tenido para que eso no se sepa”, afirmó un maestro del pueblo que accedió a hablar con El Tribuno.
 
Un sacerdote “influyente”

Cuando los testigos vuelven a los tiempos de Balbi en la parroquia del pueblo la influencia de la que gozaba el sacerdote se destaca insistentemente. “Él siempre gozó de cierta inmunidad e impunidad”, señaló Matías desde Joaquín V. González. Mientras que, en Villa Primavera, el barrio al que llegó luego, también se resalta aquella “protección”, con la que habría contado el religioso. Al punto que incluso habría salido ileso de un juicio canónico.

“Una chica de la Acción Católica, María Pilar, lo denunció ante la Iglesia, hubo chicos que fueron a testificar. Mi hermano era delegado de la Acción Católica, él se mantuvo al margen y cuando vio que la cosa estaba jodida y que no se podía con él, se hizo a un lado”, contó Néstor, que aún vive en el barrio. 

En Joaquín V. González cambian los rostros de quienes “se animan”, pero el relato se une incluso por los detalles: invitaciones a la casa parroquial, regalos, dinero, campanadas en plena madrugada, y panfletos anónimos que denunciaban lo que todos habrían sabido pero callaban. 

Matías hoy tiene 51 años, cuando era adolescente asistía a las actividades de la iglesia por mandato de su madre, que pertenecía a la Legión de María. Fue testigo de dos situaciones que lo llevaron a alejarse de la Iglesia hasta la actualidad. “Yo era terrible”, reconoció, por lo que accedió al pedido de su madre de ir a hablar con Balbi para que lo “aconseje“. “Eran como las 16 , y apenas me subí a la camioneta, una Ford Ranchera 0 km, no anduvo con rodeos. Me manoteó apenas subí. Evaluando su comportamiento ahora, me doy cuenta que estaba cebado. Me dijo que lo excité apenas me vio, yo en esa época usaba pantalones ajustados. Quería que lo acceda carnalmente. Yo era bandolero, así que le quise pegar. Aunque yo ya sabía, pero ahí se le terminó de salir la capucha. Después me quiso seducir con algo de dinero”, contó. 

La denuncia por paternidad en contra del sacerdote le despertó a Matías los recuerdos de su juventud, como el retiro espiritual al que asistió en El Quebrachal.

Polémicos “concursos”

“Éramos entre 35 y 30 changos, nos alojamos en una escuelita de ahí. Estuvimos dos días, era mixto, pero los varones estábamos por un lado y las mujeres por otro. El tipo (Balbi) propiciaba un tipo de concurso de quién la tenía más grande, la tenías que tener parada, y él era el juez” , relató Matías. Luego de eso aseguró que “comenzó el éxodo“ de adolescentes para “hacerle el favor al cura a cambio de una dádiva, comercializaba con algunos, como prostitución”, señaló.

“Yo tenía entre 15 y 16 años, era monaguillo . Una vez me dijeron que el padre nos había invitado a comer, fuimos y comencé a ver cosas raras, películas porno en la casa parroquial. No es que a todos los que iban les hacía algo, el que aceptaba las reglas del juego se iba a la habitación con él. Muchas veces elegía a gente de menos recursos que uno y les daba plata o regalos”, aseguró el maestro.

Los diferentes testigos afirman que no mediaba la violencia, pero que los “regalos” y dinero actuaban como señuelos para obtener lo que el cura quería. “Les prestaba el Torino marrón que tenía, y les daba plata para tomar. Él manipulaba con esas cosas”, agregó el docente.

“Usó el templo de la iglesia para sus orgías, los chicos andaban por el pueblo tomando el mistela o jugando con las hostias”, recordó Matías molesto.

Los hechos habrían comenzado a ser inmanejables, al punto de sobrepasar los muros de la parroquia. Ciertos episodios tomaron estado público intentando dar indicios, o incluso denuncias directas de lo que habría estado sucediendo. “Cuando sonaban las campanas era porque él estaba con otras personas y no quería abrir. Los chicos querían plata y se vengaban colgándose de las campanas”, continuó con su relato el maestro.

Matías aseguró haber sido testigo de aquel suceso que señaló el docente, y sumó otros detalles de aquella noche: “Una noche volvimos de un acto político, alrededor de la cinco de la mañana. Me acuerdo de tres que querían seguir tomando pero estaban secos, y estaban a metros del ‘banco’, la casa parroquial de Balbi. Así que fueron a buscarlo al cura, que los atendió por la ventana diciéndole que estaba ocupado.

Los changos, calientes, como ya conocían todo el movimiento, entraron y tocaron las campanas”, recordó.

Esa no habría sido la única situación que irrumpió en la rutina del pueblo. “Una vez, salieron unos panfletos”, dijo Matías. Y agregó: “En realidad salieron dos, con nombres de los que estaban con Balbi, y hasta con nombres de los padres”.

Con el paso del tiempo, el malestar entre los jóvenes habría comenzado a escalar hasta llegar a escraches y destrozos: “Una vez, de la bronca le rompimos todo en la iglesia y en su casa, hasta sus fotos de sus viajes a Europa y Chile. Le escribimos insultos por todos lados con el dentífrico”, confesó Matías. Años después de aquel episodio, interpreta el silencio del sacerdote como aval de su testimonio, “Balbi no denunció nada, sabía quiénes éramos y por qué lo hacíamos”, subrayó.

La historia de los supuestos abusos en el pueblo tiene dos caminos: callarla o tomarla como “anecdótica”, apuntó..

Luis nació en los 90 y fue bautizado por Balbi. Si bien casi no lo conoció, hoy es amigo de aquellos que si tuvieron contactaron el cura. “Tengo amigos más grandes que yo. Ellos siempre lo cuentan como una hazaña. No sé si abusó, bueno, pasa que ellos eran menores en aquella época, es discutible”, interpretó. 

“No era en el marco de algo violento, había regalos, cigarrillos, alcohol, ellos estaban comenzando a tomar. Ahora que me pongo a pensar. Suena horrible. Los chicos lo toman como una gracia, como que ellos lo agarraban al cura. Como hombre es un mecanismo de autodefensa, si no quedás como la víctima. Imaginate la condena social que puede ser para un tipo. Acá te apuntan, vas a ir al café y los vagos se matan de risa. Es muy difícil que en un pueblo vengan y te cuenten sobre ese tipo de cosas”, explicó Luis. “Pero son un montón de casos”, aseguró.

“Pueblo chico, infierno grande”, resume el docente al referirse al silencio que se guardó por tantos años. “Aquí hay un montón de changos que ahora son profesionales: abogados, contadores, empresarios y hasta periodistas”, lanzó.

Matías aseguró que Balbi “no estaba solo, eran un par de tipos. Incluso hay uno que hace poco fue condenado por un delito sexual”, lanzó.

Según la versión de diferentes vecinos, los sacerdotes que sucedieron a Balbi habrían sido puestos en aviso. Incluso, fuentes eclesiásticas que trabajan actualmente en el pueblo aseguraron que Balbi se fue haciendo “mucho lío” y que por eso monseñor Cargnello le negó que regresara a Salta.

También indicó haber sido testigo de personas que dijeron que Balbi “les arruinó la vida”. 

Durante la audiencia por supuesta paternidad convocada por el Tribunal Eclesiástico hace algunos días, uno de los testigos le advirtió al juez Loyola Pintos y de Sancristóval sobre los “rumores de abuso contra Balbi”. El sacerdote pidió que se denuncien formalmente aquellos casos. 

Su paso por Villa Primavera

Luego de su paso por Joaquín V. González, Villa Primavera, en la capital salteña, fue el siguiente destino de Balbi. Allí los vecinos también señalan invitaciones a los chicos a ver películas pornográficas y manipulaciones, con “regalos” y dinero de por medio. “No quiero dar mi nombre, porque en aquella época no le hicieron nada, menos ahora”, aseguró Raúl. Dijo que era un asiduo concurrente de la iglesia de la villa. Entre los 12 y 15 años, contó, él y su primo recibieron una invitación de Balbi para ir a ver películas y comer hamburguesas. “Balbi nos preguntó si queríamos tomar algo. Le dijimos que gaseosa, y nos preguntó si no queríamos algo más fuerte. Tenía la heladera llena, te ponía la bebida, la comida y luego te tocaba para ver cómo estabas. Después salía y se paseaba en ropa interior”, contó. “Al momento de irnos, tocó a mi primo. Nosotros no llegamos a ver la mitad de la película y dijimos que se nos hizo tarde y nos fuimos. No puedo hacerle denuncia por algo que no hizo conmigo”, aseveró. 

El vecino, que hoy tiene 40 años y aún vive en aquel barrio, indicó que la mayoría de los adolescentes que llegaban a esta situación tenían entre 12 a 15 años. Aunque destacó que la mayoría se fue cuando “estalló todo”. 

“Hay un montón de chicos que se fueron y se cambiaron de casa cuando salió todo el problema”, señaló.

“Mi hermano se enfermó por los abusos que sufrió y se suicidó”

L.J.N. son las iniciales de un joven de Joaquín V. González que en el 2012 se suicidó. “Es aún muy doloroso para mi familia, por eso les pido solo dar a conocer las iniciales de mi hermano“, pidió Hernán desde Buenos Aires. La drástica decisión que tomó el joven destrozó a su familia, que quiso olvidar “todo esto”. Pero la denuncia por filiación dada a conocer por El Tribuno recientemente volvió a calar hondo en la tragedia familiar. “Cuando supe que investigaban a Balbi, empecé a recordar”, comenzó su relato el hombre. Su hermano fue monaguillo de la parroquia del pueblo. “El decía que quería contar cosas graves que le habían pasado, pero que le daba vergüenza”, recordó Hernán. Tanto él como su familia desestimaron sus dichos y creyeron que “eran pavadas”.

“A los 26 años empezó con una enfermedad mental, y comenzó a contar todo, incluso escribió un cuaderno“, aseveró Hernán. Para L.J.N. fue cada vez más difícil superar el drama, y preocupado para que “otros no sufrieran como él”, intentó hacer una denuncia. “Hace unos siete u ocho años fue al Arzobispado de Salta y lo echaron. Le dijeron que dejara de inventar estas cosas”, relató Hernán. Contó que su hermano habría llegado hasta una comisaría, pero en la Justicia no figuran denuncias contra el sacerdote. Desesperado por no ser escuchado, el joven se descargó a través de las redes sociales acusando a Balbi de haberlo abusado. Hernán sostiene que la enfermedad mental del joven se debió a los episodios de abusos que habría sufrido. “Todo esto que pasó lo llevó a que se enferme. Se bañaba muchas veces al día, porque decía que se sentía sucio”, recordó.

Incluso -afirmó- fue tratado en el hospital Ragone, donde lo tildaron de mentiroso. “Como profesional de la salud puedo asegurar que no mentía, todo lo que le pasó era verdad”, aseguró Hernán. La familia se divide entre los que quieren denunciar y los que prefieren olvidar. “Para mi familia fue devastador, siempre estuvo esa cosa que a él le pasó algo, pero nunca se habló”, concluyó. 

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Un joven se suicidó tras ser abusado sexualmente por un cura

SALTA (ARGENTINA)
El Liberal [Santiago del Estero, Argentina]

October 14, 2018

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El sacerdote Abel Eduardo Balbi se encuentra acusado de haber abusado sexualmente de varios adolescentes en la provincia de Salta y en las últimas horas se conoció que una de sus víctimas se habría quitado la vida como consecuencia del trauma sufrido.

“Mi hermano se enfermó por los abusos que sufrió y se suicidó”, contó un hombre a El Tribuno de Salta. Y agregó: “Cuando supe que investigaban a Balbi, empecé a recordar. él decía que quería contar cosas graves que le habían pasado, pero que le daba vergüenza“.

El hermano de la víctima asegura que cuando éste último tenía 26 años empezó “con una enfermedad mental” y que empezó a escribir lo sufrido en un cuaderno. “Hace unos siete u ocho años fue al Arzobispado de Salta y lo echaron. Le dijeron que dejara de inventar estas cosas”, aseguró.

Debido a que nadie le dio el apoyo necesario, se descargó a través de las redes sociales y acusó directamente al padre Balbi. “Se bañaba muchas veces al día, porque decía que se sentía sucio”, declaró el hermano, quien narró que su hermano se mató en 2012.

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October 13, 2018

El padre Aramayo abusó de una menor, sin embargo volverá a dar misa dentro de poco

SALTA (ARGENTINA)
Que Pasa Salta [Salta, Argentina]

October 13, 2018

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El cura de la Ucasal fue condenado por el Vaticano a dos años fuera de la vida eclesiástica, castigo que está por finalizar. 

Condenado en el 2016 por abusar de una menor, Nestor Aramayo, quien aparte de sacerdote era profesor de la Universidad Católica de Salta, apeló la sentencia llevando la causa al propio Vaticano. Un año más tarde perdió la apelación y fue condenado definitivamente a 2 años sin ejercer el sacerdocio. Hoy está cerca de volver a dar misas. 

Aunque luego de varias etapas de apelaciones y dilataciones, la sentencia quedó firme en marzo del año pasado, Aramayo podrá volver a ejercer el sacerdocio dentro de 5 meses. 

“Está cumpliendo la pena de dos años de suspensión del ejercicio del ministerio y la docencia, y haciendo tratamiento psicológico”, explicó el juez del Tribunal Loyola Pintos y de Sancristóval, en una nota publicada en El Tribuno. 

El caso 

El aberrante hecho fue denunciado varios años atrás, y ocurrió mientras la víctima tenía 14 años. Las agresiones físicas y psicológicas se extendieron durante 4 años. Tras superar el miedo y la incertidumbre, la menor se acercó a la iglesia a concretar su denuncia.

El receptor de la fuerte acusación fue el monseñor Dante Bernacki“Intenté denunciar muchos años antes, pero Bernacki no quiso tomar mi declaración. Me pedía que consiguiera a otras dos personas a las que les hubiera pasado lo mismo porque sino no podía denunciar”contó la víctima en dialogo con FM Noticias.

Asimismo señaló “con el nuevo Papa parecía haber una apertura con estos temas que yo no había encontrado nunca. Antes, nadie me apoyaba”, mientras explicó que recién en 2014 fue recibida por el arzobispo Mario Antonio Cargnello.

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October 10, 2018

Cura de la UCASAL condenado por abusar de una menor a dejar el sacerdocio por 2 años

SALTA (ARGENTINA)
Que Pasa Salta [Salta, Argentina]

October 10, 2018

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Al intentar denunciar el aberrante hecho, un conocido referente de la Iglesia le pidió que junte “dos personas más”.

Condenado en el 2016 por abusar de una menor, Nestor Aramayo, quien aparte de sacerdote era profesor de la Universidad Católica de Salta, apeló la sentencia llevando la causa al propio Vaticano. Un año más tarde perdió la apelación y fue condenado definitivamente a 2 años sin ejercer el sacerdocio. 

En la casa de altos estudios de Campo Castañares, Nestor Aramayo fue titular de Teología hasta mediados de 2017 cuando fue “condenado”“Desde la Universidad Católica de Salta dijeron que había realizado un viaje” disparó un estudiante y agregó “UCASAL siempre ocultando la verdad”.

El aberrante hecho fue denunciado varios años atrás, y ocurrió mientras la víctima tenía 14 años. Las agresiones físicas y psicológicas se extendieron durante 4 años. Tras superar el miedo y la incertidumbre, la menor se acercó a la iglesia a concretar su denuncia.

El receptor de la fuerte acusación fue el monseñor Dante Bernacki“Intenté denunciar muchos años antes, pero Bernacki no quiso tomar mi declaración. Me pedía que consiguiera a otras dos personas a las que les hubiera pasado lo mismo porque sino no podía denunciar”contó la víctima en dialogo con FM Noticias

Asimismo señaló “con el nuevo Papa parecía haber una apertura con estos temas que yo no había encontrado nunca. Antes, nadie me apoyaba”, mientras explicó que recién en 2014 fue recibida por el arzobispo Mario Antonio Cargnello.

La institución eclesiástica una vez más se ve envuelta en un escándalo de abusos y de encubrimiento que en esta oportunidad apunta hacia Bernacki.

Lo particular, aparte de la suave “penitencia” que deberá cumplir el suspendido sacerdote, es que Nestor Aramayo no aparece en la lista de religiosos acusados de abuso sexual de menores. Esto se debería a que la víctima pidió que se preserve su identidad, otorgándole el mismo beneficio a Aramayo. 

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October 9, 2018

A Catholic society used dreams of a medieval life and rebellion to groom young victims of abuse

SCRANTON (PA)
NBC News [San Francisco, CA]

October 9, 2018

By Corky Siemaszko

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The Society of Saint John’s leader had red flags in his background but was allowed to set up at a boys’ boarding school, where he was accused of abuse.

On Dec. 18, 2001, a desperate North Carolina dad wrote a letter to the Vatican asking the leaders of the Roman Catholic Church to discipline a group of priests at a Pennsylvania boys’ boarding school who he said took turns sexually abusing his teenage son.

The priests were members of an organization called the Society of Saint John, the father wrote, and Bishop James Timlin, then the head of the Diocese of Scranton, had allowed them to take up residence at St. Gregory’s Academy in Elmhurst, Pennsylvania.

“How long will the Bishop of Scranton tolerate this Society of Priests and promote them and their plans?” the father, whose name NBC News is not disclosing to protect his son’s identity, asked in the 2001 letter.

The answer turned out to be two more years. It was not until 2003, after the man’s son filed a federal lawsuit, that the Society of Saint John was finally disbanded in Scranton. The lawsuit accused two of the society’s priests of cultivating “intimate relationships with students” and of plying students “with alcohol, as well as sleeping with them.”

The society was singled out in the scathing grand jury report that Pennsylvania Attorney General Josh Shapiro released in August, which included its leader and three members, along with 297 other Pennsylvania clerics that he branded “predator priests.”

The society is a particularly chilling example of priests with red flags in their backgrounds who were allowed to operate in close proximity to the most vulnerable church members with little oversight. Clerical sex abuse survivors say the society’s story is a rebuke of Timlin, who is now retired and was accused in the grand jury report of failing to act quickly to remove dozens of priests accused of abuse during his 20-year tenure as the head of the Diocese of Scranton.

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September 23, 2018

Van por la extradición de Hubeimar

PARANá (ARGENTINA)
lavoz901.com [Paraná, Argentina]

September 23, 2018

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La Justicia entrerriana iniciará formalmente el proceso para pedir la extradición del cura Hubeimar Alberto Rua Alzate, radicado en Colombia, su país, y con una causa penal abierta por abuso y corrupción de menores en los Tribunales de Nogoyá.

La investigación penal preparatoria se abrió formalmente el lunes 10 de septiembre, tras la presentación de una denuncia por parte de S., un joven de 18 años que ingreso con 14 como monaguillo a la parroquia San Lucas Evangelista, de Lucas González. Allí, en 2012, Hubeimar Rua fue designado por el arzobispo Juan Alberto Puiggari como vicario parroquial.

Llegó para acompañar al párroco Juan Diego Escobar Gaviria, nombrado allí en 2005 por el exarzobispo Mario Maulión. Escobar Gaviria estuvo hasta octubre de 2016, cuando fue denunciado por abusos y corrupción de menores. Fue apartado del servicio por la Iglesia, y el 6 de septiembre de 2017 la Justicia de Gualeguay lo condenó a 25 años de cárcel. Desde el 21 de abril de 2017 cumple prisión preventiva en la Unidad Penal de Victoria hasta que el fallo adquiera firmeza.

El vicario Hubeimar hacía lo mismo que su párroco Escobar Gaviria: abusaba de los monaguillos. Uno de ellos, S,, lo denunció este mes en la Justicia; antes, había denunciado también a Escobar Gaviria.

Escobar Gaviria irá a juicio por esos hechos en noviembre próximo.

S. tenía 14 años cuando se sumó como monaguillo a la parroquia donde estaban Escobar Gaviria y Hubeimar. Allí, fue abusado por los dos sacerdotes.

Escobar Gaviria y Hubeimar son colombianos, pertenecen a la Asociación Clerical Cruzada del Espíritu Santo, sobre la cual Puiggari sigue teniendo jerarquía.

“Soy denunciante en otra causa en la que ventilé que fui víctima de abusos por parte del padre Juan Diego Escobar Gaviria, que a eso me demoré en contarlo, tuve cierto temor y vergüenza en dar a conocer que era víctima de abuso sexual, y en agosto del año pasado tomé fuerza para hacerlo y lo hice. Pero ahora me interesa contar algo más de lo que fui víctima. No recuerdo con mayor exactitud, pero me pasó que cuando yo tenía más o menos 13 o 14 años, Juan Diego ya me había empezado a abusar y había otro cura que estaba ahí en la misma parroquia de Juan Diego, que se llamaba Hubeimar, que también me hizo cosas parecidas. Me empezó a pasar primero un toqueteo por encima de la ropa, cuando tenía que llevarle agua o algo a la pieza en la que él estaba, que era en la misma casa adonde estábamos conviviendo con Juan Diego y los demás chicos. Hasta que un día, viajando a la Capilla de la Aldea San Simón, estábamos los dos solos, Hubeimar y yo. Me tocó ir solo porque no había más monaguillos: me abrió el cierre del pantalón, me dijo que me baje la ropa y me empezó a pajear”.

Eso contó el exmonaguillo en la Justicia.

Anoticiado del nuevo escándalo que rodea a uno de los suyos, Puiggari sacó un comunicado. “El sacerdote en cuestión es miembro de la Cruzada del Espíritu Santo, y la acusación se referiría al breve periodo de tiempo que pasó en la Arquidiócesis”, dijo la curia de Paraná.

La Cruzada tiene como superior al sacerdote Henry Wilson Echavarría, hoy radicado en los Estados Unidos, pero se referencia en el sacerdote Ignacio Peries, afinado en Rosario, en el barrio Rucci, en la parroquia Natividad del Señor.

¿Pero dónde está ahora Hubeimar?

La Justicia de Nogoyá envió un pedido de colaboración a Puiggari para dar con el paradero del cura.

La petición de la Justicia está fechada el día 12. La respuesta de Puiggari, el 17. se limita a informar que el cura, que fue designado en 2012 en Lucas González y que pertenece a la Asociación Clerical Cruzada del Espíritu Santo, se domicilia actualmente en “Carrera 57 #2b 61 (Interior 201), ciudad de Medellín, provincia de Antioquia, Colombia”.

Ahora, desde los Tribunales de Nogoyá impulsarán un trámite de extradición del cura para que venga a rendir cuentas por las denuncias de abuso y corrupción de menores.FUENTE: Entre Ríos Ahora

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September 18, 2018

Denunciaron a otro cura por abuso de menores en un pueblo entrerriano

PARANá (ARGENTINA)
Diario La Capital [Buenos Aires, Argentina]

September 18, 2018

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Era el vicario en la iglesia de la localidad de Lucas González, la misma del párroco que ya fue condenado por abuso sexual a monaguillos.

El fiscal de Nogoyá, Federico Uriburu, recibió el lunes una denuncia por abusos sexuales contra otro sacerdote de la localidad de Lucas González, en la provincia de Entre Ríos. El párroco Juan Diego Escobar Gaviria, de nacionalidad colombiana, fue condenado el año pasado a 25 años de prisión por abuso de menores luego de ser denunciado por monaguillos. Pero en la casa parroquial además vivían el vicario Hubeimar Alberto Rúa, también colombiano, y otra víctima que ya había denunciado a Escobar Gaviria y ahora la amplió a este otro sacerdote. A partir de esta nueva denuncia, se pidió a la Justicia que libre una orden de captura internacional ya que se desconoce el paradero de Rúa.

El vicario de la parroquia San Lucas Evangelista fue señalado como abusador por un monaguillo que vivía en la casa parroquial con este sujeto y Escobar Gaviria. De hecho, el joven es el mismo que se animó a denunciar a Escobar Gaviria, y que hoy, a los 18 años de edad, relató los abusos cometidos por Rúa cuando él tenía entre 13 y 14 años. “Juan Diego ya me había empezado a abusar y había otro cura que estaba ahí en la misma parroquia de Juan Diego, que se llamaba Hubeimar, que también me hizo cosas parecidas”, declaró.

Rúa es un sacerdote colombiano que en 2012 fue designado en la parroquia San Lucas Evangelista de Lucas González, departamento Nogoyá, localidad ubicada a unos 67 kilómetros al noreste de Victoria. Se trata de la misma iglesia donde era párroco Escobar Gaviria, condenado a 25 años de prisión.

En las últimas horas el abogado Mariano Navarro, querellante en la causa contra Escobar Gaviria, radicó una denuncia en la Justicia de Nogoyá contra Rúa por abuso de menores. Fue luego de escuchar el testimonio de un joven que había sido víctima del cura, y que a su vez es denunciante del sacerdote sentenciado. Navarro indicó que el menor fue abusado por ambos.

El cura Rúa llegó a Lucas González en 2012, nombrado vicario, al mando del párroco Escobar Gaviria

Rúa fue denunciado de cometer los mismos crímenes que su párroco. En ese marco, este último sumó una nueva denuncia que irá en noviembre a juicio por estos nuevos hechos.

La figura que se les imputa es la de corrupción de menores agravada por la calidad de miembro del clero del acusado.

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September 15, 2018

El cura Julián Ruiz será enjuiciado por ciberacoso contra un menor

SANTIAGO DEL ESTERO (ARGENTINA)
Nuevo Diario Web [Santiago del Estero, Argentina]

September 15, 2018

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El fiscal Dr. Gabriel Gómez planteará la calificativa de abuso sexual con acceso.

El cura párroco de la localidad de Pampa de los Guanacos —departamento Copo—, Julián Ruiz, será enjuiciado las próximas semanas por el supuesto delito de grooming, tras haber sido denunciado por un adolescente por un supuesto abuso sexual. 

El caso que fue instruido desde el año 2015, por el fiscal Dr. Gabriel Gómez, se inició a partir de una denuncia que realizó la familiar de un jovencito de 17 años, quien residía en Monte Quemado (departamento Copo). El menor habría manifestado que mantenía una relación con el cura. 

El cura Ruiz fue detenido en cercanías de la terminal de Pampa de los Guanacos y fue imputado, en primera instancia, de los delitos de “abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal calificado y agravado por la guarda y condición de sacerdote” contra cuatro menores. La causa dio inicio el 14 de mayo de ese año. 

Tras haber permanecido detenido durante 15 meses, en agosto de 2016, la Cámara de Apelaciones y de Control en lo Penal decidió disminuir la cantidad y gravedad del delito y confirmó únicamente el procesamiento del religioso con la calificativa de grooming o acoso virtual a menores. De inmediato, ante el fallo judicial a favor de Ruiz, el sacerdote quedó en libertad. 

Ayer, mientras la sociedad de Pampa de los Guanacos aún se encuentra conmocionada por el aberrante hecho que se le adjudicaría al cura Ruiz, se conoció que el fiscal Dr. Gómez realizó la requisitoria fiscal de elevación a juicio de la causa. Tras la audiencia efectuada por el fiscal, la causa está lista para ser llevada a un juicio, que se realizará las próximas semanas.

Habrían tenido un romance

La causa judicial, en primera instancia, por abuso sexual con acceso carnal en contra del cura Julián Ruiz, se inició el 14 de mayo de 2015. Una mujer de Monte Quemado se presentó en la Comisaría 22ª y denunció que su sobrino habría sido sometido sexualmente por el religioso. 

El adolescente que tenía 17 años habría iniciado una relación sentimental con el cura, luego de que se conocieran a través de Facebook e intercambiaran sus números de celular. 

A través de mensajes de textos, habrían mantenido una relación afectiva que, posteriormente, se habría concretado con el encuentro sexual. La víctima que en la actualidad tiene 20 años indicó que habría otros menores que mantenían una relación con Ruiz.

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September 7, 2018

El horror del Instituto Próvolo de La Plata

LA PLATA (ARGENTINA)
Pulso Noticias [Buenos Aires, Argentina]

September 7, 2018

By REDACCIÓN PULSO

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Por una causa que investiga múltiples abusos sexuales de niños sordomudos, Policía Científica realizó un allanamiento en el edificio de 25 y 47. La historia de los curas pedófilos que llegaron desde Italia a la ciudad y la omisión del Papa Francisco

Por Ezequiel Franzino

Parece que la Justicia siempre llega tarde. En La Plata, entre los años 1982 y 2002, al menos 17 niños sordomudos fueron abusados sexualmente por curas pedófilos en el Instituto Próvolo de nuestra ciudad. Ahora que pasaron casi 20 años, y que la mayoría de esos niños son adultos, en el marco de la investigación que lleva adelante la fiscal Cecilia Cordfield, a cargo de la UFIJ 15  (especializada en Trata de Personas y Pedofilia), ayer se realizó un allanamiento en el edificio de 25 y 47 en el que Policía Científica secuestró documentación, y en donde arquitectos inspeccionaron los espacios que las víctimas describieron como el lugar donde se desarrolló el espanto. 

Este escándalo tiene puesta la lupa en los sacerdotes Nicola Corradi y Horacio Corbacho, detenidos desde hace casi dos años en Mendoza por abusos sucedidos en la sede de Luján de Cuyo de este instituto religioso de enseñanza para niños sordos e hipoacúsicos. También en los curas italianos Giovanni Granuzzo (se volvió a Italia con 80 años antes de que se destapase el caso mendocino), Eliseo Primati y  Luigi Spinelli, este último fallecido en 2016.

El periodista Julián Maradeo, que investigó a fondo los casos de pedofilia eclesiástica en la Argentina, y que acaba de publicar el libro La trama detrás de los abusos y delitos sexuales en la Iglesia Católica, explicó a Pulso Noticias que “algunos de estos son los curas veroneses que fueron enviados a la Argentina por casos de abuso. Primero estuvieron en La Plata y luego en Mendoza. Es una cadena que se comunica perfectamente”.

Una cadena que comienza en Italia, en la década del 80. Allí 130 curas fueron denunciados por abuso de niños sordos en el Instituto Próvolo de Verona, cometidos entre los años 1955 y 1984. Con la intención de ocultar los casos, la jerarquía eclesiástica envió a muchos de estos de pedófilos a la Argentina, entre ellos a Nicola Corradi, que terminó con un cargo directivo en el Próvolo de La Plata.

En el documental No abusarás, realizado por Julián Maradeo y por Daniel Satur, una de las víctimas del cura Nicola Corradi en el Próvolo de La Plata, Daniel Sgardelis, cuenta el horror en lengua de señas: “Mi vida se arruinó con todo esto, era como una oscuridad. Sufrí demasiado y casi me suicido. Así como pasó en Mendoza, queremos que en La Plata también haya justicia. Conozco personas que se han suicidado por todo lo que pasaron”.

Marcas indelebles 

Liliana Rodríguez es psicóloga de la Red de Sobrevivientes de Abusos Eclesiásticos, una organización mundial que trata de brindar contención a las víctimas de este tipo de delitos. Ella, que conoce en profundidad el padecimiento que sufrieron las víctimas y los inconvenientes que tuvieron para comunicarlo por su condición de sordos, explicó a Pulso Noticias que “los abusadores se paran en el punto de mayor vulnerabilidad de las personas. Por las dificultades de comunicación, en el caso del Próvolo sería la máxima expresión de la vulnerabilidad. Utilizaron esto en función de la manipulación, del secreto y la impunidad”. 

Esta psicóloga, que en su rol profesional también supo acompañar a testigos en juicios de Lesa Humanidad, comentó las consecuencias que deja en las víctimas este tipo de delito: “El poder que ejerce el abusador, y si tiene condición de cura mucho más, queda internalizado. Es parte del proceso terapéutico despojarse de ese poder que quedó internalizado aunque hayan pasado 10 años”. Entrevistada también en el documental No abusarás, Liliana Rodríguez asegura que “este tipo de abusos deja secuelas físicas, depresiones y dificultades en la sexualidad”. 

El Papa Francisco lo sabía  

Tras la postura silenciosa que adoptó en medio de una crisis por los abusos sexuales de clérigos en distintos países del mundo, el pasado 20 de agosto el Papa Francisco escribió una carta en donde prometió que la iglesia no iba a escatimar esfuerzos para evitar que ocurran o se encubran abusos sexuales. 

Sin embargo, esa no parece haber sido la postura que tomó en relación al Instituto Próvolo de La Plata. “El 28 de octubre de 2015, la Asociación de Sordos de Verona le entregó al Papa Francisco un fichero con todos los legajos de los curas denunciados por abuso que fueron enviados a la Argentina. El Vaticano actuó más de un año después, luego de que explotase el escándalo de Mendoza. En La Plata no hizo nada”, concluyó Julián Maradeo.

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August 29, 2018

Curas sanjuaninos denunciados por abuso: los antecedentes que marcan a la iglesia

VILLA MARíA (ARGENTINA)
Diario La Provincia SJ  [San Juan, Argentina]

August 29, 2018

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Uno fue el padre Mario Napoleón Sasso, que fue condenado. El otro es Carlos Richard Ibáñez Morino, quien no llegó a juicio.

Este miércoles una noticia conmocionó a la comunidad católica. Un cura sanjuanino fue denunciado en la Comisaría 18 de Albardón por presunto abuso sexual y fue apartado de la pastoral por el Arzobispado para que pueda avanzar la justicia en la causa que se investiga. El hombre W.B., cuya identidad se preserva por perdido de la justicia ya que el abuso habría sido contra su sobrino de 15 años de edad, está en libertad pero podría ser detenido en las próximas horas.

En la iglesia católica ya hay dos antecedentes de curas sanjuaninos que fueron denunciados por abuso y luego cayó todo el peso de la ley al comprobarse las denuncias. Uno fue el padre Mario Napoleón Sasso, quien en fue denunciado en Buenos aires por el abuso de cinco menores de edad entre el 2002 y 2003. Actualmente se encuentra cumpliendo una condena por 17 años de prisión que se vence en el 2024. 

El otro caso es el del padre Carlos Richard Ibáñez Morino, quien fue denunciado en la década del 90 por presuntos abusos contra jóvenes de barrios carenciados de Bell Ville, Paraguay. El hombre es nacido en Caucete el 15 de octubre de 1958 y no fue llevado a juicio todavía.

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August 28, 2018

Otro cura acusado por abusos

PARANá (ARGENTINA)
Entre Ríos Ahora [Entre Ríos, Argentina]

August 28, 2018

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Se llama Hubeimar Alberto Rua, es sacerdote, y en 2012 el arzobispo Juan Alberto Puiggari lo designó como vicario en la parroquia San Lucas Evangelista, de Lucas González, a 135 kilómetros de Paraná. Desde 2005 ya estaba en ese pueblo Juan Diego Escobar Gaviria, que al igual que Rua provenienen de la Cruzada del Espíritu Santo, una congregación religiosa que tiene su líder en Rosario, en la parroquia Natividad del Señor: Ignacio Peries.

Escobar Gaviria y Rua comparten, además, la misma nacionalidad: son colombianos. Pero hay un punto oscuro que une a ambos: el abuso y la corrupción de menores. Escobar Gaviria ya fue condenado por un tribunal de Gualeguay el 6 de septiembre de 2017 a 25 años de cárcel por cuatro casos que fueron a juicio. Mientras esa condena no está aún firme -está apelada en Casación-, el sacerdote cumple prisión preventiva en la Unidad Penal de Victoria.

Pero en noviembre próximo deberá enfrentar un nuevo juicio, por un quinto caso gravísimo de corrupción de menores en Lucas González.

Escobar Gaviria permaneció en Lucas González desde 2005 hasta finales de octubre de 2016, cuando fue denunciado en la Justicia por corrupción de enores.

Hubeimar Rua, en cambio, estuvo poco más de un año. En 2014 se afincó en la República Oriental del Uruguay: en la diócesis de Melo (una de las 9 diócesis en las que se divide ese país), permaneció en la parroquia Virgen de los Treinta y Tres; de allí volvió a su tierra, Colombia, donde ahora está.

Mientras estuvo en Lucas González, corrompió a un menor, que había ingresado, con 14 años, como monaguillo de la parroquia San Lucas Evangelista.

El mismo modus operandi que Escobar Gaviria: en los viajes fuera de la ciudad, para dar misa en distintas parroquias, el sacerdote iba acompañado de menores, que oficiaban de monaguillos. Uno de ellos, que ahora contó a su familia el infierno que padeció, reveló qué hacía el cura en aquellas salidas. «Cuando íbamos a dar misa al campo, y yo me sentaba en el asiento del acompañante del auto, me tocaba. No fue una sola vez. Fueron varias veces», dijo.

Lo mismo que hizo Escobar Gaviria, y que dejaron de expuesto en la audiencia oral que se celebró el lunes 28 de agosto en los Tribunales de Gualeguay los fiscales Dardo Tórtul (ahora camarista) y Federico Uriburu. El sacerdote, dijeron aquel día, conocía la edad de esos niños, que eran monaguillos de la parroquia San Lucas Evangelista. Los buscaba entre los más vulnerables, los atraía para sí, y en ese ardid hasta lograba la confianza de los padres. Con quién mejor que con el cura va a estar mi hijo, pensaban todos. Y le firmaban permisos para que durmieran en la casa parroquial los fines de semana, para que lo acompañaran en sus campañas de sanación por distintos puntos de la provincia.

No se trató de hechos aislados, sino de un proceso continuado, dice la acusación de los fiscales Tórtul y Uriburu, expuesto durante la jornada de los alegatos. Fue durante la lectura de la acusación a Escobar Gaviria como autor material de los delitos de corrupción y abuso sexual de menores agravados por la condición de miembro del clero. Aquel alegato acusatorio señaló que el cura realizaba “toqueteos genitales de las víctimas, incitación al toqueteo de genitales del abusador, intentos de penetración, contacto bucogenital”, todo eso sin el consentimiento de los menores, que eran “coaccionados y sometidos a la condición sacerdotal del incurso”.

Su vecino de alcoba en la parroquia San Lucas Evangelista hacía lo mismo: corrompía a los menores que tenía a su cargo. El dato lo revela a Entre Ríos Ahora, con pedido de reserva de la identidad de la víctima, un abogado querellante, la mamá del menor, un amigo, un funcionario judicial. El caso todavía no llegó a los tribunales: ello ocurrirá en dos semanas, cuando la víctima pueda viajar a la provincia.

Cuando ello ocurra, cuando la Justicia empiece a tramitar el cuarto caso de corrupción de menores por parte de un miembro del clero -Escobar Gaviria ya fue condenado a 25 años de cárcel, igual que Justo José Ilarraz; y Marcelino Moya está procurando que la denuncia en su contra caiga en la prescripción-, entonces, el escándalo nuevamente rodeará a la Iglesia Católica de Paraná.

Fue el actual arzobispo Puiggari -cuyo secretario personal, el cura Mario Gervasoni, tendrá el próximo 6 de septiembre la audiencia de remisión a juicio de la causa por falso testimonio que lo deja contra las cuerdas en la Jusicia- fue quien nombró a Hubeimar Alberto Rua en Lucas González .

Fue enviado, según el decreto N° 67 firmado por Puiggari,  ante “la conveniencia de que haya otro sacerdote para colaborar ministerialmente con el Párroco de San Lucas Evangelista, presbítero Juan Diego Escobar Gaviria,  de la misma asociación”.

El caso de Escobar Gaviria, aunque ya condenado por la Justicia Penal, no está resuelto para las víctimas. En los Tribunales ya se abrió una demanda civil por resarcimiento, que lleva adelante el abogado Mariano Navarro. Antes, hubo una etapa de mediación, que fracasó por la negativa de la Iglesia de Paraná de hacer frente al pago de dinero.

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Antecedentes; los otros dos sacerdotes denunciados por abuso en San Juan

CóRDOBA (ARGENTINA)
Tiempo de San Juan [San Juan, Argentina]

August 28, 2018

By Redacción Tiempo de San Juan

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Carlos Richard Ibáñez Morino y Mario Napoleón Sasso son los dos curas que han sido investigados en el pasado por abusos sexuales.

El padre Walter Bustos fue separado por el Arzobispado luego de que fuera denunciado por abuso sexual. La denuncia fue realizada por el sobrino del sacerdote. Este no es el único caso con un cura involucrado en un caso de abuso en San Juan. Dos son los casos de sacerdotes acusados, investigados y sentenciados por abuso sexual en la provincia. 

-El primer caso fue protagonizado por Mario Napoleón Sasso, fue condenado en el 2007 a 17 años de prisión por haber abusado sexualmente de cinco niñas entre el 2002 y el 2003. Los casos se produjeron cuando era párroco de la capilla San Manuel, en Pilar, Buenos Aires. En el juicio se descubrió también el encubrimiento de dos sacerdotes colegas de Sasso, que también fueron procesados. 

-El segundo caso lo protagonizó Carlos Richard Ibáñez Morino, nacido en Caucete, quien fue denunciado por abuso sexual de al menos diez jóvenes en Córdoba. El sacerdote se escapó a Paraguay cuando comenzó la investigación y ejerció el sacerdocio a pesar de estar suspendido. Lucía Toninello y Mariana García, periodistas de la agencia Telam, fueron quienes contaron por primera vez la trama de abusos. 

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